El boceto 'verde' de Vox: guiños al campo y dudas sobre la reducción de emisiones
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Críticas a la transición ecológica

El boceto 'verde' de Vox: guiños al campo y dudas sobre la reducción de emisiones

La formación ha ido definiendo su postura en un asunto que lleva años presente y que todo hace indicar que irá ganando relevancia. En los últimos meses ha dado forma a sus ideas

placeholder Foto: Abascal durante un acto en Cataluña. (EFE)
Abascal durante un acto en Cataluña. (EFE)

“Durante unos minutos voy a dar por bueno su dogma de que el cambio climático, cuya existencia es innegable, tiene origen en las emisiones de CO2 provocadas por el hombre”. Esta fue la entradilla con la que Santiago Abascal dio inicio en la moción de censura de finales de octubre al apartado dedicado al medio ambiente.

La frase, que choca con los consensos científicos, dio pie a la presentación de un boceto sobre el tema que deja dudas a los expertos y que se unía al historial del partido en este ámbito, en el que han llegado a hablar de “camelo climático”. La importancia de la transición ecológica con la llegada de los fondos comunitarios hace presagiar que será uno de los grandes puntos de la agenda en los próximos tiempos.

Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la reunión este martes del Consejo de Ministros en el Palacio de la Moncloa.(EFE)

La formación ha ido definiendo su postura en un asunto que lleva años presente y que todo hace indicar que irá ganando relevancia. Como sucede en otros países, las formaciones similares a Vox se han montrado generalmente escépticas ante los programas defendidos por los verdes y los ecologistas.

Este verano, el partido también expuso ampliamente sus postulados en este tema en la presentación de su enmienda a la totalidad contra la ley de cambio climático. En esta, utilizó afirmaciones como que dejaba “la ciencia a los científicos”, que la formación “carece de una posición propia sobre cuestiones climatológicas” o que “los científicos no son concluyentes al apreciar una correlación clara entre el ritmo de incremento térmico y la acción humana”. Estas declaraciones les valieron las acusaciones de “negacionistas” por parte de los demás grupos, también del PP.

Foto: Santiago Abascal y el candidato Ignacio Garriga. (EFE)

Pero fue el discurso del líder de la formación durante la moción de censura el que sirvió como presentación para el gran público de sus visiones sobre distintos temas, también el del cambio climático.

Durante su intervención, el de Amurrio esbozó una argumentación en la que sugería que no tenía sentido que España hiciera esfuerzos por cumplir con la reducción de emisiones por su ínfimo peso a nivel mundial mientras existan grandes contaminantes. “Pueden imaginarse el nulo impacto que tendría sobre la atmósfera que toda España desapareciese”, aseguró en su reflexión.

Vox trata de vender la idea de que España es “un pagafantas ecologista”

En palabras de Guillermo Fernández Vázquez, investigador que estudia las formaciones de derecha radical en la Universidad Complutense, Vox trata de vender la idea de que España es “un pagafantas ecologista”. En 2015, el partido sí que incluía en su programa electoral la consigna “quien contamina paga” refiriéndose a “toda instalación industrial, minera o energética”, algo que ahora no está recogido en sus 100 medidas principales.

Andreu Escrivá, licenciado en Ciencias Ambientales y doctor en Biodiversidad, cuestiona estas posiciones tanto por la imagen del país como por los efectos que tendría no colaborar en los acuerdos y las dinámicas establecidas con el resto de países. “Si uno quiere exigir tiene que dar ejemplo, además de que cualquier acción positiva en este sentido es buena de por sí”, apunta en declaraciones a este medio.

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Foto: EFE.

“Claro que es verdad que por mucho que reduzca España no va a pasar nada si el resto no lo hace, pero es que España no reduce sola. Reduce mucho porque se crea un movimiento de mayor ambición climática. Quien antes avance, saldrá más beneficiado”. Él incide en que en muchos de los casos los grandes contaminadores son a su vez quienes producen la mayoría de bienes que consumen el resto de potencias, como pasa con China.

Una línea similar mantiene José Manuel Moreno Rodríguez, catedrático de Ecología en la Universidad de Castilla-La Mancha, que cree que el argumento del bajo peso de España en el mundo no tiene mucho recorrido. “Con ese razonamiento podemos llegar al nivel de cada individuo y de que, total, como la huella que cada uno genera no es muy importante, pues que nadie se ponga a reducir. Aquí se trata de poner todos grano a grano. Es un argumento pueril”.

Foto: El líder de Vox, Santiago Abascal (d), durante la manifestación en coche, en Madrid, promovida contra la gestión del Gobierno el pasado sábado. (EFE)

"Agua para todos"

En la moción, Abascal realizó una propuesta de replantación masiva de las zonas en proceso de desertización que vinculó con otra de las ideas en las que han insistido recientemente: su plan del agua, concretamente, del “agua para todos”. El partido expuso una estrategia por la que llevaría 10.000 hectómetros cúbicos de los ríos a zonas con escasez para, con ello, generar empleo y empezar a plantar árboles. La fórmula del trasvase ha sido explotada por el partido, que parece tratar de contentar a sus nichos de votantes, pero esta deja muchas dudas a los expertos consultados.

Escrivá explica que, a pesar de que pueda parecer una opción, esta vía se ha mostrado ineficiente. “Es mucho más caro que ahorrar agua o que generarla de otras formas”, indica el doctor, que enfatiza en la cantidad de agua que se pierde en estos y el traslado de especies invasoras que puede ocasionar, además del coste financiero y las obras de ingeniería que necesita. “Ojalá fuera tan fácil como hacer una tubería y que llegase a toda España, sobre todo porque ya se habría hecho”.

placeholder Vista general de Las Tablas de Daimiel, de la zona conocida como El Tablazo. El Patronato del Parque Nacional ha lanzado un SOS ante la situación de emergencia hídrica. (EFE)
Vista general de Las Tablas de Daimiel, de la zona conocida como El Tablazo. El Patronato del Parque Nacional ha lanzado un SOS ante la situación de emergencia hídrica. (EFE)

Él entiende que es legítimo pensar, especialmente cuando estás en una zona en desertificación, que estas ideas pueden funcionar, pero insiste en que “los traslados entre cuencas no se contemplan como solución en ninguna parte del mundo más allá de momentos muy puntuales”, aunque hay zonas en las que se deben buscar soluciones.

Vox vincula, además, el traslado de agua a esas zonas con una reforestación que servirían como “sumideros de CO2”, pero Escrivá pone muchas pegas a esta proposición y pone el foco en los peligros que puede generar. “Hacerlo sin ordenación es muy conflictivo y podemos acabar generando más problemas de los que estamos teniendo. No es una solución viable”. Moreno Rodríguez cree que el escenario de cambio climático complica estas fórmulas, que se convierten en una “quimera” en un contexto de “mayores pérdidas por evaporación” y menos lluvias. “No está basado en la mejor ciencia del momento”.

Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, el pasado miércoles en el Congreso de los Diputados. (EFE)

El líder de la formación también apostó entonces por no cerrar las centrales térmicas, si bien defendió las energías renovables y la necesidad de “invertir” en la nuclear en su defensa de la “soberanía energética”. “Para que España sea autosuficiente en el consumo eléctrico”, esbozó. Escrivá, también autor de ‘Y ahora yo qué hago: cómo evitar la culpa climática y pasar a la acción’, enfatiza que, pese a que hay que proteger a los trabajadores de las industrias que están abocadas al cierre como las térmicas, “no tiene sentido mantener artificialmente centrales de carbón”, mientras que en el caso de las nucleares hace hincapié en que, si España quisiera mantener el “peso notable de esta producción”, se requeriría la “importación de combustible nuclear”.

Aquí no hay soberanía energética que valga”, expone el experto, que cree que no se pueden cerrar de golpe estas centrales, pero que el único camino a transitar es el de las renovables tanto por precio como por sostenibilidad. “Nuestras fuentes energéticas [no renovables] vienen mayoritariamente de fuera y las renovables son, por definición, locales”, argumenta Moreno Rodríguez, de la Universidad de Castilla-La Mancha, que pone el foco en que “las centrales de energías fósiles no están creando puestos de trabajo ahora mismo”.

"Nuestras fuentes energéticas [no renovables] vienen mayoritariamente de fuera"

Así, Vox ha puesto en la diana, como se mencionaba anteriormente, la llamada “transición ecológica”, la estrategia por la que se trata de cambiar los sistemas de producción y consumo, entre otros aspectos, hacia unos modelos más sostenibles. La financiación comunitaria para acometer proyectos en este marco ha puesto el foco sobre esta vía hacia nuevos modelos económicos y el partido ha insistido en que quienes se beneficiarán de estos fondos serán las grandes empresas multinacionales.

A Escrivá le sorprende este argumento por el peso que tienen las grandes firmas en el sector energético predominante: “Cuando se dice que las grandes empresas se están aprovechando de este cambio a energías verdes parece como si no se estuvieran aprovechando de la economía fósil, del petróleo o el carbón”. Él considera que “Vox no inventa nada nuevo aquí” y que realmente lo que subyace es una intención de contraponer “economía y medioambiente”, pero argumenta que “la vía en la que el mundo está hablando para tener más riqueza y crecer más, ahora mismo, es el medio ambiente”.

Foto: Varias personas hacen cola para recoger alimentos durante el reparto que ha realizado el Banco de Alimentos en el campo de Mestalla. (EFE)

Importación y guiños

Lo cierto es que las posiciones escépticas o incluso negacionistas son relativamente comunes en los partidos de nueva derecha o derecha populista. Sin ir más lejos, el propio Donald Trump ha entrado en contradicción en múltiples ocasiones con el criterio de los científicos, llegando incluso a preguntarse durante una ola de frío que cómo iba a haber calentamiento global cuando era uno de los inviernos más gélidos de la historia reciente.

Fernández Vázquez, investigador de la Complutense, explica que en estos partidos se han impuesto dos tendencias. Por un lado, quienes rechazan directamente los postulados del consenso y entran en confrontación directa. Y, por otro, quienes buscan fórmulas para “piratear el ecologismo” y presentarse como defensores de una protección del medio ambiente de a pie, cercana a los ciudadanos. En este último modelo, el experto ve como ejemplo claro el caso de Marine Le Pen en Francia.

placeholder Central nuclear de Cofrentes. (EFE)
Central nuclear de Cofrentes. (EFE)

“Lo que hace Vox, como hace Trump, es confrontar con el ecologismo”, explica durante una conversación con este medio en la que apunta que los de Abascal han señalado en todo momento a los ecologistas como “liberticidas” que están al servicio de unas “élites globalistas”.

“Frente a eso trata de construir un ecologismo al servicio de ganaderos, agricultores y cazadores. Un ecologismo del gran agricultor”, apunta Fernández Vázquez, que percibe las propuestas como poco trabajadas y pensadas para contentar a parte de sus bases en territorios en los que son fuertes como Murcia. “Está haciendo malabarismos para armar un discurso que tiene que ser contra el Gobierno, pero el contenido es bastante inconsistente”, incide el investigador, que cree que no casan los guiños a los agricultores de regadío con el conservacionismo del entorno de buscan abanderar.

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