La cárcel manresana, foco de acción política

La prisión de Lledoners, la 'consellería' número 14 de la Generalitat

Fuentes internas de la prisión explican que Junqueras dedica más de tres horas diarias a la acción de gobierno. Eso incluye la mayor parte de las diez llamadas de teléfono permitidas a la semana

Foto: Quim Torra a la salida del centro penitenciario 'Els Lledoners' en una imagen de julio. (EFE)
Quim Torra a la salida del centro penitenciario 'Els Lledoners' en una imagen de julio. (EFE)

La Generalitat está organizada en 13 'conselleríes'. Pero en la práctica, la prisión de Lledoners se ha convertido en la 'consellería' número 14. Una 'consellería' ubicada a 70 kilómetros del Palau de la Generalitat, cerca de Manresa, pero que se ha erigido en un verdadero foco de acción política en esta XII Legislatura. El presidente de ERC, Oriol Junqueras, es quien más ha destacado, pero no el único. En el módulo 2 de Lledoners, el destinado a presos encerrados por delitos no violentos, se cocinan planes políticos, se forjan alianzas o se tumban iniciativas. El frenesí en Lledoners destaca más al lado de una Generalitat que, en la práctica, se encuentra paralizada.

Dos acciones de Oriol Junqueras se han gestado y han visto la luz desde la cárcel. La más espectacular, la designación de Ernest Maragall como candidato a la alcaldía de Barcelona, para desestabilizar el empuje de Manuel Valls. Pero también la designación del propio Junqueras como cabeza de lista de ERC para las europeas. Dos golpes que han dejado a Puigdemont sin iniciativa política. Fuentes de ERC explican que Junqueras está volcado tanto en el control del partido como en impulsar diversas iniciativas políticas. De apoyo le asiste otro preso, el diputado Raül Romeva, que en la práctica ejerce como asistente.

Fuentes internas de la prisión explican que Junqueras dedica entre tres y cuatro horas diarias a la acción de gobierno. Otras fuentes del partido reconocen que de las diez llamadas semanales, de cinco minutos cada una, que efectúa el recluso, siete son a miembros de ERC para cuestiones políticas.

El poder político de Lledoners es tal que cuando se convoquen las próximas autonómicas es muy posible que dos de los cabezas de lista sean internos de este centro penitenciario: Junqueras por ERC y Jordi Sànchez por la Crida per la República, el nuevo partido que está armando Puigdemont desde Bruselas.

Pero el gran cambio ha sido la proximidad. Estremera estaba muy lejos. En cambio, Lledoners se encuentra a una hora de coche de Barcelona. Fuentes del centro penitenciario calculan que buena parte de las visitas que han recibido los diputados encarcelados por los hechos de octubre las copa Junqueras. Entre ellas, la más destacada fue la del lendakari Íñigo Urkullu. Se calcula que Junqueras recibe entre siete y ocho visitas de personalidades políticas a la semana. Las familias solo pueden ir el fin de semana.

Portavoces de la 'consellería' de Justicia, de la que depende la dirección general de Prisiones, han asegurado que el tráfico de visitas no altera el día a día de la prisión y que Junqueras y el resto de los presos de la causa del Supremos no disfrutan de ningún privilegio.

Accesos al centro penitenciario de Lledoners con lazos amarillos a la entrada de la prisión. (EFE)
Accesos al centro penitenciario de Lledoners con lazos amarillos a la entrada de la prisión. (EFE)

Múltiples visitas

Además de Quim Torra, han visitado Lledoners de manera regular, el presidente del Parlament, Roger Torrent; el vicepresidente Pere Aragonés; y múltiples cargos parlamentarios y del Govern, incluyendo 'consellers', secretarios generales y directores generales. Fuera del ámbito de la Generalitat, además del ya mencionado Urkullu, han visitado Lledoners, entre otros, el senador de Bildu, Jon Iñárritu; el exmiembro de Eusko Alkartasuna, Joseba Azkárrega, en la actualidad impulsor de Sare, plataforma ciudadana en favor de los derechos de los presos, huidos y deportados vascos; o el politólogo y director del Instituto Carlos III, Ignacio Sánchez-Cuenca.

El pacto para crear Crida per la República, el nuevo partido de Puigdemont, incluye la llamada "enmienda Lledoners" impulsada por los presos

No son los únicos. También han acudido el secretario general de CCOO, Unai Sordo; o los sindicalistas catalanes Camil Ros (UGT) y Javier Pacheco (CCOO). Este trasiego de idas y venidas se lleva a cabo de manera que no afecte ni a las horas de patio ni a las de comidas. Tampoco los fines de semana para que no perjudique a las visitas del resto de reclusos. Aun así, a veces surgen problemas, como cuando Raül Romeva no pudo recibir a un visitante por tener hora con el dentista, según explican fuentes cercanas al entorno de los presos. Eso sí, el departamento de Comunicaciones de la cárcel está trabajando al máximo.

Una delegación de 13 Eurodiputados de diversos Estados miembros de la UE tras la visita a Lledoners. (EFE)
Una delegación de 13 Eurodiputados de diversos Estados miembros de la UE tras la visita a Lledoners. (EFE)

La enmienda Lledoners

Junqueras no es el único actor político de la prisión. Otro muy activo es el expresidente de la ANC, Jordi Sànchez. Sànchez fue el impulsor del descuelgue de los presos del acuerdo de delegación de voto, mucho más que Puigdemont. Incluso desde Waterloo han de ceder al poder político de Lledoners. El pasado mes de junio Pugidemont envió a al diputado de JxCAT Antoni Morral a visitar a Sànchez para que aceptase encabezar Crida per la República, su nuevo partido. Sànchez aceptó el reto y ahora es uno de sus principales impulsores.

El peso de la cárcel es tal que en el proceso de transición del PDeCAT a la Crida hay lo que se ha bautizado como "enmienda Lledoners" y que establece que se creará un comisión de transición para delegar funciones en el período de tránsito de la antigua formación política al nuevo partido, según explicó el medio 'Naciodigital'.

La actividad en la prisión ha alcanzado un calado que la directora del Centro Penitenciario Lledoners, Paula Montero, ha delegado a veces el recibimiento de altas personalidades por estar librando. Literalmente, no hay manera de dar abasto con las obligaciones del protocolo.

El trasiego de personalidades ha alcanzado tal volumen que la propia directora de la prisión no ha dado a basto para recibirlos a todos personalmente


En Lledoners ha habido reuniones de más de doce horas que se han rematado luego en el Palau de la Generalitat, como confiesa un miembro del grupo parlamentario de ERC en la cámara catalana. Fue la cuestión que ha estado a punto de dar al traste con la legislatura: cómo se delegaba el voto de los políticos presos sin dar al traste con la mayoría parlamentaria soberanista. O, dicho de otra manera, como se acataba la orden del juez Pablo Llarena haciendo ver que se salvaban los muebles.

La convivencia con presos y funcionarios es buena, según apuntan fuentes internas de la prisión que prefieren no identificarse. Quien más pegas pone es Jordi Sànchez, que ha presentado diversas protestas por temas internos, incluso se ha quejado por cómo se tramitaban algunas incidencias, pero todas por cuestiones menores. Ya en Soto del Real, Sànchez se había adaptado mucho peor que el expresidente de Òmnium, Jordi Cuixart, al régimen carcelario.

Fines de semana

Todas las fuentes consultadas aseguran que este ir y venir de políticos a la cárcel no molesta a los presos. Al contrario. Como explica un funcionario, los internos están contentos de tanta compañía notoria. En buena parte por la mujer de Jordi Cuixart, Txell Bonet. Bonet tiene buenos contactos en el mundo del teatro y el espectáculo y cada fin de semana diversos grupos programan actuaciones desinteresadas en la cárcel como una manera de dar apoyo a unos presos que consideran "políticos". Estas actuaciones se llevan a cabo para todos los reclusos de Lledoners y superan con mucho las que se llevan a cabo en otros centros penitenciarios.

Cataluña

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
6 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios