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Lo que Ucrania necesita de Occidente para triunfar en la contraofensiva
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Lo que Ucrania necesita de Occidente para triunfar en la contraofensiva

Ucrania va a necesitar una mayor preparación militar si quiere llevar a cabo una contraofensiva fructífera contra Rusia. Aquí, Occidente puede ser la solución, suministrando armamento moderno y entrenando a pilotos ucranianos

Foto: Soldados ucranianos disparan un obús M777 en Járkov. (EFE/Sergey Kozlov)
Soldados ucranianos disparan un obús M777 en Járkov. (EFE/Sergey Kozlov)

En la fase actual de la guerra, Ucrania ha conseguido crear las condiciones propicias para iniciar una contraofensiva contra las fuerzas de ocupación rusas en diferentes partes del territorio. Especialmente, en el sur, el Ejército ucraniano ha destruido varios arsenales y dañado significativamente las vías utilizadas por las tropas rusas para traer refuerzos o poder retirarse a través del río Dnipro. Es el caso de los puentes de Daryivsky y Antonovsky —que ahora son inservibles para el transporte de material bélico— y el paso proporcionado por la central hidroeléctrica de Kajovka. El ministro de Defensa ucraniano, Oleksii Reznikov, ha afirmado recientemente que las fuerzas armadas del país se estaban preparando para recapturar el sur de Ucrania.

¿Cómo ha alcanzado Kiev esta posición tan militarmente ventajosa? Hay dos factores que lo explican: el suministro de armamento moderno por parte de los países occidentales y el deterioro gradual de las capacidades militares rusas para continuar con la ofensiva.

Foto: Escenas tras el bombardeo de Toretsk, en el Donbás. (Reuters)

Los países europeos y EEUU comenzaron a suministrar armamento avanzado a Ucrania aproximadamente el mes pasado. Este material bélico incluye obuses M777, PzH 2000 y CAESAR; y los sistemas de lanzamisiles múltiple HIMARS y M270.

Los obuses M777 han ayudado a compensar parcialmente la escasez de artillería de largo calibre del Ejército ucraniano. Anteriormente, sus piezas más efectivas de artillería eran los cañones Ml-20/ML-20S (fabricados en la URSS durante la Segunda Guerra Mundial). Sin embargo, a medida que avanzaba la guerra, a Kiev le empezaron a faltar proyectiles para este armamento. Y le era virtualmente imposible reabastecerse, pues Rusia era el único país que los producía. Por lo tanto, los M77 se han convertido en un eje fundamental de la artillería pesada de Ucrania, lo que le ha proporcionado una ventaja cualitativa con respecto a Moscú, cuya principal pieza son los Ml-20/ML-20S (mucho menos precisos).

Foto: Soldados ucranianos en la carretera de Bakhmut. (EFE)

Los autopropulsados CAESAR y PzH 2000 han cumplido su función como fuego de contra-batería; es decir, sistemas usados para destruir piezas de artillería. La efectividad de estos contra el armamento pesado ruso ha tenido un gran impacto en los planes del Kremlin, pues todas las conquistas territoriales que ha conseguido en los últimos meses —principalmente en el Donbás— fueron gracias a masivos bombardeos de artillería, durante horas, que precedían al avance de la infantería.

La destrucción de arsenales rusos gracias a los sistemas HIMARS ha complicado aún más los ataques de artillería de Moscú. Desde inicios de julio, Ucrania habría destruido más de 30 depósitos de material bélico, lo que ha llevado al Ejército ruso a retrasar dichos almacenes a su retaguardia, intentando posicionarlos fuera del rango de 70 kilómetros que tienen los HIMARS que utiliza Kiev. En consecuencia, Rusia tarda más en mover material bélico al frente de combate.

placeholder Sistema de lanzamisiles múltiple HIMARS. (US Army)
Sistema de lanzamisiles múltiple HIMARS. (US Army)

El desgaste de las fuerzas armadas del Kremlin se puede reflejar en el hecho de que ha tenido que movilizar unidades que se encontraban en territorios tan alejados como las Islas Kuriles (situadas en el Océano Pacífico). Además, Rusia no solo ha comenzado a usar mercenarios de empresas militares privadas, sino que también ha reducido significativamente los requisitos para nuevos reclutas, lo que se demuestra con la admisión de personas previamente rechazadas del servicio militar por razones éticas o de salud mental. También, comenzó a formar regimientos de voluntarios en territorio ruso y, recientemente, llamó a filas a prisioneros para luchar en Ucrania.

Todos estos esfuerzos muestran que Rusia está desesperada por suplir las grandes carencias en personal militar. Esta escasez, junto con la baja preparación de los nuevos reclutas, llevarán probablemente a un declive de sus capacidades ofensivas.

Foto: Escombros en Járkov. (EFE/Orlando Barría)

Sin embargo, Ucrania necesitará una mayor preparación militar si quiere que su contraofensiva sea completamente efectiva. Es aquí donde Occidente puede ayudar de dos maneras. En primer lugar, el Ejército ucraniano requiere de más lanzamisiles HIMARS y M270 que puedan recorrer hasta 300 kilómetros, lo que permitiría alcanzar objetivos bien adentrados en territorio controlado por las fuerzas rusas, interrumpiendo aún más su cadena logística. Actualmente, Ucrania utiliza los HIMARS principalmente contra los objetivos más prioritarios, como son los arsenales y las bases militares. No obstante, con mayor y más avanzados lanzamisiles, las tropas ucranianas podrían destruir un rango más grande de equipos militares de Moscú, como sistemas de defensa antiaérea y lanzacohetes Iskander y OTR-21 ‘Tochka’ rusos, junto con vehículos militares usados por el Kremlin.

Washington ya estaría lista para enviar por lo menos entre 25 y 30 sistemas de lanzamisiles múltiple. Sin embargo, de acuerdo con Reznikov, el Ejército ucraniano necesita 100 unidades de HIMARS y M270 conjuntamente para poder llevar a cabo una contraofensiva fructífera.

Foto: Tanque ruso destruido en las afueras de Kiev. (EFE/Sergey Dolzhenko)

En segundo lugar, los Estados occidentales deberían proporcionar a Ucrania un mayor entrenamiento de sus tropas. Concretamente, es imprescindible que los pilotos ucranianos sean adiestrados para poder usar aviones de combate más modernizados. Conversaciones oficiales sobre esta cuestión están en curso en Estados Unidos. A pesar de que este tipo de entrenamiento puede durar por lo menos seis meses, no parece que la guerra vaya a terminar en el corto plazo.

Anteriormente, altos cargos ucranianos pidieron a EEUU que suministrara al país los modernos cazas F-15 y F-16. Kiev necesita de estas modernas aeronaves, entre las que también estarían aviones F-18 y Saab 39 Gripen de fabricación sueca. Junto a este material, las fuerzas ucranianas precisan de su correspondiente munición, como misiles aire-aire, aire-tierra y bombas guiadas.

Un estancamiento de la guerra únicamente beneficiaría a Putin

Es vital para Ucrania estar lista para una contraofensiva total cuando Rusia ya no disponga de los recursos necesarios para continuar avanzado. De lo contrario, la guerra corre el riesgo de quedar estancada, congelada momentáneamente. Esto puede jugar a favor de Putin, que no muestra signos de que vaya a detenerse hasta que consiga invadir todo el país y colocar un gobierno títere de Moscú. Por lo tanto, esto solo haría retrasar la próxima ofensiva total por parte del Kremlin.

El apoyo externo que está recibiendo el gobierno de Zelenski está siendo esencial para ayudar a las tropas ucranianas a frenar la invasión rusa y a poder llevar a cabo un contraataque limitado. Sin embargo, para poder expulsar a las fuerzas del Kremlin de los territorios ocupados, Ucrania precisa de un mayor número de material bélico avanzado. Si Occidente no suministra estas armas, la contraofensiva solo tendrá un éxito parcial.

Foto: El capitán Chaika en Saltivka, un barrio de Járkov. (KAP)

Teniendo en cuenta que un estancamiento de la guerra únicamente beneficiaría a Rusia, Europa y EEUU deberían intensificar el aprovisionamiento de armamento moderno. Es la única manera de asegurar que Moscú pierda toda posibilidad de continuar con su agresión en un largo plazo.

* Análisis publicado originalmente en inglés en el European Council on Foreign Relations por Denys Davydenko, Margaryta Khvostova y Olga Lymar, titulado 'Strike traction: ​​How the West can support a Ukrainian counter-offensive'.

En la fase actual de la guerra, Ucrania ha conseguido crear las condiciones propicias para iniciar una contraofensiva contra las fuerzas de ocupación rusas en diferentes partes del territorio. Especialmente, en el sur, el Ejército ucraniano ha destruido varios arsenales y dañado significativamente las vías utilizadas por las tropas rusas para traer refuerzos o poder retirarse a través del río Dnipro. Es el caso de los puentes de Daryivsky y Antonovsky —que ahora son inservibles para el transporte de material bélico— y el paso proporcionado por la central hidroeléctrica de Kajovka. El ministro de Defensa ucraniano, Oleksii Reznikov, ha afirmado recientemente que las fuerzas armadas del país se estaban preparando para recapturar el sur de Ucrania.

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