la rentabilidad de los bonos acecha

La inflación resta atractivo a los dividendos en pleno récord de un billón de euros

Los dividendos aumentaron un 7,7% en 2017, pero el retorno de la inflación oscurece el brillo de las compañías más ‘generosas’ con sus accionistas frente a los bonos

Foto: Foto: Pexels.
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La estrategia de cazar dividendos es una de las más populares en bolsa en el escenario de tipos al 0%. Las compañías han priorizado la retribución al accionista, lo que ha permitido alcanzar un récord de dividendos con un billón (millón de millones) de euros en 2017 a escala global. Pero el retorno de la inflación podría llevar a los rentistas hacia los bonos.

“Las compañías que pagan más dividendos se hacen menos atractivas frente a los bonos a medida que sube la rentabilidad de estos últimos, por lo que también han experimentado pérdidas”, explican Ignacio de la Torre y Leopoldo Torralba, economistas de Arcano, en un informe publicado tras la reciente ola de ventas en la renta variable. "Ya durante los últimos meses la inversión en empresas por dividendos ha perdido atractivo, y los fondos especializados se han quedado atrás", añade Diego Mendoza, consultor de AFI.

Las compañías que pagan más dividendos se hacen menos atractivas frente a los bonos a medida que sube la rentabilidad de estos últimos

Cuando sube la inflación, el mercado exige más rentabilidad nominal (no tiene en cuenta la variación de precios) para mantener la real (sí tiene en cuenta la inflación), justo lo que está ocurriendo ahora. La Reserva Federal (Fed) incrementó su previsión de inflación para 2018, mientras que en algunos países desarrollados se ven por fin aumentos salariales con el mayor dinamismo del mercado laboral.

Los inversores han reducido sus posiciones en la renta fija, con lo que ha caído el precio de los bonos y ha aumentado su rentabilidad, por su relación inversa. Pero la siguiente derivada es que el incremento de los tipos de interés en el mercado de deuda reduce o elimina la brecha que tenían a su favor hasta ahora los dividendos. "Son efectos de segunda ronda. Para un inversor moderado, las empresas que pagan más dividendos han sido una alternativa a los bonos, pero ahora podrían volver, mientras que los inversores de bolsa rotan hacia las empresas más cíclicas por su capacidad de crecimiento", arguye Mendoza.

De hecho, el bono estadounidense a 10 años cotiza cerca del 3%, en máximos desde 2013. Este retorno supera a la rentabilidad por dividendo del S&P 500, que está por debajo del 2%. Únicamente 115 empresas del índice sobrepasan el 3%, con lo que el bono supera al dividendo del 75% del S&P 500, según datos recopilados por Bloomberg.

En España, la rentabilidad por dividendo del Ibex es del 3,9%, aún muy por encima de la deuda pública, que cotiza cerca del 1,5%. Las eléctricas, tras las caídas recientes, son las más atractivas por retribución al accionista. Endesa y Enagás superan el 7%, mientras que Red Eléctrica está en el 6%. Hay que tener en cuenta, además, que gran parte de estas empresas tiene niveles altos de apalancamiento, con lo que sube el coste de la deuda si aumentan los tipos de interés.

En el lado opuesto, Indra aún no ha vuelto a pagar dividendos (aunque anunció en su plan estratégico 2018-2020 que lo recuperará), y cuatro empresas tienen un retorno inferior al bono español a 10 años: Meliá (1,25%), Siemens Gamesa (1,1%), ArcelorMittal (0,7%) y Cellnex (0,6%).

Crecimiento esperado

Las empresas tendrán que esforzarse para mantener a los rentistas. Y en eso están. El año pasado, los dividendos crecieron un 7,7% hasta los 1,252 billones de dólares un billón de euros—, según el Janus Henderson Global Dividend Index. Desde 2009, cuando se desplomó la retribución al accionista por la crisis, el aumento alcanza el 75%.

“Todas las zonas geográficas del mundo y prácticamente todos los sectores registraron aumentos”, explica la gestora. Aunque Europa se quedó rezagada de la dinámica general con un aumento del 2,7% hasta los 180.000 millones de euros.

En la bolsa española hubo un descenso del 2,5%, hasta los 22.600 millones de euros, principalmente por el ‘tijeretazo’ de Telefónica. La operadora presidida por José María Álvarez-Pallete protagonizó el mayor recorte del viejo continente tras el de la energéticas francesas EDF y Engie (antigua GDF Suez).

Janus Henderson prevé un crecimiento de los dividendos globales al mismo ritmo en 2018. Esto es, otro 7,7%, hasta los 1,35 billones de dólares —1,08 billones de euros al cambio actual—. La firma explica que el aumento de los beneficios y la depreciación del dólar permitirán este nuevo impulso para competir con los bonos.

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