EL CONFLICTO SOBERANISTA, EN CAMPAÑA DEL 10-N

Cataluña vuelve a alejar a Sánchez de Iglesias (y también de Errejón) y lo acerca a PP y Cs

La sentencia del 'procés', como calculaba Ferraz, ha visibilizado la distancia de los socialistas con los morados, pero también con Más País, mientras el presidente intenta ahormar una respuesta unitaria

Foto: Pablo Iglesias, este 15 de octubre en un mitin en Zaragoza. (EFE)
Pablo Iglesias, este 15 de octubre en un mitin en Zaragoza. (EFE)

Cataluña formaba parte del argumentario del Gobierno y del PSOE en las fallidas negociaciones para la investidura. Pedro Sánchez incidía en que no podía presidir "dos gobiernos en uno", asumir que una parte de su Ejecutivo defiende la legalidad y el orden constitucional y la otra empatiza con el independentismo y habla de "presos políticos". Ello habría hecho "inviable" ese Gabinete bicolor. Las costuras, reiteraba el líder socialista, habrían reventado a la primera de cambio, en la primera prueba de resistencia: la sentencia del 'procés'.

Nunca se sabrá cómo habría funcionado ese Gobierno de color porque sus opciones murieron en julio. Pero lo cierto es que las reacciones al fallo del Tribunal Supremo contra los dirigentes separatistas han ahondado la brecha entre el PSOE y el espacio político situado a su izquierda. No solo Unidas Podemos, sino también Más País, plataforma de la que forman parte otras fuerzas como Compromís. Tanto Pablo Iglesias como Íñigo Errejón se desmarcaron este martes de la posición manifestada por Pedro Sánchez y criticado su utilización partidista. Cataluña, que ha entrado de lleno en la campaña de las elecciones del 10-N, vuelve así a visibilizar distancias dentro del bloque progresista en uno de los considerados asuntos de Estado, añadiendo todavía más complicaciones a los ya de por sí difíciles acuerdos poselectorales.

Para Iglesias, la valoración del presidente en funciones de la sentencia y, concretamente, sus palabras abogando por su “cumplimiento íntegro” —o sea, nada de medidas de gracia para los condenados—, estarían encaminadas a buscar un acercamiento con el PP de Pablo Casado. Una “excusa” para gobernar con la derecha después de las elecciones, avisó durante un mitin celebrado en Zaragoza, aun evitando pedir abiertamente el indulto como sí defiende la dirección catalana del partido. “Primero se unen para aplaudir una condena que no resuelve nada. Luego profundizarán la reforma laboral, dejarán que los alquileres sigan subiendo y mantendrán los privilegios fiscales de los ricos”, concluyó el líder de Podemos.

Para Iglesias, la sentencia del 'procés' es la "excusa" del PSOE para acabar gobernando con el PP. El líder morado pide que no descarte los indultos


Tras su intervención en Zaragoza, el secretario general de los morados volvía a insistir en la idea de la gran coalición durante una entrevista en 'Al rojo vivo' (La Sexta): "Que Sánchez hable de cumplimiento íntegro es una prueba más de su apuesta por gobernar con el PP". A pesar de que Iglesias mantiene posiciones distantes con su confluencia catalana En Comú Podem, que apuesta por una respuesta conjunta de las fuerzas catalanas soberanistas a la sentencia y pide la libertad de los “presos políticos”, este lunes evitaba garantizar a Sánchez unidad ante la posibilidad de aplicar medidas extraordinarias en Cataluña. La aplicación de la Ley de Seguridad Nacional o del 155 es una línea roja.

"Nada habría sido igual"

¿Qué hubiera pasado si Podemos hubiera estado en el Gobierno? "Nada habría sido igual. Habríamos manifestado nuestra posición en el Consejo de Ministros y habríamos intentado convencer al presidente de que mantuviera una posición más democrática o más garantista, no entrando a valorar lo que no le corresponde", si hay que cumplir íntegramente la sentencia o aplicar beneficios penitenciarios. "Habríamos consensuado una posición única y habríamos sido leales, por supuesto que sí", añadió.

Lastra cree que Iglesias "persiste en el error" y vuelve a "abandonar" al Ejecutivo. "Deja a las claras lo confiable que es como socio de gobierno"

Pocos minutos después le respondía en el mismo programa la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra. "Pablo Iglesias persiste en el error. Nunca se ha posicionado al lado del Gobierno. Se posicionó en contra de la aplicación del 155, lo recurrió ante el Tribunal Constitucional. Y ahora vuelve a abandonar al Gobierno. Por una vez me gustaría que en los asuntos de Estado se posicionara con el Gobierno, como ha hecho siempre el PSOE. No es un tema para luchas partidistas ni para hablar en la campaña electoral. Es un tema de Estado y pedimos a los partidos que lo traten así". Para la número dos, Iglesias demostraba que no era cierta su promesa de ser "leal" al paso marcado por el PSOE en el abordaje del conflicto soberanista. "Deja a las claras lo confiable que es como socio de gobierno", ironizó. La desconfianza entre los dos partidos sigue estando presente.

Cataluña vuelve a alejar a Sánchez de Iglesias (y también de Errejón) y lo acerca a PP y Cs

Pocas horas más tarde, la vicepresidenta, Carmen Calvo, apuntaló los argumentos de Lastra en una entrevista en 'Julia en la Onda'. Ambas participaron en las negociaciones de investidura. La número dos recordó que los socialistas "siempre" fueron "muy claros": se sentían próximos a Unidas Podemos en políticas sociales, pero lejos en "las grandes cuestiones de Estado": Cataluña, por supuesto, pero también la acción exterior o el cumplimiento del equilibrio presupuestario. "Ellos y sus confluencias siguen hablando de referéndum, de autodeterminación, de presos políticos, de la imposibilidad de que el 155 se aplique", criticó. Calvo reivindicó al PSOE como la "izquierda de gobierno" que está presente en todas las comunidades, "a diferencia de las derechas" y, como tal, siente "la responsabilidad" de sostener el orden constitucional. "Hubiera sido muy muy difícil encajar con ellos situaciones como estas", admitió.

El mismo lunes se visualizaron las grietas entre las dos formaciones cuando llegó la hora de intentar sumar fuerzas para una respuesta unitaria. Sánchez llamó a los líderes de PP, Ciudadanos y Unidas Podemos. Pablo Casado y Albert Rivera sí le garantizaron "apoyo", "lealtad" y "unidad", y convinieron en que la activación de medidas extraordinarias, en caso de que fueran necesarias, sería "compartida". La respuesta de Iglesias fue más tibia. La Moncloa no habló de "apoyo" ni de "lealtad" por parte del dirigente morado, solo que el presidente trataría de buscar esa réplica unitaria al independentismo si este no llegara a garantizar la seguridad y la convivencia de los ciudadanos o, directamente, quebrantara la ley de nuevo. Este martes creció el nivel de los avisos, a la vista de los disturbios que recorrieron toda Cataluña: el Gobierno, en un comunicado, lanzado a las 23:28, habló de "violencia generalizada" y "coordinada" en la comunidad y avisó de que actuaría si fuera necesario para garantizar la "seguridad".

"Tarde y con amenazas"

La misma valoración de la sentencia separa a las izquierdas. El Gobierno no solo "no se plantea" los indultos, sino que considera la resolución del Supremo "ajustada", "pensada", "elaborada", en palabras del ministro de Fomento y secretario de Organización, José Luis Ábalos.

Errejón también sube el tono contra el presidente y le acusa de estar cayendo en los errores de Rajoy, debido a su "inacción" y a la falta de diálogo

La distancia no solo es palpable con Unidas Podemos. El líder de Más País, Íñigo Errejón, subía también el tono contra Sánchez a propósito de Cataluña, lamentando que estaría cerca de "contraer el virus de [Mariano] Rajoy" debido a su “inacción” y su supuesta falta de diálogo con todos los actores implicados en este conflicto. Una posición, que según advertía durante un acto de presentación de candidatura, llevaría a Sánchez a “responder siempre tarde y con amenazas", por lo que debería de “tener cuidado”. En esta línea, reprochó al presidente en funciones que no se hubiera desplazado a Cataluña tras conocerse la sentencia para "empezar a reconstruir lo que lleva demasiado tiempo erosionándose".

Cataluña vuelve a alejar a Sánchez de Iglesias (y también de Errejón) y lo acerca a PP y Cs

El que fuera número dos de Podemos no comparte “muchas cosas” de la sentencia pero sí dice respetarla, y en términos similares a los de Iglesias incidió en que en Cataluña “hay un problema político y solo puede resolverse con una solución política". Para desbloquear esta situación, abogó por “un Gobierno progresista que tienda la mano”, y aseguró que le "gustaría una respuesta más responsable”. Para ello, exhortó a Sánchez a dejar los intereses de las siglas por detrás de los intereses del país: “No hace falta ni un gramo más de esta política irresponsable”.

En su ánimo por marcar perfil propio tanto frente a Unidas Podemos como al PSOE, Errejón se erigió como la llave para el desbloqueo después de que la falta de entendimiento entre ambas formaciones forzase la repetición de elecciones. “Los líderes del bloqueo”, afeó en referencia a Sánchez e Iglesias, criticando que hasta el momento no hubiesen hecho autocrítica ni pedido perdón por la responsabilidad que les achacó en la convocatoria de nuevos comicios.

Ley "igual para todos"

En Ferraz analizaban que "venía bien" para el discurso de campaña del presidente que se evidenciase que tanto Iglesias como Errejón están lejos del PSOE en una cuestión tan sensible como esta y que ha tomado el viaje al 10-N. "Demuestra que los argumentos que defendíamos para no aceptar un Gobierno de coalición con Podemos tenía todo el sentido", indicaban en el comité electoral.

El Gobierno sigue demandando "lealtad" a la oposición, y se queje de que pida reformas en caliente o la recentralización de competencias


El reverso de ese distanciamiento con los morados es una teórica mayor aproximación a PP y Ciudadanos. Al menos en lo que respecta a la réplica del Estado al nuevo pulso soberanista. Sin embargo, el Gobierno y la dirección del partido se quejaron de que ese "apoyo" de las derechas fuera poco consistente, puesto que enseguida ambos partidos exigieron a Sánchez que fuera más allá, bien modificando el Código Penal en caliente para introducir el delito de rebelión "impropia" —esto es, que no haga falta el concurso de la violencia para castigar por ese ilícito— o revirtiendo las competencias en materia penitenciaria, que el Estado transfirió a Cataluña en 1983.

Cataluña vuelve a alejar a Sánchez de Iglesias (y también de Errejón) y lo acerca a PP y Cs

Calvo, en ese sentido, remarcó que no está entre los planes del Ejecutivo "recortar" los poderes de las CCAA, porque el PSOE se reivindica como garante de la unidad de España sin menoscabar su "diversidad", consagrada en la Constitución. Además, recentralizar competencias es una operación, dijo en Onda Cero, "complicadísima y costosísima". La vicepresidenta requirió a las derechas, en consecuencia, que ejerzan una "oposición leal" en temas como este, imitando aquello que hizo Sánchez cuando era Rajoy el que ocupaba la Moncloa. "La tregua ha durado poquísimo", lamentó.

El PP y Cs piden recuperar la competencia de prisiones para evitar que los condenados por el 'procés' se beneficien de permisos o accedan al tercer grado en pocos meses. Calvo reiteró que la ley "es igual para todos", por lo que a todos los sentenciados "se les aplicará la ley con todas sus circunstancias". En la mano de las juntas de tratamiento de las cárceles catalanas y de la Administración autonómica está, en efecto, conceder los primeros permisos, pero sus decisiones pueden ser recurridas por la Fiscalía ante el juez de Vigilancia Penitenciaria y, en última instancia, ante el tribunal sentenciador. En este caso, el Supremo.


Ni gran coalición ni coalición con UP

La mayor cercanía que ha provocado la situación en Cataluña no predispone un Gobierno de coalición, que para Sánchez es el "trampantojo" que agita Iglesias en las campañas sin ningún tipo de fundamento. "El PP es nuestro adversario, lo ha sido durante 40 años y lo va a seguir siendo. Ha abierto la puerta de las instituciones a Vox. Vox es un hijo del PP, se ha desgajado de ellos. Esa es una aportación del PP que los socialistas vamos a combatir constantemente".

La dirección aprecia que el 'efecto Errejón' se ha desinflado en pocos días, y por eso no se ha profundizado en la línea de ataque contra él

Sánchez no busca, al menos eso proclama la cúpula, ningún Ejecutivo de coalición con los populares. Ni siquiera su apoyo. Pero sí que no bloqueen su investidura, lo mismo que les demandó en los últimos meses. En la dirección sí se contempla ese escenario, porque están convencidos de que España no puede ir a unos terceros comicios, por lo que las actitudes de los partidos cambiarán. Forzosamente.

Cataluña vuelve a alejar a Sánchez de Iglesias (y también de Errejón) y lo acerca a PP y Cs

El PSOE ambiciona, pues, cosechar las abstenciones de los demás grupos de cara a la investidura, para luego gobernar por la izquierda en materia social, y enhebrar pactos de Estado también con la derecha. La coalición con Unidas Podemos es "pantalla pasada", y estará más caduca, creen en Ferraz, si Iglesias ve mermada su representación por el mordisco de Errejón.

Más País, por cierto, ya ha dejado de ser, por ahora, un foco de preocupación para la cúpula socialista. "Es como si nos preguntáis por Coalición Canaria", señala una dirigente, apuntando a su irrelevancia numérica. El cálculo es que que Errejón se ha desinflado rápidamente en los sondeos, que ahora no le atribuyen ni una decena de diputados. Sánchez había ensayado una línea de ataque contra el exportavoz morado —le llegó a reprochar que situara al frente de la lista de Barcelona a un candidato soberanista, próximo a la CUP—, pero no ha subido más el tono contra él. "Es una escisión de Podemos", reiteran en Ferraz.

PSOE, PP y Cs se unen en la Eurocámara contra el independentismo

Este martes, las delegaciones en la Eurocámara de PSOE, PP y Ciudadanos suscribieron un comunicado conjunto que enviaron a todos los parlamentarios europeos y en el que remarcan que el proceso judicial contra los líderes separatistas se ha desarrollado "de forma transparente, con todas las garantías para las personas acusadas y asegurando la estricta separación de poderes, con lo que queda demostrado el correcto funcionamiento del Poder Judicial". 

Las cúpulas de los tres partidos en Bruselas "apelan a la responsabilidad y a la cooperación del conjunto de las fuerzas políticas democráticas para preservar la legalidad y la normalidad institucional y hacer posible el restablecimiento de la convivencia en Cataluña que vienen defendiendo los sucesivos Gobiernos democráticos de España". 

Entretanto, el Ejecutivo socialista prosiguió su labor de campaña exterior contra el separatismo. Este martes, lanzó un nuevo vídeo integrado en su ofensiva de defensa de la democracia española, 'Everybody's Land'. El vídeo cuenta con "testimonios reales de ciudadanos extranjeros que viven en España y que narran por qué nuestro país es un gran país para vivir". "Libertad, derechos, servicios sociales, seguridad" son los valores que destacan.

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