Apuestas para un mundo pospandemia

Así ha cambiado el virus el mapa de las bolsas mundiales

Los mercados empiezan a señalar las transformaciones que se perfilan a raíz de la crisis del coronavirus con los movimientos que se reflejan en los 'rankings' de las mayores cotizadas

Foto: El emblemático toro de Wall Street, en Nueva York. (Reuters)
El emblemático toro de Wall Street, en Nueva York. (Reuters)

En los mercados financieros, diez semanas suelen dar para mucho. Pero pocas veces han dado pie a movimientos tan intensos como los que han experimentado las bolsas mundiales desde mediados del pasado mes de febrero.

Las turbulencias desencadenadas por la pandemia del covid-19 provocaron uno de los derrumbes bursátiles más bruscos de la historia, para luego dar paso a una recuperación también de llamativa intensidad, aunque insuficiente para restañar las heridas abiertas en la caída.

En términos generales, el saldo es claramente negativo: el MSCI World pierde más de un 17,5%, desde el pasado 19 de febrero. Pero, obviamente, el descalabro no ha sido semejante para todos y si de un lado tenemos a índices como el Ibex, el Ftse Mib italiano o el Bovespa brasileño restando más de un 30% de su valor, el Shanghai Composite o el Nasdaq 100 han logrado enjugar sus pérdidas a niveles entre el 4 y el 10,5%.

'Ranking' de las mayores cotizadas del mundo por su capitalización al cierre de la sesión del 1 de mayo de 2020. (Bloomberg)
'Ranking' de las mayores cotizadas del mundo por su capitalización al cierre de la sesión del 1 de mayo de 2020. (Bloomberg)

Son muchas ya las voces que advierten de que la catarsis que está experimentando la economía global alumbrará transformaciones de largo alcance, en las que, obviamente, unos negocios, sectores y regiones saldrán favorecidos frente a otros.

Sin embargo, un rápido vistazo a las tablas de mayores cotizadas del mundo podría hacer pensar que nada de eso está teniendo reflejo en los parqués. Al fin y al cabo, las siete mayores cotizadas a nivel global a mediados del pasado febrero siguen ocupando esas mismas posiciones en idéntico orden. ¿De verdad el mapa de las bolsas mundiales sigue siendo el mismo tras diez semanas de una crisis sin precedentes?

Lo primero que puede llamar la atención es la resistencia de la petrolera estatal saudí, Saudi Aramco, como la mayor empresa del mundo por capitalización, con un valor a día de hoy de 1,53 billones de euros. A pesar de la tormenta histórica que afecta estas semanas al mercado petrolero, las acciones de la compañía apenas han sufrido un recorte del 5% desde el pasado 19 de febrero.

Pero esta representa una excepción —son diversas las razones para ello— en una industria que suma varios años de pérdida de relevancia a nivel mundial, acelerada en las últimas semanas. Si a finales de 2007, cinco de las diez mayores cotizadas del mundo —incluyendo las dos principales— y nueve entre las veinte primeras pertenecían al sector petrolero, hoy solo dos grupos acompañan a Aramco en el top 50: son Exxon Mobil y Chevron, que ocupan las posiciones 38ª y 44ª, tras perder once y nueve posiciones, respectivamente, en estas diez semanas.

Shell, que también formaba parte de este grupo a mediados de febrero, ya no figura ni entre las 70 mayores. Entre las tres compañías han fulminado en este periodo más de 175.000 millones de euros (a los que habría que sumar otros 115.000 millones que pierde, no obstante, el grupo saudí).

El petrolero no es, en cualquier caso, el único sector fuertemente dañado por la crisis, ya que la banca le hace sombra, agudizando, también en su caso, un ocaso que se prolonga desde hace más de una década, mientras en el mercado se llega a poner en cuestión el papel del sector en la economía del futuro.

La caída de JPMorgan desde el décimo a decimosexto lugar ha dejado al sector sin representación en el top ten global. Bank of America, que ha perdido once puestos, ya no se sitúa ni entre las 25 mayores empresas, y Citi y HSBC, compañías que antaño se codearon con las más grandes del mundo, ven ya muy lejos el vagón de los 50 grupos más grandes, tras perder más de 30 posiciones cada una. También Wells Fargo ha sido descabalgada del top 50.

La cara opuesta dentro del sector la representan las entidades chinas, donde ICBC alcanza la vigésima posición, tras escalar cuatro posiciones, mientras que China Construction Bank registra una subida de cinco escalones (puesto 29) y Agricultural Bank of China de seis (43).

Precisamente, China es una de las regiones que sale más fortalecida en este 'ranking' en las últimas semanas. Pese a ser el origen de la pandemia, su rápida contención y el estado más avanzado en la normalización de su actividad parecen situarla en una posición ventajosa para liderar la recuperación de la economía global.

Entre los expertos existe un arduo debate sobre si China saldrá fortalecida de esta crisis o pagará los efectos de un proceso desglobalizador acelerado

Entre los expertos existe un arduo debate estos días sobre si China podrá emerger de la crisis como un auténtico poder hegemónico global o verá reducida su influencia si se acelera el proceso desglobalizador del que advierten múltiples analistas.

El gigante asiático ha visto crecer la influencia entre las grandes empresas mundiales de, además de los citados bancos, China Mobile (puesto 46) o el fabricante de licores premium Kweichow Moutai, que ha registrado la mayor escalada en el 'ranking' de grandes compañías, (15 posiciones, hasta el puesto 25), tras presentar unas cuentas que evidencian la resistencia de su negocio a la parálisis provocada por la crisis del covid-19.

En cualquier caso, los principales grupos cotizados chinos son aquellos más vinculados a las nuevas tecnologías. El país mantiene Alibaba como la séptima mayor compañía del mundo, con cerca de 475.000 millones de valoración, seguida de Tencent, que escala un puesto, en detrimento de Berkshire Hathaway, el 'holding' inversor de Warren Buffett.

Obviamente, también la tecnología es la base del dominio abrumador de Wall Street. Siete de las diez mayores empresas del mundo tienen su origen en Estados Unidos. Entre ellas se encuentran las cinco grandes tecnológicas, que ocupan, tras Aramco, las primeras posiciones del 'ranking': Microsoft, Apple, Amazon, Alphabet y Facebook.

Todas ellas ocupan hoy las mismas posiciones que hace diez semanas. Y todas, salvo Amazon —fortalecida por las crecientes perspectivas del comercio 'online'— han sufrido pérdidas de valor. Pero, en conjunto, su relevancia global ha ido en aumento; si a mediados de febrero sus 5,18 billones de euros de capitalización conjunta representaban en torno al 6,3% de la capitalización global, hoy, con un valor de 4,72 billones, suponen alrededor de un 7% del valor total de las cotizadas mundiales.

Estados Unidos también ha capitalizado el auge de las industria sanitaria y biotecnológica a raíz de la pandemia. Johnson & Johnson vuelve a colarse entre las diez mayores empresas del mundo, entre noticias sobre sus esfuerzos para encontrar una vacuna contra el virus, mientras que UnitedHealth se asienta en el puesto 18, tras sumar dos posiciones.

El sector sanitario internacional ha capitalizado los esfuerzos en gasto sanitario y las expectativas por la búsqueda de fármacos y vacunas contra el virus

Pfizer, que escala once posiciones, o Merck, que sube cinco, forman parte de una tendencia que se extiende al sector sanitario fuera de Estados Unidos. Así, la farmacéutica suiza Roche, gana tres puestos, colándose entre las 15 mayores cotizadas del mundo, al igual que también helvética Novartis, 27ª cotizada más valiosa del mundo, mientras que la danesa Novo Nordisk se hace un hueco en el top 50, tras subir diez posiciones.

Estos casos, sin embargo, no deben ocultar el declive que sigue experimentando Europa en estas clasificaciones, en contraste con las compañías estadounidenses o chinas. El Viejo Continente muestra una vez más su escasa pujanza en los sectores más punteros de la economía actual y apenas mantiene otras tres compañías entre las 50 mayores (Netslé, LVMH y L’Oreal).

Otros movimientos, como el avance de Netflix, frente al derrumbe de Walt Disney, las caídas de Coca-Cola, Pepsi o McDonald’s, o el tirón de Paypal (aun fuera de los 50 mayores) contra la pérdida de pujanza de Mastercard o Visa ofrecen algunas pistas de cómo empiezan a calibrar los mercados el nuevo mundo al que nos aboca la crisis del coronavirus.

Son cambios que en muchos casos pueden resultar reversibles a corto o medio plazo, pero que en gran medida vienen a reflejar tendencias de fondo que no han hecho sino acelerarse en las últimas semanas.

La reconstrucción de la economía del futuro sigue su curso a través de la crisis y los mercados ya empiezan a mostrar sus cartas.

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