ENTREVISTA AL GERENTE DE LA SANIDAD ANDALUZA

"Las farmacias podrían poner en otoño la vacuna de la gripe si logramos un registro"

Miguel Ángel Guzmán dirige el SAS (Servicio Andaluz de Salud), la empresa con más trabajadores en España: un total de 115.000 personas

Foto: Miguel Ángel Guzmán, gerente del Servicio Andaluz de Salud.
Miguel Ángel Guzmán, gerente del Servicio Andaluz de Salud.

Miguel Ángel Guzmán (Málaga, 1963) es gerente del Servicio Andaluz de Salud (SAS) de la Junta de Andalucía desde noviembre de 2019. Con amplia experiencia como gestor en la sanidad pública y privada, dirige la empresa con mayor número de empleados en España: 115.000, si se tienen en cuenta las agencias públicas en las que tiene dirección funcional. Sin las agencias, son 108.000. El SAS lo componen 48 hospitales, 500 centros de salud y 1.000 consultorios. "No solo somos asistencia sanitaria, sino compras y recursos humanos, gestión logística… y todo esto se ha complicado de manera extraordinaria con la pandemia", asegura.

PREGUNTA. ¿Cómo es su día habitual de trabajo?

RESPUESTA. Es como una montaña rusa en la que personalmente me subí el domingo 1 de marzo, cuando el consejero de Salud me convocó a la primera reunión con el ministro de Sanidad por la crisis del coronavirus. Desde ese día, no hago más que trabajar mucho, comer rápido y dormir poco. No he tenido ningún momento libre, pero son los gajes del oficio y lo que te toca.

P. Si ahora hubiera recibido la oferta de dirigir el SAS, ¿la habría aceptado?

R. Si a alguien le toca la lotería y tiene que dejar el trabajo, no sé si habría mucha cola para ser gerente del SAS en este momento.

P. “La salud pública tiene un diagnóstico grave y un pronóstico reservado. Si se le aplica un buen tratamiento, con toda seguridad sanará”. Lo dijo en enero de 2020. ¿Sigue de acuerdo con ese planteamiento?

R. Absolutamente. Cuando llegamos al poder, nos encontramos con una sanidad deteriorada por la falta de inversión durante muchísimos años y sobre todo una sanidad donde los profesionales habían perdido la motivación, pero nunca la vocación y tampoco la dedicación. Son los que han mantenido bajo sus hombros la sanidad andaluza y esta Administración entró con la vocación de poner en la misma balanza de importancia al paciente, que nunca hay que perderlo de vista, con el cuidado y la motivación de los profesionales. No podemos funcionar si los pacientes no están satisfechos y no reciben atención de calidad. No podemos funcionar si los profesionales no están alineados y motivados en su trabajo.

Falta de recursos histórica

P. La pandemia ha puesto patas arriba la sanidad andaluza y la comunidad autónoma no está en los mejores parámetros posibles...

R. Siempre con modestia y humildad, hay que decir que Andalucía se está defendiendo con bastante dignidad frente a la pandemia. Hay que agradecer el sobreesfuerzo de los profesionales, que de alguna manera complementa la falta de recursos histórica que hemos tenido. Es verdad que ha habido muchos muertos y que hay mucha gente que ha sufrido más allá de la recesión económica. Sí que estoy muy satisfecho y orgulloso de cómo se ha comportado y adaptado toda la sanidad andaluza a esta situación de crisis única y extraordinaria.

P. El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha reconocido en una entrevista publicada en El Confidencial que hubo precipitación en la desescalada.

R. Hay gente que piensa que la desescalada se podría haber hecho más lentamente. Yo creo que el presidente de la Junta de Andalucía se refería a escala nacional, y ahí sí fue un error. Aquí teníamos unas cifras que nos permitían hacer la desescalada que hicimos y con criterios de prudencia, pero sí es cierto que no todas la comunidades autónomas presentaban unas incidencias con niveles similares para haber equiparado en el tiempo los niveles de desescalada.

Miguel Ángel Guzmán, gerente del SAS.
Miguel Ángel Guzmán, gerente del SAS.

P. A finales de junio y principios de julio, se decidió impulsar más el turismo que insistir en que el covid-19 seguía aquí.

R. Se apostó primero por la salud. Nuestros números así lo demuestran. Cuando proponíamos la desescalada en cada fase, siempre lo hacíamos con criterios epidemiológicos. Bien es verdad que fuimos más que prudentes en no anticipar la actividad completa a junio, como se pedía desde algunos sectores de la llamada 'nueva normalidad'. En no pocas zonas de Andalucía, vivimos del turismo. Durante julio y agosto, teníamos que compensar una actividad económica equilibrada y con el cuidado de la salud, y yo creo que se hizo con bastante acierto.

Las administraciones públicas no supimos transmitir los niveles de preocupación, que no de alarma, ante la enfermedad

P. En verano, las cifras de contagios se han ‘disparado’ en la costa andaluza.

R. Se ha producido la combinación de dos factores: movilidad y comportamiento. Si hay mucha movilidad, ganar al virus es muy difícil. Sin los hábitos que hay que tener (distancia física, mascarilla y lavado de manos), también se hace difícil contener el virus. En julio, mucha gente se las prometía muy felices. Quizá no fuimos capaces de transmitir a la población que esto no se había acabado del todo. Entre todas las administraciones públicas, no solo la andaluza, no supimos transmitir los niveles de preocupación, que no de alarma, ante la enfermedad.

La población se relajó, y es verdad que llevábamos mucho tiempo confinados y la gente quiso tomarse sus vacaciones. No se podía salir de España, o al menos era muy difícil hacerlo, y los españoles vinieron a zonas costeras andaluzas. Esta movilidad, junto a la falta de cuidado de las personas que están de vacaciones y una relajación mayor, provocó que en las últimas semanas de agosto los brotes fueran más frecuentes.

P. Concrete los casos de las provincias de Málaga y Almería.

R. En Málaga y Almería, se ha visto que la curva subió a primeros de septiembre, se mantuvo a mitad del pasado mes, y en la tercera semana de septiembre volvió a bajar. En provincias como Sevilla, que no fue un sitio de atracción turística en este verano, la curva se retrasó una semana y ahora está llegando al pico porque la gente estaba en la costa, y ahora mismo es la provincia donde la curva está en ascenso. En estos momentos, Andalucía está estabilizada, salvo una situación extraordinaria, y quedamos expectantes de la evolución del virus en las próximas semanas. Todavía tenemos que ver las consecuencias de la vuelta al colegio, que por ahora no han sido muy significativas, y la entrada en la universidad. Esos dos factores pueden condicionar octubre.

P. ¿Esta tendencia irá a la baja o prevé unos rebrotes de gran fuerza?

R. Si la gripe no entra de forma precoz, que no se espera, confiamos en estabilizar la situación a lo largo del mes de octubre; pero hacer previsiones en estas circunstancias es muy atrevido.

"No tenemos presión hospitalaria"

P. ¿A qué se refiere exactamente con estabilizar? ¿A parar los contagios, reducir las hospitalizaciones y entradas en UCI…?

R. El elevado número de contagios que hay ahora está claramente relacionado con el número de pruebas diagnósticas que se hacen. No tenemos presión hospitalaria. Ahora mismo hay un 30% de ocupación en las UCI, teniendo en cuenta que hay pacientes covid y no covid. En la primera oleada, suspendimos las intervenciones quirúrgicas para despejar las UCI, de forma que tuviéramos el máximo espacio posible para pacientes covid. En estos momentos, todavía no hemos tomado ninguna medida.

P. ¿Lo que más preocupa es la situación en las residencias de ancianos?

R. Sin lugar a dudas. Representra el 90% de nuestra preocupación.

Fachada del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Victoria, de Málaga. (EFE)
Fachada del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Victoria, de Málaga. (EFE)

P. ¿Qué ha pasado? ¿Por qué otra vez está el foco ahí?

R. El virus ha vuelto a entrar en las residencias de ancianos por los propios trabajadores y por algunas visitas. Es un lugar donde la población es muy susceptible y con gran contagiosidad, por ser espacios pequeños donde se convive de forma estrecha. ¿Cómo le explicas una persona mayor que no manifieste sus sentimientos y emociones, sobre todo cuando ha estado tantísimo tiempo confinada y aislada?

Si el mayor recibe una visita y da un abrazo o un beso… Es duro para ellos. Tampoco han podido salir de paseo en unos espacios restringidos. De todas maneras, por la preocupación que una sola muerte nos causa, estamos manteniendo la medicalización de las residencias y también utilizamos ya alojamientos alternativos. No se puede decir que la situación esté ni controlada ni descontrolada. Estamos trabajando para que no progrese.

Las comuniones y los cumpleaños son lo que nos ha traído de cabeza. En familia, no nos podemos quitar las mascarillas

P. ¿Por qué no se hicieron más pruebas a los residentes y a los trabajadores para controlar los brotes?

R. Siempre hemos seguido las indicaciones del Ministerio de Sanidad. Sí había restricciones de visitas y sí que se tomaron las medidas de seguridad. Y test rápidos se han seguido haciendo. Ahora mismo, estamos en la cuarta vuelta.

P. No son pruebas PCR.

R. Los test rápidos de antígenos que se están haciendo ahora mismo son exactamente lo mismo en interpretación de resultados que las PCR, porque detectan la presencia del virus. Los de anticuerpos detectan la situación inmunológica de la persona.

P. Estos test de antígenos llevan muy poco tiempo.

R. En Andalucía, llevamos aplicándolos 10 días. Las PCR están indicadas para las personas que tienen síntomas.

P. ¿Cómo es posible que en Andalucía las reuniones familiares haya que limitarlas a seis personas y uno pueda estar en el interior de un bar con hasta 10?

R. Es una recomendación, no una prohibición. Esa prohibición se limita a Casariche (Sevilla), ahora confinada. Lo que ha querido transmitir el consejero es que, como el 80% de las transmisiones del virus se produce en entornos familiares, a pesar de comportamientos incívicos o de los escolares, se recomienda que cuando las personas son de la misma familia y no cohabitan, como ha pasado con las comuniones y los cumpleaños, que son lo que nos ha traído de cabeza, utilicemos las medidas de protección, que no nos quitemos la mascarilla.

P. Insisto. ¿Qué razón hay para no recomendar reuniones de seis personas en el ámbito familiar y 10 en un bar, por ejemplo?

R. Normalmente, el grado de confianza y de interrelación que hay entre dos amigos es diferente al que hay entre dos familiares, como dos primos, por ejemplo. Se trata de llamar la atención y de poner en dedo en la llaga. Es ahí donde está el problema de riesgo. También me podrían decir que por qué los niños pueden estar en una clase en grupos de 20 y en un restaurante no pueden estar más de 10. ¿La explicación? Pues porque son entornos diferentes. No es lo mismo un grupo de 20 niños en un parque de bolas, que está prohibido, que en una clase. Sabemos que es muy difícil de comprender.

Mañana martes está previsto que se anuncien los tiempos de vacunación de la gripe en la reunión del Consejo de Gobierno

P. ¿Cuántos puntos de vacunación de la gripe habrá fuera de los centros de salud?

R. Vamos a vacunar a la población de riesgo. No tiene que haber atascos. Se van a citar por días. La vacunación empieza mucho antes de que empiece la gripe. Está previsto que mañana se anuncien los tiempos de vacunación en la reunión del Consejo de Gobierno.

P. ¿Por qué no se vacuna de la gripe en farmacias para aliviar la tensión de los centros de salud?

R. No lo hemos descartado. Lo estamos estudiando. Primero hay que tener dimensionada la población diana. No hay ni hace falta vacuna de la gripe para todos. Entre compras propias y la del ministerio, vamos a tener entre dos y tres millones de dosis. El año pasado, se suministraron 1,3 millones de dosis. La población diana no se ha doblado y lo que tenemos que conseguir es que se vacune el 100% de esa población. El año pasado se vacunó un 60%. Siempre han sobrado dosis de vacunas: en 2019, se dejaron sin utilizar 200.000.

P. Entonces, ¿qué problemas existen con las farmacias?

R. Hay que controlar a los que se vacunan y tenemos que contar con un registro para poder hacer la trazabilidad. El SAS tiene que saber que esa vacuna se ha retirado y se ha suministrado al paciente.

El consejero de Salud y Familia de la Junta de Andalucía, Jesús Aguirre. (EFE)
El consejero de Salud y Familia de la Junta de Andalucía, Jesús Aguirre. (EFE)

P. ¿Qué recursos de la medicina privada está utilizando el SAS para acotar las listas de espera por el plan atención covid?

R. Se ha ofertado un convenio marco para que se adhieran todas los centros sanitarios privados que nos puedan ayudar en la reducción de pruebas diagnósticas y de cirugía. Hemos establecido una tabla de precios y a partir de ahora lo que estamos haciendo es enviarles la actividad que saben hacer. Esta oferta no está cerrada en el tiempo.

P. ¿Y en concreto, en las pruebas del covid?

R. Se pueden hacer por prescripción médica y siempre y cuando los resultados queden registrados en la red de alertas. Esas son las condiciones. Se están haciendo pruebas los que tienen seguros privados.

"No necesitamos más test"

P. ¿Por qué la sanidad pública no utiliza estos centros privados para acortar los tiempos de espera en las pruebas PCR?

R. No estamos enviando a centros privados a hacerse pruebas. No necesitamos más. Aquí hacemos menos test que en otras comunidades autónomas porque hay menos incidencia. Para hacer una prueba PCR, tenemos capacidad de 110.000 pruebas a la semana.

P. ¿Cómo es posible que se pueda ir a un centro privado, previo pago, puedas tener el resultado de la PCR en 24 horas y en la sanidad pública pueda tardar días o una semana?

R. Hemos tenido algunos retrasos puntuales en comunicar los resultados: ha ocurrido en sitios concretos como Sevilla o Marbella. Lo normal es que en 24 o 48 horas como máximo tengamos el resultado de la prueba en nuestras manos. Antes de 24 horas, es técnicamente imposible.

P. ¿Hay transmisión comunitaria en Andalucía?

R. Ahora mismo no, porque somos capaces de rastrear el 80% de los casos. Tenemos que trazar mejor y diagnosticamos de manera más precoz.

P. ¿Cómo van a solucionar los graves problemas que existen en la Atención Primaria?

R. La Atención Primaria está más tensionada que nunca. Eso es completamente cierto. Hay lugares en Andalucía donde se ha sufrido especialmente, como Málaga, Costa de Sol, el Poniente de Almería, algunos distritos de Sevilla, la bahía de Cádiz y la costa gaditana hasta Tarifa. Esos son los lugares con más saturación de trabajo, porque es donde ha habido más movilidad y donde hemos visto que el comportamiento de la población ha sido el menos adecuado. Hay que recordar que entornos como Zahara o Tarifa eran a principios de verano zonas libres de covid, con lo que está muy claro cómo se mueve el virus: viaja con las personas.

Participantes en la 72ª Marea Blanca que, bajo el lema 'La Atención Primaria en peligro', ha recorrido el centro de Madrid. (EFE)
Participantes en la 72ª Marea Blanca que, bajo el lema 'La Atención Primaria en peligro', ha recorrido el centro de Madrid. (EFE)

P. El testimonio publicado en este diario de Carmen González, médica de Atención Primaria de Málaga, dejaba muy claro que están “reventados” y que sufren “un tsunami devastador”.

R. Yo no voy a desmentir el relato de los compañeros, cada uno cuenta su experiencia, pero sí puedo decir que he estado en los centros de salud más afectados y es verdad que tienen una necesidad de apoyo muy grande. El problema mayor no se ha dado tanto en la asistencia como en la comunicación telefónica de Salud Responde, que ha estado saturada por un aumento de la población. También ha habido nerviosismo de la población y los médicos y enfermeros se han ido de vacaciones y hemos agotado todas las bolsas de contratación.

Estoy de acuerdo en hay que contratar a personal sanitario, pero yo no he tenido ocasión de contratarlos porque no había en la bolsa y hemos tenido que emplear a médicos que acaban de terminar la carrera y no se han presentado al MIR, o alguien que llevaba equis años sin trabajar y quiere echar una mano. El rastreo en Andalucía está bastante equilibrado y es verdad que hay días concretos en que hay profesionales que han tenido sobrededicación en horas o días, pero la recomendación de los epidemiólogos es que haya un rastreador por cada 4.000 o 5.000 habitantes. En Andalucía, un rastreador cada 4.000 habitantes significa que hay 2.100 rastreadores, y en esta comunidad hay más de 1.000 personas en exclusiva de rastreadores y hasta 8.000 haciéndolo a tiempo parcial. Tenemos 380 militares que también rastrean y dos ‘call centers’ en Granada y Sevilla.

Ha habido problemas de saturación en el servicio telefónico de Salud Responde. Lo hemos reconocido y pedido disculpas

P. Esos rastreadores militares y esos ‘call centers’ llevan en funcionamiento muy pocos días. Y el servicio de Salud Responde… no responde.

R. Salud Responde, que es el servicio que tenemos para atender a la población telefónicamente, ha tenido momentos de saturación que hemos reconocido y hemos pedido disculpas. Cuando lograbas conectar, no te podía dar cita a corto plazo, pero te decía que fueras de modo presencial.

P. Y con unas grandes colas.

R. Lo desmiento. Las colas son administrativas. Nadie ha hecho cola para una asistencia sanitaria. Se ha hecho cola para pedir cita, para pedir la tarjeta sanitaria, para pedir un certificado médico o una analítica.

Miguel Ángel Guzmán, gerente del SAS.
Miguel Ángel Guzmán, gerente del SAS.

P. También para saber si se estaba contagiado del covid-19.

R. Para esto, los rastreadores les llamaban y se les citaba en un día y una hora para una prueba PCR. Insisto en que es verdad que las colas existen y las personas han esperado para gestiones administrativas. No ha habido nadie que haya ido a Urgencias o que haya querido ver al médico que no lo haya podido hacer en ese momento. Eso no ha existido.

P. ¿Y un médico tiene que estar atendiendo a pacientes y rastreando contactos de posibles contagios de covid-19?

R. Depende del contexto epidemiológico. En agosto, se podía hacer y nadie se quejaba. Es verdad que ha venido una avalancha en la que no hemos podido tener una respuesta inmediata de recursos porque no había. Veíamos venir la falta de posibilidad de sustituir o complementar vacaciones. Las cosas ocurren en 10 días y el ruido mediático se amplifica dos semanas más, pero la situación está bastante corregida y los tiempos de espera han bajado bastante. Hay que recordar que en Andalucía ha habido 300.000 actos médicos de consultas programadas más en agosto de este año frente al año pasado (el 60% han sido consultas telefónicas y en agosto de 2019 apenas fue el 3%). Como médicos, animamos a los pacientes a que vengan a la consulta, pero que lo hagan para recibir asistencia médica. Lo que queremos es evitar los trámites administrativos y que estos trámites no los hagan médicos, sino por otros canales.

Incrementar las plazas

P. ¿Por qué no ha habido previsión para solucionar la carestía de profesionales al no disponer de la bolsa de trabajo del SAS?

R. Se podría haber previsto con años de antelación. Desde los ochenta, empezamos en Andalucía a tener problemas de médicos y de especialistas porque mucha gente se quedó sin hacer el MIR y luego ejerció sin tener la especialidad. Que no tengamos médicos o enfermeros ahora es el resultado de décadas de mala gestión, sobre todo del Gobierno central. Las universidades, que están bajo la órbita de las comunidades autónomas, sí podrían haber hecho un esfuerzo mayor.

En enero, Andalucía logró el mayor número de plazas MIR de la historia. Otras comunidades también hicieron el esfuerzo para incrementar las plazas ofertadas. No es justo que se atribuya a un asunto coyuntural. A finales de año, lograremos que la partida presupuestaria dedicada a los profesionales sanitarios se sitúe por encima de los 5.000 millones de euros. En 2021, queremos mantener esa cifra.

P. Entonces, ¿qué puede hacer la Consejería de Salud para solucionarlo?

R. Nada, porque ya alguien del ministerio dijo que los médicos sin título homologado también se podrían incorporar. Estamos hablando de 300 en toda España. Eso no es ninguna solución. También decían que los alumnos que acabaran de terminar la carrera o que hubieran hecho el MIR o no lo habían preparado se podrían incorporar: en Andalucía, están trabajando desde el principio de la pandemia. Una solución sería ampliar las matrículas para alumnos de Medicina, pero no sería algo para mañana, sino para dentro de seis años.

P. ¿Se ha hablado con los rectores?

R. Sí, lo estamos haciendo con el tema de las prácticas y las limitaciones de los alumnos de intercambio internacionales durante la pandemia, y ahora vamos a permitir que hagan esas prácticas. El 'numerus clausus' también es una cuestión presupuestaria.

Torre principal del Hospital Virgen del Rocío, de Sevilla. (EFE)
Torre principal del Hospital Virgen del Rocío, de Sevilla. (EFE)

P. ¿No se podría rescatar talento que se fue al exterior porque no se pagaba lo suficiente y carecían de estabilidad?

R. Recientemente, en julio, se subieron las condiciones salariales a los profesionales de la salud en general, pero sobre todo a médicos y enfermeros. En la equiparación salarial, ya hemos recorrido dos tercios y nos queda por ejecutar un tercio que está comprometido hasta finales de legislatura. Y otra cosa: desde el 1 de septiembre, cualquier médico de la sanidad pública andaluza, sin tener que renunciar a ningún complemento salarial, puede tener una actividad privada fuera de su horario laboral, por supuesto.

También hay médicos que trabajan en la medicina privada y que en la pública no encontraban desarrollo suficiente. En Andalucía, existían 2.650 médicos con ese complemento. Es de justicia que lo reciban porque con el mismo trabajo tienes que cobrar el mismo salario, pero lo que pretendemos es recuperar a miles más que están solo en la privada en especialidades estratégicas para nosotros: pediatras, anestesistas, intensivistas, cirujanos plásticos, urólogos, dermatólogos, y si nos dan un tercio de jornada, nos ayudarían muchísimo. Esa bidireccionalidad no la hemos explicado bien y es clave para que se sepa por qué hemos eliminado el complemento de exclusividad.

1.100 millones más

P. ¿Han reducido el agujero de 3.000 millones de euros que se encontraron en el SAS?

R. Estamos haciendo un esfuerzo enorme con 642 actuaciones finalistas para mejorar instalaciones por un importe de 120 millones de euros, y que vamos a ampliar hasta que termine el año. Lo dedicaremos a Urgencias, UCI, plantas de hospitalización y circuitos de separación en centros de salud.

P. Precise la reducción del agujero.

R. En 2019 la Consejería de Salud ha dedicado 1.100 millones más que en años anteriores: 11.000 millones de euros. En el SAS, hemos contado con 10.040 millones de euros. En 2021, lo vamos a incrementar.

P. ¿En cuánto se puede aumentar?

R. Mi intención es acercarnos a los 12.000 millones. Hemos pasado de una sanidad que suponía el 6,1% del PIB andaluz a un 6,4%. En 2018, era un 5,8%.

P. El Sindicato de Médicos considera que al menos debería llegar al 7,5%.

R. Nuestro compromiso es llegar un 7%. Es lo que está encima de la mesa. En 2021, vamos a progresar sin lugar de dudas y la clave será en 2022.

P. Parece que para que se produzca ese aumento ayudarán las medidas anunciadas por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, de flexibilizar el techo de gasto de las comunidades autónomas.

R. Si permite el mismo endeudamiento que en Cataluña, estaríamos encantados.

P. ¿Por qué siguen aumentando las agresiones a profesionales sanitarios durante la pandemia?

R. Esto ha empeorado por la ansiedad en parte de la población, que alberga miedo y llega al centro del salud a exigir para saber si tiene el coronavirus, o piensa que se le podría haber tratado antes. Es una paradoja que los profesionales, que tanto han sido aplaudidos, sean ahora más agredidos. Nos hemos dado a lo demás dejándonos la propia salud y la propia vida para que ahora pasemos a una exigencia no equilibrada. Hay que recordar 'las tres M': metro y medio de separación, mascarillas e higiene de manos. Pido mucha paciencia y mucha comprensión.

¿Normalidad de verdad?... "Lo normal es que para agosto del año que viene haya pasado lo más gordo de todo esto"

P. Si se cumplen las distancias de seguridad y el cumplimento de las mascarillas, ¿se reducirán los contagios en Andalucía?

R. De manera drástica. Hay que recordar que más del 90% de las residencias de ancianos están libres de covid, y hay unas 1.100 en toda Andalucía. Cuando se suman los días y los contagios en las residencias, parece que estamos ante una catástrofe y no: lo que estamos es ante una desgracia. La gente se muere, pero estamos protegiendo más de 1.000 residencias.

Hay que insistir en que el factor clave es el número de hospitalizados, porque ahí sabemos qué porcentaje va a la UCI. El número de contagios ya no tiene importancia, porque cada vez hacemos más pruebas y diagnosticamos a mayor población asintomática, lo que antes no se hacía. No es lo mismo la situación epidemiológica con confinamiento que ahora. Lo objetivo es quién ingresa en el hospital.

P. ¿Cuándo habrá una normalidad de verdad?

R. Cuando haya vacuna del covid y hayamos conseguido un nivel importante de inmunidad. El resto de la población pasará la enfermedad asintomáticamente. Confío en que esté para el primer trimestre del año que viene, aunque no para toda la población. Se empezará con la población de riesgo. Lo normal es que para verano del año que viene, podría ser agosto, haya pasado lo más gordo de todo esto.

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