El 4-M asesta un duro revés a Sánchez y a la estrategia diseñada por Moncloa
  1. España
ELECCIONES EN LA COMUNIDAD DE MADRID

El 4-M asesta un duro revés a Sánchez y a la estrategia diseñada por Moncloa

Dirigentes del PSOE advirtieron de los errores estratégicos del partido y los giros de la campaña diseñada por Iván Redondo, confirmados por su peor resultado de la historia

placeholder Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el momento de votar. (EFE)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el momento de votar. (EFE)

Los resultados de las elecciones autonómicas de Madrid no son extrapolables a unas generales; el equipo de Moncloa ha tenido menos participación en la campaña de la que se ha dicho y Gabilondo fue por libre; lo importante serán las autonómicas de dentro de dos años; el ascenso de Isabel Díaz Ayuso se volverá contra Pablo Casado y minará su liderazgo; al PP le hará daño el acuerdo con la ultraderecha en Madrid; no es representativo el resultado de Más Madrid porque es un fenómeno reducido no exportable al resto de comunidades…

Estos son algunos de los argumentos que desde hace días se anticipaban desde el Gobierno y el PSOE ante la evidencia de que todas las encuestas, salvo el CIS, auguraban una victoria rotunda de Ayuso y un desastre de la candidatura de Ángel Gabilondo, lo que hacía imposible que el bloque de la izquierda pudiera gobernar en la Comunidad de Madrid.

Esas previsiones se han confirmado finalmente en las urnas este 4 de mayo hasta componer un resultado pésimo para los socialistas que afecta directamente a Pedro Sánchez, porque el presidente del Gobierno y secretario general del PSOE se ha empeñado en ponerse delante de la corriente que llegaba desde la Puerta del Sol para facilitar ser arrastrado por ella. El "antisanchismo" que enarbolaba Ayuso ha arrasado.

Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (d), y el candidato socialista a la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo. (EFE) Opinión
El harakiri de los necios
Antonio Casado

Lo hizo durante meses concediendo a Ayuso la condición de antagonista, creyendo que de esa forma debilitaba a Pablo Casado. Por ejemplo, con la famosa foto de las banderas en la sede de Comunidad en la Puerta del Sol, a finales de septiembre de 2020.

Antes de la campaña se involucró tanto como que en Senegal dijo a los periodistas que dudaba de los datos que da Ayuso sobre la pandemia y explicó en una rueda de prensa que la Comunidad de Madrid estaba muy mal.

Resumen de la noche electoral

De él fue la decisión de desoír las voces que le pedían un candidato nuevo y potente y apostar por Gabilondo, con la idea de que para una legislatura de dos años no puede quemar a un cabeza de lista potente. Gabilondo estaba de salida porque el PP ya había aceptado apoyarle para ser Defensor del Pueblo. Y también Sánchez decidió hacerle una lista. El PSOE y, especialmente el de Madrid, quedó orillado.

Foto: Isabel Díaz Ayuso y Pedro Sánchez. (EFE)

Más adelante, puso a su equipo directo, que encabeza Iván Redondo en la Moncloa, a diseñar y dirigir la campaña. Desde Presidencia del Gobierno se olvidó que siempre es mejor que el asesor se adapte a candidato, antes que el candidato al asesor. La idea era repetir lo que ya se hizo con Salvador Illa en Cataluña, cuando el jefe de Gabinete de Sánchez se desplazó varias semanas a Barcelona para dirigir la campaña.

De esas elecciones se aplicó la idea de que los socialistas podían hacerse con los votos que perdía Ciudadanos. En Cataluña funcionó porque en las anteriores elecciones Ciudadanos se hizo con los votos de todo el constitucionalismo después del 155, pero la lógica en Madrid se ha demostrado contraria.

A Gabilondo se le hizo decir que no pactaría con Pablo Iglesias y al comprobar que el voto de Ciudadanos se iba casi en masa al PP, se dio un giro para funcionar en bloque de izquierdas con Más Madrid y Unidas Podemos. Y en el último tramo de la campaña, se le subió a la estrategia de Pablo Iglesias para polarizar y convertir el eje de defensa de la democracia en el eje de campaña. El miedo al triunfo de la ultraderecha y al fascismo no parece haber funcionado o, al menos, no lo suficiente.

Foto: Gabilondo gana las elecciones durmiendo. (Ilustración: Pablo L. Learte)

Además, no hay que olvidar que estas elecciones son consecuencia de una de las operaciones políticas más desastrosa de los últimos decenios, que empezó con una moción de censura frustrada en Murcia pactada por Moncloa y Ciudadanos.

Dirigentes del PSOE ya expresaron su sorpresa por eso cambios y por situar al partido a la sombra de la estrategia de Unidas Podemos. En toda la campaña el PSOE no encontró un discurso alternativo al de la libertad de Ayuso. En el PSOE hace tiempo que no hay críticas públicas internas, pero sí algunas que desde hace tiempo no entienden que se orille al partido.

El resultado final muestra que el PSOE ha tenido en Madrid su peor resultado de la historia, que Más Madrid ha estado muy cerca de igualarle y que la suma de los otros dos partidos de la izquierda le superan ampliamente. Las miradas se dirigen a Redondo, porque no se pueden dirigir a Sánchez. Miguel Ángel Rodríguez ha ganado por goleada al jefe de Gabinete del Presidente del Gobierno.

Foto: El secretario de Estado de Comunicación, Miguel Ángel Oliver (i), y el jefe del Gabinete de la Presidencia, Iván Redondo. (EFE) Opinión

Iglesias, con la épica de salvar a su partido, logró evitar la línea fatídica del 5%, pero el PSOE no ha cumplido su parte en el bloque de izquierdas. El PP no sólo se ha llevado todo el voto de Ciudadanos, sino que podría haberse llevado un porcentaje significativo del PSOE, lo cual es una novedad llamativa.

De los tres partidos de la izquierda, le ha ido mejor a la candidata que ha hablado de gestión que a los dos que han centrado el mensaje en el temos a un triunfo de la ultraderecha y "el fascismo".

Sánchez sigue siendo presidente del Gobierno y cuenta con posibles apoyos para prolongar la legislatura, pero queda debilitado políticamente y necesitado de gestos políticos. Se habla de cambios en el Ejecutivo o de anuncios en un debate sobre el estado de la nación, previsiblemente en junio.

No es probable que la debacle en Madrid anticipe elecciones generales entre otras cosas porque para ello sería necesario que las encuestas apuntaran un reforzamiento de la mayoría del PSOE y eso no se aprecia. Incluso, el Gobierno teme que el desastre de Madrid tenga efectos inmediatos en encuestas a favor del PP. Tampoco se cumple la condición de los buenos datos económicos para ir a unas elecciones. Fuentes del Ejecutivo explican que esas dos condiciones son necesarias para poner fin a la legislatura con el límite temporal del momento en el que haya que aprobar reformas impopulares que exige Bruselas a cambio de los fondos, lo que ocurrirá durante 2022.

Sí que hay posibilidades de que Juan Manuel Moreno Bonilla adelante las elecciones en Andalucía. O, al menos, eso es lo que teme el PSOE, que está en trance de sustituir a Susana Díaz como candidata.

Foto: La secretaria general del PSOE andaluz, Susana Díaz. (EFE)

El argumentario del Gobierno apuntará ahora hacia la pugna en el PP que supondrá tener a Ayuso tan fortalecido y lo que desgastará a Casado el pacto de investidura con la ultraderecha en Madrid. Pero miembros del Gobierno y del PSOE admiten que es un serio revés político y que a Casado le queda un panorama mucho mejor, con Vox frenado y Ciudadanos en fase de liquidación. Ayuso supera por sí sola a la izquierda y sólo necesita la abstención de Vox.

De hecho, parte del éxito de Ayuso está precisamente en haber ondeado la bandera del “antisanchismo” lo que, por lo visto, es rentable electoralmente.
Unidas Podemos, la otra parte del Gobierno, ha quedado como el quinto partido de la Asamblea de Madrid e inicia un proceso muy incierto de cambio de liderazgo. En eso, la ventaja para Sánchez es que el partido de Iglesias y Yolanda Díaz no le come terreno.

Elecciones Madrid PSOE Pedro Sánchez Pablo Casado
El redactor recomienda