El caso ERE vuelve a la primera línea y pone piedras a la remontada del PSOE andaluz
  1. España
  2. Andalucía
NUEVA CONDENA JUDICIAL

El caso ERE vuelve a la primera línea y pone piedras a la remontada del PSOE andaluz

Un día antes de que Sánchez desembarque en Granada para arropar a Espadas, la justicia vuelve a condenar al exconsejero de Empleo y recuerda que queda un calendario endiablado

Foto: El exconsejero de Empleo de la Junta, Antonio Fernández. (EFE/Raúl Caro)
El exconsejero de Empleo de la Junta, Antonio Fernández. (EFE/Raúl Caro)

Un día antes de que Pedro Sánchez acompañe este sábado a Juan Espadas en un mitin en Granada en el que se presenta como candidato a la Junta, la justicia condena de nuevo al exconsejero de Empleo de los ERE, Antonio Fernández, y marca el camino que queda por delante. Once años después de que la Guardia Civil abriera una investigación por un "fondo de reptiles" de 647 millones de euros en la Consejería de Empleo, el caso sigue golpeando a los socialistas. En el PSOE hace ya mucho tiempo, incluso antes de las últimas elecciones autonómicas, que aseguran que este escándalo de corrupción está ya amortizado y que no perjudica electoralmente. Aseguran que han pasado página y defienden que todos los condenados están fuera del partido desde hace ya mucho tiempo.

Sin embargo, de nuevo la coincidencia de la sentencia apenas 24 horas de un acto que marca el punto de salida del sprint del candidato socialista hacia las autonómicas, volvió a sacudir internamente al partido. Algunos dirigentes se maliciaban que no se trata de una coincidencia y deslizan su temor a que una cascada de sentencias e hitos judiciales relacionados con el caso ERE, que ya condenó a dos expresidentes de la Junta, Manuel Chaves y José Antonio Griñán, junto a un total de 21 ex altos cargos socialistas. Esa sentencia de la llamada pieza política fue la primera y se conoció, tras un juicio con más de 152 sesiones, en noviembre de 2019.

Foto: Juan Espadas, durante el 15º Congreso Provincial del PSOE de Córdoba. (EFE/Rafa Alcaide)

Han pasado dos años para que llegue una segunda sentencia. En esta ocasión, la Audiencia Provincial de Sevilla condena de nuevo al exconsejero de Empleo, Antonio Fernández, a siete años de cárcel y al exdirector general de Trabajo Juan Márquez a cuatro años por las ayudas a la empresa Aceitunas y Conservas (Acyco). Se trata de una pieza separada del macrocaso de los ERE, un fondo fraudulento de 680 millones de euros, según determinó la justicia, que se repartió de forma ilegal y arbitraria, sin los controles preceptivos para los fondos públicos. La primera sentencia se refería a la llamada pieza política o procedimiento específico, es decir juzgaba el sistema con el que se repartió este dinero. A partir de ahí, cada empresa beneficiada por este fondo tiene una pieza específica y un juicio propio. La defensa del exconsejero de Empleo trató de que no se volviera a juzgar en cada pieza, alegando que ya había condenado. Aunque en un principio esa iba a ser la tónica, y los cargos políticos iban a quedar excluidos de las piezas de las empresas, finalmente no fue así y la justicia lo incluyó de nuevo.

Quedan 103 piezas

El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), informa de que a fecha de noviembre de 2021 un total de 103 procedimientos (piezas separadas del caso ERE) en trámite en el Juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla, de los que 81 se encuentran en fase de instrucción de diligencias previas y los 22 restantes en fase intermedia tras haberse dictado el auto de transformación de las diligencias previas en procedimiento abreviado. Además, hay un total de 35 procedimientos (piezas separadas del caso) terminados por elevación a la Audiencia Provincial de Sevilla para enjuiciamiento, de los que se han juzgado dos (procedimiento específico, ya con sentencia aunque no firme, y Acyco, en igual situación). El próximo juicio del caso ERE es contra un empresario los días 25 de enero y 8 de febrero en la Sección 3 de la Audiencia.

Foto: El exdirector general de Trabajo de la Junta de Andalucía Francisco Javier Guerrero, principal imputado en el caso de los ERE. (EFE/Raúl Caro Cadenas) Opinión

El calendario es complicado. Además, los ex altos cargos condenados en la pieza política recurrieron sus condenas al Tribunal Supremo. El pasado octubre el Alto Tribunal informó de que el juez ponente había comenzado en esa fecha a estudiar los recursos, se espera el próximo movimiento, la resolución, para el próximo verano. Chaves fue condenado por prevaricación a una pena de nueve años de inhabilitación. Griñán fue condenado a seis años de cárcel y suma a la pena de prevaricación la de malversación de fondos públicos, por su etapa como consejero de Hacienda. Su situación es mucho más complicada porque podría decretarse su ingreso en prisión, un escenario doloroso que los socialistas no quieren ni imaginar, confiando en que prospere el recurso.

Relación difícil con el pasado

Que el PSOE andaluz tiene una relación muy conflictiva con su pasado quedó absolutamente claro en el último congreso regional del partido, celebrado a principios de noviembre en Torremolinos (Málaga). En la primera jornada del cónclave los socialistas borraron del homenaje a su pasado casi veinte años de un plumazo. No hubo ninguna mención a Chaves y a Griñán. Tan solo la actual ministra de Hacienda, María Jesús Montero, lamentó que no estén todos los compañeros y deslizó entre líneas que pronto los acompañarán en los congresos. El borrado del pasado fue tan evidente y dolió tanto a muchos exdirigentes que en el cierre, al día siguiente, Espadas rectificó, eso sí, de forma elíptica. "Se merecen el homenaje de este congreso también, estoy orgulloso de sus gobiernos socialistas y de mi gente, con quien trabajé, colaboré y a quien quiero". Espadas fue en 2008 consejero de Vivienda en el gabinete de Chaves.

Que Andalucía es un territorio clave para el PSOE, uno de sus graneros más importantes y un territorio fundamental porque se eligen 61 diputados al Congreso, lo demuestra la orden de desembarco de ministros, la presencia permanente de Ferraz para apoyar a Espadas y el hecho de que este sábado, en plena campaña electoral en Castilla y León, Pedro Sánchez haga un mitin en Granada. El caso ERE es un calvario judicial que se está eternizando, que tratan de ignorar pero que carga la agenda política de sorpresas muy desagradables por la magnitud de la corrupción juzgada.

Foto: El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, saluda a la senadora socialista y exsecretaria general del PSOE andaluz Susana Díaz (c). (EFE/Jorge Zapata)

El guion de los dirigentes del PSOE en el caso ERE es exactamente igual que el del PP de Pablo Casado en el caso Gürtel. En ambos casos aseguran que es algo del pasado que nada tiene que ver con la actual dirección y en ambas ejecutivas se opta por el silencio y por ignorar cada condena judicial de las tramas corruptas. Nada tiene que ver un caso y otro, advierten los socialistas, porque en los ERE ni un solo euro de las ayudas públicas fue a parar a los bolsillos de los dirigentes socialistas. En la práctica, ambos son dos casos de corrupción graves que empañan una etapa importante de cada uno de estos partidos y compromete a nombres insignes en sus filas.

La nueva condena del caso ERE en Andalucía permitió al PP, que montó su última campaña electoral con la corrupción socialista como eje central, retomar el discurso de que el PSOE ha "robado" a los andaluces. La secretaria general del PP andaluz, Loles López, puso el acento en que el exconsejero de Empleo fue condenado a pagar en materia de responsabilidad civil 2,9 millones de euros.

Foto: El secretario general del PSOE de Andalucía, Juan Espadas. (EFE/Julio Muñoz)

PP y Cs se pasaron poco más de un año desde que formaron gobierno en Andalucía "levantando alfombras". Su mensaje seguía centrado en la corrupción socialista y en la herencia recibida, con comparecencias más propias de la oposición que del ejecutivo. La pandemia lo cambió absolutamente todo. Además, el gobierno, que prometió extinguir muchas de las estructuras del PSOE, sobre todo empresas públicas, asumió pronto que la ley impedía echar a los trabajadores que durante años llamaron "enchufados" y se limitaron a fusiones o absorciones de entes públicos. Es Vox el partido que con más beligerancia ha cogido la bandera de la lucha contra la corrupción socialista, incluso ahora, en esta nueva etapa de confrontación con el PP, asimila al Gobierno de Juan Manuel Moreno al de los "chiringuitos" socialistas, acusándolos de no acabar con lo que encontraron.

El caso ERE no es el único que afecta al PSOE. El otro gran caso es el de la extinta Fundación de Empleo Faffe, que sigue su curso en los tribunales en dos frentes, por el pago de sus directivos con dinero público en prostíbulos y por una presunta trama de nepotismo y enchufismo en el seno de esta fundación. Vox pidió extender las diligencias judiciales a la pareja del socialista Juan Espadas, que entró a trabajar en la Faffe en 2007. Será, temen los socialistas, otro frente difícil.

Caso ERE PSOE Manuel Chaves Pedro Sánchez José Antonio Griñán Guardia Civil
El redactor recomienda