Es noticia
10 días con el 'smartphone' de Google que deja claro que la mejor compra no es un móvil chino
  1. Tecnología
GOOGLE I/O

10 días con el 'smartphone' de Google que deja claro que la mejor compra no es un móvil chino

El Pixel 7A es una renovación conservadora pero acertada de un móvil que ya funcionaba muy bien en relación calidad-precio. Cámara, rendimiento y sistema operativo limpio, las vigas maestras de un terminal a tener muy en cuenta

Foto: El Pixel 7a, ¿la nueva referencia a batir en la gama media de Android? (M. McLoughlin)
El Pixel 7a, ¿la nueva referencia a batir en la gama media de Android? (M. McLoughlin)
Loading

Loading

Con los smartphones, ocurre algo parecido a lo que puede ocurrir con las tarifas de fibra y móvil. Cada uno sabe qué necesita, qué quiere y cuánto quiere gastar. Hay quien se gasta un dineral cada mes para tener una fibra de primera, llamadas y gigas ilimitados y un paquete de televisión que incluya hasta el último partido de fútbol, aunque luego solo vea lo de su equipo y poco más. También hay quien lo que busca es el plan más barato que le permita tener un internet que no vaya a pedales y ya está. Si sale bien, en la mayoría de casos, uno no cambia de operador. Y de la misma forma, si uno está satisfecho, acaba recurriendo al mismo fabricante cuando toca renovar el móvil. Solo hay una cosa que puede romper esta regla: el precio. Como solemos decir en esta sección, uno de los órganos más sensibles del ser humano es la cartera.

A este argumento se agarraron ese puñado de fabricantes chinos, que liderados por Xiaomi o Huawei en su momento, se expandieron por mercados como el español a un ritmo más veloz que el mejillón cebra en los ríos y las cuencas de medio país. En Google, también lo tienen claro. Están intentando ganar presencia como marca de móviles con sus Pixel, que si por algo destacan es por ofrecer una relación calidad-precio bastante interesante en las distintas categorías de producto donde compite que son principalmente la gama alta y la gama media.

Así es el Pixel 7A

Pero, como todas las estadísticas indican, a partir de cierto precio parece que solo Apple es capaz de vender lo suficiente, la compañía responsable de Android ha puesto muchos esfuerzos en su modelo más asequible, los Pixel A, un modelo que esta semana ha sido renovado en el Google I/O, que se celebra hasta este jueves en Mountain View. El nuevo móvil de Google toma el relevo del Pixel 6A, que consiguió posicionarse en la franja de los 400 y 500 euros como uno de los terminales más interesantes y recomendables para los que tengan ese presupuesto.

placeholder Foto: M. McLoughlin.
Foto: M. McLoughlin.

Haciendo una comparación un poco gruesa, se podría decir que el Pixel A es lo que el iPhone SE a Apple: un modelo que permita vivir la experiencia que ha diseñado para sus móviles sin tener que recurrir a uno de sus modelos pata negra. Una experiencia que se traduce en Android limpio, una cámara excepcional, un buen rendimiento y un puñado de funciones potenciadas por inteligencia artificial que otras compañías no pueden ofrecer.

Hemos podido probar el nuevo Pixel 7A durante 10 días antes de su presentación oficial. Aquí va lo mejor, lo peor, lo que te puede gustar más y lo que menos o qué saber cuándo vayas a comprarlo. La conclusión tras esta prueba que tengo es que a los móviles chinos cada vez les cuesta más defender su imagen de chollazo y de ser siempre la mejor compra cuando uno no tiene un presupuesto de 700, 800, 100 o 1200 euros.

El Pixel 7A se rige por el principio de si algo funciona, toca solo lo que tenga margen de mejora. El diseño no es una de cosas a las que han metido mano. Ya lo actualizaron el pasado otoño con los Pixel 7 y los Pixel 7 Pro y entendiendo este móvil como una versión desnatada no tiene demasiado sentido introducir cambios estéticos. Es difícil de distinguir rápidamente de un Pixel 7 a secas, salvo porque es algo más estrecho.

Volvemos a tener, por tanto, el marco de aluminio, el cristal templado y la banda que divide la espalda del dispositivo (hecha de plástico, por cierto) y que contiene la cámara. Es algo más pesado que el anterior modelo, unos 15 gramos, pero eso no afecta al buen agarre del terminal, que se sigue sintiendo muy cómodo en la mano a pesar de que mide 6,1 pulgadas de diagonal.

El color blanco y negro vuelve a repetirse, pero en esta ocasión Google ha preparado dos nuevos colores. Por una parte, el que ilustra estas líneas, azul celeste. No es el primer fabricante que apuesta por algo así, no está reinventando nada ni sacándose un nuevo Pantone de la manga, pero lo cierto es que le sienta bien. El otro es un rojo coral, que ya vimos en sus auriculares Pixel Buds Pro. El Pixel 7A ofrece resistencia IP67 a líquidos y polvo así como puerto USB tipo C (algo que se da por descontado en cualquier móvil en 2023, menos para los iPhone) y en lo que se refiere a la biometría ofrece lector de huellas y reconocimiento facial. Aunque no son los más rápidos del mercado, ambos responden bien y con una tasa de fallos baja. Nada que ver con el catastrófico lector dactilar que manejaba el Pixel 6 y el Pixel 6 Pro.

Cambios de cajón

La pantalla es el punto donde encontramos la primera mejora en lo que se refiere a especificaciones. Tenemos un panel OLED, con resolución Full HD+, compatible con HDR 10 que ahora ofrece hasta 90Hz de tasa de refresco, en vez de los 60 que ofrecía su predecesor. Es una de esas mejoras sutiles, que si no las tienes no se echa en falta, pero que ayudan a sentir que todo va algo más fluido y suave en pantalla al aumentar el número de frames que se muestra por segundo.

placeholder Foto: M. McLoughlin.
Foto: M. McLoughlin.

No son los 120Hz que ofrecen algunos terminales más punteros (y que muchos juegos utilizan) pero tampoco son los 60 a los que todavía Apple utiliza en terminales más caros que este Pixel. En general, los colores se ven bien, los ángulos de visión son suficientes y el brillo es lo que se le puede pedir a un terminal de 500 euros. Siempre es deseable más, pero es lógico que ese extra también se reserve para modelos de más quilates. El brillo automático, que en el pasado también supuso un quebradero de cabeza, funciona de manera precisa, así que pocas pegas se le puede sacar.

Bajó el capó de este Pixel 7A también hay novedades. Para empezar, hereda el procesador de sus hermanos mayores, el Tensor G2, la segunda CPU que Google ha diseñado y Samsung fabricado en masa, después de años recurriendo a las piezas de Qualcomm. Que la compañía decidiese hacer esto y seguir el camino que Apple o Huawei tomaron en su día se debe a que necesita diseños y creaciones muy personalizadas que le permitan, por ejemplo, un mejor rendimiento en funciones propulsadas por IA, uno de los cebos que Google utiliza para sus móviles. Este Tensor G2 en comparación con el primero mejor en potencia bruta, en capacidad gráfica y todo ello con una mayor eficiencia, que la compañía cifra en un 20%. Eso, por ejemplo, permite que el salto a los 90Hz no suponga un lastre en la autonomía.

El Tensor G2 también gestiona mejor, o al menos así lo aseguran los padres de la criatura, el cálculo necesario para ejecutar las mencionadas funciones de IA. Google intenta que sus móviles no solo se queden en la tabla de especificaciones y por eso desde hace tiempo tenemos cosas como que nuestro teléfono pueda identificar lo que está sonando sin necesidad de instalar una app como Shazam ni de abrir absolutamente nada.

El salto a los 8GB de RAM va a ayudar a que envejezca mejor

Tenemos también el transcriptor de notas de voz, que es capaz de pasar a texto en tiempo real una conversación. Esto, por mi trabajo, es una de las funciones que más agradezco. Y ahora ha sido mejorada con una función muy básica pero tremendamente útil: ahora distingue entre las voces de la conversación y en lugar de mostrarte un chorro de texto con todo el audio, lo clasifica por los participantes, indicando qué dice quién. Yo lo he probado con 3 personas y ha sido francamente útil. La IA también se aplica para mejorar la calidad de las llamadas cuando las condiciones no son las mejores y, por supuesto, en lo que se refiere a fotografía computacional, como ya hablaremos más adelante, donde Google sigue siendo el rival a batir.

Otra de las novedades y diría que gran acierto de este modelo es haber dejado atrás la racanería de los 6GB y haber dado el salto a los 8GB. Es cierto que Apple no ha entrado nunca en esta carrera, pero Android (13 en este caso) siempre ha sido un sistema operativo que ha exigido más músculo. Además ese extra de RAM, teniendo en cuenta que tenemos un sistema operativo que viene casi virgen y sin añadidos innecesarios, le va a venir bien para envejecer y afrontar en mejores condiciones el paso de los años.

Aquí se encuentra una de las cosas que más me mosquea y me llama la atención de los Pixel, sea cual sea el modelo. No entiendo por qué solo ofrecen tres años de actualizaciones de Android (cinco en el caso de seguridad), cuando ya hay fabricantes como Samsung u Oppo que ofrecen cuatro. El almacenamiento interno es de 128GB, ya que no habrá versiones que vendan más memoria. Si necesitas más espacio siempre puedes optar por suscribirte a Google One. En el aspecto de la conectividad ofrece 5G, Wifi 6e (probablemente tu router no sea compatible) así como BT 5.3. Sin pegas, una vez más, en este aspecto.

La batería es de 4.385 mAh, lo que puede resultar algo rácana. Es cierto que todo el mundo no puede llegar a los 5.000 mAh sin comprometer, por ejemplo, el grosor del terminal, pero un pellizco más se agradecería. En mis pruebas he estado casi todos los días entre seis y siete horas de pantalla. Es cierto que las jornadas que menos caso he hecho al móvil he superado esa marca, pero también es cierto que cuando lo he exprimido mucho, grabando videos y tomando fotos se ha acercado a las cinco horas, cinco horas y media de pantalla. ¿Qué quiero decir con todo esto? Pues que con un uso medio, estándar, llegarás a final del día con 25 o incluso 30% de autonomía a final del día. Obviamente, si eres más bien intenso es probable que llegues pelado.

placeholder Foto: M. McLoughlin.
Foto: M. McLoughlin.

La carga rápida sigue siendo de 18W. No es la más veloz del mercado, ni pretende serlo. Ya se sabe el debate que hay en torno a esto y cómo afectan esos sistemas que son capaces de recuperar un 80% de la autonomía en lo que se toma un café a la salud de la batería. Google ha tomado partido por el bando de Apple y Samsung y prefiere no hacer excesos en este sentido, algo que es muy lógico, especialmente si no queremos que alguien tenga al de dos o tres años la necesidad de cambiar la batería. Pero creo que aquí puede abrir la mano algo más y ganar unos minutos, que en poco más de 20 minutos solo consigue rellenar el 30% de la batería. Por cierto, que ahora el Pixel 7A viene con carga inalámbrica de 7,5W, algo que no era posible en el anterior modelo. Con esa potencia tarda casi 4 horas en pasar de cero a cien.

Las cámaras como gran argumento

El punto más fuerte de este móvil es la cámara. No tanto por los componentes sino por la fotografía computacional de Google. La compañía tiene un talento único para mejorar el resultado de la imagen en el procesado, cuando el hardware de la cámara termina de hacer su trabajo. En este caso volvemos a contar con un sensor principal (64 megapíxeles) que va acompañado de un ultra gran angular. Particularmente, como aficionado a la fotografía que soy, me cuesta mucho renunciar a un teleobjetivo de 3 aumentos o 4 ópticos, aunque soy plenamente consciente de que eso se paga.

placeholder Disparo con el Pixel 7A con dos aumentos digitales. (M. McLoughlin)
Disparo con el Pixel 7A con dos aumentos digitales. (M. McLoughlin)
placeholder Disparo con el Pixel 7A. (M. McLoughlin)
Disparo con el Pixel 7A. (M. McLoughlin)
placeholder Disparo con el Pixel 7A. (M. McLoughlin)
Disparo con el Pixel 7A. (M. McLoughlin)
placeholder Disparo con el Pixel 7A. (M. McLoughlin)
Disparo con el Pixel 7A. (M. McLoughlin)

Sin embargo, he de decir que este móvil gestiona muy bien el zoom digital hasta los 3 aumentos, permitiendo obtener fotos muy pintonas para el tipo de usuario que es susceptible de comprar este terminal. Es, como la de todos los Pixel, una cámara ideal para los que no quieren preocuparse más que de apuntar y disparar. Mención especial para el modo retrato (tanto en la principal como en la cámara selfi) y el modo nocturno, una vez más. En lo que se refiere al video tenemos video 4K a 60 fps en la lente principal y en la delantera y el gran angular es también 4K a 30 fps. La estabilización con el sensor principal me ha sorprendido gratamente.

placeholder Disparo con el Pixel 7A. (M. McLoughlin)
Disparo con el Pixel 7A. (M. McLoughlin)
placeholder Disparo con el Pixel 7A. (M. McLoughlin)
Disparo con el Pixel 7A. (M. McLoughlin)
placeholder Foto con el Pixel 7A. Foto: M. McLoughlin
Foto con el Pixel 7A. Foto: M. McLoughlin

placeholder Foto con el Pixel 7A. Foto: M. McLoughlin
Foto con el Pixel 7A. Foto: M. McLoughlin

En lo que se refiere a funciones extra, impulsadas por IA, tenemos una vez más el borrador mágico que ya vimos en los Pixel 6a y los Pixel 7, que nos permite eliminar elementos o intrusos en nuestras fotos. No te va a servir para borrar a tu ex de las fotos de la última Navidad pero sí que hace un buen trabajo para quitar a esos intrusos que se cuelan en último plano. Eso sí, milagros a Lourdes. Si hay muchos elementos que quieres quitar, va a bastar con aumentar para que se note la faena que ha hecho.

placeholder Retrato con el Pixel 7A. (M. McLoughlin)
Retrato con el Pixel 7A. (M. McLoughlin)
placeholder Selfi con el Pixel 7A. (M. McLoughlin)
Selfi con el Pixel 7A. (M. McLoughlin)
placeholder Foto nocturna con el Pixel 7A. (M. McLoughlin)
Foto nocturna con el Pixel 7A. (M. McLoughlin)
placeholder Foto nocturna con el Pixel 7A. (M. McLoughlin)
Foto nocturna con el Pixel 7A. (M. McLoughlin)

Estos son los principales argumentos del que probablemente es el teléfono de Google que mejor pueda funcionar en el mercado. El Pixel 7 Pro, aunque mantiene los precios contenidos para ser un gama alta, compite en terreno complicado. Pero la compañía se ha hecho fuerte en mitad de la tabla, que es donde están el Pixel 7 y este nuevo Pixel 7a.

El problema de esta zona, en el caso de Android, es que es una zona que se queda un poco en tierra de nadie. No tiene el argumento de ser un terminal ultra barato pero tampoco el de ser un tope de gama que de todo lo necesario para el día a día y lo que no lo es tanto. Sin embargo, insisto en que es uno de los que mejor relación calidad precio ofrece.

placeholder Retrato antes de utilizar el borrador mágico del Pixel. Foto: M. McLoughlin
Retrato antes de utilizar el borrador mágico del Pixel. Foto: M. McLoughlin
placeholder Retrato después de utilizar el borrador mágico de Google. Foto: M. McLoughlin
Retrato después de utilizar el borrador mágico de Google. Foto: M. McLoughlin

Dicho esto, hay que tener varias cosas en cuenta antes de comprarlo. La primera de todas es que su precio ha subido de 459 a 508 euros. Por muy competitivo que Google quiere seguir siendo en precio, no ha podido escapar a la espiral de inflación. Pero creo, en este caso, que el aumento del coste es bastante equilibrado. 50 euros por 2GB más de RAM, nuevo procesador, nuevos sensores fotográficos y una pantalla algo mejor me parece justificado. El problema de esto es que se queda muy cerca del Pixel 7, que ya ha sufrido varias rebajas después de más de medio año en el mercado y ya se puede encontrar en oferta incluso por 560 o 570 euros, aunque lo más habitual es encontrarlo en torno a los 600. De todas formas, me cuesta recomendar el modelo superior ya que cada vez las diferencias entre uno y otro modelo son cada vez más ínfimas y casi nadie las va a notar en el día a día.

placeholder Foto: M. McLoughlin.
Foto: M. McLoughlin.

Si no corre urgencia y puedes esperar un poco para comprarlo, yo te diría que lo hicieses. El Pixel 6A, lanzado en mayo de 2022, fue carne de cañón del Black Friday y de ofertas cuando pasó el verano. Solo hay que tener un ojo puesto y estar atento en los próximos meses para sacar el Pixel 7A a un precio más competitivo porque pongo la mano en el fuego de que va a pasar lo mismo una vez más. Dicho esto, el modelo del año pasado ahora queda en un atractivo lugar, ya que por poco más de 360 euros, te puede dar dos años de buen servicio o incluso tres si se cuida debidamente.

Particularmente, cada vez soy más fan de los Android que vienen sin capa de personalización o con la mínima intervención, por desgracia, siguen siendo la excepción. En este sentido, si se quiere un móvil con esta característica interesante es echarle un ojo al Nothing Phone (1) que también ha bajado bastante su precio y probablemente lo hará más según se acerque la presentación del nuevo modelo de la startup fundada por Carl Pei, cofundador de OnePlus.

Pixel 7A (509€) Pixel 7 (569€) Pixel 6A (370€) Nothing Phone (469€)

_________________________

El Confidencial ha seleccionado los productos para esta review siguiendo un criterio estrictamente editorial. El texto incluye una selección de botones/enlaces para comprar el producto al menor precio posible. El Confidencial puede generar ingresos por las ventas de estos productos, pero la inclusión de los enlaces cumple una mera función de servicio al lector dentro de un contenido periodístico.

Con los smartphones, ocurre algo parecido a lo que puede ocurrir con las tarifas de fibra y móvil. Cada uno sabe qué necesita, qué quiere y cuánto quiere gastar. Hay quien se gasta un dineral cada mes para tener una fibra de primera, llamadas y gigas ilimitados y un paquete de televisión que incluya hasta el último partido de fútbol, aunque luego solo vea lo de su equipo y poco más. También hay quien lo que busca es el plan más barato que le permita tener un internet que no vaya a pedales y ya está. Si sale bien, en la mayoría de casos, uno no cambia de operador. Y de la misma forma, si uno está satisfecho, acaba recurriendo al mismo fabricante cuando toca renovar el móvil. Solo hay una cosa que puede romper esta regla: el precio. Como solemos decir en esta sección, uno de los órganos más sensibles del ser humano es la cartera.

¿Me lo compro?
El redactor recomienda