DESFILE Y RECEPCIÓN EN EL PALACIO REAL

El Gobierno prevé "todos los escenarios" tras el fallo y se garantiza el "apoyo total" del PP

La sentencia eclipsa la Fiesta Nacional. Sánchez evita pronunciarse hasta que sea oficial, pero reconoce que estudia todas las opciones. Casado asegura que su partido "estará ahí"

Foto: Pedro Sánchez, con la Reina y sus hijas y los ministros Margarita Robles, Reyes Maroto, Luis Planas y Teresa Ribera, este 12-O. (EFE)
Pedro Sánchez, con la Reina y sus hijas y los ministros Margarita Robles, Reyes Maroto, Luis Planas y Teresa Ribera, este 12-O. (EFE)

El día de la Fiesta Nacional amaneció el sábado por la mañana con la filtración de la sentencia del 'procés', un juicio histórico en España. El Tribunal Supremo condenará por sedición a los políticos catalanes. Como no podía ser de otra manera, la noticia eclipsó por completo la celebración del 12 de octubre. La recepción en el Palacio Real transcurrió entre corrillos con los dirigentes políticos a los que les unía una premisa común: la prudencia. "Hay que esperar", repetían unos y otros, mientras el Gobierno se decantó por el más estricto silencio hasta que el contenido del fallo se publique, previsiblemente el lunes.

Pedro Sánchez se resistió frente a las numerosas preguntas que le hacían los periodistas en cuanto le abordaron en el comedor de gala. Ni él ni sus ministros quisieron adelantar su opinión, escudándose en que desconocían el contenido de la resolución. El presidente sí avanzó que se reserva hasta su notificación. Después, comparecerá en la Moncloa para lanzar un mensaje a los ciudadanos y, de paso, reforzar su posición institucional de cara a la campaña del 10-N.

El presidente no tiene previsto, por tanto, esperar a que se produzca un estallido en Cataluña como réplica a la sentencia. Su declaración irá por delante. Sánchez, no obstante, considera que todos, el Estado y el independentismo, han "aprendido" en el tiempo transcurrido desde el referéndum ilegal del 1-O. Así, confía en que las autoridades catalanas "no vuelvan a cometer los errores" de 2017. Y el Gobierno, entretanto, "ha hecho cosas que antes no se hicieron", y que le dejan mejor pertrechado. Destacó, en ese sentido, el apercibimiento del Tribunal Constitucional al presidente del Parlament, Roger Torrent, y al resto de la Mesa, consecuencia de dos incidentes de ejecución de sentencia que el Gobierno presentó la semana pasada. El último viernes, el Consejo de Ministros planteó otros dos contra una resolución de la Cámara del pasado septiembre, en la que demanda al TC no solo que avise al órgano rector del Parlament, sino al propio Govern de Quim Torra.

Sánchez cree que todos los actores "han aprendido" desde 2017. Y su Gobierno actuará con "firmeza", pero también buscando la unidad con la oposición


En cualquier caso, el presidente reiteró ante los informadores que el Gobierno contempla "todos los escenarios", y que actuará, llegado el caso , guiado por los principios de "firmeza democrática, proporcionalidad y unidad" de las fuerzas políticas. Porque si hay que adoptar cualquier medida extraordinaria, intentará concertarla, desde el primer momento, con la oposición.

"Posición de Estado"

Tome la decisión que tome el Ejecutivo en funciones, si es que le toca adoptar alguna iniciativa, el principal partido de la oposición le apoyará. Pablo Casado fue contundente en una conversación con los periodistas, dejando claro que su formación “asumirá” la sentencia diga lo que diga y, sobre todo, garantizando un respaldo total al presidente. "El Gobierno sabe que tiene red. Yo ya le he dicho a Sánchez que le vamos a apoyar. Le he dicho que haga lo que tenga que hacer porque el PP va a estar ahí”, insistió el jefe de los populares.

"El Gobierno sabe que tiene red. Yo ya le he dicho a Sánchez que le vamos a apoyar", señala Casado, que ha rebajado el tono respecto a meses pasados

Una decisión que Casado entiende que a un Gobierno en minoría le dará tranquilidad. A diferencia de la situación de 2017, en la que Mariano Rajoy medía cada paso por la incertidumbre, los populares defienden ahora su "posición de Estado" con el Ejecutivo socialista, la que este le ha reclamado, sin éxito, durante meses. Con todo, el núcleo duro del PP no tiene claros los pasos a seguir. Tampoco tienen la sensación de que en estos momentos sea urgente una línea de acción porque la respuesta en la calle, por ahora, no está siendo alarmante. Los conservadores han bajado el tono en los últimos meses y ya no piden de entrada un 155. Casa con su línea de moderación emprendida en los últimos meses y de mayor contacto con el PSOE. De hecho, la relación entre los dos líderes no es mala.

El Gobierno prevé "todos los escenarios" tras el fallo y se garantiza el "apoyo total" del PP

"No vemos lo mismo que veíamos hace dos años con las autoridades catalanas aumentando la tensión. Entonces vimos el pleno del 6 y 7 de septiembre antes del referéndum ilegal. Ahora no creemos que se esté alentando a la desobediencia. Torra dijo aquello de 'apretad', pero ahora mismo habla de algo simbólico. Habrá que esperar", insistía el presidente del PP el sábado en el Palacio Real.

El Gobierno prevé "todos los escenarios" tras el fallo y se garantiza el "apoyo total" del PP

En todo caso, los populares tienen claro que todo lo que suceda a partir de ahora podrá tener una consecuencia directa en la campaña electoral y, sobre todo, en la formación del próximo Gobierno. Casado tiene dudas sobre la reacción que pueda tener el PSC si Sánchez se ve obligado a actuar. Más aún, recuerdan en el PP, puede afectar "mucho" a la posición que tome el Partido Nacionalista Vasco (PNV). "Cualquier medida que tome el Gobierno sobre Cataluña puede complicar los apoyos para formar un Gobierno y al PNV le puede influir mucho para una investidura, pero también para unos futuros Presupuestos", concluía Casado, repitiendo una vez más que el PP "estará ahí".

"No habrá terceras elecciones"

El optimismo en el PP es difícil de esconder. Con una tendencia al alza en todas las encuestas, el líder de los populares no negó que los datos empiezan a acercar a su formación al PSOE. Lo que tiene claro es que el bipartidismo se reforzará después del 10 de noviembre. Génova centrará su campaña electoral en seducir a los desencantados. Casado recordó que en 2007 el PP llegó a contar con 11 millones de votos. "Se trata de que nuestros exvotantes vuelvan a fiarse. Que vean que en los que han confiado últimamente les han fallado", explicó.

El PP no esconde su optimismo, mientras el PSOE aspira a ir de menos a más en la campaña, aprovechando además el hundimiento de Cs

Las encuestas no son del todo optimistas, en cambio, con el PSOE. Dibujan un partido estancado o a la baja. Sánchez, sin embargo, no mostró inquietud. La campaña está aún en su "punto de partida", y ahora confía en que su formación fluya de menos a más, ayudada por lo que ocurra en las próximas semanas, en las que será clave la gestión de la sentencia del 'procés'. "Lo importante es que tengamos Gobierno pronto", sostuvo, aludiendo enseguida al plan para "vencer el bloqueo" que presenta este domingo en un acto de partido en Alcorcón (Madrid). El presidente subrayó que no hay duda de que su partido vencerá el 28-A, y se quejó de que los medios siempre lo ven "de reojo", lo castigan especialmente. El candidato, para anticipar una mejora respecto a los sondeos actuales, se escuda en que ahora los ciudadanos tienen más "información" del comportamiento de todos los actores políticos que en abril y que la disyuntiva es clara "o avanzar o bloqueo".

El Gobierno prevé "todos los escenarios" tras el fallo y se garantiza el "apoyo total" del PP

Ministros y altos cargos del Gobierno reiteraban en los corrillos que no hay alarma en el PSOE. Sí que reconocen, incluso en el círculo íntimo del presidente, que el margen de mejora, desde los 123 escaños actuales, será pequeñísimo. "Seis diputados más, y de ahí hacia arriba —decía un alto mando de la Moncloa—, porque Ciudadanos está en caída libre, y de cada tres votos que pierde, dos van al PP y uno a nosotros". Este mando señalaba que las encuestas de los últimos días "ya van apuntando a una cierta mejoría" del PSOE, un crecimiento de los populares "hasta los 80-90 escaños" y una estrella rápidamente declinante de Más País, el partido de Íñigo Errejón. Pero, en palabras de un ministro de mucho peso del Ejecutivo de Sánchez, el dato importante es que las derechas seguirán sin sumar mayoría. Ese elemento, combinado a la certeza de que "no habrá unas terceras elecciones", cambiará forzosamente el mapa político después del 10-N. En la cúpula del partido y del Gobierno ven una coalición con Unidas Podemos aún más complicada e inviable, por lo que la presión para que se facilite la investidura de Sánchez mediante abstenciones, incluso la del PP, será total.

Los presidentes de La Rioja, Concha Andreu (c); de Murcia, Fernando López Miras (2i); de Asturias, Adrián Barbón (i); de la comunidad Valenciana, Ximo Puig (2d), y de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page (d), en el madrileño paseo de la Castellana, durante el desfile del 12-O. (EFE)
Los presidentes de La Rioja, Concha Andreu (c); de Murcia, Fernando López Miras (2i); de Asturias, Adrián Barbón (i); de la comunidad Valenciana, Ximo Puig (2d), y de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page (d), en el madrileño paseo de la Castellana, durante el desfile del 12-O. (EFE)

En las alturas del PSOE se ha instalado la convicción de la fase de la campaña en la que entra el país a partir de la sentencia del 'procés', con otro histórico como la exhumación de Francisco Franco (la fecha final se decidirá esta próxima semana), permitirá a su candidato ir ganando espacio. Un dirigente de la ejecutiva lo explicaba así: hasta ahora los ciudadanos no prestaban atención a los mensajes de los dirigentes, por la sensación de frustración y de cabreo, pero a partir del fallo del Supremo, reconectarán de nuevo y se girarán hacia quien ocupa la Moncloa, porque les traslada "seguridad". No obstante, un cuadro regional que asistió también al cóctel en el Palacio Real sí reconocía que los dirigentes socialistas estaban "asustados", porque la situación tan volátil en la que se ha adentrado la política española hace muy complicado prever el resultado hasta el momento en que se abren las urnas.

Prudencia para Cs, "se queda corto" para Vox

A pocos metros de Casado, se encontraba el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, que trataba de apelar a un espíritu de remontada, asegurando que los últimos 'trackings' de su partido muestran el corte en una sangría que llevaba semanas desbordada. En la formación naranja aseguran que la sociedad empieza a asimilar su postura y a comprender el último giro emprendido para garantizar el desbloqueo. Aseguran que, por ahora, las caídas han cesado. El problema, como reconoció el propio Rivera este sábado, sigue en la abstención. Su electorado es el menos movilizado y el que menos claro tiene su voto. La campaña será clave en ese sentido.

Santiago Abascal y Pablo Casado con sus esposas, Lidia Bedman e Isabel Torres, flanquean a Albert Rivera, en la tribuna de invitados del desfile militar del 12-O de este año, en Madrid. (EFE)
Santiago Abascal y Pablo Casado con sus esposas, Lidia Bedman e Isabel Torres, flanquean a Albert Rivera, en la tribuna de invitados del desfile militar del 12-O de este año, en Madrid. (EFE)

El punto en común con PP y PSOE volverá a ser Cataluña. Rivera evitó pronunciarse sobre la sentencia hasta que sea oficial, aunque no dudó en enviar "ánimos" al juez Marchena, y se mostró partidario de que Sánchez cuente con él y con Casado en los próximos días para tener una postura conjunta en cualquier escenario que pueda abrirse. Cree que el presidente en funciones debe mover ficha y llamarles cuanto antes.

El Gobierno prevé "todos los escenarios" tras el fallo y se garantiza el "apoyo total" del PP

El debutante de los partidos nacionales en este 12 de octubre fue Santiago Abascal. El líder de Vox, una vez más, se convirtió en uno de los reclamos entre invitados y camareros, que no dudaron en demandarle 'selfis' tras efusivos saludos. El jefe de la formación ultraderechista reconoció sobre la filtración de la sentencia que, 'a priori', le parece "que se queda corta" al hablar de sedición y rechazar el delito de rebelión, al entender que lo que estuvo en jaque hace dos años fue el orden constitucional.

Gobierno al completo y pleno casi total de presidentes en un desfile marcado por el paracaidista

Este 12-O era la primera Fiesta Nacional para muchos de sus protagonistas debido a la renovación de instituciones autonómicas y municipales del 26-M. Para empezar, cambiaban los anfitriones del desfile en el paseo de la Castellana: el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ambos del PP. En la tribuna de invitados, Pablo Casado y Albert Rivera (separados por la mujer del primero, Isabel Torres) y Santiago Abascal, que debutaba en la parada militar. Pedro Sánchez estuvo acompañado de todo su Gobierno al completo, con sus 16 ministros. También acudieron los presidentes de Congreso y Senado, Meritxell Batet y Manuel Cruz, y los presidentes del Poder Judicial y del Supremo y del Constitucional, Carlos Lesmes y Juan José González Rivas

Prácticamente hubo pleno de presidentes autonómicos: se desplazaron a Madrid los nueve mandatarios socialistas: Guillermo Fernández Vara (Extremadura), Emiliano García-Page (Castilla-La Mancha), Ximo Puig (Valencia), Javier Lambán (Aragón), Concha Andreu (La Rioja), Adrián Barbón (Asturias), Francina Armengol (Baleares), Ángel Víctor Torres (Canarias) y María Chivite, la presidenta de Navarra, que no secundó la actitud de su antecesora, Uxue Barkos, que no acudía a los 12-O. También estuvieron los populares Isabel Díaz Ayuso (Madrid), Alberto Núñez Feijóo (Galicia), Juanma Moreno (Andalucía), Fernando López Miras (Murcia), Alfonso Fernández Mañueco (Castilla y León) y Juan Jesús Vivas (Ceuta). A ellos se sumaron Miguel Ángel Revilla (Cantabria), del PRC, y Eduardo de Castro (Melilla), de Cs. Faltaron de nuevo los presidentes de Cataluña y Euskadi

El desfile de este año estuvo marcado por el accidente que sufrió el cabo primero Luis Fernando Pozo, de la Brigada Paracaidista. Él era el encargado de llevar la bandera de España que se iza en la Fiesta Nacional. Pero, en su descenso, se desvió en su trayectoria, impactó contra una farola y se quedó enganchado en ella. El percance quedó en nada porque el militar no se dañó, aunque tuvo que esperar unos minutos hasta que fue rescatado por sus compañeros usando una grúa. En la espera, fue animado por los aplausos de los Reyes y sus hijas y del resto de autoridades e invitados. El cabo fue después consolado por los Reyes, el presidente y la ministra de Defensa, Margarita Robles

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