¿Cuánto debería invertir en bolsa un inversor conservador para superar la inflación?
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¿Cuánto debería invertir en bolsa un inversor conservador para superar la inflación?

La subida de los precios y los tipos de interés negativos obligan a asumir riesgos en cartera

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Los últimos datos de inflación que se están conociendo en el mundo complican todavía más el reto para las carteras más conservadoras. En España, la cifra provisional de agosto marcó un aumento del 3,3% en el Índice de Precios al Consumo (IPC), un nivel muy complicado de superar para quienes no están dispuestos a asumir muchos riesgos para su dinero.

Antes, para el inversor conservador, era más fácil evitar el daño de la inflación al alza. Cuando subían los precios, poco después lo hacían los tipos de interés, con lo que bastaba con contratar un depósito de un gran banco y cobrar los intereses. Pero la foto ahora ha cambiado.

Los bancos centrales han dejado claro que están dispuestos a tolerar temporalmente subidas del IPC por encima del 2% antes de elevar tipos. No quieren que, por reaccionar demasiado pronto, se frustre el efecto de todas las medidas adoptadas para evitar la ruina total que podría haber supuesto la pandemia. Y han repetido que los intereses tardarán en volver a niveles más altos.

Foto: Sede del Banco Central Europeo. (EFE)

Por lo tanto, a corto y medio plazo, parece que los pequeños ahorradores van a seguir sin recibir intereses en sus cuentas y depósitos. Es más, les tocará pagar comisiones y gastos asociados si tienen el dinero parado, salvo que cumplan determinadas condiciones. Por no hablar de los grandes patrimonios y los fondos de inversión, quienes ya sufren un coste por la liquidez.

¿Qué hacer entonces? La mejor forma para protegerse siempre han sido los activos reales. Por ejemplo, si una persona invierte en una vivienda para alquilarla, pondrá por contrato una subida anual de la renta ligada al comportamiento del IPC. Con lo cual, aunque este se incrementara, el precio quedaría protegido por esa subida anual que aplicaría.

El problema del inmobilario es que no todo el mundo tiene disponible para invertir la cantidad mínima que exige su adquisición. Y, además, flaquea uno de los conceptos más importantes para invertir con riesgo controlado: la diversificación. Si solo podemos comprar una vivienda en un barrio de una gran ciudad, estaremos expuestos a que esa zona deje de estar de moda o tenga cualquier tipo de problemas.

El problema para los conservadores es la volatilidad: el que, por intentar buscar una ganancia por su dinero, acaben sufriendo las caídas

En los mercados financieros hay otras opciones más accesibles, entre las que históricamente han destacado las acciones. Al final, aunque cuando compramos un título de Inditex no tenemos físicamente la tienda de Zara en casa, sí tenemos una representación de ese negocio, que también se beneficiará si la compañía es capaz de subir los precios de sus prendas en línea con el IPC.

Pero claro, el problema para los inversores más conservadores es la volatilidad de las acciones. Se les presenta el riesgo de que, por intentar buscar una ganancia por su dinero, acaben sufriendo las caídas que periódicamente viven los mercados de renta variable. Y eso les paraliza. ¿Cómo superarlo?

Poniendo un tope a esa exposición a renta variable. "No se trata de invertir el 100% del patrimonio en bolsa”, explica Paula Satrústegui, de Abante Asesores. ¿Cuánto debería ser como mínimo para aspirar realmente a superar la inflación en el conjunto de la cartera? “Un 20% bien diversificado es suficiente para poder conseguir este objetivo”, en su opinión. ¿Cómo hacerlo?

Foto: Un Starbucks en El Salvador, donde ya se puede pagar con bitcoins. (Reuters)

Hay varias vías para construir esta exposición con riesgo controlado. Una de ellas, elegir fondos de renta fija mixta, que pueden invertir por folleto hasta un 25% en renta variable y el resto en bonos. Los fondos españoles de esta categoría, según los datos de Inverco, tienen ganancias medias del 2,3% en 2021 y del 4,5% a un año, por lo que en este periodo sí están consiguiendo el objetivo de superar la inflación, incluso con el dato alto de agosto.

Si ampliamos la vista a 10 años, encontramos en los primeros puestos del 'ranking' a Bestinver Patrimonio, en la categoría de renta fija mixta, y a Mutuafondo Deuda Subordinada, en la de renta fija mixta internacional, según los datos de Inverco a cierre de agosto. Estos fondos mixtos de renta fija sería la categoría más cercana a tener un tope controlado inferior al 25%, aunque en realidad hay otros muchos tipos de fondos a disposición del inversor tanto por nivel de riesgo bajo como de riesgo moderado, tanto de gestoras nacionales como internacionales.

Otra opción para el ahorrador consistiría en contratar carteras gestionadas de fondos ya creadas por perfiles. Este tipo de productos los ofrecen tanto los bancos tradicionales (aunque suelen ser más caras), como los especializados en inversión o los 'roboadvisors' (que las suelen tener más baratas). Hay muchísimas opciones en el mercado. Y básicamente todas funcionan igual: El usuario simplemente completa un cuestionario y, en función de su perfil de riesgo y sus conocimientos financieros, se le propone una cartera.

Muchos caminos, pero todos para llegar a un mismo destino: derrotar al enemigo más silencioso para nuestro dinero: la inflación

Un tercer camino es construirse su propia cartera mixta. ¿Cómo? Manteniendo un 80% en efectivo y el 20% restante, directo a un fondo de inversión de renta variable o a su propia cartera de acciones. Por ejemplo, una persona que tiene 50.000 euros ahorrados, tendría que invertir en bolsa esos 10.000 y el resto dejarlos parados o buscando ofertas puntuales de depósitos o cuentas remuneradas.

Esta vía tiene una ventaja ‘mental’ para el ahorrador. Por mucho que caigan los mercados, él siempre tendrá la seguridad de que los 40.000 euros que tiene en liquidez nunca estarán en riesgo. En realidad, tanto con las carteras gestionadas como en los fondos mixtos también sucede lo mismo, ya que los gestores no asumen más riesgo de ese 25%, pero el inversor al ver las caídas en el valor del fondo proyecta que puede seguir cayendo mucho más. Y, curiosamente, su riesgo de vender en el peor momento se dispara.

Muchos caminos, pero todos para llegar a un mismo destino: derrotar al enemigo más silencioso para nuestro dinero: la inflación.

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