PRUDENCIA TAMBIÉN HASTA VER LOS PRIMEROS PASOS

La toma del control de Puigdemont en el PDeCAT complica la estabilidad a Sánchez

En el PSOE y en el PSC admiten que la radicalización de la formación independentista pone más cuesta arriba la legislatura al presidente, ya que sus ocho votos en Madrid son fundamentales

Foto: David Bonvehí (i), proclamado nuevo líder del PDeCAT. A su izqda., de amarillo, la nueva dos, Míriam Nogueras, este 22 de julio en Barcelona. (EFE)
David Bonvehí (i), proclamado nuevo líder del PDeCAT. A su izqda., de amarillo, la nueva dos, Míriam Nogueras, este 22 de julio en Barcelona. (EFE)

El viernes, al término del Consejo de Ministros, en el Gobierno pedían a los periodistas que no se fijaran solo durante el fin de semana en el congreso extraordinario del PP. Estaba programado otro evento político, tanto o más importante para el Ejecutivo: la asamblea nacional del Partit Demòcrata. Cómo saliera de su cónclave la formación heredera de la antigua Convergència —aunque ya totalmente desfigurada— influiría en cierta medida en la estabilidad de Pedro Sánchez en La Moncloa. Y el desenlace no ha dibujado el mejor escenario para el Gabinete: Carles Puigdemont se hace con las riendas del PDeCAT y logra apartar a la hasta ahora líder, de talante mucho más pactista, Marta Pascal.

Los socialistas prefieren prudencia, porque la volatilidad de la arena catalana, y el previsible periodo de inflamación que se abrirá antes y después de la Diada, hace difícil atinar en los pronósticos, y también porque el 'expresident' no ha goleado al ala más pragmática de su partido. Pero, objetivamente, el triunfo del exjefe del Govern es un contratiempo para Sánchez. Los ocho votos del PDeCAT en el Congreso son fundamentales para él, pues ayudan a completar mayorías frente al bloque de la derecha. Cada sesión parlamentaria promete ser una montaña rusa, como lo está siendo la primera prueba del joven Gobierno, la renovación temporal de RTVE. Por si acaso, desde La Moncloa reclaman "responsabilidad" a la formación independentista.

Desde este domingo, el nuevo presidente del PDeCAT es David Bonvehí, que hasta ahora ejercía como coordinador organizativo y que es un hombre de la confianza de Puigdemont. Su lista logró un 65,27% de apoyo, y cosechó un importante voto de castigo, del que se benefició la candidatura alternativa de las bases encabezada por David Torrents (28,9%), jefe del partido en Barcelona. Bonvehí tendrá como número dos, como vicepresidenta, a la diputada en el Congreso Míriam Nogueras, avalada también por el 'expresident'.

La toma del control de Puigdemont en el PDeCAT complica la estabilidad a Sánchez

Junto a ellos, completan la nueva cúpula numerosos nombres vinculados a Pascal, como tres de sus estrechos colaboradores en la ejecutiva saliente (el parlamentario nacional Ferran Bel, la exsenadora Montserrat Candini y Maria Senserrich). Los críticos con la anterior coordinadora general son 12 entre 30 (incluida Nogueras), informa EFE. Entre esos 12 dirigentes, no se encuentran dos muy enfrentados con Pascal, los 'consellers' Miquel Buch y Damià Calvet, porque el plenario de la asamblea aprobó impedir a los miembros del Govern sentarse en la dirección del PDeCAT. El resultado, pues, es un organigrama plano, pero al servicio de Puigdemont.

El renovado PDeCAT se integrará en la Crida, no renuncia a la vía unilateral y quiere la república "lo antes posible". Pero se lleva un severo castigo


Además, la formación posconvergente aprobó integrarse en la Crida Nacional per la República, el contenedor panseparatista impulsado por el 'expresident'. El objetivo ya consensuado es "hacer efectiva la república", pero "lo antes posible", y no de forma "inmediata". Un matiz importante. Esta útima posición, la de desplegar ya la independencia, fue derrotada por apenas nueve votos. Asimismo, se acordó no renunciar a la vía unilateral para conseguir la segregación de España y bloquear la agenda del Gobierno de Sánchez, a través del grupo en el Congreso o por otras vías, si se juzga que el Estado no frena la "represión" contra los líderes secesionistas.

El "pasillo" de la distensión

Fuentes oficiales del Ejecutivo indicaron a este diario que el presidente espera que el PDeCAT "se comprometa a buscar soluciones para los problemas que afectan a Cataluña y a todos los catalanes", sean o no independentistas. "Este Gobierno cree que ahora hay un horizonte de diálogo para intentar buscar una salida a la crisis y espera responsabilidad en el PDeCAT para sumar en la búsqueda de esa solución", señalaban los mismos interlocutores de La Moncloa. El Gabinete de Sánchez, por descontado, no ha variado de posición: mantiene su apuesta por la distensión y el diálogo, siempre dentro del marco constitucional, porque si se rompe, podría haber un nuevo 155.

"A nivel de Gobierno, quizás esta asamblea del PDeCAT puede ser igual. A nivel parlamentario, nos perjudica, y mucho", dice un miembro del Ejecutivo

Se trata de crear un "pasillo" para que ese deshielo se fortalezca, facilitar una plataforma de aterrizaje para el soberanismo, como reconocía un miembro del Ejecutivo este viernes, antes de la asamblea del PDeCAT. Esa postura explica que Sánchez ofrezca un diálogo "franco" y "directo" al 'president', Quim Torra, o que recogiera el pasado martes, en su comparecencia monográfica en el Congreso, su propuesta de votar un nuevo Estatut, en paralelo o como paso siguiente a una reforma de la Constitución. Idea esta de un nuevo Estatut, por cierto, que es rechazada por los soberanistas, como recordaba este domingo en una entrevista en 'El País' el expresidente de la ANC Jordi Sànchez, encarcelado desde octubre.

"A nivel de Gobierno, quizás esta asamblea del PDeCAT nos puede ser un poco igual. Pero a nivel parlamentario, esto nos perjudica, y mucho. Es un problema objetivo. Es preocupante", manifestaba este domingo con pesar un ministro a este periódico. Tal y como ha arrancado Sánchez su mandato, su estabilidad en el Congreso depende de los mismos votos que le hicieron presidente. De Unidos Podemos y sus aliados (Compromís), por un lado, pero también de los nacionalistas de PNV y Nueva Canarias y de los independentistas de ERC (nueve diputados) y PDeCAT (ocho). Precisamente Puigdemont se opuso a que su partido apoyara la moción de censura, aunque al final triunfó la opción de Pascal, y ese sí fue clave.

La toma del control de Puigdemont en el PDeCAT complica la estabilidad a Sánchez

Si de la ecuación salen las formaciones separatistas (o una de ellas), el PSOE sufrirá en el Congreso con cada votación. En el horizonte más inmediato, figuran la elección, por mayoría absoluta en segunda ronda, de la periodista Rosa María Mateo como administradora provisional única de RTVE —este viernes, 27 de julio— y la aprobación de los nuevos objetivos de déficit y deuda. La senda de consolidación fiscal podría ser tumbada por el PP en el Senado, pero el varapalo para el Gobierno sería mayor si se estrella antes en la Cámara Baja.

En el PSC asumen que la legislatura se complica. "No facilita la política de diálogo emprendida por Pedro, aunque habrá que ver, porque tampoco les veo votando con PP y Ciudadanos, y no creo que les vaya mejor con otro Gobierno de España —manifiesta un alto mando del partido hermano—. Pero yo contaba ya con ello". Y es que el ciclo que arrancará tras el verano no es el más favorable para La Moncloa: aunque ahora sea palpable la distensión, la inflamación "subirá" con la Diada del Onze de Setembre, el primer aniversario del referéndum ilegal del 1-O, de la declaración unilateral de independencia del 27 de octubre y de la aplicación del 155, y el comienzo del juicio contra el 'procés'. Además de que Torra recuperará la potestad para convocar elecciones anticipadas el 27-O, con lo que la polarización crecería.

El papel de Míriam Nogueras

"El control de Puigdemont sobre el PDeCAT lo complica todo. La nueva vicepresidenta [Míriam Nogueras] es una hiperventilada. Y hay que tener en cuenta que a Puigdemont le interesa desestabilizar. La distensión le perjudica", reflexiona otro alto dirigente del PSC. El 'expresident' vive desde la semana pasada en el destierro. Ya no pesa una euroorden contra él, de modo que se puede mover libremente fuera de España. "No nos ayuda que quien salga a la tribuna en el Congreso sea Nogueras y no el actual portavoz, Carles Campuzano [de la línea de Pascal], o que Puigdemont vuelva a Bruselas e instale allí su base de operaciones", abunda un miembro del Ejecutivo central.

En el PSC piden esperar a los siguientes pasos, pero sí admiten que a Puigdemont "le interesa desestabilizar", "la distensión le perjudica"

Fuentes del PDeCAT en el Congreso advierten de que nada está "claro" aún sobre qué línea se seguirá en Madrid, ya que el 'expresident' no ha logrado imponerse al cien por cien ni en sus postulados ni en la dirección, y piezas clave como el diputado nacional Ferran Bel, respetado por las distintas facciones, "mandan más que antes". "El PSOE no lo va a tener más fácil. Más difícil, está por ver. Se lo va a tener que currar para todo el voto con nosotros", indicaba uno de los parlamentarios del grupo soberanista a este diario.

La toma del control de Puigdemont en el PDeCAT complica la estabilidad a Sánchez

Esa obligada recomposición interna obliga a los socialistas catalanes a manifestar asimismo su prudencia. "Habrá que ver hasta qué punto quieren seguir a Puigdemont. La vía unilateral tiene un coste inasumible. Aunque es verdad que en entornos radicalizados siempre gana el mas radical, y la cárcel y lo que ellos llaman 'exilio' generan solidaridad", señalaba un máximo responsable del PSC, partido hermano coordinado permanentemente con Sánchez. "Es cierto que para Puigdemont, cuanto peor, mejor —añade un integrante del Gabinete del presidente—, pero eso ya estaba con Torra. Son muy inestables. En realidad, todos han perdido mucho en esta batalla, el partido está fracturado, no hay avances ni retiradas significativas. Y quitando Bonvehí y Nogueras, la mayoría son cargos de Pascal, sus leales. En definitiva, todo sigue igual, todo es inestable".

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El partido con "la historia más breve"

La preocupación por el giro del PDeCAT hacia la radicalización afloró incluso en los discursos públicos. El secretario de Organización del PSOE y ministro de Fomento, José Luis Ábalos, comparó a Puigdemont este domingo con un "caudillo". Le responsabilizó de "cargarse" su partido, al apostar por la integración en la Crida. Y con esto "rompe la única posibilidad que apostaba por el diálogo". El 'expresident' "no tiene más que una agenda personal, que es la de resolver su fuga, impedir que cualquier proceso avance sin él", aseguró desde un acto de partido en Burjassot (Valencia).

Ábalos acusa al 'expresident' de romper la vía del diálogo de Sánchez, e Iceta dice que el PDeCAT deberá decidir si transita por ella o por la ilegalidad

Miquel Iceta, primer secretario del PSC, lamentó por su parte que en los congresos de PP y PDeCAT se hayan "impuesto las posiciones más extremistas", en unos momentos en que "hay una demanda ciudadana de moderación y diálogo" en la sociedad española y en la catalana, informa EFE. Con la elección de Pablo Casado al frente de los populares y la salida de Pascal del PDeCAT, ambas formaciones "van en la dirección contraria a lo que pide la gente". Y si los soberanistas se integran en la Crida, al final "será uno de los partidos con la historia más breve de la política catalana", ironizó.

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Ahora que hay "un camino posible de diálogo" con el Gobierno central, la nueva cúpula de Bonvehí, aseguró Iceta, deberá decidir si desea "transitar por él o ir de nuevo por la vía fracasada que fueron la unilateralidad y la ilegalidad". La estrategia con Cataluña cuidadosamente diseñada por La Moncloa se enfrenta, pues, a uno de sus primeros obstáculos.

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El PSOE azota al PP por su "regresión"

"Más que una regeneración, parece que ha habido una regresión". Eso opina el secretario de Organización del PSOE y ministro de Fomento, José Luis Ábalos. Expresaba la impresión más generalizada en el partido, que con la elección de Pablo Casado como nuevo líder, el PP retorna a la época de José María Aznar, a la recuperación de unas esencias en las que una formación se refugia "cuando está débil", porque "cuando está fuerte va lanzando mensajes más inclusivos". 

Pero esa "vuelta a las esencias" del PP se lo pone "más fácil" a los socialistas que no tienen "un proyecto de esencias, sino un proyecto inclusivo, de mayorías, que no pretende imponer", informa EFE. "La España de hoy no se reconoce en la España viejuna del PP", agregó Ábalos desde un acto de partido en Burjassot (Valencia). El ministro recordó que para España es bueno que haya "un partido conservador, fuerte y responsable", pero no que el PP "alabe una idea de España vacía, más cerca del patrimonio que de la patria".

Además, "en ese concurso de derechismo" Casado "no tiene la exclusiva", puesto que compite con Ciudadanos, que también habla de regeneración, fustigó, y en cambio no apoyó la moción de censura contra Mariano Rajoy. Ambas fuerzas, PP y Cs, pugnarán por ver "quién hace la oposición más bronca" a Pedro Sánchez

Para Ábalos, en poco más de un mes el Ejecutivo ha demostrado que cabe otra forma de gestionar, y ahora toca "defender lo conquistado" frente a las "amenazas de la derecha". "¿Por qué tienen que sacar la bandera del aborto ahora? ¿El problema de España para el Partido Popular vuelven a ser las mujeres?", se preguntó, al tiempo que afeó a los conservadores que "puedan hablar de la eutanasia como una cuestión de bandera cuando el asunto no tiene que ver con la muerte, sino con la vida digna".

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