El PP andaluz frena el desembarco de cargos municipales de Cs para preservar la Junta
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EL PACTO ANDALUZ, EN EL AIRE

El PP andaluz frena el desembarco de cargos municipales de Cs para preservar la Junta

Génova cree que la fuga de cargos es "imparable" y apuesta por abrir las puertas en los ayuntamientos después de mayo y limitar al Gobierno y Parlamento el pacto de no agresión

Foto: El presidente de la Junta, Juanma Moreno, y el vicepresidente, Juan Marín. (EFE)
El presidente de la Junta, Juanma Moreno, y el vicepresidente, Juan Marín. (EFE)

"El movimiento es imparable". Es la advertencia que llega desde el Partido Popular ante los últimos movimientos detectados en Andalucía de la mano de los ayuntamientos y cargos municipales de Cs que llaman a sus puertas para blindar el mandato municipal. El pacto de no agresión sellado en Andalucía para dotar de estabilidad al Gobierno autonómico no especifica si están incluidos los ayuntamientos, desde donde se están detectando los movimientos más claros que indican que habrá en los próximos meses un trasvase de cargos de Cs a las filas del PP. En la mira, los dos principales ayuntamientos de la formación 'naranja' en Andalucía: Granada y Linares.

El pasado martes, en la rueda de prensa habitual tras el Consejo de Gobierno, comparecieron el vicepresidente, Juan Marín (Cs), y el consejero de Presidencia, Elías Bendodo (PP). Ambos son los máximos interlocutores en sus partidos y los responsables últimos del pacto presentado en Andalucía días después del adelanto electoral en Madrid para “encapsular” la política andaluza y evitar agresiones que pudieran desestabilizar el pacto autonómico. Preguntados por si ese acuerdo autonómico alcanzaba a los ayuntamientos, ambos concluyeron que sí. Marín fue firme, sostuvo que el compromiso del PP era no aceptar ningún cargo electo de Cs, incluido el ámbito local. Bendodo, con menos contundencia, sí acabó considerando igualmente que lo importante es lanzar un mensaje de estabilidad y admitió que para eso los ayuntamientos y diputaciones deben estar también en el acuerdo. No obstante, el dirigente popular admitió que no había abordado este asunto con la dirección nacional de su partido y deslizó que hay muchos ayuntamientos en Andalucía y no es fácil de controlar.

Marín fue firme, sostuvo que el compromiso del PP era no aceptar ningún cargo electo de Ciudadanos, incluido el ámbito local

Detrás hay dos casos claros y un problema de fondo. Por una parte, Ciudadanos viene de una larga batalla interna, de años de divisiones, y Marín no tiene el control orgánico del partido. El primer ayuntamiento en liza y más significativo es el de Granada, donde gobierna Luis Salvador (Cs) gracias a un acuerdo con el PP que tiene dos versiones distintas según quien lo narre.

Quien fue secretario de Organización de la formación liberal, Fran Hervias, fichado por el PP y ahora con despacho en Génova e hilo directo con Teodoro García Egea, insistió días atrás, en una entrevista en 'Ideal', en que, como habían sostenido los líderes populares (ahora relevados de la cúpula del partido), el acuerdo sellado en el consistorio de Granada pasaba por un 2+2 y una transición en la alcaldía a los dos años. Es decir, llegado el ecuador del mandato municipal, en junio, tocaría que el alcalde fuera del PP. Esa versión la niega el actual alcalde, que defiende que agotará los cuatro años. Esta versión fue avalada por Marín y Bendodo esta semana cuando se les preguntó al respecto, dando por hecho que no habrá relevo en la alcaldía de la capital granadina.

El 2+2 en Granada

Pero Génova no lo ve claro, entre otras cosas porque la debilidad de Luis Salvador es cada vez mayor en el ayuntamiento granadino. De los cuatro ediles municipales de Cs en Granada, dos avalan las tesis de Hervías y el PP y aseguran que el pacto era de 2+2. Están dispuestos a que salga de la alcaldía este verano. De hecho, fuentes municipales admiten que hay más sintonía de estos ediles con el grupo municipal popular que con el propio alcalde. "Ese es el gran problema, hay muchos ediles de Cs que están en más sintonía con el PP que con su propio partido, roto en familias internas. ¿Qué hacemos? ¿Cerramos las puertas? ¿Por qué? ¿No sería mejor dar con una fórmula que permita integrar a los cargos municipales preservando la estabilidad del pacto autonómico?", se preguntan voces autorizadas del Partido Popular. Vienen a explicar que, hagan lo que hagan, Cs es un partido roto en Andalucía y que la foto política que arroje Madrid será crucial y desatará una ola de fugas imparable.

La dirección nacional del PP cree imparable la fuga de cargos municipales de Cs

Que Granada no es una plaza cualquiera se vio perfectamente a final de semana, cuando, para inaugurar unas obras en el Hospital Virgen de las Nieves, acudió toda la plana mayor de cada partido. Por el PP, el presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno, pero también la consejera de Fomento, Marifrán Carazo, uno de los valores al alza del Ejecutivo y destinada a ser candidata a la alcaldía de Granada, una vez que el partido ha superado en su congreso provincial la etapa anterior llena de divisiones y desencuentros internos y se prepara para una nueva trayectoria orgánica. Por Cs, no solo acudió el alcalde, Luis Salvador, sino que también se sumó a la comitiva el vicepresidente Juan Marín, lo que da buena cuenta de lo importante que es para Cs que no le resten protagonismo en una ciudad en la que tiene su principal alcaldía en Andalucía.

placeholder El vicepresidente de la Junta, Juan Marín (d), y el portavoz del Gobierno, Elías Bendodo. (EFE)
El vicepresidente de la Junta, Juan Marín (d), y el portavoz del Gobierno, Elías Bendodo. (EFE)

Todo está parado hasta que pasen las elecciones del próximo 4 de mayo en Madrid, pero después vendrán los tirones. El PP andaluz prefiere sacrificar la alcaldía granadina, trabajar por detrás y reforzar una candidatura que le permita ganar las próximas municipales en la ciudad. Creen que dar un golpe a Luis Salvador se interpretaría como traicionar a Cs y podría tener consecuencias en la estabilidad del Gobierno andaluz: directamente aseguran que no les merece la pena. Nada que ver con la lectura que hace la dirección nacional del PP.

Génova diseñó de la mano de su número dos, Teodoro García Egea, un plan de fusión por absorción de Cs, que tiene como estratega a Hervías, uno de los mayores conocedores de la vida orgánica del partido en Andalucía, con más mando interno que el propio Marín. No creen que frenar un movimiento de trasvase de cargos municipales de Cs, que, avisan, ya están llamando a sus puertas, vaya a ser posible. Es más, han trabajado y trabajan para lo contrario, integrar y atraer a estos cargos. Explican que no son ellos los que están en una opa hostil sino los naranjas los que reclaman auxilio.

La sorpresa de Linares

El otro gran ayuntamiento en la mira es el de Linares, Jaén, una plaza muy especial, no solo porque ha sido un bastión histórico del PSOE arrasado por el paro, el desapego de su población a la política y las promesas incumplidas, sino porque es la otra gran plaza andaluza con un alcalde de Cs y una pieza clave en una provincia, la jiennense, que ha sido motor del socialismo andaluz. Linares tiene cinco concejales de Cs y otros cinco del PP, que llegaron a la alcaldía con un pacto con Ciudadanos Independientes de Linares Unidos, que estalló el pasado enero. El alcalde, Raúl Caro-Accino, tiene una estrecha relación personal con quien será a partir de mayo presidente del PP de Jaén, Erik Domínguez.

El pasado martes por la tarde, tras la comparecencia en San Telmo y después de garantizar que no habría trasvase de cargos en los ayuntamientos, Bendodo telefoneó al futuro presidente del PP jiennense y ordenó que nadie de Cs acabara en las filas populares. Génova sabía que el desembarco de parte de la corporación municipal de Linares estaba ya en marcha. De hecho, se contaba con la presencia del alcalde en el congreso provincial del 15 de mayo. La dirección andaluza del PP ha frenado, de momento, estos movimientos.

Foto: El presidente andaluz, Juanma Moreno, del PP, y el vicepresidente, Juan Marín (izq), de Ciudadanos, han comparecido juntos esta tarde en el patio del Parlamento de Andalucía. (EFE)

Lo cierto es que los concejales de Cs en el equipo municipal de Linares aseguran que su interlocutor en el Gobierno andaluz es el consejero de Hacienda, Juan Bravo, referente del PP en la provincia de Jaén. El plan para reactivar las naves de Santana, que conlleva el traspaso de los terrenos, propiedad de la Agencia IDEA, y una dotación de 11 millones para albergar y atraer empresas a ese parque empresarial, ha tenido siempre mucho más entusiasmo y ayuda, dicen desde las filas municipales de Cs, por parte de los populares en la Junta de Andalucía. Desde la parte de Cs en el Gobierno aseguran que este mismo miércoles tendrán una reunión telemática con este ayuntamiento.

“Tenemos problemas de interlocución y atención con la vicepresidencia de Cs, pero no con los consejeros del PP, y encima ahora nos sentimos mucho más cerca del PP de Jaén que de la dirección de Cs en esa provincia, que representa Miguel Moreno”, admiten desde Cs en Linares. “Esto es imparable. No se va a poder frenar. Después de las madrileñas, nos sentaremos a hablar”, advierten desde Génova. Será el próximo caballo de batalla después de que las direcciones de Moreno y Casado firmaran la paz días atrás. Hay movimientos y tirones en Sevilla, pero no solo. El quid de la cuestión es este: qué hacer con Cs.

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