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Con angustia y fortuna, el Real Madrid gana al Alcoyano en la Copa del Rey (1-3)
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Con angustia y fortuna, el Real Madrid gana al Alcoyano en la Copa del Rey (1-3)

El Real Madrid consigue clasificarse para los octavos de la Copa en un partido que se decidió en dos rebotes que favorecieron los goles de Marco Asensio e Isco

Foto: Marco Asensio celebra el gol al Alcoyano. (EFE/Manuel Lorenzo)
Marco Asensio celebra el gol al Alcoyano. (EFE/Manuel Lorenzo)

La angustia se apodera del Real Madrid en este inicio de año. A la derrota liguera en Getafe llega otro mal partido contra el Alcoyano en la Copa del Rey. El resultado es más abultado de lo que sucedió en el juego. Es un triunfo con fortuna que permite evitar el descalabro, sirve para coger confianza, pero también obliga a trabajar mejor los partidos. La primera parte fue para el Alcoyano. Le penalizó un gol de Militao. La segunda estuvo equilibrada y el triunfo llegó con dos acciones de fortuna en los goles de Marco Asensio e Isco.

El partido se lo tomó muy en serio Carlo Ancelotti, pero el entrenador tardó 38 minutos en encontrar un instante de tranquilidad. Fue en el gol de Militao, en un remate de cabeza del brasileño a un centro desde el córner de Rodrygo. Militao venía de ser protagonista en Getafe por un despiste que le costó la derrota a su equipo y en Alcoy cazó el cabezazo. Marcó el año pasado, también de cabeza, en este campo. Repitió en la noche de Reyes. Un regalo para un central que hasta Getafe era señalado como uno de los más fiables del equipo y que con el gol al Alcoyano se desquita. Un tanto que dio paz al Madrid para irse al descanso con una victoria que no reflejó lo que sucedió antes del cabezazo del brasileño.

placeholder Mariano, en la acción en que se lesiona.
Mariano, en la acción en que se lesiona.

Ancelotti se lo tomó muy en serio, no quería riesgos y puso un equipo con titulares de peso. Alaba, Militao y Casemiro para compactar el bloque. Lunin debutó en la portería. Marcelo, titular en el lateral izquierdo, y Nacho en el derecho. Camavinga y Fede Valverde, en el centro del campo. Hazard, Rodrygo y Mariano, en la delantera. No fluyó el juego en el Real Madrid. Fue superior el Alcoyano.

Un Madrid atascado

Este es el sufrimiento que padeció Ancelotti en sus carnes. El Real Madrid no entró bien al partido, lento en la circulación de la pelota, sin velocidad ni profundidad. El Alcoyano se impuso por intensidad en la presión y planteó un partido incómodo. Llegó con más peligro en la primera parte. La primera ocasión, en el 3’, fue un disparo de Dani Vega que obligó a Lunin a despejar a córner. El saque sembró el pánico en el área del Madrid. Camavinga desvió en el área pequeña un balón que iba dentro. El Alcoyano empezó fuerte y creció con más agresividad en ataque y un buen repliegue defensivo. El Real Madrid sufrió el mismo problema que contra el Getafe. Estaba atascado. No encontraba cómo penetrar por las bandas ni por el centro.

Hasta el gol de Militao, el equipo de Ancelotti no había disparado entre los tres palos de José Juan. El peligro lo llevaba un meritorio Alcoyano. Andy hacía daño por la banda de Nacho. Lunin despejó un balón con los puños en un disparo lejano. La sensación era la de un Real Madrid previsible, espeso y sin conexión. El Alcoyano inquietaba. Pero la eficacia la pusieron el cabezazo de Militao y su compromiso.

placeholder Marco Asensio celebra el gol con Militao.
Marco Asensio celebra el gol con Militao.

La segunda parte empezó con una acción desgraciada para Mariano. El delantero se lesiona en un esprint en la frontal del área. Se llevó la mano a la parte posterior del muslo. Entró Marco Asensio. El Real Madrid cambió la actitud, pasó de la pasividad del primer tiempo a enchufarse y jugar más en el campo del Alcoyano. Generó más peligro con los disparos lejanos de Alaba y Fede Valverde. El austríaco se incorporó al ataque con determinación. Acabó las jugadas. El Madrid combinó mejor, tuvo más profundidad y control del juego, movió la pelota de lado a lado del campo, desgastando al combativo Alcoyano. Pero no bastó con esta leve mejoría.

Los de Ancelotti tardaron en entender cómo hay que jugar estos partidos ante equipos que juegan al límite, se dejan la piel y son más bravos. No se rindió el Alcoyano. No renunció a repetir la machada y equilibró el partido con un golazo de Dani Vega, en el 65’. Una jugada sensacional en la que recorta dentro del área a Casemiro y Militao y ejecuta a Lunin con un zurdazo. Volvieron los nervios en el Real Madrid, la cara de preocupación de Ancelotti y las angustias.

El Madrid encontró las soluciones en dos acciones desafortunadas en la defensa del Alcoyano. Diez minutos después, hizo el segundo tanto Marco Asensio en un disparo que pegó en Raúl González y desvió la trayectoria. No pudo hacer nada José Juan. Dos minutos después fue Isco el que aprovechó un mal despeje de la defensa, el balón le cayó rebotado y le favoreció ante la salida del portero. El balón lo tocó José Juan. Un gol extraño. El Madrid encontró el gol de la manera más inesperada.

La angustia se apodera del Real Madrid en este inicio de año. A la derrota liguera en Getafe llega otro mal partido contra el Alcoyano en la Copa del Rey. El resultado es más abultado de lo que sucedió en el juego. Es un triunfo con fortuna que permite evitar el descalabro, sirve para coger confianza, pero también obliga a trabajar mejor los partidos. La primera parte fue para el Alcoyano. Le penalizó un gol de Militao. La segunda estuvo equilibrada y el triunfo llegó con dos acciones de fortuna en los goles de Marco Asensio e Isco.

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