PRIMERA ENTREVISTA DEL LÍDER DEL PSOE COMO PRESIDENTE DEL GOBIERNO

Sánchez anuncia su intención de "agotar la legislatura" y convocar elecciones en 2020

El presidente rectifica su posición hasta la moción de censura y dice que quiere aguantar dos años. Se reunirá con Torra a primeros de julio y manifiesta su deseo de acercar a los presos del 'procés'

Foto: Pedro Sánchez, con el director de Informativos de TVE, José Antonio Álvarez Gundín, Ana Blanco y Sergio Martín, este 18 de junio en La Moncloa. (EFE)
Pedro Sánchez, con el director de Informativos de TVE, José Antonio Álvarez Gundín, Ana Blanco y Sergio Martín, este 18 de junio en La Moncloa. (EFE)

Pedro Sánchez pretende agotar la legislatura. Aguantar en La Moncloa hasta 2020 y convocar elecciones entonces, cuando toca. No anticiparlas. Es la intención del presidente del Gobierno. Uno de sus primeros propósitos ya manifestados como presidente, y que contradice lo expresado antes de alcanzar el poder. Pero desvela más: desea reunirse con el 'president' Quim Torra a primeros de julio y cree que se pueden acercar los presos independentistas a Cataluña, una vez, eso sí, esté "sustanciada" la fase de instrucción.

Sánchez rompía este lunes su silencio ante los medios desde hace días. Y lo hizo concediendo este lunes su primera entrevista como presidente, y no por casualidad, a Televisión Española, justo cuando la renovación de su consejo de administración se halla empantanada por el desacuerdo de los partidos. El líder socialista no había contestado a preguntas de los medios desde el pasado 25 de mayo, cuando presentó su moción de censura contra Mariano Rajoy, y entonces solo atendió dos cuestiones. En la presentación de su Gobierno, el pasado 6 de junio, se limitó a hacer una declaración institucional, y desde entonces tuvo que acometer una crisis de gobierno, con la caída de Màxim Huerta como titular de Cultura y Deporte, sobre la que no se había pronunciado. Pero para su primera entrevista optó por dejar numerosos titulares. En distintas direcciones y sobre distintos temas, desde política exterior (su primer viaje será a París, y este sábado) hasta RTVE (promoverá la renovación del consejo si el Congreso no desatasca el bloqueo), aunque obviamente dos de los que más peso tenían eran el fin de legislatura y la cuestión catalana.

Pedro Sánchez, acompañado de Ana Blanco y Sergio Martín, en la entrevista en TVE de este lunes. (EFE)
Pedro Sánchez, acompañado de Ana Blanco y Sergio Martín, en la entrevista en TVE de este lunes. (EFE)

La incógnita sobre la fecha de las próximas elecciones rondaba al líder socialista desde antes de que presentara la moción de censura contra Rajoy. Pero en aquel momento manifestó su deseo de estabilizar el país para luego llamar a los ciudadanos a las urnas. Incluso ofreció a las fuerzas políticas un "consenso" sobre el momento de la convocatoria. Ciudadanos, la formación que estaba más interesada en un adelanto, al final no apoyó la caída de Rajoy, y Sánchez se sintió liberado de ese compromiso. Tanto, que este lunes expresó con rotundidad, durante su entrevista de media hora en TVE con Ana Blanco y Sergio Martín, que su aspiración es continuar en La Moncloa hasta el final de este cuatrienio.

"Normalizar" el país, dice, significa "gobernar con el Congreso y de la mano de las comunidades y los ayuntamientos y sacar adelante las leyes vetadas"


"Aspiro a convocar elecciones en el año 2020, a agotar la legislatura", dijo Sánchez. El presidente explicó que el proceso de "normalización" que él anunció como paso siguiente a la moción de censura, y eso significa "gobernar con el Congreso y de la mano de las comunidades autónomas y los ayuntamientos y sacar adelante las leyes vetadas por el anterior Gobierno. Y eso supone intentar llegar hasta el final de la legislatura". Las nuevas generales tocarían en junio de 2020. Sus palabras no eran estrictamente una novedad, porque sus gestos de las dos últimas semanas y la misma composición de su Gabinete dejaban esa pista bien clara.

No una cita "de cortesía"

Despejada la duda, Blanco y Martín preguntaron por Cataluña. Sánchez confirmó lo que ya su Gobierno iba dejando entrever en los últimos días. Aseguró que ve "razonable " que los presos soberanistas sean acercados a cárceles de Cataluña cuando acabe la instrucción judicial. Entonces, dijo, será el momento idóneo para que Instituciones Penitenciarias "tome la decisión", para que así los dirigentes separatistas estén más cerca de sus familiares y letrados, porque el derecho a la defensa se tiene que poder "ejercer y materializar".

Pedro Sánchez, durante la entrevista en TVE con Ana Blanco y Sergio Martín, este 18 de junio en el palacio de la Moncloa. (EFE)
Pedro Sánchez, durante la entrevista en TVE con Ana Blanco y Sergio Martín, este 18 de junio en el palacio de la Moncloa. (EFE)

Nada tiene que ver la situación de estos con la de los reclusos pertenecientes a la banda terrorista ETA. En este caso, se trata de sentencias firmes y ahí la legislación está "bastante clara". Pero "después del anuncio de disolución de ETA —aclaró a continuación—, es evidente que tenemos que abordar el fenómeno de otra manera, con una política penitenciaria distinta". Sí añadió que, tras el "zarpazo" que las fuerzas democráticas sufrieron tras años de violencia, esta cuestión no puede ser un elemento de "discordia".

Su primer viaje al extranjero será a París, este mismo sábado, para entrevistarse con Macron. Luego lo hará con Merkel y el portugués Costa

Sánchez adelantó asimismo que su intención es cerrar la fecha de su entrevista, primero, con los presidentes de las cuatro comunidades históricas (Iñigo Urkullu, Euskadi; Quim Torra, Cataluña; Alberto Núñez Feijóo, Galicia, y Susana Díaz, Andalucía), y espera poder emplazar su despacho con el jefe del Govern "a principios de julio". No pretende que sea una reunión "de cortesía", sino que sirva, por lo pronto, para activar mecanismos abandonados hace años, como la comisión bilateral Generalitat-Estado. El presidente, no obstante, coincidirá con Torra este viernes en Tarragona en la inauguración de los XVIII Juegos del Mediterráneo, apertura a la que también acudirá el rey Felipe VI. "Espero poder abrir entre todos una nueva etapa en Cataluña", manifestó.

El siguiente anuncio de Sánchez giró sobre el arranque de su política exterior. Su primera salida fuera de España no será a Marruecos, como mandaba la tradición, sino a París, para entrevistarse con el presidente galo, Emmanuel Macron, y será este mismo sábado, 23 de junio. Este viaje al extranjero se enmarca, dijo, en una ronda de contactos con varios líderes europeos. Así, prevé verse con la canciller alemana, la democristiana Angela Merkel, y con el primer ministro portugués, el socialista António Costa. A Rabat confía en desplazarse en el "segundo semestre del año". Sí aseguró que su primera llamada a otro jefe de Gobierno extranjero fue a su homólogo marroquí, Saad Dine El Otmani. Una conversación "correcta", en la que se emplazaron a conocerse personalmente, aunque antes deberán ambos "acompasar" sus agendas.

"Llamada a la solidaridad de la UE"

Con Macron, Sánchez abordará la crisis migratoria, una cuestión que espera que se aborde en el Consejo Europeo de finales de mes en Bruselas. Su Ejecutivo entiende que la UE ha de remangarse y ponerse manos a la obra para alumbrar unas líneas comunes, y que se coopere tanto con los países de origen como los de tránsito. "Hay que hacer una política migratoria sensata. Es evidente que no vamos a abrir las fronteras. Lo que tenemos que hacer es gestionar bien los flujos migratorios. Más que un 'efecto llamada', lo que hay es una llamada a la solidaridad del conjunto de la UE", sostuvo, negando de paso que el gesto de solidaridad con los 630 ocupantes del Aquarius añada presión migratoria sobre España. Insistió en que España no podía permanecer ajena al drama que vivían esos centenares de personas y por eso hizo el ofrecimiento de puerto seguro.

Sánchez confirma que su Gobierno "por supuesto" procederá al traslado de los restos de Franco, aunque no da detalles de cuándo se hará

Recordó cómo hace años, cuando José Luis Rodríguez Zapatero estaba al frente del Ejecutivo, España tuvo que afrontar sola la crisis de los cayucos. No es, por tanto, un problema nuevo, y eso exige, esgrimió, una política concertada de la Unión. Respecto a las concertinas de las vallas de Ceuta y Melilla, reiteró, en línea con lo manifestado por sus ministros, que las fronteras se pueden proteger sin causar lesiones a los que intentan pasar a nuestro país.

El otro gran tema de actualidad de los últimos días es la reforma de la Ley de Memoria Histórica y la exhumación del cuerpo de Francisco Franco del Valle de los Caídos. Sánchez no dejó duda de que su Gobierno actuará. "Por supuesto que tomará" la decisión de sacar los restos del dictador de la basílica. Pero no hay más concreción por ahora: "Veremos la fecha y el momento". El presidente recordó que en 2017 se aprobó una proposición no de ley del PSOE y que por tanto, si su Ejecutivo se ha comprometido a "gobernar con el Parlamento" quiere decir que ha de respetar sus mandatos.

"No hay caso" con Luis Planas

La reflexión, en todo caso, es "muy simple": no pueden permitirse "símbolos que separen a los españoles", y ahora se trata no de "abrir heridas, sino de cerrarlas". Por eso apela a la "responsabilidad de todos los grupos parlamentarios", y también del PP, que como rememoró, condenó el franquismo hace años, para que apoyen su decisión. Su voluntad de que el Valle se convierta "en un centro para la memoria de las víctimas y la reconciliación".

Sánchez admite que, de haber conocido que Huerta había cometido fraude fiscal, "probablemente" no le hubiera nombrado ministro de Cultura y Deporte

En estos pocos días en La Moncloa, Sánchez tuvo que afrontar su primera crisis de gobierno. Reconoció en TVE que, de haber sabido que Màxim Huerta había defraudado a Hacienda, "probablemente" no le habría nombrado ministro. Argumentó que quizá lo que ha ocurrido en 40 años en España es que no ha habido dimisiones suficientes cuando la ciudadanía lo exigía, pero la moción de censura que él ganó supone la entrada "en una nueva era", en la que la política se "reivindicó a sí misma". Tiene un mandato de regeneración democrática que piensa "cumplir" y del que no se separará, dijo, "ni un milímetro".

No obstante, está aún sentado en su Consejo de Ministras y Ministros a un imputado, al titular de Agricultura, Luis Planas. Aquí sí conocía que estaba siendo investigado, pero a su juicio "no hay caso" puesto que no se trata de un escándalo de corrupción, sino de un trámite administrativo presuntamente irregular, y la Fiscalía ya ha adelantado que no ve responsabilidad de Planas en la causa, que persigue el robo de agua en acuíferos en Doñana. Planas era consejero andaluz de Agricultura en la época. Sánchez defendió la "ejemplaridad" e inocencia de su ministro, y su confianza en que se levante la imputación contra él "en las próximas semanas".

Nuevos impuestos para sostener las pensiones

Sánchez también fue preguntado por cuestiones sociales. Las que pretende que marquen su mandato, aunque advirtió de que hay que ser "muy realista" y pensar que las reformas más ambiciosas no podrán materializarse por falta de apoyos en las Cortes. Por ejemplo, sí le gustaría acabar con la ley mordaza y con la reforma laboral de 2012. Para lo primero sí ve "mucho más acuerdo parlamentario". Pero no para lo segundo. "No hay mayoría" para derogar en su totalidad la legislación del PP, pero sí cree que la hay para "retocar" los artículos más regresivos para los trabajadores, como el fin de la ultraactividad de los convenios o el artículo 42, que precariza las relaciones laborales de las empresas subcontratadas. Su Gobierno, además, está decidido a dar un impulso "muy intenso" a la igualdad de hombres y mujeres en el mercado laboral y a poner fin a la brecha salarial.

Reconoce que no hay mayoría para derogar la reforma laboral, pero sí para quitar sus puntos más lesivos, y espera liquidar el copago farmacéutico

El presidente se comprometió igualmente a "garantizar" la sostenibilidad del sistema público de pensiones. Pero para conseguirlo, insistió, hay que "abrir el debate" sobre sus recursos. Entiende que hay que "racionalizar" los gastos, revisar la política de bonificaciones, destopar las cotizaciones sociales y pensar en crear "figuras impositivas nuevas". La tasa a las empresas tecnológicas que impuso el Ejecutivo del PP tiene "una capacidad recaudatoria muy baja", observó. El aumento de los sueldos que está a punto de ser acordado por los agentes sociales y la senda de recuperación salarial supondrán un "alivio" para las finanzas públicas, pues supondrá un aumento de las aportaciones a la Seguridad Social.

Además de esa "garantía" de que el Gobierno se va a "remangar para sostener el sistema público de pensiones" y que estas sean "lo más dignas posibles", Sánchez se comprometió a eliminar el copago farmacéutico que el PP introdujo por real decreto ley en 2012. "El debate es cuándo vamos a poder acabar con él", admitió. Su Ejecutivo está mirando las cuentas que dejó el anterior Gobierno para ver hay "suficientes recursos públicos para sacarlo adelante".

Dos últimas cuestiones de actualidad. Sobre la entrada en prisión de Iñaki Urdangarin, cuñado del Rey, señaló que tiene una sensación de "normalidad", de funcionamiento del Estado de derecho y de que la Justicia es "igual para todos" y "no hay nadie por encima de la ley". Y sobre el proceso de renovación del liderazgo en el PP, subrayó que solo pide y ofrece "lealtad" a su nuevo presidente, porque entiende que la formación conservadora es una fuerza "clave", "central", en el sistema político español.

Sánchez desplegaba titulares a lo largo de una entrevista dinámica e impecable, oficiada por dos profesionales de la tele pública. Sobró quizá algo de contención y faltaron algunas repreguntas debido a un formato rígido, pero TVE, en el ojo del huracán desde hace años y acusada de "manipulación" y "censura" por sus propios trabajadores, hizo una faena más que correcta. Y no era fácil.

El Ejecutivo estudia desbloquear la renovación de RTVE por decreto

El Gobierno no piensa dejar que la renovación de RTVE siga atascada semanas y semanas, y que nada pasa. Ese fue otro de los grandes anuncios que hizo Pedro Sánchez, y tras una pregunta de Sergio Martín, el conductor de 'Los desayunos de TVE'

El presidente confió en que este martes la Mesa del Congreso desbloquee el relevo en el consejo de administración. Pero, si no lo hace, el Gobierno "tampoco va a mirar para otro lado" e instará al Parlamento a que no demore la renovación. Es decir, que la podría forzar por decreto. 

 

Sánchez insistió en que él quiere una RTVE de calidad e independiente, y no "al albur" ni del Ejecutivo ni de ningún partido. "Hay que pedirle al Congreso de los Diputados que ponga en marcha la selección y la elección de sus miembros del consejo de administración", porque sería "absurdo" que un Gobierno permitiera que no se produjeran los relevos oportunos en instituciones y organismos como el Consejo General del Poder Judicial o el Tribunal de Cuentas. Máxime cuando hay consejeros que agotaron su mandato hace años y otros tantos, más el presidente, el controvertido José Antonio Sánchez, lo acaba este mismo viernes, 22 de junio

 

"A nosotros nos gustaría que ese acuerdo se fraguara y se materializara esta semana en el Congreso de los Diputados, pero si el Congreso de los Diputados no lo hace, el Gobierno de España tampoco va a mirar a otro lado, tendremos que instar al Congreso a que no se postergue la necesaria renovación", mantuvo ante las cámaras de TVE. 

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
74 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios