Este límite administrativo determina la política catalana

3 de febrero de 2020, fecha de caducidad del DNI de Carles Puigdemont

Sin el DNI en vigor, Puigdemont no podrá viajar como ha estado viajando hasta ahora y tampoco podrá concurrir en convocatorias electorales, lo que resulta un factor político clave

Foto: Carles Puigdemont.
Carles Puigdemont.

Carles Puigdemont tiene DNI español. No es una cuestión política que busque irritarle. Es una realidad administrativa. Y, como todos, el DNI de Puigdemont caduca. En concreto, el del 'expresident' lo hará el 3 de febrero de 2020, según confirman dos fuentes del entorno de este político en Waterloo. Un DNI dura 10 años, pero Puigdemont, siempre amigo de improvisar, no pensó en esta incidencia cuando se dio a la fuga a finales de octubre de 2017. Así que ahora esa fecha resulta clave, porque condicionará tanto la política catalana como la acción exterior del denominado Consell per la República, para el que Puigdemont y sus seguidores piden fondos a través de internet. Sin el DNI en vigor Puigdemont, no podrá viajar como ha estado viajando hasta ahora y tampoco podrá concurrir en convocatorias electorales.

Precisamente este es un factor que juega a favor de que Quim Torra convoque elecciones el próximo otoño. Entonces el DNI de Puigdemont estaría en vigor y podría volver a ser cabeza de lista si así lo desease. La figura de Puigdemont cuenta con un gran tirón electoral entre el independentismo. Cuando ahora en el Palau se habla de “legislatura corta” —avalada por la marcha de la 'consellera' de Presidència, Elsa Artadi, al Ayuntamiento de Barcelona—, se puede traducir como fin de legislatura que permita al 'expresident' volver a optar a presidir la Generalitat. Una legislatura que vaya más allá del 3 de febrero de 2020 impediría al inquilino de Waterloo repetir como cabeza de cartel.

Desde el pasado mes de junio, Puigdemont lleva repitiendo que no volverá a presentarse a presidente de la Generalitat. Ese honor se reserva a Jordi Sànchez, quien tiene encargado liderar la Crida desde la cárcel. Pero no es la primera vez que el 'expresident' cambia de opinión. Mientras ocupó el Palau de la Generalitat, juró y perjuró que no repetiría en el cargo. Y al final armó una lista propia en un mes y se impuso a ERC el 21-D, para sorpresa de propios y extraños. Puigdemont es un rival político temible improvisando, pero eso también tiene un precio, como es el caso de lo que acontece con su DNI.

El presidente de la Generalitat, Quim Torra. (EFE)
El presidente de la Generalitat, Quim Torra. (EFE)

No hay precedentes legales de candidatos con el DNI caducado. Si Carles Puigdemont quisiera repetir como candidato después del 3 de febrero de 2020, debería acudir a una embajada o consulado español para renovar el DNI. Y correría el riesgo de ser detenido. Por tanto, a Puigdemont le queda poco más de un año de vida política activa en España, a menos que hiciese algo como pedir la ciudadanía belga, con lo que podría concurrir en las europeas.

Portavoces de Puigdemont en Bélgica no han contestado a las preguntas sobre la caducidad de su DNI ni tampoco a si está estudiando pedir la nacionalidad de otro país. La manera más fácil de obtener la nacionalidad belga es casarse con una ciudadana de ese país y pasar lo que se denomina como “proceso de naturalización”, que supone residir en el país entre tres y cinco años, según los casos.

Los viajes

El argumentario independentista asegura que Puigdemont es un ciudadano libre que viaja por todo el mundo y que solo no puede visitar un país con los graves déficits democráticos de España. Pero no es del todo así. Tras darse a la fuga, la Fiscalía pidió invalidar el pasaporte de Puigdemont y del resto de huidos. Sin embargo, el pasaporte sí que está en vigor, ya que el juez Pablo Llarena nunca concedió esta medida. Sin embargo, por ahora, la promoción exterior de Puigdemont se ha limitado al espacio Schengen, a países a los que podía ir sin pasaporte, solo con su DNI.

El pasado mes de marzo, la Fiscalía ya pidio anular el pasaporte de Puigdemont como una manera de limitar sus movimientos entre diversos países

El pasaporte no podrían quitárselo por el artículo. 2.1.b del RD 896/2003 (en su redacción dada por RD 411/2014, de 6 de junio). Otra cosa es el DNI, que todo español tiene derecho y obligación de obtenerlo para acreditarse, según el artículo 2 del RD1553/2005. El pasaporte sirve para acreditar la identidad y nacionalidad española por su mera exhibición ante las autoridades extranjeras y eso solo se puede impedir retirándolo, lo que no es posible en quien, como es el caso del expresidente catalán, no está a disposición de la Justicia. Así, el ciudadano Puigdemont tiene derecho de circulación en los mismos términos que los demás. De hecho, el RD 896/2003 solo contempla la nulidad del pasaporte en casos de manipulación.

Problemas en el paraíso

Más allá de eso, los problemas de Puigdemont y su círculo de exiliados catalanes se centran en la falta de fondos. El Consell per la República no ha obtenido las adhesiones esperadas, ni al ritmo deseado. Un total de 55.000 inscritos, incluyendo particulares e instituciones, y más de medio millón de euros recogidos en donativos. Pero no es suficiente para el ritmo de gastos asumido por el Consell y toda la estructura exterior que lo acompaña.

Por ahora, la principal acción de CATGlobal, la asociación que da cobertura legal a Puigdemont, fue el concierto del rapero Valtònyc y otros músicos catalanes en el centro gallego La Tentation en Bruselas, el pasado mes de diciembre.

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