TRAS LA CONFESIÓN DEL PRINCIPAL SOSPECHOSO

Vuelve el 'caso Diana Quer': 497 días de la desaparición más mediática

El cuerpo de la joven se ha encontrado en un pozo dentro de una fábrica abandonada a la que ha conducido la confesión del principal sospechoso, el Chicle

Foto: La madre de la joven Diana Quer, de 18 años, muestra en el móvil la foto de su hija. (EFE)
La madre de la joven Diana Quer, de 18 años, muestra en el móvil la foto de su hija. (EFE)

El caso de Diana Quer, fue archivado por la Justicia el pasado mes de abril por falta de indicios suficientes como para continuar y ahora todo ha cambiado. 497 días después de su desaparición, la Guardia Civil ha encontrado su cuerpo dentro de un pozo en una fábrica abandonada. Hasta esta localización ha conducido el principal sospechoso del caso, José Enrique Abuín Gey, alias el Chicle.

Según indican fuentes de la investigación a El Confidencial, el cuerpo se habría encontrado desnudo dentro de un pozo, lo que podría apuntar a una agresión sexual, aunque el Clicle mantiene la versión de que atropelló a la joven con el coche y actuó solo.

El diario gallego 'La Voz de Galicia' ya adelantó en 2016 el perfil del individuo en el que se centraba la búsqueda: un varón, de entre 35 y 45 años, con antecedentes por narcotráfico y consumo de drogas, residente en la zona de Boiro o Rianxo, conocedor de la zona y con carácter violento.

[Lee aquí: La Guardia Civil encuentra el cuerpo de Diana Quer]

El detenido es un individuo de la comarca de Barbanza que ya tuvo que prestar declaración en diversas ocasiones y cuyo arresto vendría motivado por su relación con otra reciente agresión: un intento de secuestro a una joven en Boiro. Según explican a El Confidencial fuentes cercanas a la investigación, el detenido es un feriante con antecedentes por agresión sexual que, cuando desapareció Diana en agosto de 2016, se encontraba trabajando en A Pobra do Caramiñal. De hecho, los primeros datos apuntan a que se trataría del hombre al que se refería Diana cuando, la noche que desapareció, envió el siguiente mensaje a un amigo: "Me estoy acojonando, un gitano me está llamando". De todos modos, estas mismas fuentes aseguran que la joven se habría equivocado, ya que el detenido no es gitano.

Vuelve el 'caso Diana Quer': 497 días de la desaparición más mediática

Esta nueva información ha dado un vuelvo al caso que, después de casi un año y medio, no ha visto grandes avances. Esto es todo lo que ha pasado desde que la joven que desapareció el 22 de agosto de 2016, cuando regresaba de pasar el rato en las fiestas de A Pobra do Caramiñal, donde veraneaba con su hermana y su madre.

22 de agosto de 2016: desaparición

Fiestas de la localidad coruñesa de A Pobra do Caramiñal. Diana Quer está con un grupo de amigos, pero sobre las 2:30 de la madrugada decide irse a casa, donde pasa las vacaciones de verano con su madre y su hermana. A partir de ahí, se pierde su pista. En las horas siguientes, se realizan batidas sin éxito y poco después el caso toma dimensiones nacionales.

Octubre de 2016: aparece su móvil

El 27 de octubre de 2016, el caso dio un giro. Un mariscador encontraba el iPhone 6 de color blanco de Diana Quer entre el puerto de Taragoña y la autovía de Barbanza, justo el punto en el que la Guardia Civil determinó que se había perdido la señal del móvil. Entre las pesquisas que manejan, está que una vez subió al coche los supuestos captores arrojaran el móvil al mar, aunque sin descartar que regresaran horas o días después a la zona para deshacerse del terminal. Eso sí, cuando el móvil entró en contacto con el agua tenía batería, lo que provocó que se hinchara y las piezas salieran de sus anclajes originales, algo que ha dificultado mucho su reparación y la obtención de información.

Con el secreto de sumario prorrogado, se desconoce el contenido de los mensajes y llamadas que hizo Diana Quer hasta que se apagó su teléfono, aunque la Guardia Civil trabajaba sin descanso para obtener cualquier tipo de información: desde fotografías hasta anotaciones en el bloc de notas del terminal. Si bien los investigadores accedieron a los mensajes que Diana recibió una vez se apagó el móvil —en su mayoría de amigos y familiares preocupados por su paradero—, no pueden acceder a los wasaps que envió en los días y en las horas previas a su desaparición. Como contó El Confidencial, la multinacional propiedad de Facebook argumentó que no tiene acceso a ellos, dado que no se archivan en sus servidores.

Marzo de 2017: la última pista

Según confirmó la propia madre, dos días después de su desaparición se encontró una goma de pelo en la zona en la que se geolocaliza el móvil de la joven en el momento en el que comenzó una conversación de WhatsApp con un amigo para decirle que tenía miedo porque "un gitano me estaba llamando". Las autoridades han analizado si la goma concuerda con el ADN de la joven, sin embargo no has trascendido el resultado. La madre de Diana está convencida de que es de su hija.

Abril de 2017: se cierra el caso

A punto de cumplirse ocho meses desde que la joven madrileña Diana Quer desapareciera en A Pobra do Caramiñal (A Coruña), el pasado 19 de abril el titular del Juzgado número 1 de Ribeira, Félix Isaac Alonso Peláez, decidió archivar provisionalmente la investigación. El magistrado acordó dar carpetazo a la instrucción por falta de pruebas que ayuden a esclarecer lo que ocurrió la noche del pasado 22 de agosto cuando la chica regresaba a casa tras pasar por las fiestas del pueblo.

Mayo de 2017: intento de desbloqueo del teléfono

La madre de Diana Quer aseguró en una entrevista concedida a 'Antena 3' que "alguien intentó desbloquear hasta siete veces el móvil" de su hija después de que se perdiese su rastro. "No me gusta nada porque puede significar que ella iba inconsciente o no iba en el coche", dijo Diana López Pinel a los reporteros de esta cadena.

El móvil es una de las pistas más importantes para los investigadores, ya que podría contener fotos o mensajes que la joven hizo en los momentos previos a su desaparición. "Hay aplicaciones como el bloc de notas o la cámara de fotos que pueden aportar nuevos datos", explicaba a este diario el auditor y perito informático José Aurerio el pasado octubre. Si a esto se suma el intento de desbloquearlo varias veces, la teoría que apunta a que el dispositivo contiene información relevante cobra fuerza.

Julio de 2017: desbloqueo del iPhone

En julio de 2017, el Servicio de Criminalística de la Guardia Civil (Secrim) conseguía finalmente acceder al teléfono móvil iPhone 6 de Diana Quer. La operación de desbloqueo se llevó a cabo en Múnich (Alemania) y costó alrededor de 2.000 euros. La empresa que lo ha logrado es la israelí Cellebrite, la misma que penetró en el móvil de la marca Apple del autor de la matanza de San Bernardino (Estados Unidos) de diciembre de 2015.

Este mismo mes, efectivos de la Policía Nacional con perros de la Unidad Canina inspeccionaban una finca en el término municipal de Ribeira (A Coruña) en el marco de la investigación sobre la desaparición de la joven madrileña. Así lo confirmaron a Europa Press fuentes próximas a la investigación, que ratificaron que habían sido movilizados guías caninos adiestrados del Cuerpo Nacional de Policía para rastrear una finca en Ribeira.

Otros protagonistas

Otra de las protagonistas de esta historia es Valeria, la hermana menor de Diana. Dos días después de desaparecer Diana, escribió una carta pidiendo que se la devolvieran "sana y salva". "Cada día, hora, segundo que paso sin ti es cada vez más largo. Quitadme todo lo que tengo menos a mi hermana", escribió. En la misiva reveló que Diana sufrió de anorexia y "miles de adversidades".

Valeria, junto a su padre y su hermana Diana.
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Valeria, junto a su padre y su hermana Diana.

Pero la figura de Valeria se convirtió en caballo de batalla de sus padres en cuanto la jueza le retiró la custodia a Diana López-Pinel. Al cruce de acusaciones se sumó la declaración de la menor, que hizo de que se mantuviera la medida cautelar de permanecer con su padre, al considerar que existía "un delito continuado de maltrato". Según publicó 'La Voz de Galicia', que tuvo acceso al auto, Valeria fue "tajante al suplicar" seguir viviendo con su padre y relató varios episodios de maltrato físico. En concreto, habló de "dos palizas" de su madre, sobre la que dijo que no aparecía muchas noches por casa desde que ella tenía 12 años, dejándolas solas y volviendo "en estado ebrio" a altas horas de la madrugada.

El punto álgido llegó en el mes de agosto de este año, cuando Valeria "se autolesionó hasta en tres ocasiones" y tuvo que acudir a urgencias, donde le practicaron tres lavados de estómago por la ingesta de ansiolíticos. Fue aquí cuando los médicos alertaron de lo ocurrido después de ver cómo su progenitora pedía el alta voluntaria de su hija sin permitir que fuera vista por un psiquiatra.

Desde que desapareció Diana Quer, gran parte del foco mediático estuvo puesto en sus padres. Divorciados desde hace cuatro años, la aparición de Juan Carlos Quer en los medios de comunicación fue constante en las primeras semanas. De hecho, llegó a decir que sus hijas "no estaban bien con su madre" y que "solo recibía llamadas de socorro". Diez días después de su desaparición, el juzgado número 2 de Ribeira decidió retirar temporalmente la custodia de su hija Valeria —de 16 años— a la madre para entregársela al padre tras varios años de batalla legal. Fue en este momento cuando el padre de las jóvenes colocó a su mujer en primera línea, al asegurar que la decisión judicial llegaba "muy muy tarde" y que esta debería haberse tomado "hace mucho tiempo para evitar situaciones como la que nos ocupa".

[Vea aquí: los protagonistas del caso: de los padres al abogado]

Aquellas duras declaraciones mostraron que en la familia Quer-López-Pinel pasaba algo más. De hecho, varios amigos y vecinos confirmaron a la Guardia Civil que tanto Diana como Valeria mantenían fuertes discusiones con su madre, hasta el punto de que a veces perdían los nervios y se marchaban de casa volviendo horas después. La relación de Diana con su padre no era mejor. Varios mensajes difundidos en los últimos meses confirmaban que Juan Carlos Quer castigó a su hija quitándole el móvil, lo que provocó que esta le denunciara por no permitirle comunicarse con su madre y por retenerla en contra de su voluntad. Además, mantenían fuertes discusiones en las que Juan Carlos Quer llamaba a su exmujer "psicópata" y que llevaron a Diana a decirle a su madre que no aguantaba más y a tomar un potente tranquilizante por recomendación de esta: "Tómate un orfi", le escribió Diana López-Pinel a su hija a través de un mensaje de WhatsApp.

[Lea aquí: Diana Quer, retrato de una familia]

Diferentes teorías

Desde que su hija desapareció, Diana López-Pinel ha preferido mantenerse alejada de los medios, a los que ha acudido únicamente para solicitar ayuda ciudadana. Sin embargo, rompió su silencio al cumplirse el primer mes sin Diana desvelando: "Tengo mi propia teoría". Lo hizo en una entrevista en 'La Razón' —en la que se fotografió junto a la cama de su hija—, donde aseguraba estar "muy convencida de ella" y "cada día que pasa más". Sin dar más detalles, tenía claro que su primogénita "va a aparecer". Poco después, se desveló cuál era la teoría de López-Pinel: Diana está con vida y en Estados Unidos, donde habría llegado en contra de su voluntad. Por ello, solicitó a la plataforma SOS Desaparecidos que pusiera en marcha su búsqueda en el país, aunque solo en cinco estados en concreto: Florida, Virginia, Tennessee y Carolina del Norte y del Sur.

Ante esta teoría, el padre de Diana pidió públicamente a su exmujer que dejara de especular con su hija y que son solo los investigadores los "competentes" para determinar cuáles son las líneas de investigación "y no mi exmujer".

Lo agentes han buscado a Diana en casas abandonadas, en fábricas sin actividad, en bosques... sin hallar un solo rastro de ella. Mientras algunos testigos aseguraron haberla visto subir a un coche negro en la madrugada del 22 de agosto, el rastreo de miles de matrículas de toda clase de vehículos y la declaración de un testigo ocular apuntalan la hipótesis en la que trabajan los agentes de la UCO y la Policía Judicial: la joven se subió a un turismo con otros tres hombres en A Pobra do Caramiñal y habría viajado en el mismo hasta el muelle de Taragoña, a 20 kilómetros de distancia. Una vez allí, se habría cambiado a otro coche —furgoneta o monovolumen—, cuyo conductor es un hombre con antecedentes por tráfico de drogas y "con mala pinta" con el que Diana discutió minutos antes de subirse al vehículo.

La segunda hipótesis que maneja la Guardia Civil es que, en el trayecto a su casa, alguien la obligó forzosamente a montarse en un coche, abandonando A Pobra Do Caramiñal y lanzando su terminal en las inmediaciones de Taragoña.

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