REACCIONES A LA SENTENCIA DEL 'PROCÉS'

Sánchez acuerda con PP y Cs pactar la "medidas excepcionales" si son necesarias

Mantiene con Rivera y Casado una conversación "constructiva", según la Moncloa, con la que pretende ir reconstruyendo los puentes del constitucionalismo. A Iglesias le pide su apoyo

Foto: Pedro Sánchez, este 14 de octubre en la Moncloa. (EFE)
Pedro Sánchez, este 14 de octubre en la Moncloa. (EFE)

Si es necesario adoptar "medidas excepcionales" en Cataluña, el Gobierno buscará consensuarlas con la oposición, desde la óptica de la "unidad". Es el compromiso que Pedro Sánchez lleva reiterando desde hace días, antes incluso de que se publicara la sentencia del 'procés', y el que ahora, con el fallo ya notificado, asegura mantener y el que trasladó ya personalmente a los líderes de PP, Ciudadanos y Unidas Podemos, Pablo Casado, Albert Rivera y Pablo Iglesias, con quienes la comunicación seguirá.

Fuentes de la Moncloa informaron, cerca de las seis de la tarde de este lunes, de que el presidente del Gobierno en funciones ya había podido charlar con ambos, y que con Pablo Iglesias la llamada no se produjo hasta pasadas las 18 horas. Las conversaciones de Sánchez con Casado y Rivera fueron "constructivas" y en las dos se mantuvo "un clima positivo de lealtad institucional, apoyo y unidad". El jefe de Cs pidió al presidente una reunión y ambos quedaron en que se producirá "de acuerdo a la marcha de los acontecimientos".

El líder del Ejecutivo transmitió a sus interlocutores que, "si fueran necesarias medidas excepcionales, estas serían compartidas". Porque Sánchez, siguió el comunicado de la Moncloa, ha reiterado públicamente en diversas ocasiones —este mismo lunes por la mañana lo volvió a repetir en su declaración institucional— que, "llegado el caso, el Gobierno actuará con serena firmeza, proporcionalidad y unidad".

La Moncloa destaca el "clima positivo de lealtad institucional, apoyo y unidad" con Rivera y Casado. El jefe de Cs pide una reunión a tres para ya


Cs, por su parte, informó de que Rivera trasladó al presidente tres cuestiones. Primero, todo su "apoyo al Ejecutivo para que en Cataluña se cumpla la ley, se garantice el orden público y se proteja a millones de ciudadanos de las acciones de los separatistas". Dos, esa petición de reunión a tres para diseñar una "estrategia conjunta" frente a la "irresponsabilidad" del secesionismo. Reunión que Sánchez descartó por el momento pero que Rivera considera que es "urgente ante los acontecimientos" y que debiera producirse "cuanto antes". También le transmitió su "preocupación por la seguridad en Cataluña" y le pidió que "incremente todo lo que sea necesario la presencia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado" para garantizar el orden público y la libertad de todos los catalanes.

Dureza de Iglesias

Hacia las 18:40, la Moncloa informó de que la conversación con Iglesias discurrió "en los mismos términos que las anteriores". En un clima "positivo y constructivo", le trasladó que "siempre buscará la unidad de acción de los partidos". "Igualmente le ha dicho que si fueran necesarias medidas excepcionales, estas deberían ser compartidas por las principales fuerzas políticas". Era una forma de decir que le pedirá su respaldo, aunque la formación morada ya se ha distanciado respecto a la adopción de iniciativas extraordinarias. Y en este caso no habla de que Iglesias le garantizó su "unidad".

Sánchez traslada a Iglesias que siempre "buscará la unidad de acción de los partidos" y que si hay medidas especiales, "deberían ser compartidas"

De hecho, este lunes, Iglesias aseguró en redes sociales que "frente a las derechas incendiarias y a un PSOE riverizado que agita el artículo 155 de forma irresponsablemente electoralista, Unidas Podemos tiene que representar otra idea de España basada en la empatía, el diálogo y la fraternidad". Eso sí, el líder de los morados llamaba a acatar la sentencia y a "arremangarse" para procurar la "reconciliación" y la reconstrucción de puentes con Cataluña. Desde Podemos, no quisieron hacer ninguna valoración sobre la conversación de su jefe con el presidente, informa Iván Gil.

Desde la Moncloa añadieron que "la comunicación con los líderes del Partido Popular, Ciudadanos y Unidas Podemos se mantendrá en los próximos días", aunque de momento no hay previsión de reunión.

El PSOE pide apoyo para el Gobierno

Hasta ahora, Sánchez ha venido recalcando que tiene contemplados "todos los escenarios" de respuesta en caso que al independentismo se le escape el control del orden público o, directamente, vuelva a quebrantar de manera unilateral la legalidad. En su declaración institucional de esta mañana, el jefe del Ejecutivo quiso subrayar, y no por casualidad, que su Gobierno cuenta con "todas las atribuciones que la legalidad" le permite, y que permanecerá "atento" a la respuesta del separatismo. Sánchez "garantizará la convivencia, la seguridad y el respeto a la legalidad democrática". Por "firmeza democrática" entiende "aplicar la legalidad", pero "sin excluir ninguna posibilidad de las que el ordenamiento jurídico vigente le otorga". Se hará asimismo con "proporcionalidad, respondiendo con prudencia y con serenidad a las transgresiones que puedan cometerse". El presidente estaba incluyendo, con esa formulación, medidas desde la activación de la Ley de Seguridad Ciudadana a un nuevo 155.

Ábalos pide a los partidos que no cedan a la "sobreactuación" y cierren filas con el Gobierno en defensa de la democracia y el Estado de derecho

Poco antes de la comunicación del Gobierno, desde la sede federal del PSOE, el secretario de Organización, José Luis Ábalos, pidió a los partidos políticos que estén "a la altura" y que cierren filas "en defensa de la democracia española y de nuestro Estado de derecho". "Pedimos al resto de fuerzas políticas que no cedan a la sobreactuación en un sentido u otro, que sean responsables y colaboren en la aceptación serena de esta sentencia que es una muestra más de la fortaleza de nuestra democracia", reclamó Ábalos. En particular, el número tres se dirigió al PP, para que tenga "la misma lealtad" que tuvo el PSOE cuando estaba en la oposición y los soberanistas declararon unilateralmente la independencia de Cataluña.

Sánchez acuerda con PP y Cs pactar la "medidas excepcionales" si son necesarias

Del PP también cuestionó Ábalos su propuesta de reforma del Código Penal. Casado planteó introducir el delito de rebelión "impropia", que no implique el uso de la violencia. Para el ministro, no es "muy oportuno" proponer modificaciones de la legislación penal, "pues ello parece cuestionar y poner el foco en posibles carencias del fallo que no son tales". "El fallo ha sido unánime, de acuerdo a hechos concretos incontrovertibles, a partir de la legislación y los procedimientos y las garantías vigentes. Ni la gravedad del asunto ni el Tribunal Supremo merecen que se sugiera, siquiera lejanamente, que el Estado de derecho y la democracia española han podido no estar del todo a la altura del desafío planteado. Sugerir que la respuesta ha podido ser insuficiente no contribuye a generar confianza". No obstante, antes de llegar a la Moncloa, Sánchez sí abogaba por la reforma del delito de rebelión en un sentido semejante.

"El Estado de derecho siempre responde"

Ábalos, en su comparecencia en Ferraz (sin preguntas), también se dirigió a los separatistas, que califican la sentencia de "venganza" (como dijo Quim Torra) o de "fracaso del Estado". En una democracia, dijo, "el Estado no se venga de posiciones ni actuaciones políticas a través de los tribunales" porque hay separación de poderes y se ampara la libertad de expresión. Lo que se juzga en una "democracia consolidada" como la española son "hechos concretos, no ideologías" [lea la declaración íntegra del ministro en PDF].

Ábalos demanda al PP que no pida ahora reformas del Código Penal para visualizar carencias del fallo "que no son tales". Y subraya que no hay "venganza"

También, como hiciera Sánchez por la mañana, Ábalos se refirió al cumplimiento "íntegro" de las condenas, sin posibilidad por tanto de indultos. Respetar el fallo, aseguró "significa no cuestionarlo invocando un imaginario derecho a decidir", que no existe ni recoge ninguna Constitución europea, ni tampoco significa buscar una "colisión entre legitimidad y legalidad democrática, pues no hay democracia sin legalidad". Aquí intercaló el mensaje de firmeza: "Todos deben entender que el Estado de derecho siempre responde y responderá a los pulsos que se le plantean".

Ahora, no obstante, es el momento de "buscar la reconciliación entre todos los catalanes". "El fallo es una oportunidad para que el Govern de la Generalitat mire hacia delante y se preocupe por el bienestar del conjunto de los catalanes, en lugar de alimentar las quimeras más disparatadas y lesivas para la convivencia de una parte minoritaria de los catalanes", remachó. Con el fin de que Cataluña "restañe sus heridas y reconstruya puentes", siguió Ábalos, es preciso que los partidos, y en especial los constitucionalistas, se "posicionen de verdad con el Gobierno en esta misión". "Un objetivo que exige responsabilidad y altura de miras. El reencuentro de la sociedad catalana consigo misma requiere diálogo y moderación en las formas y distensión en los mensajes, no confrontación".

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