las menciones a Rusia y 'lodestar', bajo la lupa

¿Quién es el 'topo' de la Casa Blanca? Estos son los principales sospechosos

Periodistas y politólogos elaboran listas con los nombres de quién puede estar detrás del explosivo artículo anónimo publicado en el 'New York Times', escrito por un alto funcionario de EEUU

Foto: Donald Trump habla durante un encuentro con 'sheriffs' de todo el país en la Casa Blanca, el 5 de septiembe de 2018. (Reuters)
Donald Trump habla durante un encuentro con 'sheriffs' de todo el país en la Casa Blanca, el 5 de septiembe de 2018. (Reuters)

Tras publicarse la columna anónima en el 'New York Times' en la que un alto cargo del Gobierno de EEUU afirma que un grupo secreto de republicanos trabaja desde dentro de la Administración Trump para hacerla funcionar “frente a los peores instintos del presidente”, a quien acusa de ser un hombre “amoral”, los asistentes presidenciales y los trabajadores de la Casa Blanca empezaron a cruzar mensajes con esta frase: “Las células durmientes se han despertado”. Una frase en línea con la visión conspirativa del propio Donald Trump y muchos de sus seguidores, que creen que existe un complot del 'establishment' para destruirle. El mismo Trump se expresó de esa manera anoche en Twitter: “Estoy secando el Pantano, y el Pantano está intentando contraatacar. ¡No os preocupéis, ganaremos!”.

¿Quién es el 'topo' de la Casa Blanca? Estos son los principales sospechosos

Este jueves ha vuelto a la carga, afirmando, con un extraño uso de las mayúsculas: “El Estado Profundo [la supuesta conspiración de los poderes establecidos contra toda amenaza al sistema] y la Izquierda, y su vehículo, los Medios de las 'Fake News', se están volviendo Locos y no saben qué hacer. La Economía va mejor que nunca, el Empleo está en Máximos Históricos, pronto DOS Jueces [conservadores] del Tribunal Supremo y tal vez Desclasificación para encontrar Corrupción Adicional. ¡Wow!”. Pero el propio autor del artículo afirmaba: “Esto no es el trabajo del Estado Profundo. Es el trabajo del Estado Estable”.

Ahora, tanto la Casa Blanca como periodistas y analistas trabajan para tratar de discernir quién puede estar detrás del texto. El 'New York Times' solo lo identifica como “un alto funcionario de la Administración Trump”, lo que podría implicar un empleado de la propia Casa Blanca, un alto miembro del Gobierno, un subsecretario o parte del personal de varias instituciones de alto perfil, como el Consejo Nacional de Seguridad. Pero sea quien sea, una cosa está clara: conoce muy de cerca cómo funciona el presidente Trump en el día a día, y qué está pasando alrededor del despacho oval. El tipo de situaciones que describe son semejantes a las reveladas por el nuevo libro de Bood Woodward, el legendario periodista del Watergate.

Así, las especulaciones sobre su identidad se han disparado. Una palabra del artículo ha llamado la atención de los analistas: 'Lodestar', un extraño cultismo para referirse a la Estrella Polar. Uno de los personajes públicos que la utilizaban con frecuencia era el senador John McCain, uno de los grandes enemigos políticos de Trump. Pero McCain ha muerto, por lo que ahora muchos tratan de determinar si forma parte del vocabulario habitual de otros miembros del equipo, o si es un homenaje póstumo a quien muchos consideraban la encarnación del verdadero espíritu de un Partido Republicano honorable.

Aunque algunas quinielas incluyen a personajes como Melania Trump (cuyo disgusto hacia su marido es cada vez más evidente) o 'Javanka', la pareja formada por su hija Ivanka Trump y su esposo Jared Kushner, tratando de hacerse oír por el presidente, la mayoría de los observadores reducen la lista a una decena de opciones, cada uno con sus razones. Según el 'New York Times', el equipo de asistentes de Trump encargado de tratar de cazar al 'topo' cree que no es alguien que trabaje directamente dentro de la Casa Blanca, pero ni siquiera es posible afirmar esto a pies juntillas.

Esta es la lista de las opciones más probables:

1. Don McGahn

Prácticamente desconocido en nuestro país, ha sido el último nombre en la larguísima lista de salidas de la Administración Trump. El consejero legal de la Casa Blanca abandonará su puesto a finales de este año, según confirmó el presidente a finales de agosto. Mientras tanto, ha colaborado voluntariamente en la investigación del fiscal especial Robert Mueller sobre la trama rusa, y es alguien que ha visto de cerca lo feas que se están poniendo las cosas en el despacho oval. Que haya decidido echar balones fuera de forma preventiva tendría todo el sentido del mundo.

2. Nikki Haley

Una de las cosas que han llamado la atención de los expertos es que el artículo del 'NYT' menciona en profundidad a Rusia. Implica que la persona que la firma es alguien que da mucha importancia a las cuestiones internacionales y al comportamiento del Kremlin, por lo que la embajadora de EEUU ante la ONU es uno de los primeros nombres que han salido a colación. Haley es de las que creen en el ideario republicano, y ha conseguido el malabarismo de servir fielmente a la Casa Blanca sin quemarse en el proceso, como el malogrado secretario de Estado Rex Tillerson y otras figuras relevantes. La opinión general es que Haley tiene una gran carrera política por delante, por lo que, si está detrás de la columna, le posicionaría firmemente como una de los “adultos en la Casa Blanca” a los que hace referencia el artículo, para el día en que Trump ya no sea presidente.

3. Dan Coats

El director nacional de Inteligencia está en la lista por el mismo motivo que Haley: es alguien a quien necesariamente debe preocuparle la presunta injerencia rusa en el proceso electoral estadounidense. Además de tener amplia experiencia política —ha sido senador por Indiana en dos ocasiones—, al ser informado de que Trump se reuniría con Vladímir Putin en Helsinki, soltó en directo: “Eso va a ser digno de ver”, provocando el enfado del presidente.

4. Fiona Hill

Lo mismo cabe decir de esta experta en Rusia, asesora presidencial en el Consejo de Seguridad Nacional. Abiertamente alineada con el general H.R. McMaster, cesado ignominiosamente por Trump de su cargo al frente de dicha institución, tiene razones de sobra para estar descontenta.

5. John Kelly

El jefe de gabinete de la Casa Blanca, otro general condecorado, se encuentra también entre los que tienen razones de sobra para llevarse las manos a la cabeza ante las salidas de tono del presidente. Otro factor lo coloca muy arriba en las quinielas: militar de carrera, ve su paso por la Administración Trump como un último servicio a su país, por lo que su perfil encaja perfectamente con el personaje descrito en el artículo anónimo.

6. James Mattis

Otro de los considerados 'adultos en la Casa Blanca', el libro de Bob Woodward lo pinta como alguien capaz de manejar el comportamiento inestable del presidente. Según el reportero, fue el actual secretario de Defensa quien impidió que un Trump fuera de sí ordenase el asesinato del presidente sirio Bashar al Asad tras el ataque químico en Jan Sheijún, planificando en su lugar el bombardeo de la base aérea desde la que se había lanzado aquel, una respuesta mucho más ponderada. De acuerdo con Mattis, Trump tiene una comprensión de la política internacional de un niño “de sexto o séptimo grado”, es decir, de 11 o 12 años de edad.

Otras opciones

Chris Cillizza, analista político de la CNN y uno de los observadores más reputados de Washington, añade algunos nombres más a la lista. Entre ellos, aparecen los de Mike Pence, el actual vicepresidente, un hombre que jamás contradice a Trump y que se limita a sonreír y asentir... pero a quien un 'impeachment' convertiría automáticamente en presidente; o el de Jeff Sessions, el fiscal general a cargo del Departamento de Justicia, cuyo enfrentamiento con Trump adquirió la semana pasada dimensiones épicas. También se menciona a Kellyanne Conway, consejera de la Casa Blanca y una de las primeras partidarias públicas de Trump cuando este aún era candidato, pero a quien Cillizza describe como “alguien que ha sobrevivido durante mucho tiempo en el juego político, y no por ser tonta o por no comprender hacia dónde sopla el viento”.

Otra posibilidad, más remota, es que sea alguien no mencionado en esta lista, una figura de menor relevancia que simplemente describe el trabajo de la autoproclamada 'resistencia', en la que ha participado o de la que ha sido testigo, pero sin un gran papel en la Casa Blanca. Pero la mayoría de los analistas considera que es poco probable que el 'New York Times' haya accedido a publicar de forma anónima un artículo escrito por un cargo de segunda o tercera fila. El nombre que todos buscan, de momento, sigue siendo un misterio.

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