ENTREVISTA EN 'INFORMATIVOS TELECINCO'

Sánchez se abre a ministros independientes que plantee Podemos pero veta la coalición

Rechaza de nuevo la fórmula que propone Iglesias y se escuda en las diferencias abismales que tienen sobre Cataluña. Subraya que España necesita un Ejecutivo sólido, y no "dos gobiernos en uno"

Foto: Pedro Sánchez, durante su entrevista con el periodista Pedro Piqueras en 'Informativos Telecinco' este 4 de julio. (Fernando Calvo | Moncloa)
Pedro Sánchez, durante su entrevista con el periodista Pedro Piqueras en 'Informativos Telecinco' este 4 de julio. (Fernando Calvo | Moncloa)

Pedro Sánchez no quiere un Gobierno de coalición con Unidas Podemos. No, no y no. El presidente del Gobierno en funciones no solo no se mueve de su casilla sino que se reafirma en ella. Aporta, eso sí, argumentos más claros para rechazarlo, y que los suyos sí habían manifestado más en privado: no desea "dos gobiernos en uno" y sus diferencias con los morados sobre Cataluña son "de fondo", además de que entiende que la fórmula que plantea Pablo Iglesias haría descansar la gobernabilidad y la investidura en las fuerzas independentistas, cosa que él rechaza, por lo que sigue apelando a PP y Ciudadanos, demandándoles la abstención. Pero al menos ahora el líder socialista sí abre una mínima ventana: está dispuesto a analizar propuestas de ministros independientes de reconocido prestigio que le hagan los morados. Sin carné. Iglesias y su equipo más cercano, por tanto, quedarían vetados.

La de este jueves, en 'Informativos Telecinco', era la primera entrevista de Sánchez desde las elecciones generales del 28 de abril. Es decir, desde hace más de dos meses. El presidente se prodiga poquísimo en comparecencias públicas: en España solo ha tenido dos en lo que va de 2019, una cuando anunció el anticipo electoral y otra cuando recibió el encargo del Rey, ambas tasadas en tiempo y número de preguntas, y en el extranjero, con motivo de compromisos internacionales, sí ha mantenido ruedas de prensa, aunque cortas. Y, hasta ahora, no había explicado en detalle su plan para sacar adelante la investidura, cuyo debate está fijado ya para el 22 y 23 de julio.

Tras esta entrevista con Pedro Piqueras, ya queda algo más claro el campo de juego en el que se quiere mover el presidente en funciones. Así, frente a la acusación de Iglesias de que el PSOE tiene "obsesión" por los sillones, subrayó que no tiene un sentido "patrimonialista" ni "monopolizador" del poder, y la prueba es que en su Gobierno actual se sientan varios ministros independientes "de reconocido prestigio" que no pertenecen al PSOE, como los titulares de Ciencia, Pedro Duque; Defensa, Margarita Robles; Interior, Fernando Grande-Marlaska, o Justicia, Lola Delgado. Ahora, podrían integrarse personalidades de la órbita morada, que no tengan carné del partido. "Si Unidas Podemos tiene personas que sean independientes de reconocido prestigio que puedan aportar a la gobernabilidad de España, yo, desde luego, no rechazaré esas sugerencias, sino que las tendré muy en cuenta".

"Si Podemos tiene independientes de reconocido prestigio que puedan aportar a la gobernabilidad de España, tendré muy en cuenta esas sugerencias"


Esa es la pequeña puerta que Sánchez ofreció a Iglesias con la que poder salvar su relato. El líder de la formación morada anhela un Gobierno de coalición puro y duro, con ministros de su partido y de su grupo. Sin embargo, el presidente ofrece otra cosa, que también apuntó durante su campaña, cuando aseguraba que quería "independientes de reconocido prestigio, progresistas". Ahora afina algo más al señalar que Iglesias puede plantear nombres que le convenzan que cumplan ese perfil. Y entonces él lo podrá tener en cuenta. Está por ver que eso satisfaga a Unidas Podemos. Este jueves, tanto el secretario general como su portavoz parlamentaria, Irene Montero, señalaban que estaban convencidos de que el presidente no impondría vetos. Tras esta entrevista, queda claro que el mandatario socialista no quiere ministros de Podemos y, por descontado, no quiere ver a Iglesias sentado en su Gabinete.

Referéndum, los presos del 'procés'...

Sánchez defiende la necesidad de montar un Ejecutivo progresista pero "que no dependa de las fuerzas independentistas". "Y lo que ofrece Unidas Podemos", con su propuesta de Gobierno de coalición, "no es precisamente eso".

El jefe del Ejecutivo, por tanto, quiere un solo Gobierno, y no un "cogobierno", un "Gobierno con un mensaje coherente". Reconoció que con los morados mantiene "muchísimas coincidencias" en medidas de justicia social, y se han demostrado en estos meses. "Pero también es verdad que tenemos grandes diferencias, grandes discrepancias, por ejemplo, en cómo resolver la crisis catalana", que no tiene "nada que ver" con la salida que desea el PSOE. En ese sentido, Sánchez recordó que Unidas Podemos defiende el derecho de autodeterminación —aunque ahora Iglesias ha aparcado esa demanda y ha logrado que los comunes también lo hagan, como informaba este diario, y ha prometido "lealtad" en asuntos de Estado—, o votó en contra de la suspensión de los dirigentes soberanistas presos en la Mesa del Congreso. Por tanto, siguió, hay "discrepancias de fondo" difícilmente salvables.

"No necesitamos un cogobierno, ni dos gobiernos en uno. Necesitamos un Gobierno con un mensaje coherente, y es lo que voy a intentar", sostiene

"Nosotros estamos defendiendo el Estado autonómico, el orden constitucional, la soberanía nacional, la integridad territorial, y creemos que tiene que ser en el ámbito autonómico donde se resuelva esta crisis política, esta crisis de convivencia. Pero insisto —continuó—, lo importante es formar un Gobierno progresista, sin depender de las fuerzas independentistas". Y en ese esquema, Sánchez defendió que sigue creyendo en un Gabinete "del mismo corte" que el del último año, con ministros sin carné, en el que quepan "incluso más independientes" que ahora, y en que también podrían integrarse esas personalidades prestigiosas propuestas por Unidas Podemos que él tendrá en cuenta.

Sánchez se abre a ministros independientes que plantee Podemos pero veta la coalición

El presidente se atiene a ese "Gobierno de cooperación" que ha esgrimido, que implica una colaboración en cuatro ámbitos: en el parlamentario, en el que los morados serían el "socio preferente"; en el programático; en el institucional —con cargos intermedios que sí tengan carné de Unidas Podemos—, y en el de una comisión de seguimiento que vigile el cumplimiento de los pactos. "No necesitamos un cogobierno, no necesitamos dos gobiernos en uno. Necesitamos un Gobierno con un mensaje coherente, y es lo que voy a intentar" en las menos de tres semanas que quedan hasta la investidura. "El objetivo es llegar a un acuerdo y el método es el diálogo. No contemplo ni otro objetivo que no sea el acuerdo ni otro método que no sea el diálogo", remarcó. No dijo que tenga que ser forzosamente en julio (o lo que es lo mismo, no descartó septiembre, lo que dicen los morados). Tampoco hizo grandes anuncios ni grandes guiños: quizá se los reserve para la reunión con Iglesias del próximo martes en el Congreso.

"Contrato" con el PP, "subcontrato" con Vox

La solución a la extraordinaria "fragmentación parlamentaria" que arrojaron las urnas es, según Sánchez, un "Gobierno progresista que no dependa de las fuerzas independentistas" —mantra que repitió hasta la sociedad—, que esté merced a su "capricho", y esa premisa supone asentarse en dos patas. Por un lado, el concurso de Unidas Podemos para conformar una hoja de ruta de "conquistas sociales". Por otro, que PP y Cs permitan con su abstención, ni siquiera con su apoyo, que haya un nuevo Gabinete en julio, dado que son "partidos de Estado". Alegó que, dado que fueron los secesionistas los que "hicieron caer" su Gabinete al tumbar sus Presupuestos, ahora hay que "aprender la lección", y es que "no se puede hacer descansar la gobernabilidad" del país en ellos. El presidente introducía en su argumentación la clave catalana para negarse a un Ejecutivo compartido con Podemos, una razón que sí se escuchaba en privado a los dirigentes socialistas pero que hasta ahora no se había verbalizado con semejante fuerza.

El presidente busca un "Gobierno progresista que no dependa de las fuerzas independentistas". O sea, con el sí de Podemos y la abstención de PP o Cs

Mientras, los socialistas continúan incrementando la presión sobre los naranjas. Sánchez ha pedido reunirse de nuevo con Albert Rivera en la ronda de contactos, la tercera ya, que mantendrá con los líderes políticos la próxima semana, pero este declinó la invitación. Una actitud que el jefe del PSOE considera un "desprecio a la Presidencia del Gobierno". Pese a todo. "siempre" tendrá la puerta abierta para hablar con él.

Pero sucede que Cs ha "ligado su futuro político más inmediato" a la ultraderecha de Vox y al PP por sus pactos en comunidades y ayuntamientos. "Es verdad que están diciendo: 'No es lo que parece'. Pero lo que parece, es". Los naranjas, dijo, tienen un "contrato" con los populares y un "subcontrato" con la formación de Santiago Abascal para "institucionalizar" la foto de Colón en municipios y CCAA. Pero también avisó a Rivera de que, si está imponiendo un "cordón sanitario" al PSOE para entenderse con la extrema derecha, entonces tiene que "reconocer" a esta como un "actor" político más, "sentarse con ellos y firmar". Se refería así a lo sucedido en Murcia este mismo jueves —Vox tumbó la investidura del popular Fernando López Miras por la negativa de Cs de suscribir un documento conjunto y negociar— y lo que probablemente ocurrirá en Madrid. Sánchez aprovechó para afear al dirigente liberal que abjure ahora de aquello que defendió en el pasado: que gobierne la lista más votada. Y el PSOE es la primera fuerza tanto en Madrid como en Murcia, igual que en las generales.

Sánchez se abre a ministros independientes que plantee Podemos pero veta la coalición

Aunque la tentación de ir a nuevos comicios en España esté cerca —el CIS apunta a un fuerte tirón del PSOE si hubiera segundas urnas—, Sánchez sostuvo que su partido no quiere llegar a ese destino, y hará lo posible por evitarlo, puesto que los españoles, en los cuatro procesos electorales que se han sucedido, han dejado claro que quieren que gobierne el PSOE. En eso se empeñará. "Estoy dispuesto a negociar con todos a cualquier hora, a hablar con todos a cualquier hora para que el próximo 23 de julio tengamos un Gobierno", insistió.

¿Podría contar con los dos votos de Unión del Pueblo Navarro, que a cambio quiere que el PSOE facilite que gobierne en Navarra? Sánchez agradeció al líder de la formación regionalista su "voluntad" de prestar dos escaños, pero solo tiene dos diputados, y no le resuelven la investidura, de ahí que su pretensión sea seguir interpelando a los grandes partidos, que son los que tienen capacidad de "bloquear" o de facilitar. Indicó que la derecha lleva "tiempo sobreactuando" respecto a la comunidad foral, porque en Pamplona gobierna la coalición de derechas (Navarra Suma), y no Bildu, por decisión del PSN, porque si cuaja un Ejecutivo progresista no tendrá a los de Arnaldo Otegi en el Gabinete, como sí ha sucedido en los últimos cuatro años, y porque el partido de la izquierda 'abertzale' está en la Mesa del Parlamento de Navarra como ya lo estaba antes. Luego respecto a la posición de los socialistas con la formación heredera de Batasuna no hay "ningún cambio", ningún pacto. Con sus palabras, Sánchez estaba avalando que su compañera de filas, María Chivite, teja una alianza con Geroa Bai, Podemos e Izquierda-Ezkerra, que forzosamente pasará, de prosperar, por la abstención de Bildu. El PSN está a punto de forjar ese acuerdo progresista. Que salga adelante o no se verá en los próximos días.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
7 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios