Entrevista a Jordi sànchez en prisión

"Soy partidario de volver a investir a Puigdemont. Torra tiene un talante diferente"

El líder de la Crida, Jordi Sànchez, recibe a El Confidencial en la cárcel antes de su traslado a Madrid. Sereno, da su visión del conflicto en Cataluña y duda de los Presupuestos Generales

Foto: Jordi Sànchez. (EFE)
Jordi Sànchez. (EFE)

El último trecho hasta la moderna cárcel de Lledoners, más allá de Manresa, parece el camino de baldosas amarillas del Mago de Oz, de tantos lazos que han pintado en el asfalto tras tantas manifestaciones de apoyo a los presos. Dentro, en una prisión impoluta que más parece un instituto que un centro de reclusión, hay un hombre. Tras el cristal, parece más bajito. Acaba de leer la novela 'El hombre que amaba a los perros', del cubano Leonardo Padura, una historia que funciona como una biografía comparada de Leon Trotski —el teórico de la revolución permanente— y su asesino, el catalán Ramón Mercader; y ha empezado '21 lecciones para el siglo XXI', del israelí Yuval Noah Harari. Es una de las pocas cosas buenas que pueden tener 15 meses de prisión provisional: hay tiempo para lectura y para hacer política. Dos de las tres cosas en las que ahora está centrado Jordi Sànchez. La tercera es preparar su defensa para el juicio que empezará en febrero en el Tribunal Supremo.

PREGUNTA. Visto lo que ha pasado, ¿ha valido la pena participar en el 'procés'?

RESPUESTA. Eso que denominamos 'procés' es el conflicto político más importante desde la Transición y España lo tiene aún pendiente de solución. Y no tengo dudas de que al final habrá una solución democrática. Los costes de la prisión son elevados para mí y mi familia, pero a pesar del abuso que los tribunales han hecho en el uso de la prisión preventiva no me he sentido nunca moralmente derrotado ni perdedor en la búsqueda de una solución democrática a la crisis, al estilo de cómo lo encontraron Escocia y el Gobierno británico. Confío en el diálogo y en una solución democrática. La alternativa a esto es el caos, donde todos vamos a perder, España y Cataluña.

P. El denominado ‘Govern efectivo’ está negociando con el Gobierno español. ¿Deberían pactar los Presupuestos Generales del Estado para cerrar el paso a Vox y a las nuevas derechas?

R. Yo no tengo duda en cuanto a los Presupuestos. Hoy mismo se ha sabido que la inversión en Cataluña será de 2.250 millones. La cifra no llega ni a lo que habían dicho la semana pasada. Yo no tengo dudas, pero no por la situación de los presos o la autodeterminación. Por razones presupuestarias. No se trata de que los Presupuestos siempre se quedan por debajo de lo que se ejecutan. Es que ya lo presupuestado se sitúa dos puntos por debajo de lo que corresponde a Cataluña. Cuanto más se tarde en avanzar por la senda del diálogo, más profunda será la crisis.

La derecha y una parte de la izquierda priorizan el uso electoralista del debate nacionalista antes que la solución al problema del modelo territorial

El problema es que la derecha y una parte de la izquierda española priorizan el uso electoralista del debate nacionalista antes que la solución al problema político del modelo territorial. El auge institucional de la extrema derecha lo veo inevitable en España, como lo ha sido en la mayoría de los países europeos. Quizás el crecimiento será ahora más rápido tras la carta de naturaleza democrática que el PP y Cs le han dado con el acuerdo de gobierno en Andalucía. Me sorprende, porque serán estas dos formaciones las que más van a ver el trasvase a Vox de parte de sus electores. Y volviendo a los Presupuestos, y visto lo visto, tengo serias dudas de que Pedro Sánchez y su Gobierno tengan verdaderas intenciones de aprobar los Presupuestos. En todo caso, hay que desvincular la negociación de los Presupuestos de la situación de los presos, porque en caso contrario, es un callejón sin salida.

P. ¿Se fía del PSOE actual o cree que se acabará imponiendo el discurso de los barones sobre Cataluña?

R. La política es equilibrio, y a las puertas de unas elecciones locales y autonómicas, los intereses del territorio se hacen oír, siempre y en cualquier partido Lo hemos visto en el PP cuando algunos desde Galicia temían el desgaste que los pactos con Vox en Andalucía les podían infligir. En cualquier caso, lo relevante es saber cuál es la solución que PP y PSOE plantean para la crisis territorial de España y en particular el conflicto con Cataluña. Si prefieren seguir ignorando el conflicto, si optan por aumentarlo (más judicialización y 155), o si se ponen en modo trabajo y buscan soluciones que, en mi opinión, solo pueden ser políticas y democráticas.

España crecerá cuando aborde la crisis catalana desde la madurez política y democrática. Mientras no lo haga, la tensión seguirá y España perderá oportunidades de estabilidad política, de reformas institucionales imprescindibles para abordar el presente y el futuro de manera eficaz. Gran parte de las energías políticas y sociales de España se pierden en un agujero negro condicionado por no buscar soluciones democráticas a la demanda catalana. Hoy no hay mayor ineficiencia, no hay mayores costes, que los derivados de la no resolución de la crisis entre Cataluña y España. Pero me resulta muy difícil pensar que Pedro Sánchez vaya a declarar un nuevo 155 para Cataluña.

Gran parte de las energías políticas de España se pierden en un agujero negro por no buscar soluciones democráticas a la demanda catalana


P. ¿Prefiere que siga Pedro Sánchez? ¿Querría un avance de las generales?

R. Yo me siento comprometido con los valores de una izquierda democrática, en mi país y fuera de él. Prefiero siempre las fuerzas de progreso social a las conservadoras, ya sea en Barcelona, Madrid, Berlín o Washington. Pero como demócrata, sé que la alternancia entre izquierdas y derechas es normal y no me genera anticuerpos. Lo que no es normal es ver la cobertura que se ofrece a la extrema derecha para condicionar gobiernos, como en Andalucía. Pensando en España, lo que prefiero es un presidente del Gobierno valiente, honesto, audaz, para abordar y buscar una solución democrática al mayor problema político que España tiene. Se llame como se llame.

Si Aznar se sentó a dialogar con ETA, como hizo también González, ¿por qué desde la derecha y la izquierda actual no se quiere abordar el diálogo para buscar solución a la crisis territorial de España? ¿Dónde queda aquella afirmación de que sin violencia se puede hablar de todo? No hacerlo es un error que tarde o temprano se rectificará. Sobre las elecciones, no tengo preferencias. Las urnas nunca me han dado temor. Lo que me da desasosiego es la falta de visión política, de Estado, y el exceso de testosterona. Dicho esto, no veo elecciones antes del otoño-invierno próximos.

Tiene que haber la voluntad de tener una legislatura catalana larga. No creo que adelantando las elecciones fuésemos a cambiar las mayorías

P. ¿Y en el caso de elecciones anticipadas en Cataluña?

R. Tiene que haber la voluntad de tener una legislatura larga. No creo que adelantando las elecciones catalanas fuésemos a cambiar la actuales mayorías. Tengo dudas sobre qué se aportaría. En cambio, sí que soy partidario de que se intente volver a investir a Carles Puigdemont. Que Puigdemont pueda ser investido es un objetivo legítimo. Además, se olvida a menudo la promesa solemne que hizo de que si es investido volverá a Cataluña. Para ello, hay que crear las condiciones necesarias. Y eso no depende solo del Tribunal Supremo, también de modificar el reglamento del Parlament para que Puigdemont pueda ser investido a distancia.

Jordi Sànchez, en una imagen de octubre de 2017. (Reuters)
Jordi Sànchez, en una imagen de octubre de 2017. (Reuters)

P. ¿Quim Torra está quemado? ¿Debería dimitir después de la negativa a reunirse con Pedro Sánchez, el ultimátum a los Mossos o la amenaza de vetar los Presupuestos? ¿Hace falta un presidente con más cintura política?

R. Quim Torra no está amortizado. Es un presidente con un talante diferente. Se expresa de manera muy directa, nada mediatizada por su equipo de comunicación. Dice lo que piensa sin pensar en las consecuencias y en posibles derivadas. Es un presidente que mantiene una relación nueva con los votantes.

P. ¿Cómo es su relación con Carles Puigdemont? ¿No cree que hay demasiados liderazgos en el mundo independentista?

R. La relación es buena y de máxima confianza. La prisión y el exilio son situaciones extremas, pero en el caso de Puigdemont no le ha hecho disminuir su capacidad de liderazgo dentro del independentismo. Sobre el exceso de liderazgos, le matizaría para añadir que hay un exceso de liderazgos en prisión y en el exilio. Esta es la gran anomalía democrática, lo que pone en entredicho la salud de los derechos políticos en España.

Quim Torra no está amortizado. Es un presidente de talante diferente. Se expresa de manera muy directa, nada mediatizada por sus asesores

P. Se comenta que los presos de ERC, Oriol Junqueras y Raül Romeva, casi no tienen relación en Lledoners con usted y los otros presos del PDeCAT. Que los presos no son un frente unido.

R. Se dicen muchas cosas para contaminar, crear espejismos y desacreditar. También decían que en la huelga de hambre tomábamos complejos vitamínicos y proteínicos o que yo gozaba del favor de los funcionarios, que me organizaban fiestas de aniversario por la noche cuando los internos estaban en las celdas. Ridículo y falso. Todo.

P. Usted ha aceptado liderar la Crida, pensada como un partido paraguas del independentismo. ¿Cómo va el proyecto? ¿Hay bastante con 13.000 militantes para arrancarlo?

R. El 26 de enero será el inicio formal del proyecto. En estos momentos hay más de 16.000 asociados y unos 40.000 simpatizantes inscritos al margen de los asociados. Creo que no hay otra formación o espacio político en Cataluña que disponga de estas credenciales antes de su congreso fundacional. La Crida nace con voluntad de sumar y lo hará, que nadie lo dude.

La imagen de Sànchez en una pantalla durante un acto en diciembre de 2017. (Reuters)
La imagen de Sànchez en una pantalla durante un acto en diciembre de 2017. (Reuters)

P. ¿La Crida tendrá un secretario general? ¿Una persona que pueda llevar la organización ya que usted está en prisión y Carles Puigdemont está fuera de Cataluña?

R. Sí, tendrá un Gobierno que contará con 21 personas, todas ellas elegidas en listas abiertas por la asamblea fundacional, en el marco de una candidatura encabezada por las personas que ocuparán la presidencia y la secretaría general.

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