LA DERIVADA MUNICIPAL DE LOS paradise papers

El PSC reta a Colau a "retratarse" y romper para irse con Trias, salpicado por la 'offshore'

Los socialistas creen que el divorcio con Barcelona en Comú está servido con la consulta convocada para esta semana. Collboni le pide "claridad y lealtad" y ve "poco responsable" ese plebiscito

Foto: Alberto Fernández Díaz, Alfred Bosch, Xavier Trias, Carles Puigdemont, Ada Colau, Jaume Collboni y Carina Mejías, en el balcón del Ayuntamiento de Barcelona, en 2016. (EFE)
Alberto Fernández Díaz, Alfred Bosch, Xavier Trias, Carles Puigdemont, Ada Colau, Jaume Collboni y Carina Mejías, en el balcón del Ayuntamiento de Barcelona, en 2016. (EFE)

"Pinta mal, pinta mal". El PSC ya se ve venir lo que puede pasar esta misma semana: la ruptura de la coalición de gobierno en Barcelona, el divorcio con Ada Colau después de un matrimonio de apenas un año y medio y sumido en un cuestionamiento constante desde hace un tiempo. Pero quiere que si ese fin de relación se consuma, la responsable sea la otra parte. O sea, Ada Colau. Que sea ella quien "se retrate" y diga con "claridad" si defiende el acuerdo o no, puesto que ha sido su formación, Barcelona en Comú (BComú), la que ha convocado la consulta sobre la alianza con el PSOE. Y quiere que diga, de paso, si quiere gobernar con Xavier Trias, alcalde de la capital catalana entre 2011 y 2015 y actual portavoz del PDeCAT en el consistorio, ahora implicado en los Paradise Papers, ya que participó como beneficiario en un trust 'offshore' del banco RBS Coutts en Suiza.

[Consulta el especial sobre los Paradise Papers]

El socialista Jaume Collboni, todavía segundo teniente de alcaldía de la Ciudad Condal, no desea utilizar públicamente, para atizar a Colau, la implicación del exregidor en la estructura inscrita en un paraíso fiscal y que habría funcionado al menos hasta 2013. Pero en privado el partido reconoce que no dejará pasar "ni un minuto" para recordárselo a la alcaldesa si finalmente se rompe el pacto de gobierno. Pero Collboni ya fue preparando el terreno este lunes, cuando le emplazó a aclarar con quién se aliará si el acuerdo salta por los aires: "¿Lo hará con Xavier Trias? ¿Lo hará con Alfred Bosch [ERC]? ¿Para hacer qué? ¿Para llevar a Barcelona adónde? Han sido ellos los que de forma machacona han estado disparando contra el pacto para intentar tumbar este Gobierno".

El socialista emplaza a la regidora a decir con quién gobernará: "¿Lo hará con Trias? ¿Lo hará con ERC? ¿Para hacer qué? ¿Para llevar a Barcelona adónde?"

El PSC ya da casi por descontada la ruptura inmediata. Barcelona en Comú, el partido liderado por Colau, anunció el sábado que sometería a votación entre las 10.000 personas que conforman sus bases la continuidad de la alianza de gobierno con los socialistas en el ayuntamiento que arrancó en mayo de 2016. La consulta se enmarca en un contexto especialmente delicado, con la aplicación del 155 en marcha, el Govern cesado y las elecciones del 21 de diciembre a poco más de 40 días. El referéndum, en el que podrán participar los inscritos y verificados y que se canalizará a través de la plataforma 'online' de BComú, se abrirá previsiblemente este miércoles, 8 de noviembre, y se cerrará a finales de semana, "en función de cómo evolucionen los detalles técnicos para llevarla a término", según informaba la formación en un comunicado. El resultado será vinculante.

Pero Colau no ha anticipado qué votará ella misma. Y eso es lo que ha indignado al PSC y lo que le ha hecho sospechar que la consulta es una "mera excusa" de la alcaldesa para romper el acuerdo. Así lo trasladó Collboni este lunes a la dirección de su partido, a la que pertenece como responsable de Política Municipal. Por eso quiere que la regidora no se refugie en las bases y diga qué piensa. El concejal se lo reclamó sin ambages en rueda de prensa en la sede central del PSC. Le exigió "lealtad y claridad" en "defensa" del pacto de gobierno. Y le afeó que haya abierto la espita: "En un contexto preelectoral, hacer una consulta de estas características es muy poco responsable", cuando además el Ayuntamiento es "un oasis de estabilidad política", que el plebiscito interno "pone en riesgo y en cuestión". Además, el acuerdo "de progreso" que firmaron ambos hace un año y medio [aquí en PDF] dejaba completamente al margen las cuestiones identitarias y la política catalana para "poner a Barcelona como prioridad", informa EFE.

Presiones internas

Collboni denunció que PDeCAT y ERC, los dos partidos que intentan seducirla, han llevado a cabo un "acoso político de primer nivel" para empujarle a que rompa con el PSC, cuando la alianza que ambas fuerzas suscribieron en 2016 es "el último puente transversal de diálogo que queda en Cataluña". "De la misma manera que he sido muy claro defendiendo este pacto, le pido a Colau que sea igual de clara con los barceloneses y diga que defiende el pacto de izquierdas. Le pido claridad y lealtad al pacto y que sea clara en defensa del pacto", subrayó el segundo teniente de alcalde.

Collboni no quiso en público hacer "leña" de la información sobre el exregidor, pero en el PSC ya avisan de que la usarán si el acuerdo estalla

La regidora había podido oír la demanda de su socio antes de la rueda de prensa, puesto que los dos habían mantenido una conversación telefónica por la mañana. Ella, según fuentes próximas a Collboni, le explicó que estaba sometida a fuertes presiones internas, pues sus bases estaban molestas con un partido, el PSC, que apoyó la aplicación del 155 y la intervención de Cataluña. Él le respondió que también sufría tirones en sus filas, pero que las resistía, porque a fin de cuentas el suyo es un partido con cultura de gobierno y que ha pilotado la ciudad condal durante 32 años. "El PSC tiene palabra, convicciones, cumple sus pactos y defiende sus ideas. Cumpliremos nuestra palabra y mantendremos el pacto", dijo Collboni a los medios, para dejar claro que si hay ruptura, la responsable será Colau. Y eso que ella, recalcaban fuentes del partido, optó por mantener el acuerdo hace apenas 10 días, cuando tanto Trias como Bosch le apremiaban a cortar por lo sano.

[Álbum: estos son todos los implicados en los Paradise Papers]

Los periodistas le preguntaron por la estructura 'offshore' en la que participó el exalcalde de Barcelona y actual portavoz municipal del PDeCAT como beneficiario. Una sociedad pantalla ligada con The JTB Family Setllement, el fideicomiso o trust familiar que supuestamente utilizó el clan de los Trias para controlar fondos en el banco RBS Coutts en Ginebra. Vehículo que se mantuvo activo hasta 2013 —mientras era alcalde— en el registro de las Islas Vírgenes Británicas, el paraíso fiscal al que había recurrido la familia Trias para obstaculizar el descubrimiento de su entramado. Los documentos forman parte de Paradise Papers, una filtración conseguida por el diario alemán 'Süddeutsche Zeitung' y compartida con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), que publican El Confidencial y La Sexta en España y medios como 'The New York Times' y 'The Guardian' en todo el mundo.

El PSC reta a Colau a "retratarse" y romper para irse con Trias, salpicado por la 'offshore'

Qué fácil sería hacer leña de esa información! No lo haré. Es una información que conocimos ayer [por el domingo]. Yo presumo la inocencia de las personas y no haré más juicio. Trias ha dicho que va a replicarlo y le escucharemos atentamente, porque no somos jueces. No acusaré a nadie de nada que no esté probado y contrastado por un juez", aseguraba Collboni.

"Ve una pancarta y va detrás"

El concejal, explicaban en la cúpula del PSC, quiso ser "elegante" para no dar ni un mínimo argumento a Colau ni desviar la atención, pero advertían de que no dejarán pasar la ocasión de recordarle a quién se arrima. "Ella hizo campaña activa contra la presunta corrupción de CiU —señalaban con indignación fuentes próximas a Collboni—, y de hecho en mayo votó a favor, como todos los grupos, excepto el del PDeCAT, de la creación de una comisión de investigación sobre las actuaciones del Gobierno de Trias". Comisión que celebrará su primera sesión justo este martes. Los socialistas, por tanto, utilizarán "desde el primer minuto" cuando se certifique la ruptura tanto la gestión del Ejecutivo convergente anterior como la implicación de Trias en los Paradise Papers.

Los socialistas denuncian la indefinición de Colau, pero creen que el llamamiento a las bases es una "mera excusa" para romper el pacto de 2016

En la dirección de Miquel Iceta reconocen sentir cierto hartazgo por la actitud de Colau. "La emperatriz de la ambigüedad", como la definió el exministro Josep Borrell en la manifestación constitucionalista del pasado 29 de octubre. "Lo que no quiere es tomar ella misma una decisión, que es lo más grave. Pero el método de decisión elegido, el descargarle la responsabilidad a las bases sin definir una posición, es lo más sintomático. Es el fracaso de una nueva izquierda que tiene más de la vieja izquierda de siempre, igual que ocurre con Podemos", aseguraba un alto cargo de la ejecutiva. "Es que ella está atrapada: si pide el voto a favor del mantenimiento del pacto en la consulta, se le van los 'indepes', y si pide el voto en contra, hace ella misma el ridículo, porque hace diez días defendía lo contrario. No sabe canalizar la presión interna y liderar", se quejaban desde el círculo de Collboni.

El PSC reta a Colau a "retratarse" y romper para irse con Trias, salpicado por la 'offshore'

La cúpula socialista se teme que triunfe el no a la continuidad del pacto porque "muy probablemente" se movilizarán las bases más independentistas de BComú, las más refractarias a todo entendimiento con los de Collboni. Y porque justo Colau ha elegido el momento de mayor sensibilidad, a las puertas del arranque oficial de la campaña, con medio Govern en la cárcel y el otro medio, empezando por el 'expresident' Carles Puigdemont, huido. "Ella ve una pancarta y va detrás. No sabe aguantar la presión de una parte de sus bases pero al mismo tiempo le dá pánico caer en las manos de ERC, que son un desastre. Nadie le va a garantizar un mínimo de estabilidad en lo que queda de mandato", hasta 2019, avisaba una dirigente del entorno de Iceta.

El PSC cuenta con cuatro ediles en el consistorio. Lamentan que, con su salida, "los 'indepes' sumarían la capital catalana a sus propósitos"

El PSC se prepara, pues, para salir del Ejecutivo municipal de forma inminente, lo que le supondrá perder la segunda tenencia de alcaldía y el Área de Empresa, Cultura e Innovación —que pilota Collboni—, y las concejalías de Infancia, Juventud y Mayores (Carmen Andrés); Arquitectura, Paisaje Urbano y Patrimonio (Daniel Mòdol) y Comercio y Mercados (Montserrat Ballarín). Los cuatro únicos ediles socialistas regresarían así a la oposición. En el Consistorio, la primera fuerza es Barcelona en Comú (11 asientos), pero está en minoría, muy lejos de la mayoría absoluta (21). El pleno lo completan nueve concejales del PDeCAT, cinco de Ciudadanos, cinco de ERC, los cuatro del PSC, tres del PP, tres de la CUP y uno no adscrito de Demòcrates de Catalunya.

El PSC reta a Colau a "retratarse" y romper para irse con Trias, salpicado por la 'offshore'

Los socialistas sostienen que abandonar el Ejecutivo no les supone "un roto excesivo". Pero sí lamentan que con su salida, "los 'indepes' suman la capital catalana a sus propósitos, que es lo que ellos querían". Advierten a Colau de que al final puede sufrir el "abrazo del oso". El interés del PDeCAT y ERC, insisten, es auparla a la causa soberanista para después "matarla políticamente", ahogar el espacio de los 'comuns'. La alcaldesa ha conseguido salir indemne hasta ahora gracias a su habilidad para nadar entre dos aguas. Pero ahora "puede haber errado en su cálculo electoral". O, al menos, eso creen en el PSC.

Aparcadas las sanciones a Montilla y Antich en el Senado por el 155

El pasado 27 de octubre, dos senadores se saltaron la disciplina del Grupo Socialista en el Senado y se ausentaron cuando el pleno aprobaba las medidas del 155 de la Constitución. Fueron José Montilla y Francesc Antich, expresidentes de Cataluña y Baleares. Ambos habían prevenido a su grupo y al secretario general, Pedro Sánchez, de que se iban a separar de sus compañeros por su condición de exjefes de sus respectivos ejecutivos autonómicos. 

Han pasado 10 días y de momento el Grupo Socialista en la Cámara, comandado por el burgalés Ander Gil, no ha activado la previsión de multa para ambos parlamentarios. Tampoco se plantea hacerlo, insistieron a este periódico fuentes muy próximas. La dirección considera que hay temas prioritarios por delante, pero en el fondo no tiene ninguna intención de sancionar a Antich y a Montilla. Ya el PSC había advertido, a través de su primer secretario, Miquel Iceta, de que respetaría la decisión que él tomase, y que tendría en cuenta su condición de 'expresident'. 

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