el último de una larga lista de fracasos

La indiferencia por el 'procés' fuerza a la Generalitat a anular una cita con cónsules

Alfred Bosch había citado a las 13:00 a todos los cónsules acreditados en Barcelona. A media mañana, ha desconvocado por 'e-mail' alegando "compromisos ineludibles" en su agenda

Foto: Alfred Bosch (i), junto al presidente de la Generalitat, Quim Torra. (EFE)
Alfred Bosch (i), junto al presidente de la Generalitat, Quim Torra. (EFE)

La Generalitat se ha visto obligada a anular, por correo electrónico y a última hora, una reunión informativa para hablar de la sentencia del Tribunal Supremo y la situación de Cataluña. Se trataba de perseverar en el plan de internacionalizar los argumentos del independentismo entre los cuerpos diplomáticos extranjeros. El 'conseller' de Exteriores, Alfred Bosch, había citado a las 13:00 en el Palau Robert a todos los cónsules acreditados en Barcelona. A media mañana, sin embargo, la Generalitat ha enviado un comunicado a todas las sedes desconvocando la cita "a causa de compromisos ineludibles que han surgido en la agenda".

Fuentes diplomáticas aseguran que, en realidad, se ha anulado el acto para "evitar el ridículo", ya que desde muchos consulados, entre ellos algunos de los más importantes, habían declinado asistir, al considerar que los asuntos políticos referentes a la crisis abierta en Cataluña corresponden al Gobierno central y no al autonómico. Internamente, varias cancillerías argumentaron que el tema ya fue tratado este lunes en Madrid por los embajadores, superiores jerárquicos a los cónsules, en la reunión organizada por España Global y a la que acudieron más de un centenar de representantes extranjeros. El desaire es todavía mayor considerando que Barcelona es una de las ciudades con más cónsules del mundo: actualmente, hay 91 representantes oficiales.

El desinterés de los cónsules es el último de una larga lista de mazazos para los mensajeros del independentismo, que llevan dos meses recibiendo plantones por medio mundo en su afán por reavivar el interés internacional por el 'procés' en las semanas previas a la sentencia. En general, los representantes de la Generalitat solo han sido recibidos por diputados de partidos minoritarios, una indiferencia cada vez más marcada que ni siquiera ha remontado tras el aparatoso bloqueo protagonizado este lunes en el aeropuerto de El Prat.

Bosch ha protagonizado escenas parecidas en las últimas semanas. En junio, viajó a México, pidió perdón por los "abusos" cometidos en la conquista de América, pero no le sirvió para ser recibido por ninguna autoridad del país, más allá de Alfredo Femat Bañuelos, diputado del Partido del Trabajo, formación política situada a la izquierda del presidente López Obrador y uno de los pocos partidos de América Latina que han mantenido relaciones fraternales con el régimen de Kim Jong-un. Al final, el 'conseller' tuvo que rellenar su agenda con un encuentro con el director del Orfeón catalán en Ciudad de México.

Al mes siguiente, Bosch se desplazó a Nueva York para encontrarse con el alto comisionado de la OSCE para minorías nacionales, quien le trasladó que su mandato está centrado en la integración de minorías y le sugirió que su interlocutor es el Gobierno de España, ya que la situación de Cataluña es un proceso que ha de abordarse en el marco de la Constitución.

El correo en el que se anula la cita.
Ampliar
El correo en el que se anula la cita.

Tropiezo tras tropiezo

Ya en septiembre, Carles Puigdemont ofreció aquel célebre discurso subido en una caja de madera delante del Atomium de Bruselas. Según la organización de la ANC, había unas 150 personas, aunque en las fotos no se cuentan más de 50. Otro nuevo fracaso llegó ese mismo mes, cuando también la ANC convocó una serie de manifestaciones en ciudades de Estados Unidos, la mayoría de las cuales no llegaron ni a la categoría de pícnic. Fuentes presenciales aseguran que en Washington no había más de 40 personas.

Los esfuerzos por hacerse oír en el extranjero llevaron a la comitiva también en septiembre de 2019 a Finlandia, donde el Parlamento del país escandinavo se negó a recibir a Puigdemont, a pesar de ser uno de los más proclives del planeta a prestarse a este tipo de actos. El 'expresident' tuvo que dar su conferencia en una sala anexa, estancia que cualquier persona puede alquilar y que no forma parte de la sede legislativa.

De nuevo en septiembre, Puigdemont y Comín hicieron una convocatoria abierta para celebrar la Diada a la que no acudió ni un solo alto responsable de instituciones europeas. Solo se vio por allí a un exdiputado y ahora senador de la Nueva Alianza Flamenca, Mark Demasmaeke.

Y también en septiembre, Bosch viajó a Uruguay, donde pidió reuniones con el presidente, Tabaré Vázquez, y su ministro de Exteriores, quienes le recordaron que su único interlocutor con España es Josep Borrell. Al final, la comitiva de la Generalitat abordó en un pasillo al expresidente José Mujica, encuentro fortuito de apenas unos minutos que se vendió en redes y medios afines como un espaldarazo al proyecto secesionista. La última parada de la peregrinación del vacío ocurrió en París, donde Bosch solicitó una reunión con el expresidente François Holland, quien también rechazó la oferta.

Cataluña

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
43 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios