DECLARACIONES A LOS MEDIOS EN EL CONGRESO

Calvo zanja el debate: "No va a haber adelanto electoral y sí habrá Presupuestos"

La vicepresidenta busca cerrar la puerta que 24 horas antes había abierto la portavoz del Ejecutivo. Confirma que el Gobierno está buscando cómo sortear el veto del Senado a la senda de déficit

Foto: Carmen Calvo atiende a los medios de comunicación en el patio del Congreso, este 25 de julio. (Inma Mesa | PSOE)
Carmen Calvo atiende a los medios de comunicación en el patio del Congreso, este 25 de julio. (Inma Mesa | PSOE)

El Gobierno intenta salir del debate que él mismo abrió horas atrás. "No va a haber adelanto electoral y sí Presupuestos Generales del Estado para 2019". La afirmación, rotundísima, es de la vicepresidenta, Carmen Calvo. La número dos de Pedro Sánchez buscaba así escapar de la hipótesis de unas urnas adelantadas en caso de bloqueo. El Ejecutivo quiere mostrar determinación y firmeza en su hoja de ruta, y aunque la carta de unas nuevas generales siempre esté ahí, no quiere trasladar la impresión de debilidad, por mucho que en el Parlamento atraviese dificultades.

La puerta a un adelanto de las legislativas la dejó ayer martes abierta la portavoz, Isabel Celaá. "Nadie está pensando en adelantar elecciones, si bien nadie va a resistir más allá de lo razonable. Sería absurdo". La ministra de Educación no hacía sino verbalizar lo que en privado sí comentaban algunas fuentes en La Moncloa y en el PSOE: que si la legislatura llega a un punto de parálisis, es mejor disolver las Cortes. El mensaje también servía como una presión a los socios parlamentarios, como una advertencia de que Sánchez puede apretar en cualquier momento el botón nuclear, ya que él tiene la potestad de convocar a los españoles a las urnas. Si tensan la cuerda los independentistas —todo el debate es producto del giro dado por el PDeCAT—, podría romper la baraja.

Sin embargo, poco después fuentes oficiales insistían en que lo importante era el primer aserto de Celaá: que no se piensa en elecciones. Que el presidente mantiene su intención de agotar la legislatura, aunque no, obviamente, a cualquier precio. Esa 'matización' de la portavoz fue la que solemnizó este miércoles Calvo, en declaraciones a los medios: "No va a haber adelanto electoral y lo que va a haber es Presupuestos Generales del Estado", con los que el Gobierno demostrará "cómo no era necesario asfixiar constantemente a los hombres y mujeres de este país en sus derechos, en sus servicios públicos, en la mejora de nuestra sanidad, educación, en el sostenimiento de las pensiones, en la dependencia, contra la pobreza...".

El Ejecutivo quiere mostrar determinación y que está poniendo toda la carne en el asador para tejer alianzas y salvar los escollos por delante


La vicepresidenta defendió que "la derecha", el PP, en sus años en el Ejecutivo, diseñó unos Presupuestos restrictivos por razones puramente "ideológicas". Y ahora, enfatizó, la nueva ministra de Economía, Nadia Calviño, ha podido arrancar de Bruselas "un respiro", una senda de reducción del déficit más suave para "reequilibrar tantas desigualdades", que permitirá disponer de cinco décimas más de margen (unos 6.000 millones). Ese esfuerzo de Calviño, añadió, ha sido completado por la titular de Hacienda, María Jesús Montero, que ha diseñado unas coordenadas de crecimiento "razonables" que casan con las exigencias europeas y que suponen que parte de ese alivio fiscal, dos décimas, vaya para las comunidades, y que otras dos sirvan para enjugar el agujero de la Seguridad Social, mientras que la quinta décima (1.200 millones) se la quedaría el Estado.

Trasladar "el cambio de la calle"

El Gobierno anterior, pues, tenía "poco interés" en sacar a España "del austericidio". El actual sí: quiere mostrar que "el cambio que había en la calle" y que ha llegado a La Moncloa se mantiene, y es de "justicia social y de progreso" que la recuperación aterrice "en los bolsillos de la gente". "Por eso no va a haber adelanto electoral y sí Presupuestos Generales del Estado, para que podamos gobernar con los criterios con los que nosotros hemos llegado al Gobierno de España", remató.

Calvo anuncia que el Gobierno "encontrará soluciones" para esquivar el no del Senado, porque constitucionalmente está por detrás del Congreso

La aprobación de la senda de déficit, sin embargo, está en peligro. Sánchez no tiene aún amarrados los apoyos en el Congreso —remolonean Unidos Podemos, Compromís, ERC y PDeCAT, cuyos votos son imprescindibles— y en el Senado se encuentra con el veto garantizado del PP de Pablo Casado. De ahí que el Ejecutivo actúe en dos frentes: uno, convencer a sus socios de que han de respaldarle en la votación del viernes en la Cámara Baja, y dos, seguir instando a los populares a que, por "responsabilidad", no bloqueen el nuevo marco de estabilidad presupuestaria al que Bruselas ha dado ya el visto bueno. A los conservadores, pues, pedirán, "a cada minuto", que antepongan los intereses de los ciudadanos —dos décimas de margen más para las CCAA se traduciría, subraya el Ejecutivo, en más gasto en sanidad, educación o dependencia— a sus ansias de castigar al PSOE.

"Que explique Casado a los ciudadanos y a sus presidentes autonómicos que le da igual que haya más dinero, que vaya a llegar a la gente y que resuelva problemas, que antepone las siglas del PP a las de España", remarcó Calvo.

Calvo zanja el debate: "No va a haber adelanto electoral y sí habrá Presupuestos"

Montero explicó el pasado viernes, tras el Consejo de Ministras y Ministros, que si el PP tumbaba la senda de déficit en el Senado, entonces el Ejecutivo tendría que elaborar unos nuevos Presupuestos bajo el marco anterior, más restrictivo. Pero ahora el Gobierno está dando vueltas a cómo sortear ese veto de la Cámara Alta. Así, Calvo confirmaba la información de este periódico publicada este martes: "Encontraremos soluciones".

Porque "no es fácil de entender", alegó, que en todas las leyes ocurra que el veto que imponga el Senado pueda ser levantado por el Congreso y en el caso de la aprobación del marco de estabilidad presupuestaria, en virtud de la redacción que impulsó el anterior titular de Hacienda, Cristóbal Montoro, la Cámara Baja no pueda revertir ese rechazo del Senado, cuando es el Congreso el que inviste al presidente del Gobierno o el que valida definitivamente la propia Ley de Presupuestos. La redacción de la actual Ley de Estabilidad Presupuestaria, por tanto, hace "muy difícil respetar" la posición preeminente y "constitucional" del Congreso sobre el Senado. Es importante este último matiz: los socialistas podrían invocar esa prelación de la voluntad de los diputados que consigna el artículo 90 de la Carta Magna.

Qué dice la ley de 2012

Esto es lo que prescribe el artículo 15.6 de la Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria, aprobada en 2012 por el Ejecutivo de Mariano Rajoy:

«6. El acuerdo del Consejo de Ministros en el que se contengan los objetivos de estabilidad presupuestaria y de deuda pública se remitirá a las Cortes Generales acompañado de las recomendaciones y del informe a los que se refieren los apartados 4 y 5 de este artículo. En forma sucesiva y tras el correspondiente debate en pleno, el Congreso de los Diputados y el Senado se pronunciarán aprobando o rechazando los objetivos propuestos por el Gobierno.

»Si el Congreso de los Diputados o el Senado rechazan los objetivos, el Gobierno, en el plazo máximo de un mes, remitirá un nuevo acuerdo que se someterá al mismo procedimiento.

»7. Aprobados los objetivos de estabilidad presupuestaria y de deuda pública por las Cortes Generales, la elaboración de los proyectos de Presupuesto de las Administraciones Públicas habrán de acomodarse a dichos objetivos».

Calvo dejó en el aire la pregunta de si el Ejecutivo modificará la norma de 2012. El problema es que la de Estabilidad Presupuestaria es una ley orgánica, que requiere para su revisión mayoría absoluta. Además del estrecho margen de que dispone ahora Sánchez. Este viernes, el Gobierno informa al Congreso del techo de gasto y la Cámara vota el marco de estabilidad y, si supera ese corte, la siguiente prueba será la del Senado, el lunes.

Calvo se reúne con la nueva número dos del PDeCAT y su todavía portavoz en el Congreso para convencerlos de que apoyen al Ejecutivo el viernes

Ese adelanto de que el Ejecutivo está intentando neutralizar el previsible veto de la Cámara Alta era necesario para convencer a los socios parlamentarios. El Govern de la Generalitat, que conforman ERC y PDeCAT, no le veía sentido a apoyar el plan diseñado por Hacienda porque luego decaería en la Cámara Alta. Misma razón que argumentaban otros grupos. Pero Sánchez necesita salvar el primer examen, el del Congreso, para evidenciar que pese a sus 84 escaños, sí es capaz de tejer alianzas y de preservar la fortaleza que le dio la moción de censura. Eso explica que Calvo, acompañada de la portavoz socialista, Adriana Lastra, y su número dos, Rafael Simancas, se reuniera este mismo miércoles con la nueva número dos del PDeCAT, Míriam Nogueras —una mujer de la confianza de Carles Puigdemont—, y el portavoz de la formación en la Cámara, Carles Campuzano, como adelantó 'eldiario.es' y confirmó este periódico por ambas partes. Las dos delegaciones hablaron tanto de RTVE como del techo de gasto.

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