"no se puede reducir la lista a una persona"

Caza de brujas en la Casa Blanca para identificar al autor del artículo en el 'NYT'

Un alto funcionario de la Administración Trump abrió ayer la caja de los truenos con una columna anónima titulada "Yo soy parte de la resistencia dentro de la Casa Blanca"

Foto: Donald Trump. (Reuters)
Donald Trump. (Reuters)

No es difícil entender por qué, desde el punto de vista de Donald Trump, parece una conspiración: apenas 24 horas después de que el 'Washington Post' publicase en exclusiva los primeros fragmentos del libro del legendario Bob Woodward sobre su presidencia, el 'New York Times' abría su edición de ayer con un artículo anónimo en su sección de opinión, en la que un alto cargo de su Administración confirmaba una de las revelaciones explosivas del veterano reportero del Watergate: que miembros del equipo de Trump trabajan a sus espaldas para boicotear sus decisiones más extremas, impulsivas e irracionales.

Titulada "Yo soy parte de la resistencia dentro de la Administración Trump", la columna comienza así: "El presidente Trump encara los retos de su mandato como no lo ha hecho ningún otro líder norteamericano moderno. Ya no es que la investigación del 'special counsel’ [el fiscal especial Robert Mueller] esté cada vez más cerca de su final. O que el país se encuentre extremadamente dividido por su liderazgo (...) El dilema —que él no alcanza a comprender— es que muchos de sus altos cargos en su propia Administración estamos trabajando con dedicación desde dentro para frustrar parte de su agenda y sus peores decisiones".

Sin embargo, destaca que estos altos cargos no son "la resistencia de la izquierda", pues su objetivo es que la Administración "tenga éxito". No renuncian a pensar que muchas de las políticas implementadas por el Gobierno republicano "han conseguido que Estados Unidos sea más seguro y más próspero". Este alto cargo anónimo subraya que la Administración actual ha llevado a cabo reformas positivas, como la "desregulación, rebaja de impuestos o el fortalecimiento del ejército". "Pero aun así, estos logros han sido conseguidos a pesar —y no gracias a— el tipo de liderazgo de Donald Trump. Es impetuoso, conflictivo, poco serio e incompetente"."Los americanos deben saber que hay personas adultas en la habitación".

La columna contiene aún más declaraciones explosivas: "La raíz del problema se encuentra en la amoralidad del presidente Trump. Cualquiera que trabaje con él sabe que no cuenta con ningún principio que influya en su toma de decisiones. Aunque fue elegido como republicano, el presidente apenas tiene afinidad con los ideales que siempre han apoyado los conservadores: libre pensamiento, libertad de mercado y de personas", continúa, tachando a Donald Trump de "anticomercio y antidemocrático".

Donald Trump sostiene los papeles de una declaración que realizó en la Casa Blanca. (Reuters)
Donald Trump sostiene los papeles de una declaración que realizó en la Casa Blanca. (Reuters)

"Ira volcánica"

Menos de 90 minutos después de su publicación, el presidente compareció en directo para arremeter contra el diario neoyorquino, el autor de la columna y el texto en general. “Tenemos a alguien en lo que yo llamo el fallido 'New York Times' hablando de que es parte de la resistencia dentro de la Administración Trump. Estas son las cosas con las que tenemos que lidiar”, declaró. Además, ha insinuado en Twitter que se trata de un acto de “traición”, uno de los delitos más graves del código penal estadounidense. Por su parte, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, lo ha calificado de “patético, imprudente y egoísta”, añadiendo: “Este cobarde debería hacer lo correcto y dimitir”.

Caza de brujas en la Casa Blanca para identificar al autor del artículo en el 'NYT'

Según dos fuentes de la Administración, citadas de forma anónima por el 'Washington Post', Trump reaccionó anoche con ira “volcánica” y estaba “absolutamente lívido” ante la publicación. También aseguró que sospecha que el funcionario “desleal” trabaja en cuestiones de Seguridad Nacional o en el Departamento de Justicia. Otros altos funcionarios han indicado al 'New York Times' que creen que sin duda tiene un alto cargo en la Administración, pero no en la misma Casa Blanca.

La publicación desató de forma inmediata una auténtica caza de brujas entre los funcionarios públicos: los asistentes presidenciales cancelaron todas sus reuniones y se encerraron para tratar de desarrollar una estrategia. Aunque algunos asesores le dijeron a Trump que lo sucedido es similar a las filtraciones no autorizadas a la prensa, este no lo ve así. Los encargados de determinar quién ha sido el ‘topo’ tratan ahora de reducir la lista a, como mucho, media docena de nombres. Pero no les está resultando fácil.

“El problema para el presidente es que podrían ser tantas personas…”, afirma un funcionario entrevistado de forma anónima por el 'Washington Post'. “No se puede reducir a una sola persona. Todo el mundo lo está intentando, pero es imposible”, asegura. Los asistentes están analizando los patrones lingüísticos para tratar de determinar la identidad del autor. Y el propio Trump le ha exigido al 'New York Times' que revele quién es: “Si esta persona anónima SIN ENTRAÑAS realmente existe, el 'Times' debe, por razones de seguridad nacional, entregarle al Gobierno lo antes posible”, tuiteó ayer. Algo que, nadie duda, jamás ocurrirá, afianzando aún más la brecha entre la prensa y una Administración Trump en sus horas más bajas.

Mundo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
24 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios