Ayuso certifica su autonomía en el PP con una campaña fuera de la órbita de Génova
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Ayuso certifica su autonomía en el PP con una campaña fuera de la órbita de Génova

Un triunfo electoral de la presidenta autonómica, en los niveles además que se prevén, fortalecería su posición dentro del partido y animaría la intención de lanzarse a por el control del PP en Madrid

Foto: La presidenta de la Comunidad de Madrid y candidata del PP a la reelección, Isabel Díaz Ayuso. (EFE)
La presidenta de la Comunidad de Madrid y candidata del PP a la reelección, Isabel Díaz Ayuso. (EFE)

A falta del veredicto de las urnas el 4 de mayo, Isabel Díaz Ayuso ya ha conseguido una victoria en las elecciones a la Asamblea de Madrid: su autonomía o independencia de las decisiones de Génova, la sede del PP nacional.

No será la única: si además ratifica los vaticinios de casi todas las encuestas, logra doblar sus escaños y puede seguir gobernando en la Comunidad de Madrid, la candidata del Partido Popular se convertirá también en una dirigente autonómica con fuerza interna y con legitimidad adquirida, a la altura de Alberto Núñez Feijóo (quien gobierna Galicia), Juan Manuel Moreno (Andalucía), Fernando López Miras (Región de Murcia) o Alfonso Fernández Mañueco (Castilla y León).

Foto: Junta directiva autonómica del Partido Popular de Madrid. (EFE)

Como diría Mariano Rajoy, eso no es un tema menor en el actual PP, en el que los presidentes autonómicos tienen más poder y margen de maniobra que nunca. Por encima y al margen de Génova en muchos casos.

Solo Casado comparte escenario

Ayuso habrá conseguido ese grado de relevancia interna si alcanza el resultado al que apuntan todas las encuestas, al borde de la mayoría absoluta en el peor de los casos. Lo habrá hecho desde una acreditada posición heterodoxa y libre en su gestión en la comunidad y con autonomía en la campaña electoral que, por ejemplo, le ha permitido tener todo el margen de maniobra en cada decisión estratégica y limitar al máximo la presencia y participación de dirigentes del partido y de otros barones regionales para evitar distorsiones e interferencias.

Foto: La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. (EFE)

La campaña acabará el domingo por la noche, sin presencia prevista de los otros presidentes autonómicos. Salvo cambio de última hora, no se implicará ninguno hasta entonces, lo cual recuerda a Feijóo, quien hace poco menos de un año revalidó la mayoría absoluta en Galicia con esa misma decisión, la de "dejadme solo".

El único que ha podido compartir atril y mitin con Ayuso ha sido el líder nacional, Pablo Casado, pero con un evidente papel supeditado siempre al de la presidenta de la comunidad y candidata del PP. Por ejemplo, en el último acto conjunto hasta la fecha, en Pozuelo de Alarcón, Casado fue telonero de Ayuso, a diferencia de la escaleta de los actos que Ángel Gabilondo comparte con Pedro Sánchez. El que cierra es el jefe del Ejecutivo.

Foto: Rocío Monasterio con Isabel Díaz Ayuso. (Juan Carlos Hidalgo/EFE) Opinión

Esta ausencia de altos cargos autonómicos contrasta con los desembarcos de dirigentes nacionales y regionales en la reciente campaña de Cataluña, y antes en la del País Vasco. La propia Ayuso participó en varios actos en apoyo de Alejandro Fernández, el aspirante a la Generalitat. De hecho, fue una de las dirigentes más solicitadas.

Recelos internos

Como en toda organización política, ese ascenso en la capacidad de poder interno provoca recelos. A lo largo del último año, en Génova ha habido bastantes quebraderos de cabeza con otros dirigentes nacionales y regionales del PP por sus decisiones 'libres' sobre la pandemia, pues en muchos casos no coincidían con las adoptadas en otras comunidades dirigidas por el partido.

El conflicto aún puede ser mayor si Ayuso logra su objetivo de ser elegida presidenta del PP de Madrid. Hay que recordar que otros presidentes autonómicos en el territorio no lograron presidir la organización regional. Sí lo logró Esperanza Aguirre entre 2004 y 2016, en lo que fue un dolor de cabeza permanente para Mariano Rajoy, quien llegó a decir aquello de “joder, qué tropa” sobre esa organización regional.

Foto: Pablo Casado e Isabel Díaz Ayuso. (EFE)

No controlaron el partido en Madrid ni Alberto Ruiz-Gallardón ni Ignacio González, pese a lo cual el primero se ganó como barón regional la etiqueta de 'verso suelto' que él mismo se puso.

La periodista Lucía Méndez cuenta en el libro ' Duelo de titanes' (Editorial Espasa) la forma en que Esperanza Aguirre provocó en el PP un terremoto en 2004 cuando, una vez ganadas las elecciones autonómicas con mayoría absoluta, se lanzó a por el control y la presidencia del partido en Madrid. Acabó con la inercia establecida porque "la organización estaba asentada sobre una mesa construida para guardar el equilibrio interno con Gallardón, José María Álvarez del Manzano y Aznar, representado por Pío García Escudero".

Foto: Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid. (Alejandro Martínez Vélez)
"Disfruto viendo cómo la izquierda en Madrid ha perdido el pulso de la calle"
Paloma Esteban Itziar Reyero Vídeo: Giulio Piantadosi Fotografías: Alejandro Martínez Vélez

El citado libro relata que Rajoy preguntó a Aguirre si estaba segura de que iba a ganar ese pulso interno y esta le respondió: “Mariano, no voy a ganar: voy a arrasar”. Y arrasó, apoyada en su reciente triunfo electoral.

Salvando las muchas distancias, Ayuso podrá hacer lo mismo si logra el triunfo electoral el próximo martes, a riesgo de despertar más recelos internos y romper equilibrios con el alcalde y portavoz del PP, José Luis Martínez-Almeida, y la actual dirección regional que preside el incombustible Pío García Escudero, pero que dirige en el día a día como secretaria general Ana Camíns a las órdenes de Génova.

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