La guerra sucia en Cs dinamita la recta final de la legislatura andaluza e inquieta a Moreno
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A VUELTAS CON EL ADELANTO

La guerra sucia en Cs dinamita la recta final de la legislatura andaluza e inquieta a Moreno

El vicepresidente, Juan Marín, coloca al Gobierno en una situación complicada tras publicarse unos audios en los que admite que sería "una estupidez" aprobar los presupuestos de 2022

Foto: El presidente andaluz, Juanma Moreno, del PP, y el vicepresidente, Juan Marín. (EFE/José Manuel Vidal)
El presidente andaluz, Juanma Moreno, del PP, y el vicepresidente, Juan Marín. (EFE/José Manuel Vidal)

“Una mañana normal”. El vicepresidente andaluz, Juan Marín (Cs), compareció en 'Mesa de Análisis', de Canal Sur, bien entrada la jornada del martes para defender que había sido un día como otro cualquiera. Por supuesto, no era verdad. Aunque la Junta cierra filas y trata de restar importancia a lo ocurrido, la difusión, en la Cadena SER, de unos audios en los que Marín da por hecho que no se aprobará un nuevo presupuesto porque sería “una estupidez” en año electoral, fue un tiro en el pie de su propio Ejecutivo. Una detonación no calculada que alimenta la preocupación y desestabiliza el Gobierno. La posibilidad de elecciones en primavera lleva ya meses sobrevolando la política regional.

El hecho de que afloren unos audios que deterioran de forma importante la imagen del Ejecutivo andaluz y de su vicepresidente marca un antes y un después en las relaciones de PP y Cs en la comunidad. Desde Presidencia, defienden a Marín, lo protegen, pero se dispara la inquietud entre los populares por la profundidad y la gravedad de la crisis interna en sus socios naranjas. Comienzan a calibrarse las consecuencias que puede tener esa guerra en Cs y sobre todo ponen a circular la idea de que el presidente Juan Manuel Moreno (PP) quiere agotar la legislatura, pero “no a cualquier precio”.

Génova se desentiende

Desde el entorno de Marín, sospechan que la mano de Fran Hervías está detrás de la filtración de esos audios. Hervías era enemigo del vicepresidente andaluz en Cs y ahora está en el puente de mando del PP, por lo que abre la teoría de que Génova podría participar de esa estrategia de desestabilización del Gobierno regional para presionar por un adelanto electoral. Desde la dirección nacional de la formación conservadora, niegan tajantemente esta "especulación". Fuentes del entorno de Pablo Casado aseguraron a El Confidencial que supieron de los audios de Marín por los medios de comunicación y negaron que exista ningún tipo de estrategia. “Nuestra posición es diáfana sobre el adelanto electoral: esa decisión corresponde a Moreno y nosotros lo apoyamos”. El PP andaluz celebra su congreso regional este próximo fin de semana.

Foto: Imagen de archivo de Fran Hervías. (EFE)

PP y Cs cerraron en Andalucía un acuerdo que impide el desembarco de cargos naranjas en las filas populares para preservar la estabilidad del Gobierno. Este pacto se selló entre Marín y el consejero de Presidencia, Elías Bendodo, que fue el encargado de frenar cualquier estrategia en esa dirección desde Génova. El problema es que el trasvase de nombres se puede controlar, pero el alcance de la guerra sucia no.

En el peor momento posible

El PSOE se abrazó rápidamente a esas palabras de Marín desechando un nuevo presupuesto por cálculo electoral para reforzar su posición y anunciar una enmienda a la totalidad de las cuentas. El líder de Cs habló así ante su grupo parlamentario el pasado verano, en julio. A los socialistas se lo pusieron en bandeja para cerrar la puerta a un pacto para que las cuentas de 2022 vean la luz. Este jueves expira el plazo en el Parlamento para registrar enmiendas a la totalidad. Desde el PSOE, acusaron al presidente andaluz de mentir cuando dice que tiene una voluntad real de dialogar con el principal partido de la oposición. Los audios han salido a la luz en el momento en que “más daño” podían hacer al Gobierno, admiten desde el Ejecutivo. Vox y Unidas Podemos pidieron la dimisión de Marín, y en el caso del partido de Santiago Abascal, también que se convoquen ya las elecciones.

Foto: La líder de Cs, Inés Arrimadas, y el vicepresidente de Andalucía, Juan Marín. (EFE)

Lo ocurrido no precipitará la convocatoria de comicios pasado mañana. En público y en privado, el Gobierno insiste en que, aun con una prórroga de los actuales presupuestos, la vocación de Moreno es agotar la legislatura. Es decir, abrir las urnas en noviembre. Remarcan desde la Junta que los andaluces penalizarían un adelanto y que la única vez que anticipar las autonómicas no pasó factura fue en 1994, cuando el socialista Manuel Chaves fue víctima de una pinza de PP e IU que desahució su Gobierno. Tendría que estar, insisten en el PP, "muy justificado".

La detonación que el Gobierno andaluz ha sufrido con la filtración de esos audios pone el PP ante una realidad muy difícil de manejar. Cs en Andalucía es un grupo político de 21 diputados absolutamente roto, fracturado en dos mitades, con una guerra interna de tal calibre que son capaces de grabar de forma clandestina a Marín en una reunión a puerta cerrada ante sus compañeros de filas y difundirlo meses después, cuando la onda expansiva puede provocar más daños.

Foto: Inés Arrimadas y Juan Marín. (EFE)

Para una parte del PP, esa es la noticia, la profundidad de la crisis de sus socios de gobierno y, por supuesto, admiten que eso no es bueno. Cs tiene unas primarias pendientes, que se convocarán antes de que acabe el año, y el fuego amigo contra Marín irá a más. El vicepresidente andaluz cuenta con el respaldo de Inés Arrimadas. Ya en su equipo, temían las maniobras internas. “Lo peor de lo ocurrido es lo que nos plantea a futuro”, indicaron desde la parte popular del Ejecutivo regional. Hay inquietud y preocupación. "¿Y si Marín pierde esas primarias?", empiezan a preguntarse en las filas populares.

La maniobra de la ley del suelo

En los audios que han salido a la luz, Marín no solo habla del presupuesto, también se refiere a la ley del suelo, uno de los proyectos estrella del Gobierno de PP y Cs. Al vicepresidente se le oye decir que “en año electoral no nos podemos permitir presupuesto con recortes, es estúpido”. El Ejecutivo, en el ala del PP, trata de minimizar la gravedad del cálculo electoral que se desprende de las palabras de Marín y asegura que eso se dijo en julio, cuando el Ministerio de Hacienda había comunicado que habría una disminución de 2.000 millones en el dinero que llegaría del Estado, pero que después se constató que vendrían 5.000 millones de euros de fondos europeos y que eso lo “cambió todo”.

Foto: El presidente de Andalucía, Juan Manuel Moreno. (EFE)

En el PP, excusan a Marín y le protegen, aunque para algunas voces “empieza ya a ser hasta demasiado”. Para lo que no hay explicación es para lo que el líder de Cs dijo de la ley del suelo, pendiente de su aprobación —será la próxima semana— y el gran proyecto que podría permitir a Moreno poner el punto y final a la legislatura. Marín insta a sus diputados a demorar la tramitación de esta norma. “Nos interesa aprobarla lo más tarde posible, cuando digo tarde, digo en febrero”, señaló el vicepresidente andaluz, para tener garantías de que el Parlamento no se disolvería antes. Antes de difundirse estos audios, en el PP vieron con preocupación cómo los diputados naranjas trataban de ralentizar la tramitación y fue el propio presidente Moreno quien exigió a Cs pisar el acelerador. Esta parte del audio ha sentado aún peor que las palabras sobre el presupuesto. “Es inaudito y muy grave”, señalaron desde el grupo popular. El muro de protección a Marín desde el PP empieza a tener fisuras.

Pablo Casado Juan Marín Ciudadanos Parlamento de Andalucía
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