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La desgracia de Cristiano Ronaldo, la estrella que ya no será el mejor de todos los tiempos
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llegó a ser el número uno

La desgracia de Cristiano Ronaldo, la estrella que ya no será el mejor de todos los tiempos

Cristiano Ronaldo sigue en el mercado y su agente, Jorge Mendes, tiene problemas para que un club que disputa la Champions apueste por un futbolista que estropea su historia

Foto: Cristiano Ronaldo en un partido con el United. (REUTERS/Pedro Nunes)
Cristiano Ronaldo en un partido con el United. (REUTERS/Pedro Nunes)

Cristiano Ronaldo tiene estresado a Jorge Mendes. Es lo más suave que se puede decir de la relación paterno-filial y empresarial que tiene el afamado representante con su futbolista franquicia. Cristiano pide y Mendes obedece. La prioridad de la agencia de representación, Gestifute, siempre es volcarse con Cristiano para convertirlo en el mejor futbolista de todos los tiempos. Este proceso es largo, complejo y tiene que cumplir varios requisitos. El plan está tambaleándose. Es el peor momento de la sociedad Mendes-Cristiano.

Los requisitos para ser el mejor de la historia son tener talento y marketing para vender mejor que nadie el producto. Lo primero estaba fuera de toda duda porque Cristiano Ronaldo es un superprofesional con un físico y una mentalidad de acero. Tardará mucho tiempo en verse a un goleador que resista mejor el paso de los años. Su regularidad en la alta competición le llevó a competir de igual a igual con Messi, ganar Balones de Oro y alimentar el debate de quién es el número uno y el mejor de la historia. El marketing también funcionaba.

placeholder Cristiano Ronaldo se desespera en un partido con Portugal. (EFE/Luis Díez)
Cristiano Ronaldo se desespera en un partido con Portugal. (EFE/Luis Díez)

Cristiano estaba en el camino correcto. Había que jugar en los mejores equipos del mundo, en esos en los que puedes ganar Champions y Balones de Oro. El exitoso plan empezó en el Manchester United, siguió en el Real Madrid, pero se estropeó en la Juventus y en el regreso al club inglés. El problema es importante en Gestifute y tiene un único culpable. Cristiano se sigue creyendo el mejor del mundo, pero ya no funciona el marketing. Mendes no le dice la verdad. A los 37 años, antes de lo que se podían imaginar, nadie quiere a Cristiano Ronaldo.

Jorge Mendes, sin control

Los intentos del representante por colocarle en un equipo que juegue la Champions están fracasando. Mendes ya no se siente el responsable, pero le toca apechugar porque para eso se ha hecho de oro explotando la marca Cristiano Ronaldo. Es, además, cómplice de hacer creer y vender que Cristiano podría ser infinito. Juntos crearon el relato del futbolista eterno, invencible y el superdotado que superaría a Pelé, Maradona, Di Stéfano, Cruyff, Messi, Zidane... Este último se retiró del Real Madrid antes de tiempo, de forma sorprendente, como lo hacen los genios y, por supuesto, está en el salón de la fama con su respectivo Mundial que ganó a la Brasil de Ronaldo y la Eurocopa.

Foto: Tchouaméni dispara en el partido contra el América. (EFE/Ross Cameron)

A Cristiano Ronaldo le ha costado mucho llegar a ser considerado como uno de los mejores y en un mes está estropeando su carrera. Es normal que esté afectado por no jugar la Champions. Le duele no haber ganado ningún título la temporada pasada. Pero se equivoca si pretende reengancharse al número uno escogiendo cualquier equipo que él considera ganador. El encargo a Jorge Mendes no funciona. Lo grave no son ya los intentos fallidos, sino la postura de rebeldía que adoptó con su ausencia de la gira por Tailandia y Australia, alegando motivos personales. No ha querido jugar el partido amistoso de pretemporada contra el Atlético de Madrid y solo ha disputado una parte contra el Rayo Vallecano. Se marchó de Old Trafford antes de tiempo, según medios británicos, para no atender a la prensa.

La sensación es que a Jorge Mendes le explota el 'caso Cristiano'. Donde tenía un futbolista codiciado, ahora se está 'comiendo un marrón'. Para el agente, es desagradable decirle a su futbolista estrella que ni mucho menos le ponen la alfombra roja en alguno de esos clubes que quiere para jugar la Champions. Es rechazado y existen problemas. No le quiso el Barcelona, que eligió a Lewandowski. Tampoco el Bayern de Múnich, que se quedó sin el polaco y los dirigentes hablaron del portugués como un futbolista que "no encaja en la filosofía del club". No le abre las puertas el Real Madrid. Ni el Paris Saint-Germain, que ha pasado de comprarlo todo, a plantarse y buscar otro camino: hacer un equipo con más compromiso.

El rechazo del Atleti

Ha explorado la vía del Atlético de Madrid y lo más cruel ha sido la reacción de repulsa de la Unión de Peñas Internacional calificando, en una nota pública y dando voz en diferentes medios, el posible fichaje como "la antítesis de nuestros valores". Se ha implicado hasta el alcalde José Luis Martínez Almeida, pasional con sus colores rojiblancos, para darle la espalda. Cristiano entró al trapo donde no debía. Contestó con emoticonos de risas a una publicación en redes sociales en la que aparecía la pancarta 'CR7 not welcome' de un reducidísimo grupo de aficionados en el amistoso contra el Numancia. Esto define el estado de nervios del futbolista portugués. No está bien asesorado.

De Simeone no se sabe nada. Si le quiere o no. No se ha pronunciado. Sí lo ha hecho Enrique Cerezo para descartar el fichaje ante los medios en la presentación de Nahuel Molina. Las filtraciones dicen que Simeone recibiría con los brazos abiertos a Cristiano, pero no se moja y esto también perjudica al portugués y, por supuesto, la estrategia de Jorge Mendes. Queda el Chelsea, club que tiene nuevo propietario (Tood Boehly) y que dio esperanzas a Mendes. El obstáculo es convencer al entrenador y al Manchester United. Thomas Tuchel no lo ve claro y el United echa abajo las fórmulas presentadas por la sociedad Mendes-Cristiano. Ni cesión ni traspaso.

Foto: Hazard en una acción del partido contra el América. (EFE/Ross Cameron)

Así está el asunto de Cristiano Ronaldo. Su historia será recordada por sus éxitos y por estos últimos años en los que ha pasado de nadar en la abundancia a estar desesperado y alejado de un nivel top. Es el goleador, goleado. Una cantidad de importantes equipos no han ido a por una estrella que se ha puesto en el mercado y de esta manera se va al traste el plan, el sueño y la obsesión de ser el más grande.

Para ser el mejor futbolista de todos los tiempos, es fundamental dejar una huella imborrable de admiración absoluta. A todos los niveles. Con los títulos, los registros individuales y la imagen. Es clave, por supuesto, cambiar la historia. En el Real Madrid lo hizo Alfredo Di Stéfano liderando un equipo que ganó cinco Copas de Europa de forma consecutiva. Di Stéfano se fue por la puerta de atrás, como Cristiano, pero el recuerdo, con el paso de las generaciones, es que como él no ha habido otro futbolista en el Real Madrid. A Di Stéfano no le hizo falta ganar un Mundial para entrar en el Olimpo de los mejores.

Cristiano es el máximo goleador de la historia del club blanco, pero le persigue la desgracia desde que se marchó del Real Madrid. Es un gran futbolista que gana partidos, pero no títulos. Su obsesión de jugar hasta los 40 años o más la podrá cumplir. Se siente joven, fuerte y conserva el gol. Pero le falla el reconocimiento popular y el de los clubes que le han rechazado. El marketing se resiente. Es un Cristiano Ronaldo con menos valor en el mercado deportivo y publicitario.

Cristiano Ronaldo tiene estresado a Jorge Mendes. Es lo más suave que se puede decir de la relación paterno-filial y empresarial que tiene el afamado representante con su futbolista franquicia. Cristiano pide y Mendes obedece. La prioridad de la agencia de representación, Gestifute, siempre es volcarse con Cristiano para convertirlo en el mejor futbolista de todos los tiempos. Este proceso es largo, complejo y tiene que cumplir varios requisitos. El plan está tambaleándose. Es el peor momento de la sociedad Mendes-Cristiano.

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