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Nacho pide ser central, pero no hay manera de mover a la pareja Alaba-Militao
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cansado de ser el comodín

Nacho pide ser central, pero no hay manera de mover a la pareja Alaba-Militao

Ancelotti mueve de un lado a otro de la defensa a Nacho. Le perjudica tener el cartel de comodín porque lo que quiere y donde está más cómodo es jugando en la posición de central

Foto: Nacho celebra un gol en un partido del Real Madrid. (@nachofi1990)
Nacho celebra un gol en un partido del Real Madrid. (@nachofi1990)

El principal problema que tiene que solucionar Carlo Ancelotti es la falta de contundencia en defensa y los despistes. El entrenador no encuentra un sistema equilibrado. Los fallos se están repitiendo en varios partidos y contra el Sheriff costaron dos goles. Con tan solo tres disparos, el equipo moldavo consiguió marcar en un remate de cabeza dentro del área y un lanzamiento desde la frontal. En ninguno de los fallos, en los que también faltó colocación, anticipación y concentración, está Nacho Fernández. Ancelotti le hizo jugar en el lateral derecho y le quitó con el empate a uno tras el gol de penalti de Benzema. Nacho, según palabras de Ancelotti, es un "defensa pesimista" porque siempre piensa que puede pasar algo y está concentrado. Hay que considerarlo como un elogio.

Nacho volvió a jugar en una posición que no es la suya porque Ancelotti es inflexible con la pareja que forman David Alaba y Eder Militao. Son los centrales del italiano, inamovibles, y sigue dándoles partidos para que se acoplen. Ninguno de los dos tuvo recursos para resolver los pocos problemas defensivos que generó el equipo moldavo, pero acabaron el partido. El que no lo hizo fue Nacho.

Foto: Luis Enrique durante un partido con la Selección. (EFE)

El canterano es considerado como el comodín en la defensa. Empezó la temporada en la posición de central jugando los dos primeros partidos de Liga (Alavés y Levante) y ha pasado a ser un parche para ocupar el lateral izquierdo (Inter de Milán, Valencia y Villarreal) y el lateral derecho (Mallorca y Sheriff). “Todo el mundo conoce que puedo jugar en varias posiciones, aunque prefiero de central. Tenemos bastantes bajas y por eso he jugado de lateral. El míster y yo sabemos que juego de central”, manifestó Nacho en la sala de prensa el día antes del partido contra el Sheriff.

Le perjudica ser de la casa

Los profesionales suelen decir, sobre todo los que no tienen la titularidad asegurada, que juegan en la posición que haga falta. Lo importante es tener minutos y sentirse útil. Mejor esto que estar en el banquillo. Nacho es uno de ellos, pero con el tiempo que lleva en el Real Madrid, lo que ha trabajado para llegar hasta aquí, la competencia que ha tenido y lo fiable que ha sido para todos sus entrenadores, le sigue pareciendo que tiene que hacer siempre algo más que otros jugadores. Si hubiera costado 50 millones de euros, como Militao, sería central. Pero como es de la casa y tiene la etiqueta de jugador versátil está relegado a tapar los huecos en defensa cuando hay bajas por lesión o hay que hacer rotaciones.

Nacho se queja. A su manera, pero hace ruido. ¿Se considera titular?, le preguntaron antes de jugar contra el Sheriff. “Mi objetivo es jugar el máximo número de partidos y pelear por jugar de central, que es lo que más me gusta”, respondió. No ha servido de mucho que en el tramo final de la temporada pasada fuese de los mejores cuando se lesionaron Sergio Ramos y Varane. Nacho estuvo en los planes de Zidane para jugar con tres centrales y como único acompañante de Militao. Rindió a un alto nivel en partidos de envergadura como las eliminatorias contra el Atalanta y Liverpool en la Champions o los partidos de Liga contra el Atlético de Madrid y el Barcelona.

placeholder Nacho disputa un balón en el partido entre el Real Madrid y el Sheriff. (Efe)
Nacho disputa un balón en el partido entre el Real Madrid y el Sheriff. (Efe)

Le resulta imposible jugar en la posición que más cómodo está y que Ancelotti, en esta situación donde están de baja Mendy, Carvajal y Marcelo, mueva a Alaba al costado izquierdo. Nacho es el comodín que vale para todo y no acaba consiguiendo asentarse como central. Su papel vuelve a ser el de las temporadas anteriores. Un jugador que será suplente en cuanto estén recuperados Carvajal y Mendy. Entrará en las rotaciones, pero no parece posible que pueda disputarles el puesto de central a Alaba y Militao en igualdad de condiciones.

Le quiso Mourinho para la Roma

Este verano renovó una temporada más con el Real Madrid. Lo hizo hasta 2023 y tuvo momentos de duda porque le habían llegado ofertas de Italia (la Roma de Mourinho estaba interesada). José Mourinho es el entrenador que le hizo debutar con el primer equipo en 2011. Pero Nacho lo pensó y Florentino le convenció para que siguiera porque es un jugador de la casa, había salido Sergio Ramos y estaba negociando el traspaso de Varane al Manchester United. El Real Madrid hizo oficial el acuerdo de ampliación de contrato de Nacho el mismo día de la presentación de Sergio Ramos con el Paris Saint-Germain. Una estrategia para contrarrestar el efecto Ramos y que se hablara del valor que es tener a un futbolista que lleva toda la vida en el Real Madrid y solo ha vestido esta camiseta.

Son ya 20 años los que lleva Nacho en el Real Madrid (111 partidos con el Castilla) y diez en el primer equipo (241 partidos). La pasada temporada, con Zidane, llegó a jugar 33 partidos y muchos decisivos. Es, probablemente, el jugador que con todos los entrenadores que han ido pasando por el banquillo más méritos y esfuerzos ha tenido que hacer para que le tuvieran en cuenta. Es un comodín, pero sobre todo un hombre de la casa, que pasa por la misma situación que otros canteranos en la historia del club. Algo parecido sucedía con Guti. Del gusto de todos los entrenadores, pero sin ser considerado como un titular con continuidad y sin opciones para jugar las finales.

Foto: Florentino Pérez, en el antepalco del estadio Santiago Bernabéu. (EFE)

Lo que no se le puede negar es que es un hombre de club que defiende los intereses y da la cara para manifestar la indignación por el penalti que no le pitó Gil Manzano en el partido contra el Villarreal. “La jugada es un penalti claro. Albiol llega tarde. Se me hizo extraño que el VAR no tardara ni cinco segundos en revisar a jugada”, manifestó. Nacho vale para todo, pero le costará sangre, sudor y lágrimas volver a jugar de central.

Éder Militao
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