Militao, las extrañas pifias del defensa más caro de la historia del Real Madrid
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el central brasileño se despista

Militao, las extrañas pifias del defensa más caro de la historia del Real Madrid

Militao es de los que peca de un exceso de confianza que pone de los nervios a Ancelotti. No estuvo bien en el Clásico de Riad y alterna buenas acciones con errores groseros

Foto: Eder Militao antes de empezar un partido con el Real Madrid. (REUTERS/Javier Barbancho)
Eder Militao antes de empezar un partido con el Real Madrid. (REUTERS/Javier Barbancho)

Los errores defensivos de Eder Militao son extraños y preocupan en el Real Madrid. Son menores que los aciertos, pero en la posición en la que juega, resultan fatales. El central brasileño es un caso especial con el que trabaja Carlo Ancelotti. Tiene unas extraordinarias condiciones físicas, de las que saca ventaja en los duelos con los rivales, y es vulnerable por sus desconexiones en acciones puntuales con el balón y en la colocación.

Las pifias marcan a un central y Militao (23 años) tiene que corregir pronto sus desatenciones. En el Clásico de la Supercopa de España disputado en Arabia Saudí estuvo irregular. Frágil e inseguro. Para alcanzar el éxito, ser una garantía de cerrojo en la estructura defensiva del Real Madrid, conviene rayar la perfección y esto empieza por no hacer difícil lo que es fácil. Continúa teniendo regularidad y apareciendo en los partidos grandes de la temporada. Lo que viene por delante en el calendario son eliminatorias y en el club miran con ganas que todo salga bien, principalmente, en la de la Champions contra el Paris Saint-Germain.

Foto: Vinícius controla un balón en presencia de Dani Alves. (EFE/Julio Muñoz)

Militao es de los que peca de un exceso de confianza que pone de los nervios a Ancelotti. Este es su principal problema y afecta al rendimiento cuando lo seguro y lo que te hace fiable es competir con una altísima concentración. Tienes que tener algo especial para consolidarte como central en el Real Madrid. A Sergio Ramos se le pasaban por alto los excesos de confianza porque hizo, entre otras cosas, goles como el de la Décima. A Militao todavía le queda mucho para tener la influencia que transmitía Sergio Ramos. Incluso Raphael Varane, que pasó en sus primeros años por algo similar a lo que le sucede a Militao. El liderazgo lo ha cogido el austríaco David Alaba.

La ayuda de Alaba

No es fácil coger el relevo de dos centrales que escribieron páginas brillantes en el Real Madrid y en sus Selecciones. La pareja Militao-Alaba ha conseguido acoplarse en un tiempo récord y son parte del buen rendimiento del Real Madrid para ser un líder consistente en la Liga. Pero cuando Militao baja la tensión y la atención aparece la confusión. Tiene que solucionar un problema de concentración y colocación en acciones que son básicas para un central de primer nivel. Alaba tapa y mejora a Militao, pero hay decisiones individuales en las que el brasileño elige mal y esto es lo que inquieta a su entrenador.

placeholder Militao y Araujo disputan un balón en el Clásico de la Supercopa celebrado en Arabia Saudí
Militao y Araujo disputan un balón en el Clásico de la Supercopa celebrado en Arabia Saudí

En este inicio de año lleva dos cantadas. Se durmió en el gol del Getafe que le costó la derrota a su equipo y estuvo despistado en el Clásico de Riad. Despejó mal en el gol de Luuk de Jong, que significó el tanto del empate del Barcelona cerca del descanso. Metió al Barça en el partido. Permitió la reacción del equipo de Xavi, que salió con más energía y moral en la segunda parte. Mejoró el estado de ánimo de los azulgranas. Enfadó a su entrenador. Tampoco llegó a incomodar el remate de cabeza de Ansu Fati en el segundo gol del Barça. Militao jugó la semifinal de la Supercopa de España sin David Alaba a su lado. Lo hizo con Nacho, del que se dice que siempre cumple, le pongas de lateral o central, por su sobriedad y concentración. Nacho ni se confía ni se adorna.

Mejorar la mentalidad

Los descuidos de Militao cuestan goles y sufre especialmente en los centros laterales al área por un problema de colocación. Le pasó en el remate de Ansu Fati y en el partido contra el Sevilla en el Bernabéu con el gol de cabeza de Rafa Mir. Llega el momento de la temporada en el que los fallos son determinantes, en el que se volverá a mirar con lupa cuál es el nivel futbolístico y la jerarquía de Militao en el Real Madrid. La temporada pasada la acabó jugando de titular junto a Nacho, por las bajas de Ramos y Varane, y ambos cumplieron con un rendimiento destacado. Esta temporada empezó bien, pero ahora atraviesa un bache y todo depende de él, de su mentalidad.

Existe la percepción de que juega un poco sobrado. El club le dio un premio como el mejor jugador de la plantilla del mes de diciembre. Se fue a las vacaciones navideñas pensando que ya lo había hecho todo. Es el error, el mal del central, que pone en alerta al entrenador del Real Madrid. A Ancelotti le hemos escuchado decir en más de una ocasión que prefiere que los defensas sean desconfiados porque es sinónimo de estar permanentemente metido en el partido de principio a fin. El compromiso del brasileño es alto, el esfuerzo físico admirable, pero tiende a desconectarse y esa relajación pone en aprietos al equipo.

Foto: Raúl García celebra un gol en un partido del Athletic. (EFE/Miguel Toma)

Hay virtudes interesantes en el central brasileño que le hacen destacar por su velocidad y anticipación. Pero le falta mejorar la concentración y aprender el oficio, los automatismos que son imprescindibles cuando proteges el centro de la defensa. Llegó al Real Madrid sin hacer como central. Habiendo alternado la posición de lateral derecho con la de central en el Oporto. Tiempo ha tenido y oportunidades se las están dando. El Real Madrid es un equipo que demanda rendimiento inmediato y el club ha confiado en él como central cuando reestructuró la defensa con las salidas de Sergio Ramos y Raphael Varane. En el club se plantean la contratación de otro central.

El puesto de defensa central exige enorme responsabilidad. Ser fuerte e intenso en lo físico e inteligente en los movimientos para evitar riesgos innecesarios. Con estas dos cualidades se podrá hablar de que hay Militao para muchos años. Es un jugador que da alegrías, pero también disgustos a su entrenador y lo que se le pide al defensa más caro de la historia del Real Madrid (costó 50 millones de euros) es que aumente la concentración.

Es un defensa que tiene buena pinta, que necesita más experiencia. Es una apuesta del club en la política de jóvenes talentos, pero para hacer una larga carrera y querer marcar una época en una demarcación tan exigente y que han liderado futbolistas como Fernando Hierro y Sergio Ramos, no están permitidos los fallos groseros.

Éder Militao Sergio Ramos
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