"La pandemia evidencia que las mujeres son fuertes, que son líderes, que pueden hacerlo"
  1. Mundo
  2. Europa
ENTREVISTA A EVELYN REGNER

"La pandemia evidencia que las mujeres son fuertes, que son líderes, que pueden hacerlo"

La presidenta de la comisión de Derechos de la Mujer de la Eurocámara reflexiona sobre el papel de las mujeres en la crisis del coronavirus

placeholder Foto: Evelyn Regner, presidenta de la comisión de Derechos de la Mujer del Parlamento Europeo. (Parlamento Europeo)
Evelyn Regner, presidenta de la comisión de Derechos de la Mujer del Parlamento Europeo. (Parlamento Europeo)

La pandemia del coronavirus ha tenido efectos sobre el empleo, la salud mental o la forma de socializar de las personas. Pero sus consecuencias también han sido palpables en torno a la igualdad de género. “Con la crisis de la Covid-19, la desigualdad se ha vuelto abrumadora”, señala Evelyn Regner (Austria, 1966), eurodiputada de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas, en una entrevista a El Confidencial que forma parte de proyecto ‘Decodificando el Parlamento Europeo’.

La presidenta de la comisión de Derechos de la Mujer de la Eurocámara habla con entusiasmo sobre al valor añadido de la fuerza femenina a la hora de luchar contra el coronavirus y liderar la respuesta a la policiris desde la primera línea del frente. Analiza si es coherente celebrar manifestaciones durante el 8 de marzo y asegura que España es el “ejemplo a seguir” en el camino hacia la igualdad.

PREGUNTA. Señora Regner, es usted la presidente de la comisión de Derechos de la Mujer de la Eurocámara. Comencemos con una pregunta general, pero difícil porque hay muchos elementos a tener en cuenta. ¿Cómo es la situación de las mujeres en Europa?

RESPUESTA. Definitivamente difícil. Las mujeres están sufriendo por la pandemia. La crisis del coronavirus es realmente una crisis de mujeres. Por ello, la Unión Europea debe actuar. La desigualdad es un hecho. Siempre ha existido y lo sigue haciendo en el empleo, en la vida social, en el día a día, en la salud. Las mujeres están sufriendo para ser tratadas de forma igualitaria. Con la pandemia esta realidad se ha vuelto abrumadora. Las desigualdades ya existentes han aumentado. Y, por lo tanto, tenemos que actuar.

P. ¿Cuál diría que es el mayor impacto de la pandemia sobre la igualdad de género?

R. La pandemia evidencia, por un lado, que las mujeres son fuertes, que son las líderes, que pueden hacerlo. Se sientan en casa para ayudar a sus niños a los deberes o son la fuerza detrás del cuidado de ancianos. Así que han jugado un papel muy importante durante la pandemia.

Pero, ¿están siendo pagadas por ello?, ¿están recibiendo el reconocimiento por todo lo que hacen? –No-. Y, por lo tanto, Europa debe actuar.

P. El 76% de las cuidadoras en la UE son mujeres; representan el 82% de las cajeras; y el 95% de los servicios domésticos de limpieza. ¿Han estado ellas más expuestas y desprotegidas durante esta crisis?

R. Las mujeres están contribuyendo mucho en la lucha contra la pandemia. Tenemos las cifras, han estado más expuestas. Lo que hemos aprendido de la crisis es que necesitamos un acuerdo sobre los servicios de cuidados en la UE. Deberíamos aprovechar el dinero de los fondos europeos de Próxima Generación UE para fortalecer los servicios sanitarios y hacerlos más sostenibles, robustos para ayudar a las mujeres a reducir esta brecha laboral. Mucho de este agujero salarial se explica porque ellas hacen buena parte de este trabajo sin cobrar en casa. Así pues, fortalecer el sistema sanitario supondrá la creación de más puestos de trabajo y de una mayor salud también para las mujeres.

placeholder Regner durante una sesión de la comisión de Derechos de la Mujer. (Parlamento Europeo)
Regner durante una sesión de la comisión de Derechos de la Mujer. (Parlamento Europeo)

P. ¿Cree, entonces, que el Fondo de Recuperación Europeo va a jugar un papel determinante para reducir la desigualdad de género?

R. Tiene que jugar un papel crucial. El Parlamento Europeo ha peleado para que la igualdad de género sea una parte importante de él. Necesitamos al menos la mitad del dinero para las mujeres. Y la Eurocámara ha luchado para que así sea. Estaremos, ahora, vigilantes, a los planes nacionales de los Estados miembro.

P. El extremo final de la desigualdad es la violencia de género. Unas 50 mujeres pierden su vida cada semana en la UE por esta violencia. ¿Cómo ha afectado la pandemia a la situación de las mujeres maltratadas?

R. La violencia contra las mujeres está incrementando mucho. Los números lo demuestran. Y la situación es mucho peor porque hay muchos casos ocultos en los que las mujeres no se atreven porque se sienten avergonzadas o porque están atrapadas en casa. Por lo tanto, la ratificación del Convenio de Estambul tiene que implementarse.

España es un ejemplo excelente. El Gobierno que lidera Pedro Sánchez ha hecho un gran trabajo para ayudar a las víctimas de violencia de género y nos gustaría ir en esta dirección y aprender del país. Necesitamos prevención, centros de protección y que la violencia contra las mujeres sea considerada un delito. Esta violencia es la brecha más sistemática de derechos fundamentales en todo el mundo. Los derechos de las mujeres son derechos humanos. Y, por eso, necesitamos una legislación europea.

P. El Parlamento Europeo ha celebrado un debate sobre las mujeres liderando la lucha contra la Covid-19. ¿Cuáles son las principales y conclusiones y lecciones?

R. La conclusión es que cuando las mujeres lideran, lo hacen de forma excelente. Necesitamos mujeres líderes en la política. Mira a países como Nueva Zelanda, Corea del Sur o Finlandia. La igualdad es buena para la sociedad y es buena para la economía.

Hay mujeres fantásticas liderando grandes compañías. Necesitamos tenerlas a bordo. Por ello, es necesario implementar la Directiva europea para que haya un número mucho mayor de mujeres en los puestos de relevancia. Necesitamos unas cuotas.

Foto: Un gran número de viandantes transita por la calle Preciados de Madrid en diciembre de 2020. (EFE)

P. ¿Diría que hay equilibrio de género en las instituciones europeas?

R. Me encantaría que hubiese muchas más mujeres. He luchado mucho para que los Estados miembro nominen a más mujeres en puestos donde se mueve el dinero como el Banco Central Europeo o la Autoridad Bancaria Europea. Por supuesto que necesitamos a las mujeres en todas las instituciones, pero es aquí, donde hay mucho poder y dinero en juego, donde sobresale la primacía de los hombres.

Hay mujeres con ideas brillantes que cuando van al banco no consiguen el dinero. Mayormente va a parar a ellos, precisamente porque los que están sentados ahí son siempre hombres. Así que necesitamos a más mujeres en estos puestos para hacer nuestra sociedad más equilibrada y aprovechar todo su potencial.

P. Hay controversia en algunos países como España sobre si deberían realizarse las manifestaciones por el 8 de marzo o es algo irresponsable en tiempos de pandemia. ¿Cuál es su opinión?

R. Creo que el 8 de marzo es una idea excelente para celebrar a las mujeres, especialmente en esta pandemia en la que han hecho un gran trabajo. Por supuesto que debemos celebrarlo. Lo hemos hecho en el Parlamento Europeo diciendo que las mujeres son fuertes y líderes. Pero tenemos que celebrar con absoluto respeto a las medidas de seguridad. Con mascarillas y distancia, pero celebrarlo.

P. Y de una controversia a otra porque estamos viendo cómo algunos países europeos están dando pasos atrás en los derechos de las mujeres. Tal es el caso de Polonia, donde a día de hoy es casi imposible abortar. ¿Está la UE retrocediendo en este campo?

R. El Gobierno polaco está actuando con un odio total hacia las mujeres. Esta legislación sobre aborto no significa una reducción de estas prácticas, sino un incremento de los abortos ilegales. Esto es un ataque para la salud de las mujeres obligándolas a marcharse fuera o a hacerlo de forma clandestina.

No es otra cosa que un ataque sobre la elección individual de las mujeres sobre su cuerpo. Es un acto de odio y la UE está obligada a ser coherente con nuestros valores y principios como son la solidaridad, el Estado de Derecho o el respeto por la igualdad de género. No hay razón para que el Gobierno polaco diga que es una competencia nacional. El ataque contra las mujeres polacas es un ataque sobre todas las mujeres europeas.

P. ¿Están defendiendo la Comisión y el Consejo los derechos de las mujeres en Polonia?

R. Me gustaría que la Comisión Europea fuese mucho más estricta. Se están dañando principios fundamentales. Por eso hemos introducido en el próximo Marco Financiero Plurianaual (MFP) un procedimiento que vincula el dinero europeo al respeto de los derechos humanos. Y los derechos femeninos son derechos humanos. La UE no es un cajero, es un paquete completo. O coges todo, o nada.

P. Sin embargo, estamos viendo un aumento de fuerzas ultraconservadoras o de extrema derecha en muchas capitales europeas. ¿Teme que pongan en peligro derechos ya conseguidos por las mujeres?

R. El miedo no es nunca un buen doctor. Hace que la gente se nuble. Donde hay un fuerte retroceso, hay también un fuerte movimiento reaccionario. Todo ello está ocurriendo, sí. La gente se está dejando de sentir segura y es una tendencia que la pandemia ha acentuado. Pero en la otra mano, la solidaridad también está creciendo, así como el número de personas dispuestas a luchar contra estos pasos atrás.

P. Ha dicho recientemente que el siglo XXI debería ser el sigo de las mujeres. ¿Cómo lo imagina?

R. Especialmente en estos tiempos difíciles, las que están haciendo funcionar el sistema son las mujeres. Las que están haciendo que las cosas avancen son las mujeres. Las que son más entusiastas son las mujeres. Vienen generaciones de jóvenes con ideas brillantes. Han pasado muchas cosas en poco tiempo. No solo se trata de ellas. Cuando hablo con jóvenes chicas y chicos coinciden en que desean la igualdad de género. La vida europea del futuro es la de la conciliación laboral. Así que es bueno tener a hombres y mujeres feministas, especialmente jóvenes. Lo quieren de verdad.

Pandemia Polonia Pedro Sánchez Finlandia Economía Delincuencia Violencia de género Autoridad Bancaria Europea (EBA) Banco Central Europeo (BCE) Derechos humanos Unión Europea Primera Línea Salud mental Social Parlamento Europeo Igualdad de género Coronavirus Comisión Europea Proyecto Parlamento Europeo
El redactor recomienda