para pagar las pensiones

La banca no se cree (ni el mercado) la amenaza de impuesto del Gobierno

Hacienda analiza la imposición de un tributo finalista para financiar las pensiones. Pero el sector descuenta que no llegará a sufrir un incremento de la presión fiscal

Foto: Parqué de la Bolsa española. (EFE)
Parqué de la Bolsa española. (EFE)

Parafraseando a Lope de Vega, el Gobierno de Pedro Sánchez está en las musas y le falta pasar al teatro, señala un ejecutivo bancario sobre la amenaza de mayor presión fiscal. Con esta cita resume el sentimiento del sector, que no espera que el Ejecutivo consiga aprobar un nuevo tributo. Tampoco el mercado. La banca tiró del Ibex este jueves con alzas de más del 2%.

En concreto, el Ibex 35 Banks, que aglutina a las seis mayores entidades financieras cotizadas, subió un 2,12%. El movimiento fue sectorial a escala europea, con un alza del Euro Stoxx Banks 600 del 0,8%, influido por las expectativas sobre los tipos de interés. Aunque la banca española lideró el repunte, con BBVA, Bankia y CaixaBank como los tres bancos con mayor subida en el día, y Sabadell y Santander también entre los 10 primeros.

La evolución del precio de las acciones responde a las previsiones de los inversores sobre la capacidad de las empresas para generar beneficios por acción. Por ello, “la valoración que haga el mercado del impuesto dependerá de cómo crea que afecte al beneficio”, arguye Fernando Rojas, analista de AFI, que recuerda que “la base imponible de los bancos es muy volátil, con récord en 2007, cifras muy bajas en 2012 y 2013, y recuperándose ahora”.

La valoración que haga el mercado del impuesto dependerá de cómo crea que afecte al beneficio. La base imponible de los bancos es muy volátil

Las alzas se produjeron pese a que la ministra María Jesús Montero insistió en la intención del Ejecutivo de elevar la carga fiscal a la banca. “Estamos trabajando en un impuesto que es bastante novedoso, porque no hay tantas referencias en el entorno europeo. Será finalista para la Seguridad Social”, señaló la titular de Hacienda y Administraciones Públicas en una entrevista en la Cadena SER.

Aunque la idea la planteó Pedro Sánchez en enero y la desarrolló el equipo económico de Manuel Escudero en Ferraz, es la primera vez que hay un pronunciamiento tan explícito desde el nuevo Ejecutivo, que sustituyó al de Mariano Rajoy hace poco más de un mes. El propio Sánchez se limitó a responder en una entrevista reciente en 'El País' que Economía y Hacienda están analizándolo y que quiere “abrir el debate”.

Pero Montero fue un paso más allá. Por ahora, la Dirección General de Tributos está analizando el impacto de una potencial tasa finalista en la recaudación, la banca y el crédito, según fuentes de Hacienda. Mientras que Economía también está en fase de estudio, con una labor de coordinación en materia de política económica que recae en Nadia Calviño.

Precisamente, el perfil técnico y la experiencia europea de Calviño son una de las esperanzas de la banca en favor de que este proceso de análisis no acabe en un impuesto concreto, o en alguna fórmula para incrementar la presión fiscal, ya que Montero también abre la puerta al establecimiento de un límite del 15% al impuesto de sociedades, frente al tipo efectivo actual del 12%, y una tasa finalista para pagar las pensiones.

En caso de que finalmente el Ejecutivo se decida, su propuesta tendrá que pasar por un Parlamento fragmentado en el que las dos principales fuerzas de la oposición, PP y Ciudadanos, ya se han manifestado en contra, e incluso la propuesta podría no ser siquiera admitida a trámite. “Nosotros nos opondremos a cualquier subida de impuestos que el Gobierno de Sánchez pueda plantear para financiar su estrategia mediática o políticas irresponsables que solo busquen contentar a sus apoyos populistas y separatistas”, señalan en la formación naranja.

El ‘lobby’ bancario aún no ha establecido una estrategia de presión al Gobierno para evitar este impuesto, pero está tirando de argumentos contra esta tasa. José María Roldán, presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), aseguró el mes pasado que es “imposible” que un sector que pesa el 3% del valor añadido bruto de la economía española arregle un problema estructural como es el déficit de la Seguridad Social por el agujero de las pensiones públicas. En CECA, patronal de las antiguas cajas de ahorros, señalan que “gravar a un sector específico no es la solución, sobre todo si se tiene en cuenta la contribución que realiza ya el sector y los posibles efectos colaterales que una mayor carga tributaria puede suponer para la economía española en su conjunto, en términos de riqueza, empleo e inversión”.

Esfuerzos de la banca

En privado, los ejecutivos bancarios despotrican contra la intención de Sánchez, aunque miden sus palabras en público. Ante los micrófonos, están intentando que cale un mensaje de que la banca ya paga más impuestos que otros sectores, que su capacidad de generar beneficios y ser rentable es limitada como para soportar un esfuerzo fiscal mayor y que un impuesto de este tipo recaería en el precio.

Estos tres argumentos cada vez tienen más consenso entre los expertos, aunque están por probarse. Roldán señaló que el sector paga un tipo impositivo por sociedades de cinco puntos básicos más que la media, haciendo referencia a la presión fiscal sobre la base imponible. Algunos fiscalistas cuestionan esto si se compara con el beneficio contable.

Por otro lado, varias personalidades destacadas del sector financiero han puesto el énfasis en los números de los bancos. “Hay que contextualizar la situación del sistema bancario español para que se entienda el reto de la rentabilidad, porque es difícil explicar a la opinión pública que hablemos de un reto de rentabilidad cuando ve la cifra absoluta de beneficio [14.000 millones la banca del Ibex en 2017]”, señaló el mes pasado José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia. “El coste del capital está por encima de la rentabilidad sobre fondos propios. Es una situación mala para el país, porque si sucede, la banca tiene problemas para captar capital, y entonces no puede dar créditos y no puede financiar la economía”, agregó.

El subgobernador del Banco de España, Javier Alonso, fue más allá en las mismas jornadas, organizadas en junio por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) y la Universidad Menéndez Pelayo en Santander con el patrocinio de BBVA, con la amenaza del impuesto a la banca como protagonista. El potencial tributo puede derivar en dos opciones. La primera es que se encarezca el crédito, aumenten las comisiones y se reduzca la remuneración de los depósitos, “siempre y cuando el mercado pudiera aceptarlo”. Sin embargo, “hay mucha competencia”. Y si no puede ocurrir esto, lo que sucedería es que “bajaría la rentabilidad”, justo en un entorno de tipos bajos y mayor competitividad sobre varias líneas de negocio que provocan que haya “una presión a la baja sobre la rentabilidad”.

Por último, los bancos argumentan que el consumidor será el que pague este tributo, como opina Carlos Torres, consejero delegado de BBVA, que cree que “encarecería y distorsionaría el crédito”. Aunque José Luis Escrivá, presidente de la AIReF y economista jefe del mismo banco, cuestiona esto porque depende del nivel de competencia. Roldán confiesa que depende de la elasticidad de la oferta y la demanda o, dicho de otra manera, de la sensibilidad que tengan respecto al precio.

Un impuesto finalista tiene sentido cuando en el sector hay externalidades negativas, algo que no ocurre en la banca

En cualquier caso, la cuestión final que se plantean varios banqueros es por qué deberían las entidades soportar un impuesto finalista. “Tiene sentido cuando en el sector hay externalidades negativas, algo que no ocurre en la banca”, avisa Goirigolzarri. Mientras que Carlos Torres y otros ‘primeros espadas’ de la industria recuerdan que el rescate público fue para las cajas de ahorros y los depositantes, no para los bancos.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios