PARA SOFOCAR LA REBELIÓN DE LOS ‘BARONES’

Puigdemont usará a los presos para liquidar el PDeCAT y fundirlo en su Crida Nacional

El propio secretario general Bonvehí ha sondeado la posibilidad de que el PDeCAT como partido se integre en la nueva herramienta de Puigdemont. Faltaría encontrar la fórmula

Foto: Carles Puigdemont. (EFE)
Carles Puigdemont. (EFE)

La rebelión de los ‘barones’ del PDeCAT preocupa en el entorno del fugado Carles Puigdemont. Pero el ‘expresident’ tiene en marcha un plan que cuenta con el apoyo del líder del propio PDeCAT, David Bonvehí, para sofocar la protesta interna: buscar un encaje del partido dentro de su Crida Nacional per la República. En la maniobra, entran en escena también los miembros del Govern encarcelados, que servirán como bálsamo adormecedor de las protestas internas. O eso o el ‘expresident’ se verá abocado a un estrepitoso fracaso.

Para empezar, el PDeCAT no permite la doble militancia. En base a ello, si la Crida de Puigdemont se convierte en partido, como pretendía desde un principio, no podría contar con la militancia del PDeCAT, ya que se lo prohíben sus estatutos. Por ello, necesita encontrar la manera de nutrir a su nuevo instrumento de activistas o no tendrá la fuerza suficiente para convertirse en un agente político de primer orden. Según fuentes internas de la formación heredera de Convergència, el propio Bonvehí ha sondeado la posibilidad de que el PDeCAT como partido se integre en la nueva herramienta de Puigdemont. Faltaría encontrar la fórmula exacta.

Fuentes internas del PDeCAT consultadas por El Confidencial resaltan que el entorno de Puigdemont no tiene las riendas del partido en estos momentos. Y recuerdan que la propia lista de Bonvehí obtuvo la victoria con poco más del 65% de los votos de la militancia en el último congreso.

Pero, para doblegar al partido, el ‘expresident’ tiene un arma infalible: la Comisión Delegada del PDeCAT, formada por Jordi Turull, Josep Rull, Joaquim Forn, Lluís Puig, David Bonvehí y Míriam Nogueras, la vicepresidenta del partido y persona de confianza de Puigdemont en la formación. Esa comisión (también controlada por Puigdemont) será la que decidirá cómo ha de encajar el PDeCAT en la Crida. Y, para ello, cuenta con el ascendente ante la militancia que tienen los exconsejeros encarcelados. Todos ellos serán los ‘submarinos’ de Puigdemont para hundir al PDeCAT en beneficio de su Crida Nacional.

Perpetuarse en la escena política

Es cierto que el documento organizativo de la Crida, elaborado por Damià Calvet, Enric Blanes, Josep Jover, Agustí Colomines, Miguel Àngel Escobar, Gemma Geis, Germà Bel, Laia Flotats, Anna Geli y Núria Guillaumes, no habla de partido político, sino de “movimiento que se cristalice en un instrumento político organizado”, pero establece que la entidad se estructura en tres órganos: Asamblea, Consejo de Representantes (160 miembros) y Gobierno (21 miembros), que vendrían a ser el congreso, el consejo nacional y la ejecutiva o la permanente de un partido tradicional. Eso sí: establece “el carácter de impulsores de la Crida” para Carles Puigdemont, Quim Torra y Jordi Sánchez, actualmente encarcelado. Y a Puigdemont, además, se le guarda la calificación de “presidente impulsor” y de “presidente legítimo de Cataluña”, así como la persona que “liderará la acción política de la Crida”.

La Crida será el partido político a través del cual Carles Puigdemont pretende perpetuarse en la escena política catalana

Así, tanto por la trayectoria como por la finalidad y la estrategia de ese “movimiento”, se infiere que la Crida será el partido político a través del cual Carles Puigdemont pretende perpetuarse en la escena política catalana. Y esa es la principal razón por la que los ‘barones’ del PDeCAT desconfían de él. La prueba es que se guarda para la Asamblea el control de la gestión y la decisión de decidir en qué circunscripciones electorales participará la Crida y los sistemas de participación y elección de candidatos en esas circunscripciones.

En otras palabras: la Crida está llamada a ser la tumba del PDeCAT. Y eso es lo que se temen muchos de los militantes que ya tenían carnet de Convergència. Fuentes internas del PDeCAT señalan a El Confidencial que eso es un error. “Hemos pasado por muchos nombres en los últimos años y del principal partido catalán ya no queda nada. Ahora, prometen que en cuanto Cataluña se convierta en una República, la Crida se disolverá. ¿Y qué harán con la militancia, con los fundadores, con los impulsores, con los asociados y con los adheridos? ¿Tendremos que volver a montar otro PDeCAT? ¿O montaremos otra Convergència? ¿O nos convertiremos en la Nova Crida? En principio, todo son buenas palabras, pero mucho nos tememos que todo el proyecto no sea más que una maniobra personal de Carles Puigdemont para garantizarse una estructura a su servicio, porque la estructura del PDeCAT no la domina en estos momentos”.

Hay una verdad incontrovertible: Puigdemont apuesta por la unilateralidad, en contra de lo que opinan los cuadros del PDeCAT. “Las actitudes unilaterales y los mensajes vacíos han protagonizado la política del último año. Debemos olvidarnos de eso y pensar en la gente, poner encima de la mesa sus problemas y tratar de darles solución. Pensar un poco en las personas, porque de lo contrario jamás ensancharemos nuestra base social”, subraya un alto cargo del PDeCAT a este diario. Pero las prioridades de Puigdemont no pasan por ahí: su atención está puesta en cómo mantener la tensión política, cómo seguir protagonizando la política catalana y cómo mantener el control de las principales instituciones de Cataluña.

Cataluña

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
13 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios