Cambia sus proveedores

El último plan de Elon Musk: Teslas 'made in China' para abaratar costes

El fabricante californiano está ultimando los preparativos de su planta de Shangái, la primera fuera de EEUU, y ha contratado a empresas locales para abaratar costes y mejorar los márgenes

Foto: Elon Musk, en la presentación del Cybertruck de Tesla. (Reuters)
Elon Musk, en la presentación del Cybertruck de Tesla. (Reuters)

Para Tesla, la crisis que está viviendo el vehículo eléctrico en China es un problema de enormes dimensiones. Mientras el resto de fabricantes es capaz de apoyarse en otras patas de su negocio para sobrellevar el descenso en las ventas en el mayor mercado del mundo, Elon Musk, CEO y fundador de la firma californiana, tiene que romperse la cabeza porque su alineación adolece de versatilidad.

El plan, por tanto, pasa por incentivar la demanda para superar ese descalabro de la popularidad del coche eléctrico en el gigante asiático, con cinco meses consecutivos de descenso en las ventas. ¿Cual ha sido la receta que ha encontrado Musk? Reducir al máximo los costes tirando de proveedores locales y fabricando coches 'made in China'.

De esta manera podrá reducir en al menos un 20% el precio de sus Model 3, el modelo llamado a sostener las revitalizadas cuentas del fabricante. Actualmente, la configuración más básica de dicho automóvil cuesta 355.000 yuanes, 45.700 euros, y Musk quiere dejarla sensiblemente por debajo.

El componente más caro de un Tesla es, con diferencia, la batería, que se coloca en el suelo del vehículo y es casi tan larga como el propio coche. Hasta ahora, todas ellas las fabrica Panasonic en sus plantas de producción al oeste de Osaka, en Japón. La firma nipona tiene un 25% del mercado de baterías en China, solo por detrás de Contemporary Amperex Technology (CATL).

Para reducir el coste de este esencial componente Musk va a mirar al noroeste, a unos 320 kilómetros de su factoría. Allí tiene su sede LG Chem, que ya fabrica los propulsores de modelos eléctricos como el Audi e-Tron. La división de baterías de la popular marca de tecnología apenas cuenta con un 11% de cuota de mercado en el país, pero su importancia va creciendo poco a poco.

El CEO de Tesla, Elon Musk, en un acto en la 'Gigafactory' de Shangái. (Reuters)
El CEO de Tesla, Elon Musk, en un acto en la 'Gigafactory' de Shangái. (Reuters)

En cualquier caso, Tesla no ha puesto todos sus huevos en la misma cesta, como hasta ahora hacía con Panasonic, y ya está ultimando un acuerdo con CATL para comprarle algunos de sus componentes.

Las reservas del Model 3, disparadas

En medio de este cambio en el ecosistema de proveedores, Tesla ha recibido un aluvión de reservas de su Model 3 en China. Solo en el mes de noviembre hasta 5.597 compradores depositaron la señal (que en España es de 1.000 euros) para hacer la reserva de una de las unidades que saldrá de la 'Gigafactory' de Shangái en los próximos meses. La cifra ha crecido hasta tal punto que en el mismo mes del año pasado apenas se recibieron 393 peticiones de reserva de dicho modelo.

La eliminación de los estímulos fiscales y la entrada en vigor de los aranceles del 25% a los productos llegados de Estados Unidos, que se reactivaron el pasado 15 de diciembre, han animado a todos aquellos que tenían sus dudas a hacer una reserva del vehículo cuando podían ahorrarse unos miles de yuanes.

Las reservas no son una compra formal y, de hecho, Tesla se la reintegra al comprador en cualquier momento si no quiere completar el resto del importe y quedarse con el coche, por lo que son muchos aquellos que deciden poner el dinero sabiendo que si se arrepienten se lo van a devolver sin problema. Pero se trata de la única métrica que la compañía ofrece ya que no desvela las ventas mensuales en el gigante asiático.

Repunte bursátil

Mientras termina de perfilar su hoja de ruta en China, Tesla estaba viviendo unas sesiones de verdadera euforia en bolsa. Sus títulos han repuntado más de un 50% desde que presentaran resultados del tercer trimestre de su ejercicio fiscal de 2019 el pasado 3 de octubre. Entonces se quedaron a apenas 3.000 coches entregados de su objetivo, situado en las 100.000 unidades, pero sí que consiguieron superar su récord en un trimestre y el mercado está premiando el esfuerzo.

Las acciones del gigante californiano se sitúan ya por encima de los 400 dólares, cerca de los ya míticos 420 dólares en los que Elon Musk situaba el precio para sacar a la compañía de bolsa. Aquél tuit le costó un disgusto en los tribunales al sudafricano, que incluso tuvo que dejar su cargo de presidente de Tesla, un título que compaginaba con el de CEO.

El valor está cotizando muy por encima del consenso del mercado, que sitúa su precio objetivo en 293 dólares. De hecho, los analistas están divididos con Tesla: 11 de las firmas que cubren el valor recomiendan comprar, otras 10 consideran que lo mejor es mantener posiciones y hasta 15 piensan que es hora de plegar velas y hacer líquida su inversión.

Para Kevin Tynan, analista de Bloomberg, Tesla todavía tiene que mejorar su "lenta y costosa red de distribución de vehículos a Europa" y considera que es preocupante "la limitada línea de vehículos, sobre todo ahora que las ventas del Model S y el Model X, los dos modelos que mejor margen dejan, han caído un 45% en este ejercicio".

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
4 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios