El 70% recomienda vender títulos de REE

REE, Enagás y Aena acumulan el mayor descrédito en el Ibex antes de las elecciones

Las empresas con mayor participación del Estado cargan con un rechazo entre los expertos que analizan las compañías muy superior al de cualquier otra cotizada del selectivo español

Foto: El presidente de REE, Jordi Sevilla. (Fuente: REE)
El presidente de REE, Jordi Sevilla. (Fuente: REE)

Red Eléctrica de España, Enagás y Aena son las empresas que más rechazo generan entre los analistas que siguen a las compañías del Ibex 35. Las firmas con peores recomendaciones dentro de las empresas cotizadas en el selectivo español comparten como máximo accionista al Estado español. Esta situación se ha intensificado con la llegada de la campaña electoral para los comicios generales del próximo 28 de abril. Todo ello, pese a que 'a priori' son valores al alza por su perfil defensivo. Aunque el mercado ahora apuesta por cotizadas con retornos seguros y altos dividendos, dados los fantasmas de desaceleración económica, estas empresas no han sido capaces de mantener el 'rally' alcista.

Red Eléctrica (REE)

Destaca muy negativamente sobre el resto REE. Casi el 70% del consenso de mercado que recoge Bloomberg cree que la mejor opción es vender acciones del operador del sistema eléctrico. El nivel de descrédito que soporta el transportista eléctrico —siete de cada 10 expertos creen que cotiza por encima de su verdadero valor— ha alcanzado una cota muy pocas veces vista en una compañía del Ibex. Solo uno de cada 10 opta por comprar, mientras dos prefieren mantener.

El alto rechazo que genera se da después de que la pasada semana la agencia de 'rating' Fitch rebajara la calificación crediticia de la empresa. Para Fitch, el último plan estratégico de la compañía es insostenible. La inversión anunciada sumada a la compra de Hispasat no es creíble con el nivel de dividendo previsto, explica la agencia.

La eléctrica se está viniendo abajo en bolsa en lo que va de año. La firma ha pasado de valer más de 20 euros por acción a retroceder hasta los 18,5 euros en el momento actual, deshaciendo la subida de 18 a 20 lograda desde agosto hasta diciembre. Esta tendencia bajista coincide en primer lugar con la compra de Hispasat. El presidente no ejecutivo de la compañía y exministro del PSOE, Jordi Sevilla, colocado por Pedro Sánchez a su llegada a la Moncloa, comunicó en octubre que la posible compra del gestor de satélites no era algo prioritario, entre otras razones, porque las agencias de 'rating' habían advertido del riesgo de la operación.

Pese a la afirmación, la operación se materializó en febrero con una fuerte caída en bolsa y la consabida rebaja del 'rating'. Todo ello, después de que la CNMC advirtiera del elevado nivel de endeudamiento de la empresa que se nutre de la factura de la luz y sin que el propio supervisor haya hecho aún el análisis de los ratios financieros de esta firma crítica para el sistema eléctrico, que se prevé se dé a conocer en las próximas semanas. En este contexto, la firma ahora busca recursos con una salida a bolsa de Reintel, su filial de fibra, según 'Cinco Días'.

REE trató de repeler la presión del mercado con el anuncio del nuevo plan estratégico, aunque el actual sigue en vigor hasta finales de este año y aún no se conoce el nivel de retribución a las redes para el periodo 2020-2025. Este nuevo plan cayó mal en el mercado. Los expertos de Banco Sabadell calificaron la reducción del crecimiento del dividendo como "jarro de agua fría". La firma no podrá sostener el crecimiento del dividendo del 7% que se ha dado en el plan estratégico 2014-2019. Además de lo anterior, pesa sobre la compañía la amortización completa de un 35% de sus activos en 2023, que rebajará en 300 millones sus ingresos. Sin embargo, este factor no ha sido recogido en la nueva hoja de ruta de la empresa, que llega a 2022.

En la parte del 'management' de la empresa, el presidente, Jordi Sevilla, asesor de Pedro Sánchez hasta que este derrocó a Mariano Rajoy, ha asumido nuevas competencias de supervisión dentro del organigrama de la compañía. El mandatario, que no tiene poderes ejecutivos, sí estará al frente de un comité de supervisión del operador del sistema eléctrico (TSO). Dicha reorganización fue aprobada solo cuatro días después de que se celebrara la junta de accionistas que le ratificó como presidente.

La nueva vicesecretaria de REE, Concepción Ordiz. (Fuente: YouTube)
La nueva vicesecretaria de REE, Concepción Ordiz. (Fuente: YouTube)

Ya antes de la junta, se barruntaba internamente y en el entorno de la SEPI, máximo accionista de la empresa con un 20% del capital social, que podría haber movimientos en la secretaría del consejo de REE. Sin embargo, se esperó a que los accionistas emitieran su juicio sobre la gestión de la empresa para días después anunciar la contratación de Concepción Ordiz, hasta ese momento secretaria general y del consejo y directora de asuntos jurídico de SEPI.

Ordiz, máxima responsable legal en SEPI durante la investigación penal de Defex y Mercasa que está llevando a cabo la Audiencia Nacional, ha sido nombrada vicesecretaria general de REE. Tanto este fichaje como la reorganización de la cúpula llegaron tras la junta de accionistas, pero antes de las elecciones generales del 28 de abril, de las que depende en gran medida la continuidad de Jordi Sevilla al frente de la firma.

Enagás

También acumula un alto porcentaje de recomendación de ventas, aunque menor que el de REE, Enagás. Concretamente, un 58% frente al 30% que opta por mantenerse en el valor y tan solo un 12% que prefiere comprar. De manera similar a REE, a la firma presidida por Antonio Llardén le pesa la compra de un participación de la cotizada americana Tallgrass, adelantada por El Confidencial el 14 de febrero.

Después de que la empresa confirmara este movimiento, la agencia de 'rating' Standard & Poor's rebajó la nota de solvencia de la empresa. Según su opinión, la transacción, por un montante global cercano a los 1.000 millones de euros, refleja una estrategia de inversión más agresiva e imprevisible, añadiendo que esta debilitaría el perfil de riesgo del negocio, que se nutre fundamentalmente de los ingresos de la factura de gas.

De manera análoga a REE, Enagás presentó un plan estratégico que aumenta el dividendo de 2021 a 2023, pero en menor medida de lo que venía haciendo. Por si esto no fuera poco, una de las cuestiones cruciales para la compañía aún está sin resolver. El Gobierno tendrá que revisar la retribución regulada en 2021. Todo ello, con un escenario político muy inestable y con unas elecciones en el horizonte más próximo. Del resultado de las urnas, y el sesgo y fortaleza del nuevo Gobierno, dependerá el nivel de ingresos de la compañía.

A lo anterior, S&P añade que aún no ha recuperado los 500 millones que invirtió en Gasoducto Sur Peruano (GSP), salpicada por el escándalo de Odebrecht, su socio en este proyecto. Una china en el zapato que la ha llevado a lanzar un arbitraje contra el país latinoamericano, uno de los más rocosos en este tipo de enfrentamientos. No obstante, la empresa trata de solucionar esta cuestión con el Gobierno de Vizcarra por la vía amistosa. En suma, la acción ha retrocedido de máximos en marzo con el nuevo plan estratégico por encima de los 27 euros a los 25 euros.

A diferencia de REE, Enagás cuenta con un presidente ejecutivo desde hace 12 años, Antonio Llardén, que ha mantenido el cargo con gobiernos de distinto signo político. Se trata de un perfil empresarial. Desde 1989, ocupó diversos cargos en la dirección de Gas Natural Fenosa (Naturgy). Todo lo contrario que Jordi Sevilla, funcionario sin experiencia en altos cargos corporativos hasta su llegada a REE. Desde 1985, ha estado vinculado a puestos públicos designados por el PSOE. Su experiencia empresarial se limita al paso por la consultora PwC.

En cualquier caso, Enagás está menos controlada por el Estado y mucho más por el ámbito privado. La SEPI solo ostenta el 5% de la compañía.

Aena

También tiene una fuerte vinculación política con el Gobierno el presidente de Aena, Maurici Lucena, nombrado a la llegada del PSOE a la Moncloa en sustitución de Jaime García Legaz, militante del PP. Además del político catalán, han entrado otros dos políticos de altos vuelos en Cataluña en el pasado reciente, como Josep Antoni Duran Lleida (Unió) en sustitución de Josep Piqué (PP) y el exalcalde de Barcelona Jordi Hereu (PSOE). En el caso del gestor de infraestructuras, el 46% el consenso de analistas de Bloomberg recomienda vender; un 28%, mantener, y un 25%, comprar. Aunque está a la cabeza del descrédito de los analistas en el Ibex, su situación es mucho mejor que la de REE y Enagás.

Aquí, la participación del Estado es mucho más fuerte. Enaire, dependiente del Ministerio de Fomento, ostenta un 51% de la sociedad, con lo que la compañía está controlada por el poder público, con lo que se expone de nuevo a cambios en el 'management' si hay un cambio de Gobierno tras las elecciones que se celebrarán en 13 días.

Numerosos turistas esperan en los mostradores de facturación de la T-4 en el aeropuerto madrileño Adolfo Suárez Madrid-Barajas. (EFE)
Numerosos turistas esperan en los mostradores de facturación de la T-4 en el aeropuerto madrileño Adolfo Suárez Madrid-Barajas. (EFE)

La firma presentó un plan estratégico en octubre y la acción se ha recuperado en el primer trimestre de 2019 frente a la caída en otoño del ejercicio pasado. Recientemente, ha recibido malas críticas de importantes casas de análisis, como Goldman Sachs o Credit Suisse. Entre las razones, está el menor crecimiento del tráfico aéreo para este verano. Una situación que ya avanzaron los propios dirigentes de la empresa en su plan estratégico, golpeada también por las posibles derivadas que se den del Brexit. Aena controla el aeropuerto de Luton en Londres, con lo que cuenta con una importante exposición política a la salida del Reino Unido de la UE.

También añade presión bajista la reciente venta de títulos de uno de sus principales accionistas privados, The Children Investment (TCI). El fondo, que está representado en el consejo de administración, es un fuerte partidario de que el Estado se desprenda de la mayoría, lo que le permitiría crecer con más facilidad internacionalmente y levantar el techo de los salarios de la alta dirección, muy capados por su carácter público. Esta fue una de las principales razones del abandono del expresidente José Manuel Vargas. Pero la situación se repite aguas abajo. La empresa vio cómo algunos de sus ejecutivos se fueron a otras firmas que pagaban sueldos mucho más elevados después de la exitosa salida a bolsa que desplegaron en 2015.

Entre sus últimas incorporaciones, está el fichaje para reforzar el área financiera de Emilio Rotondo, que llegó hace cuatro meses a la empresa. Previamente, había sido director financiero y de operaciones durante cuatro años en Adveo. La compañía de material de oficina declaró el concurso de acreedores a finales de 2018, después de ser incapaz de llegar a un acuerdo de refinanciación con la banca acreedora.

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