Una semana de cesiones clave permite a la UE y al Reino Unido rozar el acuerdo
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REPASAN LOS DETALLES LEGALES

Una semana de cesiones clave permite a la UE y al Reino Unido rozar el acuerdo

Importantes cesiones durante los últimos días han permitido a la Unión Europea y al Reino Unido dejar prácticamente atado un acuerdo para las relaciones después del Brexit

placeholder Foto: Bandera británica ante la sede de la Comisión Europea. (Reuters)
Bandera británica ante la sede de la Comisión Europea. (Reuters)

Todo está listo. El Reino Unido está conforme y la Comisión Europea cree que el texto cumple con los requisitos de todas las capitales europeas. Londres y Bruselas están ya a milímetros de poder anunciar un acuerdo que permitirá estructurar las relaciones entre ambos socios a partir del próximo 1 de enero de 2021. El pacto se ha rozado durante todo el miércoles, y los equipos británico y europeo han pasado la noche revisando los detalles del texto legal para asegurarse de que todos los cabos están bien atados para ambos lados y, según han explicado fuentes europeas, discutiendo también los últimos detalles respecto a la pesca. Las conversaciones a lo largo de la noche se han alargado más allá de lo que en un primer momento tenían previsto en el Ejecutivo comunitario. El acuerdo completará formalmente la desconexión del Reino Unido de la Unión Europea después de que Londres abandonara el bloque el pasado 1 de febrero de 2020.

Si nada se tuerce, Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, y Boris Johnson, primer ministro británico, anunciarán en las próximas horas que se ha alcanzado un acuerdo en el tiempo de descuento del periodo transitorio, a solo unos pocos días de que finalizara y cuatro años, seis meses y un día después de la celebración del referéndum del Brexit. Para llegar a este punto, ambas partes han tenido que hacer cesiones por el camino, pero especialmente durante las últimas dos semanas, que han permitido desbloquear los tres asuntos pendientes que impedían cerrar el pacto: la gobernanza del acuerdo, la igualdad de condiciones y por último la pesca. También ha resultado clave la mayor implicación de Von der Leyen y Johnson durante las últimas horas, habiendo mantenido un contacto mucho más fluido y continuo para evitar que el acuerdo se escurriese entre sus manos en los últimos compases.

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Johnson, junto a la presidenta de la Comisión Europea, Von der Leyen. (Reuters)

El fin de semana del 12 y 13 de diciembre, se dio el primer paso en el camino definitivo hacia el acuerdo. El equipo británico, liderado por David Frost, presentó propuestas en materia de gobernanza e igualdad de condiciones que convencían al lado europeo y permitieron que los técnicos trabajaran en serio sobre un posible texto legal. El 16 de diciembre, ante el Parlamento Europeo, Von der Leyen daba la primera señal clara de que las conversaciones iban en la buena dirección al asegurar que había "un camino hacia el acuerdo".

Para entonces, Londres y Bruselas ya habían llegado a un acuerdo respecto a la gobernanza y la idea de las "represalias cruzadas" que exigía la Unión Europea, así como sobre las garantías en lo referido a las ayudas de Estado y un mecanismo de no regresión en materia de estándares medioambientales y laborales. Pero la pesca seguía atragantándose: las cesiones ofrecidas por el Reino Unido no eran suficientes para los Estados miembros costeros como Francia. A finales de la semana pasada, las conversaciones se enfriaban por nuevas exigencias británicas en materia de ayudas de Estado y gobernanza, pero se mantenía el optimismo: las nuevas diferencias no eran suficientes para frenar un posible pacto.

Foto: Von der Leyen durante su discurso ante la Eurocámara. (EFE)

El fin de semana y los últimos días han sido clave. Con un diálogo más estrecho entre Von der Leyen y Johnson, reconducido de nuevo el asunto de las ayudas de Estado y también gobernanza, y con Michel Barnier, negociador jefe europeo, midiendo hasta qué punto tenían cintura las capitales en cuanto a capturas y acceso a las aguas británicas, Londres y Bruselas han sido capaces de dejar prácticamente cerrado también el capítulo de la pesca con nuevas cesiones por parte del Reino Unido, pero también de los países costeros. A esta hora se siguen cerrando los últimos detalles.

Bruselas sabe que lo que tocará cuando se alcance un pacto será la guerra del discurso. El mismo Reino Unido —que preparaba la narrativa de que un 'no acuerdo' sería únicamente culpa de la Unión Europea por su intransigencia— buscará vender ahora que ha logrado la mayoría de las cesiones. Londres estará más centrado en este discurso, porque Johnson lo necesita a nivel político. Algunas capitales le contestarán, y de hecho ya han movido el mensaje de que los Veintisiete han impuesto su agenda. El pulso respecto a quién ha cedido más no es nuevo.

placeholder Un trabajador de la Comisión Europea retira una bandera británica. (Reuters)
Un trabajador de la Comisión Europea retira una bandera británica. (Reuters)

Lo cierto es que el acuerdo que se pueda anunciar en las próximas horas será muy limitado. La UE y el Reino Unido han tenido únicamente unos pocos meses para negociar un pacto comercial que normalmente lleva años o décadas cerrar. Londres ha obtenido un acuerdo con cero cuotas y cero aranceles, pero a cambio ha tenido que aceptar muchas condiciones en materia de estándares y garantías. Además, el pacto dejará fuera partes fundamentales de la economía británica debido a las líneas rojas negociadoras del Reino Unido y al poco tiempo de negociación, a pesar de que Johnson podría haber solicitado una prórroga de uno o dos años antes de julio de 2020, algo que decidió no hacer. Incluso con este acuerdo, los exportadores europeos y británicos sufrirán un 'shock' a partir de Año Nuevo, sufriendo nuevos costes y sometidos a nuevas barreras, por lo que habrá un fuerte impacto sobre el comercio.

Los Veintisiete tienen, por su parte, un trabajo difícil durante las próximas horas. Una vez tengan acceso al texto legal, tendrán que revisarlo con todo detalle. Por ahora, el pacto será entre la Comisión Europea y el Reino Unido. Cuando las capitales den su luz verde, y lo harán a través de un procedimiento escrito porque no hay ninguna reunión del Consejo prevista antes de final de año, entonces habrá un acuerdo entre la Unión Europea y el Reino Unido. Que, en todo caso, solamente será aplicado provisionalmente, ya que el Parlamento Europeo no lo podrá ratificar hasta inicios de 2021. En el lado británico, se espera una sesión de emergencia en Westminster.

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