Los SMS de la cena con Redondo que niegan Contreras y Barroso: "¿Dónde cenamos?"
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NUEVO PODER EN MONCLOA (II)

Los SMS de la cena con Redondo que niegan Contreras y Barroso: "¿Dónde cenamos?"

El Confidencial publica el contenido de las conversaciones en las que se cerró el encuentro de los Migueles con el exjefe de Gabinete y que quedó registrado en la agenda no oficial

Foto: Imagen: EC Diseño.
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Son las 19:00 del 5 de julio, es lunes y el sábado se anunciará la primera gran crisis del Gobierno de Pedro Sánchez. La salida más sonada no será la de un ministro, sino la de su jefe de Gabinete y hombre de máxima confianza. Es precisamente sobre esa hora cuando empieza a fraguarse la cena del día 6 tras la que se diseñó el nuevo núcleo de poder en la Moncloa y que ayer desveló El Confidencial. Los comensales son Iván Redondo, el productor José Miguel Contreras y el consejero del Grupo Prisa Miguel Barroso.

Los conocidos como los Migueles en el ámbito político y empresarial negaron ayer haber compartido mantel en un conocido restaurante de Madrid con Redondo. Insistieron a este medio en que la información publicada era “absolutamente falsa”. Los mensajes cruzados entre los participantes, sin embargo, corroboran ese encuentro, confirmado también por varias fuentes de Presidencia tras haber accedido al contenido de estos.

El exjefe de Gabinete, que se ha negado a hacer declaraciones sobre lo publicado, compartió los SMS con su equipo su última semana en Moncloa, mientras explicaba las razones que le reafirmaban en su decisión de marcharse. La cena ultimátum, en la que acabaron gritándole, reforzaron sus motivos: “Van a dar un giro al aparato. Volver al PSOE de 2016. Quieren que me quede como escudo. Cuando he dicho que no contaran conmigo, me han amenazado. No lo voy a tolerar”.

Foto: Pedro Sánchez e Iván Redondo, tiempo atrás. (EFE) Opinión

Contreras contacta con Redondo la tarde del 5 de julio.

Contreras: “¿Dónde cenamos? ¿La Trainera? Que tenga reservado!!!”.

Redondo: “Ok. Reservamos nosotros”.

La cita queda cerrada y desde ese momento el equipo de seguridad de Presidencia empieza a trabajar como en cualquier otro desplazamiento del jefe de Gabinete. Redondo llevaba un importante dispositivo a su alrededor y todas sus reuniones quedaban anotadas en la agenda del departamento con un nombre en clave. También se identificaba a las personas con las que estaba en cada momento.

Foto: Yolanda Díaz junto a Iván Redondo. (EFE)

El 6 de julio es Miguel Barroso el que reconfirma el encuentro. Envía un mensaje a Redondo a primera hora de la tarde en el que queda reflejado que los Migueles acudirán juntos a la cena que niegan haber mantenido, pero que confirman las comunicaciones, según desvelan fuentes del equipo de Presidencia.

Barroso: "José Miguel dice que no quiere ver el fútbol [jugaba España contra Italia en las semifinales de la Euro2020]. Mantenemos La Trainera a las 20:30".

Redondo: "Ok pues mantenemos".

Redondo abandonó la cena ultimátum tras trasladar a sus interlocutores que ellos no tenían nada que decir sobre su futuro

Horas después, los tres participantes en esta conversación estaban en el citado restaurante, en el último reservado, del que se les vio salir, según confirmaron a este medio varias fuentes. El contenido de la reunión, como reveló este lunes El Confidencial, fue tenso y en ella se “amenazó” al jefe de Gabinete, según trasladó él mismo a un amigo al terminar el encuentro y a fuentes de Presidencia. Barroso y Contreras intentaron convencer a Redondo de que se quedase después de que este hubiese trasladado a Sánchez en varias ocasiones su intención de abandonar su cargo. Le advirtieron de que no aceptar ser “ministro o seguir de jefe de Gabinete” sería interpretado como un “desafío al presidente” y tendría consecuencias.

El que en esos momentos era considerado la mano derecha del jefe del Ejecutivo abandonó la cena ultimátum tras trasladar a sus interlocutores que ellos no tenían nada que decir sobre su futuro. Redondo consideraba “amigos” a Contreras y Barroso y había estado con ellos el día anterior en la Moncloa comiendo con el presidente, según consta en la relación de visitas no oficiales del palacio.

Foto: Iván Redondo, exjefe de gabinete del presidente. (EFE)

Prueba de que lo que empezó como una cena entre amigos derivó en una sucesión de reproches y una fuerte bronca es el mensaje que hace llegar Barroso al todavía jefe de Gabinete pasada la medianoche. En la madrugada del 7 de julio, pide perdón a Redondo.

Barroso: “Querido Iván no sé si en el fragor de la discusión te ha quedado suficientemente claro que soy tu amigo. Sea cual sea la decisión que asumas”.

A partir de aquí, Redondo empieza el proceso de despedida del Gobierno, que ya tenía previsto desde mayo y había comunicado al presidente tras episodios como el ocultamiento de la moción de Murcia, como han confirmado en diferentes entrevistas el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, y el secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán. El 8 de julio, en Zarzuela, informa al jefe de la Casa del Rey, Jaime Alfonsín, que ha decidido irse. Dos días después, se anuncian los cambios. ¿Pero quién elaboró con el presidente la lista de los nuevos ministros? ¿Cómo cambió todo cuando constatan que Redondo se va porque no quiere ser ministro ni jefe de Gabinete?

Foto: Iván Redondo, durante la entrevista con Évole. (La Sexta)

Hubo que improvisar desde el martes, las llamadas a los ministrables comenzaron el miércoles. El sello de los Migueles es reconocible y está detrás del nuevo Consejo de Ministros. Empezando por Óscar López, el sustituto de Redondo como jefe de Gabinete. López es uno de los “resucitados” del presidente. Participó en la primera muerte política de Sánchez y acabó como responsable de Paradores en un gesto de “caridad”, decían desde el PSOE cuando fue nombrado.

El 8 de julio su teléfono volvió a sonar. Esta vez no para ofrecerle la secretaria de Estado de Comunicación, sino ser el nuevo jefe de Gabinete, porque al dejar Redondo el puesto vacante empezó la improvisación en los cambios. El sustituto es un hombre del “aparato” y con buenas relaciones con Barroso, el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y el exsecretario de Organización Pepe Blanco. Ahora, ha fichado como director adjunto a Antonio Hernando. Ambos pertenecen al clan castellano-leonés, donde llegó a ser secretario general hasta ser elegido número dos del PSOE con Rubalcaba al frente.

La actual portavoz del Ejecutivo, Isabel Rodríguez, es rescatada para el puesto desde la Alcaldía de Puertollano. Un salto mortal que se explica en las excelentes relaciones con la fallecida Carme Chacón, exmujer de Barroso, y con el expresidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda. Los mismos padrinos tiene Francesc Vallés, nuevo secretario de Estado de Comunicación, que trabajó en el equipo de la que fue ministra de Defensa y fue responsable del PSC en el Congreso de los Diputados.

Foto: El nuevo director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno, Óscar López. (EFE) Opinión

Y completa el círculo de influencia del grupo de los Migueles la titular de Educación, Pilar Alegría, que desembarcó desde la Delegación del Gobierno en Aragón. Alegría y Chacón tenían una buena amistad que compartían con Susana Díaz, la expresidenta andaluza. En el Congreso de Sevilla en 2012, Alegría sonaba para altas responsabilidades en la ejecutiva federal. En las primarias, fue la portavoz de los partidarios de Díaz frente a Pedro Sánchez. Todos ellos tienen un común denominador: coincidieron en el Congreso al menos en la legislatura de 2011 a 2015 e hicieron piña porque eran los diputados más jóvenes del partido. Todos tenían una gran relación con Chacón y, por ende, con Miguel Barroso.

El nuevo poder de la Moncloa fue recolocando piezas desde aquella cena ultimátum del 6 de julio. Había empezado una nueva etapa, que se venía fraguando en la sombra desde hace meses, y era necesario crear un relato de por qué Sánchez rompía con el hombre que le había hecho presidente. Había que presentarle como un asesor lleno de ambición, como reflejaron aquellos días algunos titulares en los que se achacaba su salida a la negativa del presidente a hacerle ministro. Las informaciones aquí publicadas lo desmienten. Él lo había rechazado ya en varias ocasiones.

Los tándems presidenciales son habituales: Adolfo Suárez-Abril Martorell, Felipe González-Alfonso Guerra… Pedro Sánchez-Iván Redondo. Era la primera vez que el jefe del Ejecutivo tejía una relación así con su jefe de Gabinete. Pero, inesperadamente, el equipo que lo había ganado todo se rompió. La realidad es que el eje de poder cambió y, como afirmó Contreras tras la remodelación de Gobierno en un artículo, “aquí manda el que manda”. Queda claro.

Son las 19:00 del 5 de julio, es lunes y el sábado se anunciará la primera gran crisis del Gobierno de Pedro Sánchez. La salida más sonada no será la de un ministro, sino la de su jefe de Gabinete y hombre de máxima confianza. Es precisamente sobre esa hora cuando empieza a fraguarse la cena del día 6 tras la que se diseñó el nuevo núcleo de poder en la Moncloa y que ayer desveló El Confidencial. Los comensales son Iván Redondo, el productor José Miguel Contreras y el consejero del Grupo Prisa Miguel Barroso.

José Miguel Contreras Pedro Sánchez Óscar López
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