PRESENTACIÓN DE LA OBRA EN MADRID

Sánchez confiesa a una entregada Milá que donará los ingresos de su libro a los sin hogar

Dice que aprendió de Rajoy "sentido de Estado" y que los independentistas juegan a hacerse las "víctimas". Pero de camino saltaron muchos más temas en un coloquio con Milá de 'coprota'

Foto: Pedro Sánchez, en la presentación de su libro, con Mercedes Milá y Jesús Calleja, este 21 de febrero en el hotel Intercontinental de Madrid. (Inma Mesa | PSOE)
Pedro Sánchez, en la presentación de su libro, con Mercedes Milá y Jesús Calleja, este 21 de febrero en el hotel Intercontinental de Madrid. (Inma Mesa | PSOE)

Yo vengo a hablar de mi libro.

No, no era otra vez Paco Umbral en un plató, ni una entrega de 'Cachitos' de TVE. Aunque una de las protagonistas sí era la misma. Aquella frase mítica se la soltó sin pudor el escritor a Mercedes Milá en la tele, y esa misma utilizó en tono jocoso este jueves Pedro Sánchez en la multitudinaria presentación de su libro, 'Manual de resistencia' (Península, 2019), en un hotel de Madrid. Comenzaron hablando del colchón de matrimonio en la Moncloa y acabaron casi emparejando a la mascota del presidente, Turca, con el perrito de una Milá fascinada por el autor-personaje-político-superviviente. De camino se colaron temas serios y mundanos: Cataluña, los barones, el Rey, Felipe González, un Mariano Rajoy del que aprendió "sentido de Estado", Malú y Albert Rivera, los Presupuestos, las elecciones generales y los pronósticos ("tiene buena pinta" para el PSOE)... y un verbo, instilar. Un 'Sálvame' literario y distendido, también algo caótico, pero del que al menos salió el compromiso de Sánchez de que todos los ingresos que reciba por su obra los donará a las personas sin hogar. Será más que un pellizco. Porque el libro, dijo la editorial Planeta, está siendo "récord de ventas y de plagios".

Milá ya está de vuelta de todo y es de las que se puede permitir decir lo que quiera. Ya avisó desde el primer minuto que aquello no era una entrevista, sino una charleta de media tarde con un Sánchez al que, de entrada, le agradeció su apuesta por el diálogo con Cataluña. "Es increíble que no se dialogara antes", le dijo. Esa era, de hecho, una de las razones que le llevó a aceptar presentar el 'Manual de resistencia' del presidente. La otra es que es librera. "Y yo presentaría un libro de [Pablo] Casado también". La tercera es que les unió a los dos, a Sánchez y a ella, el presentador y aventurero Jesús Calleja, el mismo que convenció al hoy jefe del Ejecutivo, cuando acababa de pisar la moqueta de Ferraz como secretario general, en 2014, para que escalara al peñón de Ifach y se subiera a un aerogenerador. Aquella incursión en la tele le permitió darse a conocer, como cuando entró en 'Sálvame', el de verdad, el de Jorge Javier Vázquez, o se fue a 'El hormiguero'. Eran los tiempos en los que quería salir de la etiqueta de 'Pedro el Guapo', como él mismo recuerda en su obra.

El libro es el primero escrito por un presidente en ejercicio. "Escrito a cuatro manos" —fue la exdiputada y hoy secretaria de Estado de España Global, Irene Lozano, quien trasladó al papel las horas y horas de conversación con el jefe—, contó Sánchez, pretende contar su visión de estos últimos años convulsos. Combinar, de un lado, una crónica de sus experiencias personales, las que le hicieron "resistir", aguantar carros y carretas en su propio partido, en el que al principio de su mandato se sintió como un "intruso", y de otro, las reflexiones personales sobre temas de fondo como Cataluña o el estado de la socialdemocracia.

"Es un libro que me debía a mí mismo y a los periodistas, quería contar cómo he interpetado las cosas y por qué las he hecho. Es mi verdad", dice


"Hablas más claro en el libro que aquí. Rezumas pasión. Hay mucha verdad en este libro", le soltó Milá. "Es un libro que me debía a mí mismo y a los periodistas que nos han seguido —respondió Sánchez—, quería contar cómo he interpretado las cosas y por qué las he hecho. Es mi verdad. La visión que se da es constructiva. No rehúyo ninguno de los debates, no me exculpo de errores ni acuso a nadie. Trato de corresponder a la verdad con mi experiencia [...]. Me veo ahora y me veo entonces, en 2014, y he vivido estos cinco años como si fueran diez. No en cuanto a condena, sino como una experiencia de intensidad que me ha hecho crecer". "Cometí errores, todos los cometemos", reconoció un Sánchez arropado por su Gobierno prácticamente en pleno, su Gabinete en la Moncloa, encabezado por su gurú, Iván Redondo, miembros de su dirección en Ferraz, parlamentarios y dirigentes afines y su mujer, Begoña Gómez. No había expresidentes socialistas, ni veteranos, ni referentes del pasado.

Autoayuda para muchos

Sánchez se puso a trabajar en este libro (con Irene Lozano) tras vencer en las primarias de 2017 en las que arrasó a Susana Díaz. Y se lo planteó casi más como un manual de autoayuda. Su historia, a fin de cuentas, es como la de muchos españoles que sufrieron durante la crisis, que perdieron todo y que tuvieron que reinventarse. "Yo me caí y me volví a levantar. Eso tiene su valor en lo personal y en lo que puede ser ejemplarizante. En un país donde las segundas oportunidades están estigmatizadas, reivindico esta segunda, tercera, cuarta, quinta oportunidad. Los fracasos no tienen por qué ser negativos. Uno resiste porque tiene convicciones y sabes el objetivo que quieres".

"Yo me caí y me volví a levantar", reivindica. Y saca la cara por Rajoy: "Nos unió Cataluña y nos debería unir Cataluña a todos los constitucionalistas"

La "verdad" va también por el famoso colchón matrimonial de los Sánchez. Él mismo lo sacó a relucir a la primera, para quejarse de las 'fake news' que ha padecido como jefe del Ejecutivo. "Cuando llegué, se empezó a decir que había gastado 500.000 euros" en cambiar el mobiliario de la Moncloa, "y era todo mentira". Por eso incluyó como anécdota, en la primera página de su libro, que la primera decisión que tomó como presidente fue puramente doméstica, adoptada con su mujer, con Begoña: cambiar el colchón. "La reflexión que hago a los medios es que no se dejen arrastrar por los bulos y las mentiras".

—Hablas con ternura de Mariano Rajoy —le dice Calleja.

—Le tengo aprecio, respeto. Nuestra relación ha tenido distintas fases en estos cinco años. Pero Cataluña sí nos unió.

Sánchez narró que en aquellos meses de crisis territorial gravísima, con un referéndum ilegal el 1 de octubre, y una posterior declaración unilateral de independencia, habló "mucho" con el entonces presidente. Juntos pactaron la intervención de Cataluña. "Un 155 permanente [como quieren PP y Cs] es inconstitucional. Es no entender nada [...]. Ahora es un arma electoral. Pero él [Rajoy] y yo supimos interpretar lo que la oposición actual no sabe hacer: cualquier tipo de acción de esta envergadura no puedes hacerla solo. Plantear un 155 en el primer Consejo de Ministros tras llegar al Gobierno es una absoluta irresponsabilidad. La respuesta tiene que ser proporcional y consensuada. Si no, hablamos de romper las costuras del Estado autonómico. Vi en Rajoy, en esa crisis tremenda, un enorme sentido de Estado del que aprendí también. Ganamos confianza. Pero la política cambia y cuando surge la moción de censura el debate es otro...".

Sánchez confiesa a una entregada Milá que donará los ingresos de su libro a los sin hogar

El líder socialista reivindicó al expresidente en otro punto. Tiene la impresión de que en sus últimos tiempos como gobernante sí quería "resolver" las tensiones con Cataluña, pero no en los años anteriores, en los que considera que no supo atajar la crisis aplicando la pomada con diálogo. Desde la moción de censura, no ha vuelto a hablar con él más que en los actos oficiales donde se han encontrado. "Nos unió Cataluña y nos debería unir Cataluña a todos los partidos constitucionalistas", sostuvo, lamentando de nuevo la falta de "lealtad" que ha hallado en PP y Ciudadanos. "Ser desleal con el Estado es ventajista", concluyó. El halago clamoroso a Rajoy no dejaba de ser una guinda envenenada para Pablo Casado y su estilo de oposición más "faltón".

Nadie llama para quejarse

Sánchez habló algo más de Cataluña. Mirando al pasado y al futuro. "El independentismo juega a hacerse la víctima", atacó. Y si "la derecha española", PP y Cs, quiere "vivir del conflicto" soberanista y del agravio territorial, también busca eso una parte del separatismo. El presidente insistió en que "nunca" renunciará al "diálogo dentro de la Constitución y de la ley", pero a su vez ERC y PDeCAT han de ser "conscientes" de que no son mayoría social en la comunidad y de que tienen que sentarse a hablar con las fuerzas unionistas. "Se puede hablar de todo, gracias a la Constitución, pero el presidente del Gobierno de España no va a aceptar ninguna vía [el referéndum de autodeterminación] que no pase por la Constitución. En el independentismo vi un juego y no una verdadera voluntad de resolver la crisis de Cataluña". La reflexión que le toca hacer es si prefiere la "antipolítica" o la "política".

—¿Alguien le ha pedido una rectificación? —pregunta Milá.

Sánchez negó con la cabeza. Tampoco le dijo nada el rey Felipe VI, del que revela las conversaciones que mantuvo a comienzos de 2016, en la legislatura fallida, cuando Rajoy pega la espantada y decide declinar la petición del monarca. Entonces empezó a fraguarse una "relación muy franca" y cordial con el hoy presidente, que todavía continúa. El mandatario socialista defendía este jueves que buena parte del contenido de aquellas charlas ya había sido relatado antes, como cuando el propio jefe del Estado le informó de que Pablo Iglesias, que acababa de irse de la Zarzuela, le había adelantado que quería un Gobierno bipartito con él de vicepresidente. "Lo que he trasladado es mi verdad y además no cuento interioridades".

"Esos referentes socialistas fueron referentes de una sociedad española que ya no es", afirma el presidente sobre los notables del PSOE

Tampoco le ha llamado Felipe González. O Alfredo Pérez Rubalcaba. O Susana Díaz. Ellos, los barones y los notables del PSOE son muy protagonistas en 'Manual de resistencia'. Sánchez hila un relato de "desplantes", "deslealtades" por parte de sus críticos a lo largo de las 320 páginas de la obra. "Esos referentes socialistas lo fueron de una sociedad española que ya no es, ahora nos toca a otras generaciones, que no es de gente joven solamente, es también gente de 30, 40, 50 o 60 años, que antes no hemos tenido el honor de dirigir el país pero sabemos interpretar las demandas de la ciudadanía [...]. La ventaja de lo ocurrido en España, tras la renovación del PSOE, es que la socialdemocracia puede ser hegemónica el 28 de abril". Eso ambiciona Ferraz, volver a convertirse en primera fuerza. "Había muchos miedos en la organización", sostuvo sobre el tortuoso proceso de primarias. "Cuando [los críticos] dicen que reivindican el PSOE de siempre, yo digo que el PSOE de siempre es el que sirve a la sociedad a la que debe".

—¿Qué ha pasado con Albert Rivera y contigo? —se atreve Calleja.

"La vida política da muchas vueltas". Sánchez pasó de tener una relación muy "fluida" con el líder de Cs a la ruptura total. Al "cordón sanitario" que le impusieron los naranjas y que le "sorprendió". Cuña publicitaria: lo que pasa es que el PSOE y las derechas defienden "dos modelos de país", uno el que "progresa" y las otras, el que "regresa", la España que se vio "en la plaza de Colón".

Begoña Gómez (i), mujer de Pedro Sánchez, con Adriana Lastra, Cristina Narbona y Santos Cerdán, este 21 de febrero en la presentación del libro del presidente, en el hotel Intercontinental de Madrid. (Inma Mesa | PSOE)
Begoña Gómez (i), mujer de Pedro Sánchez, con Adriana Lastra, Cristina Narbona y Santos Cerdán, este 21 de febrero en la presentación del libro del presidente, en el hotel Intercontinental de Madrid. (Inma Mesa | PSOE)

—Aquí hay muchos datos a la hora de votar. Ilumina el camino de las elecciones —tercia Milá, dejando caer que votará al PSOE—. Yo creo que Albert Rivera estaba empezando a ligar con la Malú [sic] y no se dio mucha cuenta de lo que decía [con el cordón sanitario]. Entre que Pablo [Iglesias], pobre, está en un permiso de paternidad con esos problemas enormes y que yo le deseo con toda mi alma que los dos [hijos mellizos] tengan la máxima suerte, y el otro ya va por su segunda... Porque yo conocía a la primera mujer...

—Ya es un cotilleo esto. ¡Tienes que volver a la tele ya! —replica Calleja.

—Lo digo porque los factores humanos, emotivos, son importantísimos... Rivera... está en otro mundo —vuelve una Milá que por momentos parece añorar el plató de 'Gran Hermano' para recibir al último expulsado de la casa.

—Yo creo, Mercedes —retoma Sánchez—, que en realidad lo que hay es mucho cortoplacismo, una exigencia hasta animada por los medios de comunicación, de decir 'yo nunca jamás haré', porque si no lo dices es como que no eres de convicciones firmes. ¿Qué habría sido de la Transición sin diálogo?

¿A través de qué ONG?

Milá alabó después el sistema de 'crowdfunding' con el que captó dinero para sostener su campaña de primarias y entonces le preguntó al líder qué hará con los beneficios de su libro. Los donará a quienes "desgraciadamente están olvidados", que son "las personas sin hogar". Gran aplauso del público, cerca de medio millar de personas. No aclaró a través de qué ONG lo canalizará.

La periodista sazonó su charleta de hora y media con Sánchez con cucharadas de entusiasmo. Aunque también le hizo un reproche: que su actitud respecto a la inmigración haya cambiado, que el espíritu del Aquarius se haya diluido. Él lo negó: el compromiso "humanitario" se mantiene, pero el Gobierno "tiene que cumplir la ley y exigir que se cumpla la ley".

¿Qué pasará el 28-A? "Tiene buena pinta", remata Sánchez, que se sabe ganador. Ministros, dirigentes y la mujer del presidente arropan al líder socialista

Sánchez iba a vender su libro... y Milá a promocionar su nuevo programa, 'Scott y Milá', en Movistar +. "¡El día 28, a las diez de la noche!", exclamó la periodista. Y a renglón seguido propuso al presidente "un arreglo". "Tienes una perra, yo tengo un perro...". Vamos, que ahora quiere "emparentar" a los animales, resumió Calleja.

Sánchez confiesa a una entregada Milá que donará los ingresos de su libro a los sin hogar

Y sí, si vuelven al arranque de esta crónica verán destacado una palabra. "Instilar". El verbo que el libro le ha "enseñado" a Milá. "Gotear, introducir poco a poco. Se está instilando en los corazones odio, desprecio...".

—Y sin referencia a ningún autor —bromea Sánchez, riéndose de su propio error con Fray Luis de León. Ya corregido en la versión digital y para las siguientes ediciones, aclaró Planeta.

¿Y qué piensas que va a ocurrir? ¿Quién va gobernar? —le pregunta Calleja.

—Hmmm. Tiene buena pinta.

Sánchez se siente ganador. Lo dicen las encuestas. Otra cosa es que sume una mayoría. Pero en su partido y en el Ejecutivo está instalado el optimismo. Bastaba ver las caras de todos aquellos que le arroparon en el Intercontinental. Campaña queda un rato. Y el 'Manual de resistencia' es solo una pieza más que ha podido sonar desafinada. Al menos, parece venderse como rosquillas.

El Gobierno no llevará al Congreso más que los decretos que tengan los apoyos garantizados

El Gobierno promete seguir trabajando "hasta el último minuto" de la legislatura. Aprovechar al máximo el tiempo. Y lo quiere hacer, ya lo ha dicho, aprobando en Consejo de Ministros reales decretos leyes que luego requerirían la convalidación de la Diputación Permanente del Congreso, el órgano que sustituirá al pleno en cuanto las Cámaras se disuelvan el próximo 5 de marzo. 

Este jueves, fuentes tanto del Grupo Socialista como del Ejecutivo confirmaron que solo se llevarán al Congreso los decretos que tengan los apoyos parlamentarios garantizados. El Gobierno no quiere ninguna derrota parlamentaria. Hasta ahora, solo uno de sus decretos leyes, el de vivienda, fue tumbado por el pleno. Ahora, los socialistas quieren evitar acusaciones de "electoralismo", por lo que se trasladarán iniciativas a la Cámara Baja que puedan no salir adelante solo con el fin de retratar a los grupos. 

Así, el Gobierno aprobará por decreto ley medidas relacionadas con "urgencias sociales" y que conciten un apoyo amplio. Según sus cálculos, podrán salir adelante la recuperación del subsidio de desempleo para los mayores de 52 años y la cotización a la Seguridad Social de los cuidadores no profesionales, que ya anunció Pedro Sánchez el pasado sábado desde Sevilla. 

El Ejecutivo también tiene intención de sacar la ley de igualdad laboral para eliminar toda la discriminación entre hombres y mujeres en el mercado de trabajo. Pero aún "se están buscando los apoyos", decían este jueves en el Grupo Socialista. 

El Gabinete desearía derogar los aspectos más lesivos de la reforma laboral del PP de 2012. Así, se restablecería la ultraactividad de los convenios, se daría prioridad al convenio del sector sobre el de empresa, hacer obligatorio fichar a la entrada y salida de la jornada laboral y regular la subcontratación de trabajadores. Sin embargo, Podemos se opone a quedarse solo ahí. 

De hecho, ese es uno de los problemas que afronta el Gobierno. Siente que la formación morada plantea posiciones de "máximos" que hacen más difíciles los acuerdos, por lo que sacar iniciativas resulta más complicado. Podemos, analiza el PSOE, quiere marcar distancias y puede vender más caro su apoyo. Para los socialistas, el portazo imprevisto del partido de Pablo Iglesias a una reforma del sistema de pensiones es la prueba de que los acuerdos serán más que complicados. 

Elecciones Generales

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
44 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios