ENDOCRINOLOGÍA

Por qué no deberías fiarte del Índice de Masa Corporal

Esta fórmula creada por el investigador Adolphe Quetelet es utilizada para conocer si un alguien es obeso, padece sobrepeso o tiene un peso normal

Foto: Foto: iStock.
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La fórmula del Índice de Masa Corporal (IMC) es muy simple: se divide el peso del paciente entre su altura al cuadrado expresada en metros, lo que arroja un resultado que suele estar entre 18,5 y 30. Actualmente, se utiliza en Europa y en organizaciones médicas de todo el mundo para medir el grado de obesidad de los ciudadanos.

Dependiendo del número, se puede saber si la persona se encuentra en un peso ideal, por debajo de él o por encima (lo que significa obesidad). Concretamente, los valores por debajo de 18,5 denotan delgadez extrema, de 18,5 a 24,9 peso saludable, entre 25 y 29,9, sobrepeso y más de 30, obesidad, según la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos.

¿Es la mejor medida?

Es una manera rápida y fácil de determinar en qué categoría te encuentras. La mayoría de los médicos dicen que es el mejor método que tienen porque es bastante preciso: se puede medir en la consulta y resulta lógico para los pacientes. "Funciona casi siempre y en la gran mayoría de las personas", explica el profesor Naveed Sattar de la Universidad de Glasgow a 'BBC mundo'.

Una persona tiene una composición de grasa corporal normal cuando presenta un índice por debajo del 20% en hombres y del 30% en mujeres

"Si dos personas tienen la misma altura y uno cuenta con un IMC de 25 y el otro de 40, la razón es el exceso de grasa", añade. Lo cierto es que no funciona para todo el mundo. Muchos expertos creen que este método está obsoleto porque no toma en cuenta la masa muscular. Hay personas que tienen mucho músculo y poca grasa como culturistas, boxeadores o jugares de rugby a los que esta técnica no les valdría.

El músculo es mucho más denso que la grasa, por lo que pueden terminar con un IMC que los clasifique como obesos, a pesar de que pueden estar en forma y saludables. Pero se cree que esto se aplica a menos del 1% de la población porque la mayoría no son atletas de élite. Tim Cole, profesor de Estadística Médica en el Instituto de Salud Infantil Great Ormond Street de la Universidad de Londres asegura que es "todavía extremadamente relevante".

¿Puedes fiarte?

En el año 2013, la Universidad de Navarra descubrió que el Índice de Masa Corporal daba error. Según las conclusiones de un estudio llevado a cabo en más de 6.000 individuos por especialistas del Laboratorio de Investigación Metabólica y del Departamento de Endocrinología y Nutrición de esta clínica, un tercio de las personas clasificadas como delgadas por su IMC son realmente obesas.

La mayoría de los médicos dicen que es el mejor método que tienen porque es bastante preciso

Los investigadores elaboraron una herramienta más precisa para intentar compensar los errores de diagnóstico: puedes descargarla aquí. Esta nueva fórmula, denominada CUN-BAE, aporta una estimación de la composición de grasa de cada uno y los clasifica de acuerdo a rangos previamente establecidos.

¡Adiós, michelines! (iStock)
¡Adiós, michelines! (iStock)

Así, una persona tiene una composición de grasa corporal normal cuando presenta un índice por debajo del 20% en hombres y del 30% en mujeres; tiene sobrepeso si el valor está se sitúa entre un 20 y un 25% en ellos y entre un 30 y un 35% en ellas y se consideran obesos con un índice por encima del 25% y más del 35% de composición de grasa corporal en las mujeres.

No mide la grasa

No puede medir cuánto exceso de grasa tenemos en nuestros cuerpos porque eso requeriría algunos procedimientos médicos bastante complicados y caros que no se pueden aplicar a toda la población. Lo que hace es proporcionar un rango de peso saludable para una altura particular teniendo en cuenta las variaciones en la forma de cada uno y proporciona un buen punto de partida para la mayoría.

Tampoco mide cómo se distribuye la grasa en todo el cuerpo. La investigación muestra que las personas que tienen mucha grasa alrededor de la cintura corren un mayor riesgo de tener problemas de salud, como enfermedad cardíaca, accidente cerebrovascular y diabetes tipo 2, que aquellas que la tienen alrededor de los muslos y las nalgas.

Foto: iStock.
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Entonces, el tamaño de la cintura puede ser la mejor manera de controlar tu salud que el IMC. Para medirla encuentra la parte inferior de tus costillas y la parte superior de tus caderas. Coge una cinta métrica y rodea tu cintura a medio camino entre esos dos puntos y no te olvides de exhalar de forma natural antes de tomar medidas. Independientemente de tu estatura, si eres hombre debería estar en unos 94 cm y en mujeres en unos 80.

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