LOS EJES CENTRALES DEL 21-D

El PSC afina su campaña: presidencialista, menos días de Sánchez y gran peso de Borrell

El dos de Iceta cierra este fin de semana el diseño de las dos semanas centrales con su homólogo del PSOE. El jefe de Ferraz protagonizará al menos media docena de actos en cuatro días

Foto: Miquel Iceta visita con Jaume Collboni el mercado de la Guineueta, en el distrito barcelonés de Nou Barris, este 23 de noviembre. (EFE)
Miquel Iceta visita con Jaume Collboni el mercado de la Guineueta, en el distrito barcelonés de Nou Barris, este 23 de noviembre. (EFE)

El PSC no tiene aún rematados todos los detalles de su campaña del 21-D, que arranca el próximo 5 de diciembre, porque para empezar debe atar el despliegue del PSOE en Cataluña en las dos semanas previas a la cita con las urnas, pero sí tiene ya bastante trecho avanzado. Y buena parte de los mensajes ya cocinados, sobre todo en lo que atañe a una de las cuestiones mollares de estas elecciones: los pactos. Ya está despejado que los socialistas no investirán a ningún aspirante independentista y tampoco a Inés Arrimadas, del mismo modo que no habrá un tripartito con ERC y los 'comuns'. El PSC quiere poner el foco en su candidato, en Miquel Iceta, reforzando su perfil presidencial, y menos en Pedro Sánchez, que aunque estará muy presente en las cuatro provincias, no mitineará a diario. También ejercerá de complemento, muy importante, el exministro Josep Borrell.

Los remates finales se solventarán este fin de semana. El secretario general está desde este viernes en Barcelona, acompañado de su secretario de Organización, José Luis Ábalos, que será quien cierre la participación del PSOE en la campaña con su homólogo del PSC, Salvador Illa. La idea inicial que barajan las dos direcciones es que Sánchez mitinee en Cataluña en los dos fines de semana centrales: el 9 y 10 y el 16 y 17 de diciembre. En esos cuatro días recorrerá las cuatro provincias y se concentrarán "al menos media docena de actos", en palabras de un alto mando de Ferraz. El más importante de todos ellos será el que se celebre el domingo 17, la jornada que acogerá el mitin central, de mayor peso que el que ocupe el cierre formal de la campaña, el martes 19.

En 2015, Sánchez se desplazó diez días a Cataluña, aunque en un principio iban a ser siete. Esta vez pueden ser menos días, pero con muchos actos

En las elecciones autonómicas de 2015, Sánchez estuvo en Cataluña un total de 10 días. Una presencia intensísima que no se repetirá, o no al menos del mismo modo, esta vez. A falta de la última negociación de Ábalos e Illa, el planteamiento original es que el secretario general del PSOE se desplace menos días, pero tenga mayor actividad en esas jornadas. "Es otro tipo de intensidad", explican desde el entorno de Iceta. El primer secretario lo contaba así hace unos días: "Queremos que [Pedro] venga mucho, pero queremos encajar agendas. Y él utiliza la expresión de: 'Miquel, es tu momento, estás en condiciones de hacer una campaña muy de presidente y no queremos hacer nada desde el PSOE que pueda oscurecer o matizar eso".

Juntos en un desayuno en Madrid

No obstante, en Ferraz y en Nicaragua, la sede central del PSC en Barcelona, no quieren bajo ningún concepto que esta menor presencia de Sánchez se interprete como una fisura entre las dos organizaciones hermanas. Y se recuerda, y es cierto, que en 2015 Sánchez iba a acudir inicialmente siete días y al final acabaron siendo 10, así que este año podría ocurrir lo mismo. Además, la relación es óptima entre los dos líderes, hasta el punto de que, como el jefe del PSOE ilustraba este jueves en una entrevista en TVE, hablan a diario y mantienen una sintonía completa en cuanto a posiciones y mensajes, complicidad que ya tenían desde la época de las primarias, en las que Cataluña fue un territorio clave en la victoria del madrileño. Sánchez e Iceta estarán ya juntos este fin de semana en la capital catalana, donde ejercerán de anfitriones del Consejo de la Internacional Socialista —el primero intervendrá en la apertura, hoy, y el segundo, en la clausura, mañana sábado—, y el lunes el líder del PSOE presentará al candidato del PSC en un desayuno informativo de Europa Press en Madrid.

Los dos líderes están juntos este fin de semana en el Consejo de la Internacional Socialista, que se celebra en Barcelona y no en Madrid

El de este fin de semana será además el primer viaje oficial que Sánchez haga a Cataluña tras la aplicación del artículo 155 de la Constitución, que los socialistas apoyaron. Ferraz confiere una importancia máxima a este evento, que reunirá a unos 200 delegados de partidos socialdemócratas, socialistas y laboristas de todo el mundo. Sánchez es vicepresidente de la IS —lo había sido antes y lo fue Javier Fernández como presidente de la gestora— y fue quien eligió que la cumbre de líderes se celebrase en Barcelona esta vez, y no en Madrid, para proyectar internacionalmente a Iceta. La anterior reunión del Consejo de la IS se celebró en julio en Nueva York, y en ese cónclave, según fuentes del PSOE, el secretario general recibió el encargo de llevar la siguiente cita a España.

Pedro Sánchez, el pasado 22 de noviembre en Alcorcón, Madrid. (EFE)
Pedro Sánchez, el pasado 22 de noviembre en Alcorcón, Madrid. (EFE)

El otro gran protagonista de la campaña del PSC será Pepe Borrell, cuyo peso se reforzó gracias a las dos manifestaciones unionistas que recorrieron Barcelona en octubre y en las que tuvo un papel destacado como interviniente. La dirección de campaña de los socialistas catalanes, que recae en Illa, estima que el exministro y expresidente del Parlamento Europeo, aunque no va en listas, es un activo fundamental para captar a votantes que emigraron a Ciudadanos. Su discurso antiindependentista es nítido. Más aún: es un doloroso látigo para los separatistas, y esa claridad puede servir para volver a teñir de rojo el cinturón metropolitano de Barcelona. Borrell no estará en España en la primera parte de la campaña por sus compromisos profesionales, pero sí se desplazará a Cataluña en la recta final, del 15 al 19 de diciembre, "con algún salto a Madrid entre medias", según fuentes de su entorno. Tendrá "agenda propia", aunque coincidirá en algún acto con Iceta y Sánchez.

Vara, el 5, y Gabilondo, el 11 de diciembre

Iceta también quiere contar con otras figuras relevantes del PSOE. Así, mitinearán los números dos y tres, Adriana Lastra y José Luis Ábalos; el presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara, el martes 5, en el feudo histórico socialista de Sant Andreu de la Barca, y el lunes 11, lo hará el exministro y portavoz en la Asamblea de Madrid, Ángel Gabilondo, gran amigo del candidato. Asimismo, se está buscando el encaje de la presidenta balear, Francina Armengol, próxima en sus planteamientos políticos al PSC. Está por ver si también son invitados a echar una mano el presidente valenciano, Ximo Puig, o la jefa del PSE, Idoia Mendia. Los barones socialistas, incluida la andaluza Susana Díaz, se han puesto a disposición del PSC, pero de momento no hay confirmaciones de asistencia. En la campaña de 2015, Armengol, Puig, Díaz o el presidente de Aragón, Javier Lambán, sí se desplazaron a Cataluña a hacer campaña. También protagonizó un mitin con el candidato y con Sánchez el expresidente Felipe González. Y una anécdota: el jefe del Ejecutivo cántabro, el regionalista Miguel Ángel Revilla, sí viajará a la comunidad para mostrar su respaldo a su "amigo" Iceta, aunque no a mitinear con él.

El PSC desea reforzar la imagen presidencial de Iceta, acorde con su propósito de disputar a Cs la segunda plaza y con la 'operación Borgen'

En esta ocasión, el PSC quiere reforzar la imagen presidencial de Iceta. La dirección desea grabar a fuego que la idea de que el socialista sea jefe del Govern no es una entelequia o un invento. Ni Ferraz ni Nicaragua esconden, de hecho, que la apuesta es que Iceta pueda convertirse en 'president' incluso si queda por debajo de Inés Arrimadas, la aspirante de Ciudadanos, porque tiene más opciones de sumar complicidades y porque encarna un proyecto "transversal". Los socialistas hacen cuentas y creen que, en caso de que no haya mayoría absoluta de los independentistas, es factible que Iceta pueda acumular los votos de Cs, PP y 'comuns'. Arrimadas, recuerdan, jamás tendrá el apoyo del partido de Ada Colau para hacerse con la Generalitat. Quieren importar 'Borgen', en definitiva.

El PSC afina su campaña: presidencialista, menos días de Sánchez y gran peso de Borrell

El carácter presidencialista de esta campaña, que no tenía la de 2015, se hace visible hasta en las formas. Iceta revelaba este jueves divertido que su número dos le ha pedido que esta vez no baile —como ocurrió hace dos años— ni grite, y que en cambio sí vista con corbata justo para incidir en su imagen presidencial. "Illa es bastante estricto e intentaré obedecer. Ahora que vamos a por la presidencia, no podemos hacer estas cosas", decía divertido, informa EFE. En las anteriores autonómicas aceptó ser candidato, señalaba, por "cierta obligación política", por la mala situación que atravesaba su partido. Un panorama que ha cambiado para el 21-D, cuando las encuestas apuntan a una recuperación de las siglas y a una subida importante en escaños, hasta el punto de que algunos sondeos le colocan disputándose la segunda plaza del Parlament con Cs. "Ahora tengo ganas de presentarme y de ser presidente", confesaba.

'Solucions. Ara, Iceta!'

A este planteamiento responde el lema de campaña, muy centrado en su figura y en el mensaje de que el PSC sí plantea propuestas para resolver el conflicto: 'Solucions. Ara, Iceta!' ('Soluciones. ¡Ahora, Iceta!'), y hasta la foto que presidirá toda la cartelería: con corbata y con la señera detrás. Pero también los mensajes: los socialistas ya avanzan su política de alianzas. O, más bien, con quiénes no pactarán para la investidura.

El PSC no investirá a candidatos 'indepes' ni a Arrimadas. Pero también califica de "imposible" un tripartito con ERC y los 'comuns'

Sánchez e Iceta ya habían advertido hace días de que el PSC no facilitará la elección como presidente de la Generalitat ni de Carles Puigdemont, ni de Oriol Junqueras ni de Marta Rovira. Este jueves, ambos señalaron que los votos de los diputados socialistas tampoco servirán para investir a Arrimadas. "En España ya hemos tenido suficientes derechas, como para ahora tener una más en Cataluña; la concordia no está a la derecha del PP", decía Sánchez para referirse a Cs, "la media naranja del PP". Horas después, el primer secretario apuntalaba el argumento: su partido "no premiará" a quienes han llevado a Cataluña "al borde del precipicio", y por eso no hará presidente ni a un candidato independentista ni a uno "de derechas", incluyendo a los naranjas, por ser "socios preferentes" del PP.

El director de campaña y secretario de Organización del PSC, Salvador Illa, y la número dos por Barcelona, Eva Granados, el pasado 20 de noviembre en la presentación del lema y el programa de los socialistas para el 21-D. (Jordi Play | PSC)
El director de campaña y secretario de Organización del PSC, Salvador Illa, y la número dos por Barcelona, Eva Granados, el pasado 20 de noviembre en la presentación del lema y el programa de los socialistas para el 21-D. (Jordi Play | PSC)

Iceta descartó a su vez la alternativa preferida por Pablo Iglesias y que podría gustar a Colau: la del tripartito con ERC y los 'comuns'. El líder del PSC calificó esa opción de "imposible", porque los acuerdos "no pueden ser contorsiones antinaturales" y a ellos se debe llegar "mirando a los ojos a los ciudadanos". Iceta dijo que ve "muy difícil" trenzar pactos con los republicanos porque su proyecto "tiene como horizonte la independencia", mientras que el PSC busca "una renovación del acuerdo con el resto de España". Y recordó que Colau, por su parte, rompió unilateralmente el acuerdo en el Ayuntamiento de Barcelona, aunque se mostró confiado en que en el futuro ambas fuerzas puedan "reencontrarse".

La 'cuarta ley de la termodinámica'

Que no habrá un acuerdo con ERC, dicen en la cúpula de PSOE y PSC, no es una mera pose. Los socialistas salieron muy escarmentados de los dos tripartitos anteriores (2003-2006 y 2006-2010) y consideran que ahora no se da ninguna condición para reeditar esa entente. "Hay una cuarta ley de la termodinámica —ironiza un dirigente—, que es la que dice que todo cuerpo que se aproxima a ERC se destruye. Y nosotros no queremos ser destruidos". El PSC es plenamente consciente de que un entendimiento con los republicanos abriría un incendio muy importante en el PSOE a poco más de un año vista de las municipales y autonómicas.

El PSC desea "amarrar el voto centrista" sin descuidar el flanco de izquierdas y recoger apoyos de los catalanistas moderados

En el comité de campaña se considera capital, en esta fase, "amarrar todo el voto centrista" que se pueda, y para eso son básicos los mensajes contra Ciudadanos, tanto los dirigidos desde el PSC como los lanzados por Sánchez, a quien se considera "más competitivo" para salir a degüello contra el partido de Albert Rivera y escorarlo a "la derecha del PP". También se pretende incidir así en que Iceta tiene perfil "más presidenciable" que Arrimadas. Y es que "la batalla primera es quedar como segundo partido político en Cataluña, por encima de Cs", insisten en su equipo.

El PSC afina su campaña: presidencialista, menos días de Sánchez y gran peso de Borrell

Además, el PSC persigue al votante catalanista moderado —de ahí el guiño de la alianza con los herederos de Unió y la incorporación, como tres por Barcelona, del 'exconseller' Ramon Espadaler— y al elector progresista no independentista molesto con la "ambigüedad" de Colau. Y para ello explotará las contradicciones de esta, como el hecho de que el candidato de los 'comuns', Xavier Domènech, quiera centrar su campaña en el eje social y no en el nacional tras haber roto el pacto en la capital justo por la cuestión catalana. En el núcleo de campaña del PSC se duda, no obstante, de si centrar todos los esfuerzos en combatir a Cs o arrear también duro a Catalunya en Comú, con el objetivo de que no sean ellos quienes se conviertan en la bisagra del nuevo Parlament y de debilitarlos de cara a las municipales. Por ahora, Sánchez evita el cuerpo a cuerpo con Podemos. Este jueves se limitó a indicar que tiene una relación "correcta" con Iglesias y tachó de "error" la estrategia morada en Cataluña, sobre todo por la ruptura en Barcelona y por "anteponer la agenda soberanista".

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