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Espadas arranca con un paso atrás: rechaza el plan de Doñana que abrió una brecha en el PSOE
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Polémica sobre los regadíos

Espadas arranca con un paso atrás: rechaza el plan de Doñana que abrió una brecha en el PSOE

El líder del PSOE andaluz confirma el viraje desde la abstención, que provocó una crisis con el Gobierno de Pedro Sánchez, al rechazo de la ley que abre la puerta a ampliar los regadíos en el entorno del parque natural

Foto: Juan Espadas, entre Ángeles Férriz y Noel López, en el Parlamento andaluz. (EFE/Raúl Caro)
Juan Espadas, entre Ángeles Férriz y Noel López, en el Parlamento andaluz. (EFE/Raúl Caro)

Casi cinco meses y unas elecciones autonómicas después, el PSOE de Andalucía cambia su posición respecto al plan del PP sobre los regadíos del entorno de Doñana. En este tiempo, los socialistas han pasado de una abstención que abrió una brecha con el Gobierno central a un rechazo frontal. Juan Espadas, antes de presidir la primera reunión del nuevo grupo parlamentario, ha confirmado este cambio de postura sobre una propuesta que volverá a la Cámara autonómica después del verano.

El PP lleva en su programa electoral el compromiso de devolver el texto al legislativo, ya que su tramitación se quedó a medias por el adelanto electoral. Los socialistas eran conscientes de que el debate volvería después de causar una crisis entre el PSOE andaluz y el Ministerio de Transición Ecológica, que dirige Teresa Ribera. Y quizá por eso no había menciones al asunto en el programa que Espadas llevó a las elecciones. El PP sí que lo incluyó como una de las primeras medidas a impulsar si, como ha ocurrido, había un segundo mandato de Juanma Moreno.

Foto: Paisaje de Parque Nacional de Doñana (Fuente: iStock)

El miércoles, en el Parlamento, Espadas se mostró esperanzado de que el PP no lleve a la Cámara el mismo texto que registró el pasado invierno. La posición del PSOE, por lo que se abstuvo, pasa por criticar al Ejecutivo por la fórmula elegida para impulsar la reordenación del territorio agrícola que circunda a Doñana. En vez de un proyecto de ley, que requiere de informes jurídicos y una serie de trabajos previos, fueron los grupos parlamentarios de PP, Ciudadanos y Vox quienes impulsaron la iniciativa. Esto, según los socialistas, fue una forma de evitar esos informes, pero también de evitar la implicación de la Junta en un texto que fue muy contestado por los ecologistas y los científicos, pero también por el Gobierno central y la Unión Europea.

"Si Moreno Bonilla viene con lo mismo, tendrá el no", zanjó Juan Espadas, que acusó al presidente andaluz de permitir esa tramitación con un motivo electoral, el de seducir al sector de los agricultores, sobre todo en el Condado de Huelva. Como en casi toda la comunidad, el PP ganó las elecciones del pasado 19 de junio en la zona afectada por esta proposición de ley, los municipios de Almonte, Bonares, Rociana del Condado, Moguer y Lucena del Puerto.

Espadas le pidió a Moreno que, antes de volver a registrar el texto, hable con Miguel Delibes, el presidente del Consejo de Participación de Doñana, y convoque una reunión de este organismo para abordar la fórmula elegida para reordenar los regadíos de una zona castigada por la falta de agua. La norma busca superar el 'statu quo' alcanzado en el Plan de la Corona Norte Forestal o Plan de la Fresa, que regula desde 2014 el reparto de las tierras de regadíos en la zona. El PP apostó por abrir el debate atendiendo a las peticiones de parte de los agricultores, que reclaman sus derechos a cultivar en una comarca donde los frutos rojos son el motor de su economía.

placeholder Invernaderos en el entorno de Doñana. (EFE)
Invernaderos en el entorno de Doñana. (EFE)

El PSOE, a pesar de su abstención, consideraba un "engaño" esta iniciativa. Así lo defendió el socialista onubense Mario Jiménez el pasado febrero en el pleno que tramitó el texto. La tesis, que Espadas retomó este miércoles, es que Moreno sabía que acabaría convocando las elecciones antes de verano, lo que acabaría impidiendo su aprobación. Además, la norma contaba con el rechazo del Gobierno central, que tiene las competencias en materia de agua. La defensa del Ejecutivo andaluz ante este argumento es que la norma no otorga derechos de riego, sino que convierte en regables zonas que antes no lo eran de forma injusta.

Quien se pronunció de modo más tajante en contra de la iniciativa fue Bruselas. La Comisión Europea, por medio de una misiva de su directora general de Medio Ambiente, recordó a España —y por extensión a la Junta— que esta ley abría la puerta al uso de agua subterránea en una zona que se nutre de un acuífero ya esquilmado. Esto, según la UE, podría suponer el incumplimiento de una sentencia del Tribunal Superior de la Unión Europea, que en 2021 dio un tirón de orejas a España por incumplir las directivas de hábitats y agua en Doñana. La aprobación de la ley de regadíos supondría una segunda infracción, una nueva denuncia y la posibilidad de la aplicación de multas contra el país. Y a ello había que sumar la alerta lanzada por un conglomerado de supermercados europeos que, alertados por ecologistas, señalaron los efectos que podría tener la norma contra los frutos rojos procedentes del Condado de Huelva.

Foto: Moreno y Crespo salen del Palacio del Acebrón de Doñana en 2019. (EFE/José Manuel Vidal)

La estrategia del Gobierno andaluz se centró en recordar que se trataba de una iniciativa en trámite y que dependía del Parlamento. No obstante, en una respuesta a una petición de Bruselas, el secretario general de Medio Ambiente de la Junta admitió que la protección de Doñana prevalecerá sobre el texto que se acabe aprobando. Eso sí, la Junta no renuncia a ampliar la zona regable, pero después de llevar al entorno de Doñana agua en superficie que impida seguir esquilmando el acuífero. Para ello, es necesario que se realicen infraestructuras que dependen, en parte, del Ejecutivo de Pedro Sánchez.

Gobierno en la tercera semana de julio

El asunto, a pesar de que está enquistado, volverá al debate político andaluz porque no solo el PP se ha comprometido a retomar la iniciativa, sino que lo hará en los primeros compases del segundo mandato de Juanma Moreno. Lo más probable es que sea en septiembre, a pesar de que la reducción de plazos que ha puesto en marcha el PP va a acelerar el inicio de la legislatura. En San Telmo querían que el nuevo Ejecutivo estuviera funcionando en la tercera semana de julio y así será. Elías Bendodo, en uno de sus últimos servicios como consejero de Presidencia, ha hablado con los portavoces de PSOE, Vox, Por Andalucía y Adelante Andalucía para reducir en lo posible el tiempo necesario para que el Gobierno eche a andar. Y los grupos están por la labor de aligerar el proceso.

Esto deja el calendario tal y como lo diseñaron en el Gobierno. La constitución del Parlamento será el 14 de julio, como viene fijado en el decreto de la convocatoria electoral. Al poco tiempo, el nuevo presidente —o presidenta, como parece probable— de la Cámara comprobará que Moreno tiene mayoría y lo designará candidato. El debate de investidura, según confirmó Bendodo, será los días 20 y 21 de julio, por lo que el líder del PP podrá tomar posesión el 22, viernes. El lunes comunicará el nuevo gabinete, que podrá reunirse por primera vez el 26 de julio, martes.

Casi cinco meses y unas elecciones autonómicas después, el PSOE de Andalucía cambia su posición respecto al plan del PP sobre los regadíos del entorno de Doñana. En este tiempo, los socialistas han pasado de una abstención que abrió una brecha con el Gobierno central a un rechazo frontal. Juan Espadas, antes de presidir la primera reunión del nuevo grupo parlamentario, ha confirmado este cambio de postura sobre una propuesta que volverá a la Cámara autonómica después del verano.

Parque de Doñana Juanma Moreno Teresa Ribera
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