reclama reformar la ley de estabilidad

Podemos se abstiene: tumba el techo de gasto y da el primer aviso a Pedro Sánchez

La decisión tomada a última hora tras no poder negociar un techo de gasto que consideran "diseñado para el PP" busca forzar al Gobierno para que mire a su izquierda en lugar de a su derecha

Foto: La portavoz del PSOE, Adriana Lastra (d), conversa con la portavoz adjunta de Podemos, Ione Belarra (2d), y la diputada Noelia Vera, antes de una votación en el Congreso para la renovación de RTVE. (EFE)
La portavoz del PSOE, Adriana Lastra (d), conversa con la portavoz adjunta de Podemos, Ione Belarra (2d), y la diputada Noelia Vera, antes de una votación en el Congreso para la renovación de RTVE. (EFE)

Podemos tumbará hoy en el Congreso el techo de gasto propuesto por el Gobierno de Pedro Sánchez. Los diputados del grupo confederal se abstendrán en la votación -al igual que ERC, PDeCAT y Compromís- ante un techo de gasto que consideran "diseñado para conseguir el voto favorable del Partido Popular", según han confirmado fuentes de la dirección del grupo confederal a El Confidencial. Las cifras del techo de gasto impulsado por el Gobierno "dejan 5.000 millones de oxígeno presupuestario por el camino", según lamentan estas mismas fuentes. Son unas cifras que "solo miran hacia la mayoría absoluta del Partido Popular en el Senado", recalcan.

El órdago que asomaba durante los últimos días se consuma ante la supuesta inacción negociadora de un Gobierno que los aliados de Sánchez en la moción de censura sitúan más pendiente de mirar a su derecha que a su izquierda. Desde la formación morada entienden que el Gobierno tiene que elegir: "o hace propuestas buscando el apoyo del PP o se pone a trabajar para cumplir las expectativas de la España del 15M, del 8M o de las mareas de pensionistas". Para Unidos Podemos el Gobierno tendría que haber propuesto en primer lugar la reforma de la ley de estabilidad presupuestaria, ya que "nosotras estamos dispuestas a colaborar en un 'pack antiausteridad' que saque de la crisis de precariedad en la que ha sumido a España el PP".

Es clave en estos momentos, según trasladarán desde la tribuna del Congreso al PSOE, "acelerar una reforma de la ley de estabilidad presupuestaria, levantar la regla de gasto que ahoga a los Ayuntamientos y derogar los reales decretos de 'racionalización del gasto' que ahogan la sanidad, la educación y la dependencia".

La relación entre Podemos y el Gobierno socialista comienza a dar señales de un acelerado deterioro menos de dos meses después de la moción de censura mediante la que Pedro Sánchez accedió a la presidencia. Las reticencias del PSOE para apoyar una comisión de investigación sobre los audios de Corinna que implican al Rey emérito en un supuesto caso de corrupción económica, la negativa del Ejecutivo a publicar la lista de amnistiados fiscales, las devoluciones en caliente de inmigrantes o, finalmente, la falta de voluntad para negociar un techo de gasto que rompa con las dinámicas de la austeridad del anterior Gobierno del PP son algunos de los principales motivos de este distanciamiento.

La formación liderada por Pablo Iglesias se ha contenido en cuestiones como la polémica relacionada con el uso del avión presidencial para acudir a un concierto a Benicàssim, pero la senda del déficit público, que se votará hoy en el Congreso, es una cuestión trascendental para Podemos porque determinará el color de los próximos Presupuestos. Así se expuso este jueves durante una reunión del grupo parlamentario de Unidos Podemos, en la que se tildó el techo de gasto, que pasa de 125.064 millones de euros, frente a los 119.834 del ejercicio de 2018, como absolutamente insuficiente. Ya no se trata de una cuestión de estrategia, de dejar la pelota en el tejado del Senado, donde el PP cuenta con mayoría absoluta y apunta al bloqueo del déficit, sino ideológica y de identidad política.

Pablo Echenique, secretario de Organización, optaba este jueves por dar una de cal y otra de arena. Por un lado aseguraba, durante una entrevista en la Cadena SER, que "la austeridad es una receta fracasada" y que se debería "negociar con Bruselas poniendo los intereses de los españoles en primer lugar. Cuando se salga de sus márgenes, no veo que haya que seguir recortando. Llegar al equilibrio es positivo, pero cuando dejemos de tener un 15% de paro”. Por otro lado, añadía: "Haremos el máximo esfuerzo para que se puedan aprobar unos Presupuestos que contengan medidas sociales, no vamos a jugar a desestabilizar el país como Casado y Rivera, que tras la moción de censura han mostrado que tienen mal perder”.

El propio Echenique se ausentaba junto con el resto de su grupo parlamentario en las Cortes de Aragón, en marzo del pasado año, durante la tramitación del techo de gasto porque "no reconocemos la soberanía de la Troika", que obligaba a "un importante bajón" en el gasto en sanidad, educación o dependencia o en la reforma del artículo 135 de la Constitución española para blindar el concepto de la estabilidad presupuestaria.

Vamos a ser coherentes con lo que hemos estado defendiendo siempre respecto al techo de gasto

La decisión de la abstención se consuma y, por tanto, el reflejo de la primera gran derrota en el Congreso de un Ejecutivo con tan solo 84 diputados. "Vamos a ser coherentes con lo que hemos estado defendiendo siempre respecto al techo de gasto, y eso se va a ver reflejado en el voto", repetían este jueves fuentes del grupo confederal de Unidos Podemos, dando a entender que la posición contraria a un techo de gasto que sigue la senda del PP no había variado tras la reunión. El órdago estaba sobre la mesa, aunque se miraba también de reojo a la decisión que tomasen el resto de grupos aliados con el PSOE en la moción de censura. El PDeCAT valora no votar a favor, al igual que ERC y Compromís.

Los republicanos siempre han rechazado el techo de gasto y buscan compromisos en el Gobierno para modificar la ley, mientras que Compromís se abonaba durante los últimos días a la abstención, al igual que ya lo hizo en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF). Fuentes de la dirección de Podemos explicaban que su formación ya venía avisando desde pocos días después de la llegada de Pedro Sánchez a La Moncloa sobre la necesidad de transformar el techo de gasto en un "suelo de ingresos", con la vista puesta en financiar buena parte de la veintena de medidas sociales que pusieron sobre la mesa del presidente a modo de pacto de legislatura. Es por ello que no consideran que se trata de un órdago al Gobierno, sino de mantenerse coherentes con su posición política.

El supuesto desinterés del Gobierno para negociar estas cifras —Podemos abogaba por elevar en 15.000 millones de euros el techo de gasto— y romper con unas dinámicas de gasto que comparan con el anterior Ejecutivo popular, es lo que ha motivado esta decisión. En los últimos días e incluso hasta el mismo momento de la votación había tiempo para que se produjesen movimientos, pero fuentes de la formación lamentan que el PSOE no ha hecho nada para conseguir su apoyo, evitadno negociar y poniéndose de perfil esperando que le "cayesen" los apoyos si ir a buscarlos, como en la moción de censura.

Podemos ha optado así por comenzar a soltar lastre con un Pedro Sánchez cuyas promesas ha visto cómo se iban esfumando desde el primer "golpe" propiciado por la negativa a publicar la lista de amnistiados fiscales. Compromisos incumplidos, dicen, que han trastocado la confianza entre ambas formaciones, en un tiempo de aceleración política.

La velada amenaza del adelanto electoral lanzada a principios de semana por la portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, y que posteriormente trató de disipar la vicepresidenta, Carmen Calvo, asegurando que se agotaría la legislatura y que habría Presupuestos, ni siquiera tuvo ningún efecto en Podemos. "Nosotros no tememos a las urnas. Eso nunca", afirmaba un peso pesado del grupo confederal al ser preguntado sobre si el posible adelanto de los comicios cambiaría el sentido de su voto este viernes en el Congreso.

La falta de voluntad del Gobierno para negociar el techo de gasto con Podemos llevó a la formación a interpretar que se estaba buscando el apoyo del PP

Aunque el primer paso para la aprobación de las cuentas del próximo año saliese adelante en el Congreso, donde sería imprescindible el apoyo de Unidos Podemos y el resto de formaciones que propiciaron el bloque de la moción de censura, el PP tiene capacidad de veto en la Cámara Alta. Su nuevo presidente, Pablo Casado, ya avanzó que los populares votarían en contra de la nueva senda de consolidación fiscal. Por tanto, fuentes cercanas a la dirección de la formación liderada por Pablo Iglesias dejaban entrever que la pelota no está tanto en su tejado sino en el de los populares.

La falta de voluntad del Gobierno para negociar el techo de gasto con Podemos —tampoco con el resto de aliados de Sánchez en la moción de censura— llevó a la formación a interpretar que lo estaba haciendo con el PP, pero quizá la victoria de Pablo Casado frente a Soraya Sáenz de Santamaría cambió las coordenadas. De hecho, este viernes se estrenará como nueva portavoz de los populares en la Cámara Baja Dolors Monserrat, en sustitución de Rafael Hernando. El concepto de 'estabilidad presupuestaria' está en juego, pero también el de estabilidad gubernamental.

Madrid

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
53 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios