LLAMADA DEL LÍDER SOCIALISTA A BATET

Sánchez cumple con el pronóstico: irá al debate de investidura el 22 y 23 de julio

El candidato cierra con la presidenta del Congreso el pleno: será en la cuarta semana de este mes, lo que supone que, si se reprodujera el bloqueo, España iría a elecciones el 10 de noviembre

Foto: Pedro Sánchez besa a Meritxell Batet tras ser proclamada presidenta del Congreso, el pasado 21 de mayo en la sesión constitutiva de la XIII Legislatura. (EFE)
Pedro Sánchez besa a Meritxell Batet tras ser proclamada presidenta del Congreso, el pasado 21 de mayo en la sesión constitutiva de la XIII Legislatura. (EFE)

Se acabó la incógnita. Ya hay fecha para la sesión de investidura de Pedro Sánchez, la que activará el temporizador hacia unas eventuales segundas elecciones. El presidente del Gobierno se someterá al debate y votación en el Congreso el lunes 22 y martes 23 de julio de 2019. Cumple así con los pronósticos: ya en los últimos días en la Moncloa se advertía de que ese era el calendario más probable. Y era, también, el que mandaba la lógica, una vez que el jefe del Ejecutivo en funciones decidió emprender una nueva ronda de contactos con los líderes políticos para recabar apoyos. Pero, si nada cambia, Sánchez se enfrentará a un doloroso fracaso en el primer intento y por tanto podría tener que repetir el examen con la soga del tiempo al cuello, ya en septiembre. Si no cuajara el acuerdo, España se encaminaría hacia nuevas elecciones el domingo 10 de noviembre.

El guion funcionó según lo previsto. El presidente en funciones telefoneó desde Bruselas —hoy se reanuda un difícil Consejo Europeo que le ha impedido regresar a Madrid— a la jefa del Congreso, Meritxell Batet, para fijar la fecha de la investidura. Ella después lo comunicó a los grupos y apenas unos pocos minutos después, para impedir filtraciones, lo solemnizó ante los medios. Quedan ahora tres semanas por delante para huir de una elección fallida y arrancar una negociación que aún, en puridad, no ha llegado. Y eso que se han cumplido más de dos meses de las elecciones generales del 28 de abril, que el PSOE ganó con holgura, con 123 escaños, casi el doble que el segundo, el PP (66).

El debate en el Congreso comenzará el lunes 22 de julio a las 12 horas. Arrancará con el discurso del candidato, sin límite de tiempo, y a partir de las 16:00 intervendrán los grupos, de mayor a menor, y cerrará la portavoz del PSOE, Adriana Lastra. El aspirante irá replicando a cada uno de ellos. La votación, en cualquier caso, debe producirse el 23 de julio, martes, porque solo así se garantiza que una repetición electoral cae en domingo. Ese día, Sánchez necesitaría una mayoría absoluta para lograr la investidura. 176 votos.

El obstáculo sigue en el mismo punto: Unidas Podemos exige un Gobierno de coalición, y Sánchez solo ofrece uno de cooperación, sin ministerios


De lo contrario, 48 horas más tarde, el jueves 25 de julio, se celebrará un pequeño debate de fijación de posición al que seguirá la segunda votación, para la que ya se exige una mayoría simple, más síes que noes. El candidato, en la hipótesis más favorable, podría conseguir 173 respaldos (123 del PSOE, 42 de Unidas Podemos, seis del PNV, uno de Compromís y uno del PRC), pero necesitaría las abstenciones de algún grupo. Descartada por ahora la 'vía navarra' y dado el rechazo frontal de las dos diputadas de Coalición Canaria, la elección solo podría ser posible si la faciitan ERC, EH Bildu o Junts per Catalunya. PP y Ciudadanos se mantienen, lo han dicho en multitud de ocasiones, en el no. Pero el problema del presidente sigue siendo amarrar los 42 escaños de Unidas Podemos. Pablo Iglesias exige un Gobierno de coalición, mientras que Sánchez solo está dispuesto a un Gabinete de cooperación, en el que se integren miembros de la formación morada, pero en cargos intermedios. Nada de ministerios.

Proceso de 47 días, no de 54

La primera votación, la que se producirá el 23 de julio, es la importante, Es la señal que lanza la Constitución en su artículo 99. A partir de esa fecha, se abre un plazo de dos meses para elegir nuevo presidente del Gobierno. Una vez transcurrido ese periodo, el Rey firma el decreto de disolución de las Cortes Generales y de convocatoria de nuevos comicios con el refrendo de la presidenta del Congreso. Se entra entonces en periodo electoral, que en este caso, al tratarse de una repetición, será más breve, conforme a la reforma legal de 2016: será de 47 días, y no de 54. Eso hace que las urnas se abran, si hubiera bloqueo hasta el final, el 10 de noviembre.

Meritxell Batet, presidenta del Congreso, a su llegada este 2 de julio a un desayuno informativo del presidente de la Comunitat Valenciana, el socialista Ximo Puig, en el hotel Villa Magna de Madrid. (EFE)
Meritxell Batet, presidenta del Congreso, a su llegada este 2 de julio a un desayuno informativo del presidente de la Comunitat Valenciana, el socialista Ximo Puig, en el hotel Villa Magna de Madrid. (EFE)

El anuncio de Batet a los medios se produjo sobre las once de la mañana, algo antes de la hora oficial de arranque del Consejo Europeo extraordinario convocado para intentar desbloquear el reparto de los principales puestos institucionales de la UE para los próximos cinco años. La presidenta había asistido a primera hora a un desayuno informativo en el hotel Villa Magna de Madrid protagonizado por el 'president' de la Comunitat Valenciana, el socialista Ximo Puig. Presentó a su compañero de filas, pero antes del turno de preguntas ella regresó a la Cámara Baja. Mantuvo una breve conversación con Sánchez y apenas "un minuto antes" de comparecer ante los periodistas informó a los grupos de la decisión.

Las posibilidades que había para la investidura

Primera votaciónExpiración de los dos meses (art. 99.5 CE)Disolución de las CortesSegundas elecciones
9 de julio9 de septiembre10 de septiembre27 de octubre
16 de julio16 de septiembre17 de septiembre3 de noviembre
23 de julio23 de septiembre24 de septiembre10 de noviembre
30 de julio30 de septiembre1 de octubre17 de noviembre

La presidenta reconoció que el cálculo sobre cuándo caerían unas posibles segundas elecciones "por supuesto" que ha tenido que ver, aunque el "objetivo claro" es que haya nuevo Ejecutivo en julio. Y es que fijar la primera votación para el 16 de julio habría hecho que las urnas se abrieran el 3 de noviembre, en pleno puente de Todos los Santos, con lo que la participación —más fundamental si cabe para la izquierda— podría resentirse. La otra alternativa era posponer la fecha hasta el 30 de julio, en cuyo caso la repetición se produciría el 17 de noviembre, pero ya era estirar los tiempos en exceso. Una última posibilidad habría sido situar el debate la semana próxima —las generales habrían tocado para el 27 de octubre—, pero habría sido todo demasiado precipitado, sobre todo porque Sánchez quiere que en esta nueva ronda de contactos las posiciones se vayan decantando y los partidos giren. De hecho, la principal razón política para ir al 23 es "dar unos días más" al candidato para que vaya amarrando apoyos.

La portavoz parlamentaria de Unidas Podemos, Irene Montero, afeó a la presidenta del Congreso que anunciase la fecha para la investidura elegida por Sánchez sin comunicarlo antes a los grupos. "Es una falta de respeto institucional innecesaria", lamentó a través de las redes sociales, interpretando que esta falta de comunicación es un "síntoma de que el interés del PSOE es más una investidura fallida que un acuerdo de Gobierno". La formación tampoco ha recibido aún invitación formal para el encuentro entre el candidato e Iglesias dentro de la nueva ronda de contactos que el presidente en funciones pretende llevar a cabo con los principales partidos y lamentan que Sánchez camine a la investidura "sin negociar nada con nadie".

Podemos se queja de no haber sido informado previamente. Batet señaló que había avisado a los portavoces "un minuto antes" de salir a los medios

Pese a que Montero entiende que el objetivo de Sánchez es "presionar a Ciudadanos" para obtener su abstención y lograr así gobernar en solitario, reiteró que no renuncia a lograr un acuerdo en los próximos días para formar un Gobierno de coalición progresista ya en julio, en lugar de en una segunda investidura en septiembre y que según el PSOE no entraría en sus planes.

Sánchez cumple con el pronóstico: irá al debate de investidura el 22 y 23 de julio

Batet, en cambio, aseguró que sí había informado a todos los presidentes y los portavoces de todos los grupos de la fecha y hora del debate "un minuto antes" de su comparecencia, aunque "a lo largo de la mañana" hablará con ellos más detenidamente. Esa primera comunicación de la dirigente socialista a los partidos —y a los cuatro vicepresidentes de la Mesa— se hizo "mediante mensaje", según precisaron posteriormente fuentes de su entorno.

La fecha elegida permite a Sánchez intercalar una nueva ronda de contactos y salvar el escollo de que una repetición electoral caiga en puente

La presidenta subrayó que el país "necesita un Gobierno lo antes posible" y, para sacudirse las críticas del retraso en la fijación del debate, mantuvo que las fechas no son "significativamente distintas" a las de otras legislaturas. En ese sentido, añadió, hay que tener en cuenta que las urnas no dieron a ningún partido la mayoría absoluta, que siempre permite que la sesión se celebre "con más celeridad" que "cuando hay que dialogar" y conseguir los apoyos.

La Diputación Permanente se constituirá tras la primera votación

Los partidos de la oposición han criticado a Meritxell Batet por la parálisis en que vive el Congreso. Ni siquiera se ha creado la Diputación Permanente, el órgano que sustituye al pleno cuando hay vacaciones parlamentarias o las Cortes están disueltas. La presidenta anunció este martes que su intención es que se constituya justo después de la primera votación de investidura, "aprovechando que estarán todos los diputados". Pidió a los grupos que alcancen un acuerdo sobre la composición de este órgano —no hay consenso sobre cuántos miembros ha de tener cada grupo—, y que entonces se pueda trasladar a la Mesa y a la Junta de Portavoces.

Respecto a la formación de las comisiones, la presidenta alegó que cada legislatura vive "circunstancias distintas". En este caso, recordó, las elecciones se celebraron el 28 de abril y las Cortes se constituyeron el 21 de mayo, a las puertas de las autonómicas, municipales y europeas del 26-M, tras las cuales los partidos se volcaron en el cierre de alianzas a nivel local y regional. Y no hay mayoría absoluta. Batet puso el ejemplo de lo que ocurrió en 1993, en la V Legislatura, tras las últimas elecciones ganadas por el socialista Felipe González: las generales se celebraron el 6 de junio y la sesión constitutiva de las Cámaras, el día 29 de ese mes y el debate de investidura tuvo lugar el 8 y 9 de julio. La Diputación Permanente se constituyó el 9 de septiembre y la convocatoria de comisiones, la víspera, el 8 de septiembre. 

 

Batet reiteró que su disposición es que la Diputación Permanente de esta XIII Legislatura se pueda formar tras la primera votación y que lo fundamental es que haya acuerdo entre los grupos, que no existe a día de hoy. De no producirse ese consenso, PSOE y Unidas Podemos podrían imponer con su mayoría la composición, como hicieron con la distribución del hemiciclo, que llevó a Vox al gallinero. Mañana miércoles, 3 de julio, se reunirá la Mesa del Congreso a las 11 horas para dar los primeros pasos en este punto. 

La jefa de la Cámara señaló, no obstante, que el Gobierno en funciones sí está sometido al control de los diputados, puesto que sí están tramitándose preguntas escritas. Pero no se ha señalado ningún pleno con preguntas orales, la parte más teatral de la actividad de la Cámara. Fuentes próximas a Batet precisaron que hasta ahora se han admitido a trámite 335 preguntas, 19 solicitudes de informe y tres solicitudes de comparecencia, y la Mesa "no ha inadmitido ninguna iniciativa de control por estar el Gobierno en funciones".

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