tras el fracaso en las municipales

De la operación Conselleiro al retiro de senador: así recoloca Feijóo a sus 'caídos'

El mal resultado en los pasados comicios locales obliga al presidente de la Xunta a buscar acomodo a los miembros de su Gobierno que lanzó a por alcaldías

Foto: El presidente del PPdG, Alberto Núñez Feijóo. (EFE)
El presidente del PPdG, Alberto Núñez Feijóo. (EFE)

Constatado el fracaso de la operación Conselleiro, el desembarco de miembros de la Xunta como candidatos en las ciudades, Alberto Núñez Feijóo emprende el plan de retiros para sus consejeros sacrificados. El último en encontrar acomodo ha sido el extitular de Medio Ambiente Agustín Hernández, aspirante frustrado a la alcaldía de Santiago. Tras dos intentonas fallidas, el presidente gallego lo situará al frente del Consello Económico e Social (CES), con un sueldo de 69.000 euros anuales. Sigue los pasos de Corina Porro, otra 'exconselleira' que salió del Gobierno gallego y perdió una alcaldía, en su caso la de Vigo, que con su reciente regreso a la arena política deja una vacante en el CES que no ha tardado en encontrar dueño en Hernández.

Los casos de Hernández y Porro ilustran una táctica política que en Galicia implantó Manuel Fragamaestro en tantas cosas del actual presidente de la Xunta—, consistente en fajar como 'conselleiros' a los futuros candidatos. Sus ejecutivos siempre tuvieron una segunda lectura que permitía intuir quién aspiraría a la alcaldía de las principales ciudades, después de darse a conocer desde la plataforma del consejo de gobierno. Feijóo ha seguido sus pasos, pero sus reiterados fiascos en las elecciones municipales, principalmente en las grandes plazas, le han obligado a poner en marcha un plan B que impida que quienes fueron 'conselleiros' se tengan que conformar con las incomodidades de la oposición municipal, a menudo sin equipo de asesores y hasta sin sueldo.

El PP se quedó en las municipales de mayo sin un solo alcalde en las siete principales ciudades. Cinco de sus aspirantes habían pasado previamente por el Gobierno de Feijóo: todos, a excepción de los de Lugo y Pontevedra. Además de Agustín Hernández, los candidatos que fracasaron frente a Abel Caballero en Vigo y Gonzalo Pérez Jácome en Ourense, Elena Muñoz y Jesús Vázquez, respectivamente, son ya senadores por designación autonómica. No son casos idénticos, porque mientras Muñoz ha desaparecido de la escena política local, tras dos derrotas consecutivas en las municipales, Vázquez resiste en Ourense el acoso al que le somete el barón provincial José Manuel Baltar, que quiere sacar de en medio a quien considera un intruso colocado por Feijóo.

Elena Muñoz y Jesús Vázquez coincidieron en su día en el Gobierno gallego, hasta que en vísperas de las municipales de 2015, el presidente de la Xunta los envió a disputar sendas alcaldías. Solo Vázquez tuvo éxito, aunque relativo. Pese a lograr ser investido, gobernó en la más absoluta soledad, sin mayoría para sacar adelante ni un solo presupuesto municipal. Fue desbancado el pasado 26-M, tras el pacto de su partido con Democracia Ourensana que dio la alcaldía a Jácome. Muñoz obtuvo un pésimo 20,47% de apoyos en 2015, que en las elecciones del pasado mayo se vio reducido a un humillante 13,69%. Dimitió de todos sus cargos en el ayuntamiento y en el partido, y ahora es compañera de escaño de Jesús Vázquez en el Senado. Ambos son portavoces de distintas comisiones, por lo que sus ingresos superarán los 80.000 euros anuales.

El exalcalde de Santiago de Compostela Agustín Hernández. (EFE)
El exalcalde de Santiago de Compostela Agustín Hernández. (EFE)

Agustín Hernández también fracasó en una doble oportunidad para retener la alcaldía de Santiago para el Partido Popular, primero ante la Compostela Aberta de Martiño Nogueira y ahora frente al socialista Xosé Sánchez Bugallo. Su recorrido fue distinto, porque Hernández, que ocupaba un testimonial puesto 25 en la lista del PP de la capital gallega, fue nombrado alcalde en junio de 2014 después de las dimisiones por imperativo legal o voluntarias de hasta nueve concejales del grupo popular, entre ellos el regidor, Ángel Currás, implicados en la trama de corrupción del caso Pokémon. Quien era en aquellos años uno de los 'conselleiros' más influyentes en Feijóo se dedicó en exclusiva a la política local, pero los resultados no le acompañaron, y ahora se dedicará a la plácida presidencia del Consello Económico e Social.

Su antecesora, Corina Porro, fue en su día uno de esos miembros del Gobierno gallego que Fraga enviaba a la conquista de las alcaldías. En su caso, con éxito, aunque no inmediato: la 'exconselleira' de Asuntos Sociales se convirtió en alcaldesa sietes meses después de las municipales de 2003, tras la ruptura del pacto de gobierno de Vigo entre socialistas y nacionalistas. En 2007, se quedó a las puertas de la mayoría absoluta, pero, sin socios con los que gobernar, su destino fue primero el Senado y después el CES. Tras la crisis que dejó en el PP de Vigo la dura derrota en las últimas municipales, Feijóo la ha elegido para presidir la gestora local del partido y decidió que cambiara el órgano consultivo por la delegación de la Xunta en la ciudad. Desde ese cargo ejerce un contrapeso político a Abel Caballero que el PP, con solo cuatro concejales, apenas puede desarrollar en el ayuntamiento.

La 'exconselleira' de Asuntos Sociales Corina Porro. (EFE)
La 'exconselleira' de Asuntos Sociales Corina Porro. (EFE)

Los otros dos 'exconselleiros' que fracasaron en su intento de sumar alcaldías para el PP son Beatriz Mato y José Manuel Reyalcalde de Ferrol entre 2011 y 2015—, que dejaron Medio Ambiente y Política Social, respectivamente, para desalojar a dos regidores de las Mareas en A Coruña y Ferrol, respectivamente. Y aunque tanto Xulio Ferreiro como Jorge Suárez fueron desbancados, sus sustitutos son socialistas, por lo que Mato y Rey se han quedado en la oposición. La condición de ambos de diputados en el Parlamento gallego hace su situación menos urgente. Durante el próximo año, seguirán cobrando de la Cámara autonómica.

Ocho intentos, siete fracasos

En total, de los ocho intentos de Feijóo de convertir a 'conselleiros' en alcaldes, solo una vez tuvo éxito, si se puede considerar como tal el complicado mandato de Jesús Vázquez en Ourense entre 2015 y 2019. Las otras siete tentativas se estrellaron y obligaron al presidente de la Xunta a buscar una operación salida para los candidatos.

Poco amigo de los cambios en su Gobierno, en los 10 años que lleva al frente del Ejecutivo gallego Feijóo ha gobernado con un total de 22 'conselleiros'. Además de los 11 actuales, formaron parte de su gabinete los cinco que cesaron para optar a alcaldías, dos diplomáticos que retomaron sus carreras y otros dos que cambiaron la Xunta por puestos de responsabilidad en los gobiernos de Mariano Rajoy. Solo Rocío Mosquera y Javier Guerra abandonaron San Caetano por el desgaste de su gestión y sin destino político específico.

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