HACIA LAS ELECCIONES DEL 21-D

Sánchez defiende ante el PSOE su apoyo al 155 e Iceta su pacto de Estado para Cataluña

Hoy se constituyen, en el segundo mandato del líder socialista, el consejo político y el comité federal. Una doble cita que se prevé tranquila y que se centrará en la crisis catalana y el apoyo al PSC

Foto: Miquel Iceta, este 10 de noviembre durante la reunión del consell nacional del PSC, en Barcelona. (EFE)
Miquel Iceta, este 10 de noviembre durante la reunión del consell nacional del PSC, en Barcelona. (EFE)

La última vez que Pedro Sánchez pisó un comité federal del PSOE fue el 1 de octubre de 2016. Pasadas las ocho de la tarde dimitía como secretario general tras verse derrotado. Minutos después comparecía demudado en la sala de prensa de Ferraz. Era su despedida, pero también el prólogo de su vuelta, que firmaría varios meses más tarde, el 21 de mayo de 2017. Un mes más tarde, el 39º Congreso le coronaba como líder absoluto del PSOE, con más poder que nunca.

Este sábado, 11 de noviembre, vuelve a reunirse el comité federal. El primero de la nueva era, de su segundo mandato. 325 miembros —un 42% de mujeres y un 58% de hombres; de 50 años de edad media, un 65,81% del total, nuevos en el cargo— reunidos no en la sede natural, en Ferraz, sino, de forma excepcional, en el Museo Arqueológico de Alcalá de Henares, y en un ambiente radicalmente distinto. El máximo órgano de poder del PSOE responde a la nueva mayoría de Sánchez. Pero además no tropezará con hostilidad alguna. El partido se parece más que nunca, al menos en estos últimos años, a una balsa de aceite, por mucho que las diferencias persistan.

Y la coyuntura es propicia: Sánchez ha maniobrado con libertad para afrontar la crisis catalana, apoyando al Gobierno en la aplicación del artículo 155 de la Constitución, y en seis semanas hay unas autonómicas, las del 21-D, que, como todos los procesos electorales, apiñan al partido en torno a su líder y al candidato, Miquel Iceta. Ambos, de hecho, intervendrán en abierto ante el comité y obtendrán su respaldo sin problemas. Sánchez cosechará el refrendo a su gestión de estos meses, y el primer secretario, el respaldo del partido hermano antes de unos comicios vitales en los que enarbolará la bandera de la reforma constitucional y, de forma más amplia, un pacto de Estado para Cataluña. Antes de la cita del comité, que arrancará a mediodía, se celebrará una reunión del consejo político federal, el foro que congrega a Sánchez con todos los barones y presidentes autonómicos y que coordina el extremeño Guillermo Fernández Vara. La única ausencia prevista es la del jefe del Ejecutivo asturiano y expresidente de la gestora que le reemplazó en 2016, Javier Fernández, que se quedará en el Principado preparando el debate del estado de la comunidad de la próxima semana.

La novedad de las listas

Como apuntan desde la dirección, el líder socialista quiere que la doble sesión constitutiva de este sábado sirva, sobre todo, para visibilizar el respaldo de todo el PSOE al PSC y a Iceta, en un momento de máxima complicidad entre las dos organizaciones hermanas y cuando las encuestas por primera vez pintan bien en mucho tiempo. El primer secretario, por su parte, quería perfilar su intervención en su viaje a Madrid. "No está claro si será más de descripción, propuesta, ánimo o gratitud por el apoyo, o una mezcla. Pero Miquel tampoco se va a inventar nada que no haya dicho nada. Somos los únicos que tenemos propuestas concretas para solucionar esto", aseguraban fuentes próximas al jefe del PSC anoche, poco después de que rematara con éxito la reunión del consell nacional, que aprobó de forma mayoritaria las listas para el 21-D. Candidaturas, por cierto, que traen como novedad la incorporación de dirigentes de la antigua Unió —el 'exconseller' Ramon Espadaler, como tres por Barcelona— y de referentes de la izquierda —Beatriz Silva, periodista y fundadora de Federalistes d'Esquerres, como número cuatro, o el exfiscal Anticorrupción y exeurodiputado de Podemos Carlos Jiménez Villarejo, como broche final de la lista—.

Iceta ha insistido en que todos los partidos deben ocuparse del conflicto y en que faltan medidas concretas aparte de la reforma constitucional

Iceta ha venido insistiendo en las últimas semanas en la necesidad de un pacto de Estado para Cataluña, porque debe tratarse como tal, como una cuestión medular que deben tomarse en serio todos los partidos. Eso incluye la reforma de la Constitución en sentido federal, sí, pero también otras medidas que no requieren de revisión de la Carta Magna, que por tanto se podrían sacar adelante de modo más sencillo y que ayudarían al desbloqueo del conflicto.

Pedro Sánchez, el pasado 5 de noviembre en Zaragoza. (EFE)
Pedro Sánchez, el pasado 5 de noviembre en Zaragoza. (EFE)

El primer secretario cree que han de negociarse a fondo las 46 demandas que el ya 'expresident' Carles Puigdemont planteó a Mariano Rajoy hace más de un año —todas, salvo el referéndum de autodeterminación— y que no han sido atendidas; desarrollar el Estatut vigente; dotar a Cataluña de una nueva financiación y de un "ambicioso" plan de inversión en infraestructura; mayor reconocimiento de los símbolos, lenguas y cultura catalanas; el impulso de Barcelona como ciudad estratégica... Y, por descontado, la reforma de la Constitución que suponga un "reconocimiento de las aspiraciones nacionales de Cataluña".

[Consulta en PDF las listas del PSC el 21-D y las biografías de los candidatos]

Se trata de "bajar la pelota a tierra", como decían en el equipo de Iceta en los últimos días. El candidato no quiere solo hablar de cambiar la Ley Fundamental durante su campaña, sino también de aquellas otras medidas más simples pero útiles para dejar atrás el atasco. Como también incide en que no habla de "privilegios" para Cataluña, consciente de que defenderlos le crearía serios problemas con el PSOE... y en especial con la federación andaluza, la de Susana Díaz, que siempre pone por delante que toda reforma federal de la Constitución ha de garantizar la "igualdad" de los ciudadanos allá donde vivan. Iceta, en definitiva, quiere ser el 'president' que "supere la división entre catalanes", y para eso se ha ofrecido a rescatar el "catalanismo pragmático que hizo grande a Cataluña" y la saque del "laberinto sin salida" al que la ha conducido el independentismo, tal y como él afirmó el jueves en una conferencia en Barcelona.

Sánchez defiende ante el PSOE su apoyo al 155 e Iceta su pacto de Estado para Cataluña

Para llegar a ese objetivo, Iceta y su equipo han desplegado una estrategia no exenta de riesgos: una apertura a derecha e izquierda (a la vez) para ejemplificar la "centralidad" de su proyecto. Así, ha firmado un acuerdo con los herederos de Unió, Units per Avançar —representantes de la democracia cristiana, con Espadaler como estandarte, al encaramarse al tercer peldaño de las listas—, y ha fichado a iconos del espectro progresista, como Carlos Jiménez Villarejo o Victòria Camps, ambos procedentes de Federalistes d'Esquerres, y a los principales dirigentes de otras entidades civiles no independentistas (Societat Civil Catalana, La Tercera Vía o Portes Obertes al Catalanisme), además de a referentes sindicales y de la universidad y a dirigentes históricos del PSC. La primera consecuencia, sorprendente, es la marcha del alcalde de Gimenells (Lleida), Dante Pérez, a las filas del PP menos de 24 horas después de denunciar el pacto con "los nacionalistas de Unió".

Nueva fase

Sánchez, por su parte, considera que abre nueva etapa en este su segundo mandato, marcada por un lema bien significativo, 'Ahora, tu país', dibujado para reforzar su perfil de hombre de Estado. Hoy explicará el camino que han recorrido su ejecutiva y él en estos primeros meses de gestión. Cómo ha defendido tanto el respeto a la ley y la Constitución y la integridad territorial de España como la búsqueda de una solución acordada. "Ley y política", que tantas veces ha resumido. El secretario general ya ha desgranado su argumentación en estas semanas vertiginosas, más en mítines y declaraciones sin preguntas que en entrevistas y ruedas de prensa, un formato al que es más alérgico. Pero esta es la primera ocasión que tiene de explicar a todos sus barones a la vez y al máximo órgano de poder del PSOE su posición de apoyo inequívoco a la aplicación del artículo 155, que ha pactado con Rajoy.

Todo el PSOE presta respaldo a la estrategia del secretario general desplegada en las últimas semanas, con el 155 y el 21-D como colofón

La cúpula ha esperado a que estuvieran culminados los congresos autonómicos y completada la conformación del comité para convocar el órgano. Pero sabe que no encontrará un rechazo a la hoja de ruta seguida, que se ha traducido finalmente en una intervención de Cataluña limitada y breve en el tiempo y diseñada para llamar a elecciones, una vez Puigdemont se lanzó a la declaración unilateral de independencia y renunciase a poner las urnas él mismo. Barones como Guillermo Fernández Vara, Emiliano García-Page, Javier Lambán o la propia Susana Díaz han defendido la aplicación del 155 y la acción de la Justicia. Otros, como la presidenta balear, Francina Armengol, o el mismo Iceta sí se han quejado por el encarcelamiento de medio Govern cesado, aunque las medidas cautelares más livianas adoptadar por el Tribunal Supremo respecto a la Mesa del Parlament han aparcado las protestas.

Beatriz Silva (izqda.), nueva número cuatro por Barcelona del PSC, escucha cuando al 'expresident' José Montilla el discurso de Miquel Iceta durante el consell nacional de este 10 de noviembre. (EFE)
Beatriz Silva (izqda.), nueva número cuatro por Barcelona del PSC, escucha cuando al 'expresident' José Montilla el discurso de Miquel Iceta durante el consell nacional de este 10 de noviembre. (EFE)

En el consejo político y en el comité se estrenan siete de los 17 barones: José Manuel Franco (Madrid), Adrián Barbón (Asturias), Gonzalo Caballero (Galicia), Ángel Víctor Torres (Canarias), Diego Conesa (Murcia), Paco Ocón (La Rioja) y Pablo Zuloaga (Cantabria). Sanchistas son también algunos de los que han renovado mandato: Francina Armengol (Baleares), Luis Tudanca (Castilla y León), Idoia Mendia (Euskadi) y María Chivite (Navarra), además de Iceta y de los jefes de Ceuta y Melilla, Manolo Hernández y Gloria Rojas.

Elecciones vitales

Son minoría numérica, por tanto, los barones más cercanos a la andaluza Susana Díaz: son los presidentes Emiliano García-Page (Castilla-La Mancha), Javier Lambán (Aragón) y Ximo Puig (Valencia). El extremeño Fernández Vara es uno de los jefes territoriales más próximos al secretario general. En todo caso, el susanismo se disolvió pasadas las primarias. Los barones de su cuerda están centrados en sus territorios y no quieren problemas con Ferraz, y menos en este momento de crisis constitucional y de precampaña del 21-D. Valga un ejemplo, y de hace una semana: Lambán se proclamó ante Sánchez como un colaborador "absolutamente leal".

No se prevé que se apruebe una resolución sobre Cataluña de la doble reunión de este sábado. Sí habrá un texto sobre la violencia de género

De los dos órganos —consejo político y comité federal— no se saldrá este sábado, previsiblemente, con ninguna resolución bajo el brazo relativa a Cataluña. Sí se refrendará un texto de apoyo a la lucha contra la violencia de género. La convocatoria puede prolongarse si hay muchas palabras, pero no por conflictiva. Al menos, si todo discurre según los cauces previstos. El primer paso será la constitución de los dos órganos. El comité estará presidido por el alcalde de Dos Hermanas (Sevilla), el sanchista Quico Toscano.

Sánchez defiende ante el PSOE su apoyo al 155 e Iceta su pacto de Estado para Cataluña

PSOE y PSC se ponen a punto para afrontar unas elecciones cruciales para el futuro de Cataluña y de España. Ambos partidos se juegan mucho. Y también sus jefes, Sánchez e Iceta. Un patinazo puede debilitarlos y un éxito, ayudar a la recomposición y afianzar su liderazgo. En ese sentido, no será tan relevante a efectos prácticos que el secretario general esté menos presente en Cataluña que en la campaña de 2015 —esta vez protagonizará "tres o cuatro mítines", en palabras del candidato—, porque la coordinación y complicidad de ambos es máxima. Y la estrategia, compartida.

El primer secretario exhibe "orgullo de siglas" frente al "transformismo" de los secesionistas

Ayer viernes el PSC cerró el proceso de confección de sus listas, las que presentará el 21-D. Las aprobó el consell nacional, máximo órgano de poder del partido (el equivalente al comité federal). En la reunión, Miquel Iceta sacó pecho por las siglas del PSC. Iceta quiere abanderar el "catalanismo transversal" y por eso hizo un llamamiento a los "socialistas, progresistas y catalanistas no independentistas que quieren que Cataluña avance sin rupturas ni aventurismos". 

Así, afrontan el 21-D "como PSC". "Orgullosos de nuestro nombre, nuestras siglas y nuestra historia, sin disfraces, sin necesidad de cambiar de traje o hacer operaciones de transformismo", subrayó, en alusión implícita a las eventuales listas unitarias o agrupaciones de electores que puedan presentar los secesionistas. También defendió el "programa" socialista, que no cambiará "por nada ni por nadie", por mucho que se hayan incorporado independientes o haya un acuerdo con los ex de Unió. "¿Quién es capaz de reunir en una misma candidatura a Carlos Jiménez Villarejo y a Ramon Espadaler? Miquel Iceta", bromeó, informa EFE. 

El primer secretario desgranó su proyecto, y advirtió que no admitirá que le digan que no es un programa "épico". "Si la épica es la que hemos vivido, quizás mejor que volvamos a la prosa sencilla, a la realidad, a la escuela, la sanidad, la seguridad social, el Estado del bienestar, la lucha de cada persona por hacerse un proyecto agradable, acogedor y generoso. Que no me digan que esto no tiene épica. Después de haber catado la épica, que se la metan donde crean conveniente", mantuvo durante su intervención, en la que de nuevo reivindicó su alianza con Units per Avançar

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