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Un escarmiento a Marco Asensio provocó que saliera de su irritante perfil bajo
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ancelotti quiere más ambición

Un escarmiento a Marco Asensio provocó que saliera de su irritante perfil bajo

Marco Asensio recibió un toque de atención de Carlo Ancelotti en el primer partido del año contra el Getafe. El entrenador le exige más continuidad en el juego y el balear reacciona

Foto: Marco Asensio celebra el gol en el partido contra el Granada en el Bernabéu. (REUTERS/Juan Medina)
Marco Asensio celebra el gol en el partido contra el Granada en el Bernabéu. (REUTERS/Juan Medina)

Marco Asensio se quitó la camiseta tras el gol al Granada, le costó una tarjeta amarilla y lo celebró con rabia. No era un gol más. La ejecución fue maravillosa. Un zurdazo desde fuera del área, con un golpeo magistral e inalcanzable para el portero. Desatascó y ganó un partido en el que no estaban ni Benzema ni Vinicius. Lo que necesitaba su equipo era que cogiera la responsabilidad en una situación de apuro y el balear apareció para ser determinante. El gol tiene un valor importante para Asensio y también para Ancelotti.

Marco Asensio tiene la obligación de hacer más partidos como el del Granada. Es la exigencia de Carlo Ancelotti. No puede ser un futbolista irregular, que aparece y desaparece. Hay que tener más voluntad e intención para ganar los partidos. En el Real Madrid irrita que tenga perfil bajo. La reacción de Asensio llega tras el escarmiento que le dio Ancelotti en el partido contra el Getafe. Era el primero del año y al entrenador italiano no le gustó lo desenchufado que había jugado la primera parte. Lo quitó en el descanso para dar entrada a Hazard. El toque fue serio. Si Asensio juega andando, sin arriesgar y con poca determinación, no le sirve al entrenador. Tiene que ser constante en el esfuerzo y la definición.

placeholder Modric y Carvajal celebran con Marco Asensio el gol conseguido contra el Granada
Modric y Carvajal celebran con Marco Asensio el gol conseguido contra el Granada

Esta situación no es nueva con un futbolista que tiene un talento innato, pero que entre la grave lesión de rodilla y su forma de ser transmite frialdad. Hay que darle toques para que espabile cuando parece estar instalado en una zona de confort. A Asensio le piden más continuidad, ambición y carácter. Con 26 años y superado el miedo de la lesión es una temporada en la que no puede desaprovechar las oportunidades. En la derrota contra el Getafe defraudó, empezó mal el año y fue señalado por Ancelotti. "Tuvimos menos concentración y compromiso. Nos tomamos un día más de vacaciones", es el reproche que hizo el entrenador. Ancelotti advirtió al equipo y a Asensio, en particular, de que con esta actitud no se podía competir.

Alegrías y decepciones

Marco Asensio alterna buenos partidos con otros en los que pasa desapercibido. Contra el Inter de Milán y el Atlético de Madrid, dos encuentros consecutivos en el Bernabéu, hizo dos golazos. La esperanza está en recuperar la versión más contundente del balear. Después cayó contagiado en el brote de covid y se perdió los dos últimos partidos del año (Cádiz y Athletic). Las vacaciones navideñas eran el tiempo para la recuperación y a la vuelta, en Getafe, volvió a decepcionar.

La consecuencia fue sentarle en el banquillo en el siguiente encuentro (Alcoyano) y darle la oportunidad a Hazard. Salió al campo faltando poco más de diez minutos e hizo el gol que rompía el empate (1-2). El escarmiento había funcionado. Recuperó la titularidad contra el Valencia, antes de viajar a Arabia Saudí, y siguió en el once en la semifinal de la Supercopa de España contra el Barcelona. Pero unas molestias musculares le impidieron estar en la final contra el Athletic. También se perdió los partidos de Copa y Liga contra el Elche.

Foto: Eden Hazard en el partido entre el Real Madrid y el Cádiz. (EFE/Kiko Huesca)

Lo que irrita de Marco Asensio es que tenga un perfil bajo cuando se le considera un futbolista con altísimas cualidades y un talento diferencial en el golpeo del balón. Las críticas que recibe son por la ausencia de agresividad. Tiene que mostrarse más, dar un plus para ser un delantero vertical. Le falta regularidad. Pasa de marcar tres goles al Mallorca en el Bernabéu a desaparecer en el empate contra el Villarreal y no jugar en las derrota contra el Sheriff y el Espanyol. Estos altibajos son los que hacen dudar a Ancelotti y por lo que rota el puesto de extremo derecho con Rodrygo. El brasileño fue el titular en el Clásico liguero de Camp Nou.

El gol que sirvió para ganar al Granada le viene bien para recuperar el crédito. Tuvo un partido destacado, con 7 remates (6 de ellos a portería). Pudo hacer un doblete si no es por un paradón del portero Maximiano. Dejó una buena impresión en un momento difícil para el equipo y es importante que mantenga esta dinámica por la preocupación que hay en el club con la lesión de Karim Benzema.

Compromiso y efectividad

Pero Asensio está advertido. No puede vivir solo del talento. La mentalidad tiene que ser fuerte y su incidencia en el juego contundente. "Tiene una piedra en los pies", dice Ancelotti. Sin duda, es un jugador que le gusta, que está por delante de Rodrygo, Hazard y Bale si no se desconecta y es atrevido. Para el Real Madrid es muy importante que mantenga este compromiso y tenga efectividad. Sus goles son necesarios. Tiene que tener peso en el equipo y ser insaciable.

Es el tercer máximo goleador del equipo con 8 tantos (6 más que Rodrygo). Los ha conseguido en 36 remates (26 de ellos a portería) en 25 partidos jugados de los 34 de esta temporada. De Marco Asensio también llamó la atención en el partido contra el Granada que, con el empate a cero y en una fase de dominio, agitara los brazos pidiendo al público del Bernabéu que les diera apoyo. Este es el tipo de jugador que conecta con la afición y al que Ancelotti le exige más personalidad para que no desaproveche las oportunidades.

Foto: Marcelo, durante el partido contra el Granada. (Reuters/Juan Medina)

En su mano está que no se quede, otra vez, en unos brotes verdes. Los partidos que vienen de ahora en adelante, con el foco puesto en la eliminatoria de Champions contra el Paris Saint-Germain, servirán para comprobar si hay un nuevo Marco Asensio o es el de siempre. Su futuro dependerá del rendimiento que dé de aquí en adelante. Tiene contrato hasta junio de 2023 y llegará el momento que las dos partes, club y jugador, evalúen si conviene seguir juntos o hay que separarse.

Marco Asensio se quitó la camiseta tras el gol al Granada, le costó una tarjeta amarilla y lo celebró con rabia. No era un gol más. La ejecución fue maravillosa. Un zurdazo desde fuera del área, con un golpeo magistral e inalcanzable para el portero. Desatascó y ganó un partido en el que no estaban ni Benzema ni Vinicius. Lo que necesitaba su equipo era que cogiera la responsabilidad en una situación de apuro y el balear apareció para ser determinante. El gol tiene un valor importante para Asensio y también para Ancelotti.

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