un CEO polémico

Del "tenemos la financiación" al "estamos sobrevalorados": así mueve Musk el mercado

Apenas unas palabras de Musk bastan para sacudir los mismos cimientos de Wall Street. Sea en Twitter o en sus tradicionales 'e-mails', el CEO de Tesla mueve el mercado a su antojo

Foto: El CEO de Tesla, Elon Musk, en un acto de la compañía en China. (Reuters)
El CEO de Tesla, Elon Musk, en un acto de la compañía en China. (Reuters)
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Según el portal Webfluential, Elon Musk podría ganarse (muy bien) la vida como 'influencer'. Los 36,5 millones de seguidores que tiene en su perfil de Twitter le permitirían ganar unos 50.000 euros por tuit, siempre según las cifras de esta web. No tienen ni idea.

El fundador y CEO de Tesla, que abrió su perfil en la red social en junio de 2009, utiliza sus trinos para sacar mucho más dinero. El uso que da a los 280 caracteres por mensaje ha sido parte esencial en la estrategia que ha servido a la firma que comanda para convertirse en el mayor fabricante de coches del mundo por capitalización bursátil, acabando con el dominio de Toyota.

Las cifras son abrumadoras: en lo que llevamos de año, el valor de la compañía ha subido un 189%, hasta rozar los 225.000 millones de dólares. Sus títulos cerraron la semana —este viernes, la bolsa estuvo cerrada por el 4 de julio— instalados en los 1.208 dólares, cuando a mediados de marzo se cambiaban por apenas 360 dólares.

La semana ha sido excepcional. En apenas cuatro jornadas de negociación, Tesla ha visto cómo sus títulos se disparaban un 26%. ¿Impulsados por extraordinarias cifras de fabricación de vehículos? Sí, claro, si bien estas no se publicaron hasta el jueves y para entonces los avances eran ya del 18%. Pero ya se encargó Musk el lunes de poner al mercado sobre aviso con uno de los clásicos 'e-mails' que envía a su plantilla y que, sospechosamente, siempre acaban filtrándose.

Puede que haya anteriores capítulos en los que Musk ha movido los mercados a su antojo, pero ninguno tan icónico como el sucedido hace ahora casi dos años.

'Funding secured'

El 7 de agosto de 2018, Musk tuiteó nueve palabras que iban a cambiar Tesla: "Iam considering taking Tesla private at 420$. Funding secured". En español sería algo como "estoy pensando sacar a Tesla de bolsa a 420 dólares. Tenemos la financiación".

Lo que venía a decir Musk es que tenía un acuerdo con un fondo de inversión para pagarle a cada accionista de Tesla 420 dólares por sus acciones —que ese día cotizaban a 343 dólares— y así hacer que la compañía dejara de cotizar. El sudafricano se había hartado de la volatilidad y de tener a medio Wall Street colocado en corto y velando armas a la espera de su caída.

Ese 7 de agosto, que era martes, el tuit de Musk, publicado cuando el mercado todavía estaba abierto, llevó las acciones de Tesla hasta rozar los 388 dólares. El valor cerró la sesión con un repunte del 11% y ganando casi 7.000 millones en capitalización. Musk, que tiene casi el 21% de la compañía, se embolsaba así casi 1.500 millones en solo unas horas.

Con el paso de los días, la cosa se fue complicando. Resultó que el capital lo iba a aportar el fondo soberano de Arabia Saudí, que tiene unos bolsillos profundos pero cuyos billetes no son vistos con especial devoción en Wall Street. Finalmente, ni hubo financiación ni se pagaron 420 dólares por acción.

Lo que sí hubo fue una investigación oficial por parte de la SEC, el regulador de los mercados estadounidenses, que demandó a Musk por su tuit, alegando que la información era falsa y que engañaba a los inversores. En apenas dos meses, un plazo extraordinariamente corto para una investigación de este tipo, había ya sentencia: Musk tenía que dejar su cargo de presidente en Tesla (mantendría el de CEO), nombrar a dos miembros independientes para la junta de la compañía y aceptar que sus tuits fueran revisados por un comité interno. Por si fuera poco, tuvo que pagar 20 millones de su bolsillo y Tesla otros 20 de sus propias arcas.

En un claro desafío a la SEC, uno de los sillones de la junta fue para su propio primo, Kimbal Musk, cuyo máximo logro es ser fundador de The Kitchen, una empresa de comida orgánica.

Desde entonces, el fundador de Tesla mantiene un agrio enfrentamiento con la SEC y aprovecha su estresada cuenta de Twitter para lanzar dardos de vez en cuando. El último, este mismo jueves: "SEC, three letter acronym, middle word is Elon's", que sería algo así como "SEC, un acrónimo de tres letras en el que la del medio es Elon's". Dejamos a la imaginación de cada uno las otras dos.

"Estamos sobrevalorados"

El segundo capítulo del serial se produjo el pasado 1 de mayo. Esta vez, las palabras mágicas fueron "Tesla stock price is too high imo", o "el precio de las acciones de Tesla es demasiado alto en mi opinión". El mercado le dio la razón.

El mensaje publicado a las ocho de la mañana de California pilló a Wall Street en medio de la sesión de negociación. Una jornada que había empezado con los títulos en el entorno de los 772 dólares se torció rápidamente y las caídas se fueron haciendo cada vez más pronunciadas. Al toque de campana, Tesla perdía un 10,3% de su valor. En apenas 24 horas, hasta 32,5 millones de acciones de Tesla cambiaron de manos, el volumen más alto desde febrero.

A Musk se le había ido la mano con el botón de enviar. De hecho, apenas un minuto antes había publicado un tuit en el que aseguraba que iba a "vender casi todas mis posesiones físicas. No voy a ser dueño de una casa", decía. Preguntado por 'The Wall Street Journal' sobre si estaba bromeando al decir que las acciones estaban sobrevaloradas, Musk se limitó a responder con un rotundo "no".

Con el paso del tiempo, el valor se fue recuperando y consiguió cerrar el mes con avances de casi el 7%, pero el daño ya estaba hecho. Poco después, Musk reconocería que no estaba cumpliendo con las exigencias de la SEC y que el abogado que debía revisar sus tuits antes de publicarlos no estaba cumpliendo con su trabajo. Difícil echarle la culpa a ese pobre hombre.

"Por favor, dalo todo"

El último episodio no lo ha protagonizado la cuenta de Twitter de Musk, pero sí su dirección de correo electrónico. Como ya es tradición, un mensaje enviado a todos los trabajadores de la planta de producción de Fremont, en California, ha acabado filtrándose muy poco después de envío.

En apenas unas líneas, les decía que "la rentabilidad está muy cerca. Cada coche que entregues o fabriques puede marcar la diferencia. ¡Por favor, dalo todo para asegurar la victoria!". El mensaje, publicado este martes, disparó a Tesla hasta una de las mejores semanas de su historia, con avances del 26%.

Ese fuerte repunte ha permitido a la compañía de coches eléctricos superar a Toyota como el fabricante de vehículos con más capitalización del mundo y ha puesto a Musk en lo más alto de una industria que siempre le ha mirado por encima del hombro. Ha conquistado la cima.

Este jueves, Tesla presentó sus resultados del segundo trimestre del año, sorprendiendo a Wall Street y superando ampliamente sus expectativas. Fabricó 82.270 coches en dicho periodo, una cifra considerable teniendo en cuenta que la pandemia obligó a cerrar su única factoría durante un mes.

Está por ver si sus empleados le han hecho caso y si la rentabilidad estaba tan cerca como parecía. Musk tendrá que demostrar que es capaz de mantener los números negros durante cuatro trimestres consecutivos —lleva tres— para cerrar un año natural con beneficios por primera vez en su historia. Eso le permitiría, además, aspirar a entrar en el prestigioso S&P 500, uno de los principales selectivos de Wall Street, que exige precisamente esa condición para franquear sus puertas.

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