EL PARTIDO DE LA ALCALDESA INCLINA LA BALANZA POR 323 VOTOS

PSC y PSOE avisan: la ruptura de Colau hace "muy difícil" el pacto con 'comuns' e Iglesias

Iceta deja claro que su partido mirará de forma distinta a los comunes, y en Ferraz coinciden en que el divorcio en Barcelona es otra "prueba" más de que hay una izquierda que no quiere unir

Foto: Miquel Iceta, rodeado de los candidatos en la lista por Barcelona, este 12 de noviembre en la plaza Europa de la capital catalana. (EFE)
Miquel Iceta, rodeado de los candidatos en la lista por Barcelona, este 12 de noviembre en la plaza Europa de la capital catalana. (EFE)

El PSC se lo esperaba desde el mismo momento en que Ada Colau convocó la consulta a sus bases. Un referéndum anunciado hace una semana sobre un pacto en el Ayuntamiento de Barcelona de apenas un año y medio de vida que la alcaldesa renunció a defender ya tenía las cartas marcadas. Los socialistas sabían que la ruptura del acuerdo era inminente. Y así ha sido. Pero tendrá "consecuencias", como había advertido Miquel Iceta. Hará difíciles, por no decir imposibles, eventuales acuerdos del PSC con los 'comuns' tras el 21-D, y pone ya definitivamente muy cuesta arriba el entendimiento entre PSOE y Podemos, ya muy herido justo por la crisis catalana. Pero, electoralmente, los socialistas consideran que la quiebra de la entente con Colau les ayudará en los comicios, al aclarar los espacios: para ellos, la regidora ha acabado escogiendo, y lo ha hecho alineándose sin tapujos con los independentistas.

Jaume Collboni, hasta ahora segundo teniente de alcalde de Barcelona, había ido preparando el terreno en los últimos días. En la ejecutiva del PSC del pasado lunes ya daba por perdido el pacto en la ciudad, pero quiso salir en rueda de prensa a exigir "claridad" y "lealtad" a la alcaldesa. Para poner en evidencia que era ella quien deseaba romper la baraja. Pero Colau no defendió el acuerdo y el desenlace se conoció este domingo. De un total de 3.800 votos emitidos —son 9.530 los inscritos en Barcelona en Comú, el partido de la regidora—, se contabilizaron 2.059 sufragios a favor de la ruptura con el PSC dado su apoyo a la aplicación del artículo 155 de la Constitución, un 54,18% del total, por 1.736 papeletas (el 45,68%) en contra, aparte de cinco blancos (el 0,13% restante). 323 votos decantaron la balanza y decidieron la suerte de una ciudad de 1,6 millones de habitantes.

Miquel Iceta, que este domingo presentaba su lista por Barcelona en la capital, cargó sin rodeos contra Colau. "Entre Barcelona y la independencia ha escogido la independencia. Entre la inestabilidad y la estabilidad ha escogido inestabilidad, entre un Gobierno de izquierdas y plegarse a las exigencias de Xavier Trias y Alfred Bosch [portavoces municipales de PDeCAT y ERC], ha escogido lo segundo", sostuvo. Un juicio que, en términos semejantes, replicaron sus compañeros del PSC y del PSOE. El primer secretario verbalizó una queja muy oída en los últimos días: "Me ha sabido muy mal que en todo este proceso no hayamos oído la voz de la alcaldesa diciendo su opinión, si valía la pena mantener o no el pacto. Se ha querido esconder su opinión. Quizá es la alcaldesa pero no la líder que Barcelona necesita". Actitud que muchos cuadros socialistas calificaban, directamente, de "cobardía".

Ya no son "de fiar"

"A partir de hoy nosotros no podremos mirar igual a la gente de los comunes", avisó Iceta. Traducción: el entendimiento no será fácil a partir de ahora. El candidato ya había adelantado el viernes en Onda Cero que, si finalmente las bases de Barcelona en Comú rompían el pacto, habría "consecuencias más allá de la ciudad". Lo obvio: "Será muy difícil" llegar a algún acuerdo con los 'comuns' tras las elecciones del 21-D. "¿Cómo le vamos a decir a los electores que con quien nos ha echado del gobierno de Barcelona querremos gobernar Cataluña? Sería muy raro", reconoció. Para los socialistas, la dirección del partido de Colau no es "de fiar", puesto que el acuerdo decía explícitamente que quedaban fuera de él las cuestiones que desbordasen lo estrictamente municipal. Y ella, recordaban, ha promovido una consulta por el apoyo del PSC al 155.

"Entre Barcelona y la independencia ha escogido la independencia", dice Iceta, que denuncia la actitud de Colau, que los socialistas califican de "cobarde"

Para los socialistas, la importancia de Barcelona excede los límites de la ciudad. El propio Iceta agradecía este domingo al 45% de los militantes de Barcelona en Comú que apoyaron la entente, que hacía posible "uno de los pocos gobiernos de izquierda realmente compartidos, no solo en Cataluña sino en el conjunto de España". El puente, entienden, ha saltado por los aires. "Hacía falta poner Barcelona y sus ciudadanos por delante. Hacía falta priorizar la alianza de izquierdas. Esto es lo que he defendido y defenderé. Venimos de lejos y el futuro de Barcelona está lleno de oportunidades", escribió por su parte Collboni en un tuit con los cuatro exalcaldes socialistas que ha tenido Barcelona (Narcís Serra, Pasqual Maragall, Joan Clos y Jordi Hereu). El edil comparece este lunes en la sede del PSC.

En las direcciones de PSOE y PSC calificaban de "error garrafal" la decisión de Colau, bastante incomprensible antes del 21-D y foco de tensiones internas en el seno de los 'comuns'. No dejaban de señalar, en ese sentido, el malestar que decían haber testado en Iniciativa per Catalunya Verds (ICV) o los tuits (y retuits) de dirigentes como Lluís Rabell o Joan Coscubiela, presidente y portavoz del grupo de Catalunya Sí que es Pot en esta última legislatura, o del diputado en el Congreso Raimundo Viejo, todos ellos desmarcándose de la alcaldesa y deplorando el divorcio, por mucho que ella vendiese la decisión como un acto de "radicalidad democrática".

PSC y PSOE avisan: la ruptura de Colau hace "muy difícil" el pacto con 'comuns' e Iglesias

No es solo que el PSC piense que es "muy difícil" el entendimiento con los de Colau tras el 21-D. "Desde luego, los 'comuns' preparan un acuerdo con ERC y con la CUP, y nosotros ahí no vamos a entrar, no tenemos tendencias suicidas", aseguraban en el entorno de Iceta.

"No tiene valor"

Desde el PSOE, la visión era coincidente, y Sánchez no hizo sino manifestar la misma tesis vía Twitter que Iceta. "Es muy ejemplificador de la estrategia de Colau y de Podemos, y de la credibilidad que tienen. No es baladí lo que ha ocurrido. Su apuesta por el diálogo se les cae. Ellos se han situado con los independentistas, y Ada ha demostrado que no tiene valor ninguno. Convocó una consulta con el propósito de romper, pero no dice qué opina ella. Los líderes no se quedan al margen", afirmaba este domingo un responsable muy próximo al secretario general.

"No ayuda a pactos" con Podemos, dicen en Ferraz. "Vuelve a mostrar que hay una izquierda más preocupada por hacernos oposición que otra cosa"

En Ferraz también se rubrica que lo sucedido en Barcelona "no ayuda a pactos futuros", porque "en España puede pasar lo mismo". "Y a Podemos le afecta totalmente porque en esta cuestión Pablo Iglesias va a remolque de Colau. Está hipotecado en Cataluña con ella. Esto demuestra que no son capaces de enderezar la estrategia, que van errando continuamente, y eso que, como se ha visto en el CIS, no les beneficia, y a ella tampoco, porque el cinturón metropolitano de Barcelona no es 'indepe', por mucho que parte de las bases de los 'comuns' lo puedan ser", indicaban desde el estado mayor de la ejecutiva. "Conseguirá perder el 40% de sus votos", estimaba otro cuadro.

"Son ellos los que han roto, incumpliendo el pacto. Es un grave error, contrario a los intereses de los ciudadanos de Barcelona y a los progresistas de toda Cataluña y de España. Lo que ha pasado es evidente que vuelve a demostrar que hay una izquierda más preocupada por hacer oposición al PSOE que otra cosa", sentenciaban fuentes próximas a Sánchez, evidenciando la dificultad de un entendimiento futuro entre las dos fuerzas progresistas. Por lo pronto, la colaboración parlamentaria a la que se comprometieron PSOE y Unidos Podemos en el verano, que "ya estaba muy parada" por el distanciamiento fruto de la crisis catalana, seguirá en el congelador. El jefe de Ferraz no conversó con Iglesias durante la jornada, según confirmaron fuentes cercanas al primero a este diario. Sí charló con Iceta y Collboni para mostrarles "todo su respaldo".

PSC y PSOE avisan: la ruptura de Colau hace "muy difícil" el pacto con 'comuns' e Iglesias

Críticas recurrentes

Pese a que la ruptura del pacto "es un desastre para Barcelona", los socialistas creen que les coloca en una situación de ventaja competitiva de cara al 21-D, porque escora a los 'comuns' hacia el secesionismo y deja el espacio del catalanismo de izquierdas más libre para Iceta. "No nos viene mal. En la situación de hostigamiento de los secesionistas hacia el PSC, que ellos se sumen a la cacería contra nosotros victimiza más al PSC", analizan en Ferraz. "Hay mucho votante que con esta decisión, ha conocido realmente quién es Colau y lo que representa Podemos. En realidad, nadie se cree que si Colau hubiera querido continuar el pacto no hubiera salido el sí a continuar. El no haberlo dicho públicamente, y escudarse tras una supuesta votación, hace más desleal su comportamiento", comentan por su parte en el entorno directo de Sánchez.

PSOE y PSC creen que el divorcio electoralmente les ayudará, porque les "victimiza". Los socialistas creen que Colau busca un acuerdo con ERC y CUP

El secretario general ha ido endureciendo progresivamente su tono contra Podemos en las últimas semanas. Este mismo sábado, en el comité federal, cargó contra la "triste izquierda la que acompaña en este viaje al secesionismo de las élites frente a la solidaridad de los pueblos", o la que define como "presos políticos" lo que son "políticos presos por haberse saltado la ley". Sánchez ha reiterado que no hay "banderas de izquierdas" en la causa independentista en varias de sus escasas intervenciones públicas, especialmente a raíz de la aplicación del 155, una vez consumada la proclamación de la república catalana.

PSC y PSOE avisan: la ruptura de Colau hace "muy difícil" el pacto con 'comuns' e Iglesias

Los socialistas han venido denunciando la "ambigüedad" de Colau y de Podemos. Ahora los ataques serán más descarnados. Y también porque no hay que olvidar que la precampaña ya ha arrancado. Este domingo, Óscar Puente, portavoz de la ejecutiva, lamentaba que la alcaldesa prefiera "a Trias el del trust" frente al PSC, haciendo alusión a la estructura 'offshore' de la que se benefició el jefe del PDeCAT en el ayuntamiento de la capital catalana que descubrieron los Paradise Papers.

Pese a la sentencia de divorcio en Barcelona, Podemos seguía pinchando al PSOE hacia la moción de censura para sacar a Mariano Rajoy de La Moncloa. "Sí, mañana por la mañanita pronto", ironizaba un miembro de la dirección federal. Los socialistas prometen no olvidar la 'traición' de Colau. A corto plazo, al menos.

Un Gobierno local más inestable

Ada Colau destacó, tras la ruptura del gobierno con el PSC, que ha sido una "decisión difícil" pero que se ha adoptado desde la "radicalidad democrática". Ahora, prometió por Twitter, tratará de gobernar "con todo el diálogo que la ciudad se merece y buscando acuerdos con todos los grupos".

No le será fácil. Barcelona en Comú cuenta con 11 concejales en el ayuntamiento de un total de 41. El PSC cuenta con cuatro, encabezados por Jaume Collboni, con los que Colau no llegaba a la mayoría absoluta, pero le aportaba una mayor estabilidad. El PDeCAT dispone de nueve concejales; ERC, de cinco, los mismos que tiene Ciudadanos. El PP logró tres en las municipales de mayo de 2015, igual que la CUP, y hay un concejal no adscrito, de Demòcrates.

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