La caída del crudo anticipa un frenazo del IPC

El Gobierno se ahorrará más de 120 millones al retrasar un mes la subida de las pensiones

La Seguridad Social utilizará el IPC de diciembre para compensar la desviación del déficit y no el de noviembre, lo que permitirá un ahorro para el sistema, porque se prevé un descenso de la inflación

Foto: La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio. (EFE)
La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio. (EFE)

Los Presupuestos Generales del Estado de 2018 aprobaron una subida de las pensiones del 1,6%, que era la inflación prevista en ese momento para el conjunto del año. Esa estimación finalmente se ha quedado corta debido, principalmente, al incremento del precio del petróleo, de modo que el Gobierno tendrá que abonar una ‘paguilla’ extra a final de año para evitar la pérdida de poder adquisitivo de los pensionistas. Tradicionalmente, los gobiernos empleaban el IPC de noviembre para abonar la compensación y esa era la intención inicial del Ministerio de Trabajo, pero a última hora han decidido retrasarlo hasta diciembre.

Este cambio de opinión permitirá a la Seguridad Social ahorrarse más de 120 millones de euros, ya que se prevé que la inflación vaya reduciéndose en los próximos meses. Un movimiento muy oportuno para frenar el déficit público, que podría superar el 2,7% del PIB al que se comprometió el Gobierno con Bruselas. Muchos organismos ya han advertido al Gobierno del riesgo de incumplimiento como consecuencia de la desaceleración de la economía y el incremento del gasto público. De esta forma, este ahorro que puede lograr el Ministerio de Trabajo utilizando el IPC de diciembre puede ser muy útil para contener el déficit.

El propio secretario de Estado de Seguridad Social, Octavio Granado, confirmó el lunes que “al final de año la desviación [del IPC] será menor de la que tenemos en la actualidad”. En octubre, el IPC alcanzó el 2,3% en tasa interanual, un avance estimulado por la subida del precio del petróleo de los meses anteriores. Sin embargo, en las últimas semanas el crudo ha experimentado un fuerte descenso hacia la zona de 60 dólares, su nivel más bajo en más de un año. Las previsiones que se manejan actualmente son que el crudo tardará en recuperarse, lo que afectará decisivamente al IPC de España, que todavía es muy dependiente de los precios energéticos.

Al final de año, la desviación [de la inflación] será menor de la que tenemos en la actualidad

El resultado de esta caída del precio del crudo será un frenazo en la inflación, que será mayor en diciembre, ya que al inicio de noviembre el barril de Brent cotizaba por encima de los 85 dólares. Así, los analistas esperan que el IPC de noviembre se reducirá en tres décimas respecto al de octubre, hasta el entorno del 2%, y de cara al cierre del año caerá más, hasta la zona del 1,9%.

[España es el segundo país europeo con más desequilibrios macroeconómicos]

Es por este motivo que el Gobierno conseguirá un ahorro importante retrasando un mes la referencia de los precios para actualizar las pensiones. Una décima de diferencia supone 128,6 millones de euros de ahorro, y las previsiones que manejan actualmente los analistas son que la desviación oscilará entre una y dos décimas. Esto significaría que el ahorro para la Seguridad Social se situaría entre 128,6 millones y 257,2 millones de euros.

El cambio de opinión

Hace apenas un mes, el discurso que hacía el ministerio a micrófono cerrado era que se emplearía el dato de noviembre, como tradicionalmente se había hecho hasta la reforma de las pensiones del Partido Popular de 2013. En un primer momento, el ministerio dudaba si emplear el dato de un mes concreto, el de noviembre, o si realizar una media de la inflación anual. De hecho, el mismo lunes por la mañana seguía sin estar claro. La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, no despejó las dudas sobre qué mes se utilizaría para el cálculo al afirmar que todavía estaba trabajando en este punto. Unos minutos después, su secretario de Estado se encargó de transmitir que no había nada que seguir estudiando, porque la subida se realizará empleando el IPC de diciembre.

El secretario de Estado argumentó esta nueva opinión en las dificultades con las que se ha encontrado el Gobierno para abonar la subida de las pensiones, ya que el Ejecutivo de Mariano Rajoy no dejó presupuestado este incremento. Esto significa que la Seguridad Social ha tenido problemas para “contabilizar la subida de las pensiones de jubilación aprobada en el Parlamento, que ha sido de 1.600 millones de euros, porque no estaba presupuestada”.

Nos ha costado contabilizar la subida de las pensiones de jubilación aprobada en el Parlamento porque no estaba presupuestada

Para simplificar cómo se contabilizará la desviación del IPC, el Gobierno ha optado por retrasar a enero del próximo año el abono de esta ‘paguilla’. Para ese momento, ya se conocerá el IPC al cierre del año, de modo que será ese el que utilicen. Otros años se realizaba la paga compensatoria antes de que acabara el año, de modo que se tenía que emplear el dato de noviembre porque no estaba disponible el de diciembre.

[La OCDE lamenta que la fragmentación autonómica lastre el crecimiento]

Esta paga actualizará, de forma retrospectiva hasta el inicio del año 2018, toda la desviación entre la subida de las pensiones aprobada en el Presupuesto y la inflación del conjunto del ejercicio. Esto significa que la Seguridad Social abonará una compensación por cada décima de desviación del IPC respecto al 1,6% aplicado este año. Los cálculos de la Seguridad Social estiman que será de tres décimas, lo que significa un abono de 385,8 millones de euros. Esta paga se abonará a lo largo del mes de enero. De cara a 2019, si no se aprueban unos nuevos Presupuestos, la subida inicial de las pensiones volverá a ser del 1,6% y al final del año se volverá a compensar para evitar la pérdida de poder adquisitivo.

Economía

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
9 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios